Mentiras de la Nueva Era: Maestros Ascendidos, nuevos dioses, nuevas falacias. Parte 2.

El siguiente es un artículo de opinión y como tal puede ser negado, criticado, contradicho y contraargumentado. Invitamos al lector a investigar por su cuenta las referencias, las afirmaciones y las fuentes de este artículo, para que compruebe por sí mismo la veracidad de este asunto.

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Mentiras de la Nueva Era:

Maestros Ascendidos, nuevos dioses, nuevas falacias.

Parte 2

Los movimientos de Nueva Era son un abanico diverso de experimentos filosófico-religiosos que tienen su origen en el Siglo XIX. El fardo de crisis existencialista que sufrió la humanidad en ese momento explica el nacimiento de aquellas especulaciones y experimentos [1]. Algunos pensadores opinaron, con razón, que las religiones institucionalizadas tradicionales habían fracasado en su intento de proveer al ser humano de un sendero de espiritualidad, sendero que no niego sea necesario en este tiempo y en otros.

No obstante, esa crítica de las religiones establecidas produjo en los movimientos de Nueva Era dos tendencias antagónicas que, sin embargo, se desarrollaron mano a mano [2]. Por un lado, la humanidad necesitaba crear nuevos dioses (como siempre lo ha hecho), o dicho en palabras menos ofensivas, necesitaba crear nuevas formas de concebir y acercarse a la divinidad. Esta necesidad dio paso a la aparición de nuevos conceptos e imágenes más sofisticadas de la experiencia divina (de las cuales los Maestros Ascendidos son el ejemplo más resaltante). Y por otra parte, los pensadores del Siglo XIX reinterpretaron los contenidos filosóficos de las religiones dominantes y los incorporaron a aquellas nuevas formas de concebir la divinidad.

El resultado: un brote variopinto de grupos, sectas y escritores que, con el paso del tiempo, crecieron y otorgaron fama a los nuevos dioses, los Maestros de Sabiduría. He afirmado que Madame Blavatsky fue con seguridad la primera en adelantar esa nueva forma de dioses. Sus maestros eran, según ella afirmó, Mahatmas [Grandes Almas] de Oriente que poseían poderes especiales. No sorprende en absoluto que la Blavatskaya tuviera que enfrentarse a varias acusaciones de fraude y a la duda generalizada respecto a sus “amigos invisibles”: afirmó que se comunicaban con ella telepáticamente, que sólo se presentaban ante ella en privado, y las pocas cartas que se suponen fueron escritas por la mano de sus Mahatmas están envueltas en el escándalo de fraude que nubló ya en vida su reputación [3].

Madame Blavatsky.
Todo comenzó con Madame Helena Petrovna Blavatsky.

Grupos de Nueva Era propiciaron la aparición de doctrinas sobre los Maestros Ascendidos

Aunque Madame Blavatsky no llamó a sus instructores espirituales “maestros ascendidos”, sentó un precedente ante los otros numerosos grupos para continuar el mito recién nacido. Entre esos grupos están las distintas células del Nuevo Pensamiento (New Thought Movement) [4], que estaba a su vez emparentadas con otros grupos como la Iglesia de la Ciencia Divina (Church of Divine Science) y la Iglesia de la Unidad (Unity Church). Todos estos grupos, con sus autores, diseminados por los Estados Unidos de América y Europa, junto con Madame Blavatsky, prepararon el terreno para el nacimiento de una forma filosófica mejor estructurada de las doctrinas llamadas de Nueva Era.

Más tarde, a principios del Siglo XX, fue el Movimiento YO SOY (I AM Activity), fundado por Guy Ballard y su esposa, el primer grupo en acuñar sistemáticamente el término “maestros ascendidos” y en publicar un corpus más o menos extenso de definiciones y explicaciones de lo que aquél término significaba. Ese corpus neometafísico [5] de corte religioso cristiano, principalmente influenciado por la Teosofía y los Mahatmas de Blavatsky, está compuesto por tres libros principales que han sido los textos manuales durante décadas de los grupos que afirman la existencia de los Maestros Ascendidos. Estos libros son Misterios Develados (Unveiled Mysteries), La Mágica Presencia (The Magic Presence) y los Discursos del YO SOY (I AM Discourses) [6]. En ellos se pretendía dar credibilidad a las posturas generales de los movimientos Nueva Era del siglo anterior (la existencia de las mónadas divinas, el poder del pensamiento, la existencia de dimensiones espirituales, etc.), y se afirmaba la existencia de una “hermandad espiritual” formada por seres sobrehumanos (mahatmas o maestros ascendidos).

Guy y Edna Ballard.
Guy y Edna Ballard, los iniciadores del culto a los maestros ascendidos en América. Inventaron nuevos maestros, desarrollaron los mitos de las ciudades etéricas y las guaridas subterráneas de la Gran Hermandad Blanca, entre otras cosas.

Innovaciones del Movimiento YO SOY

Misterios Develados es un relato acerca de cómo los Maestros Ascendidos se pusieron en contacto con Guy Ballard y su esposa para convertirlos en mensajeros “acreditados” de la Gran Hermandad Blanca, una organización ultrasecreta de seres altamente evolucionados que supuestamente vela por el bien y desarrollo espiritual de la humanidad. El lenguaje del libro es sencillo. Una tercera parte es narración y otra tercera parte es exposición de doctrinas. Básicamente no se contradice nada de la Teosofía, pero sí se le añade y se le matiza. Se reafirma la figura de la reencarnación y de la vida humana como sendero espiritual para ascender a la divinidad. Los Maestros Ascendidos fueron una vez seres humanos mortales que, luego de muchas encarnaciones de purificación espiritual, lograron “ascender” a la “presencia de Dios” en sus últimos cuerpos físicos, los cuales se hacen indestructibles y eternos [7].

Esta “presencia de Dios” es una mónada espiritual individualizada, cuyo nombre es, supuestamente, “YO SOY”. De allí la expresión “Presencia YO SOY”. En Misterios Develados también se introduce una nueva estrella: el Conde de Saint Germain. Los mahatmas de Blavatsky son incorporados a esta compañía de seres ascendidos en la que Saint Germain, según el Movimiento YO SOY, posee un cargo especial y superior como heraldo y jerarca de la Era de Acuario. Poco importa que la Era de Acuario sea un período calculado astronómicamente a partir de la precesión de equinoccios, y cargado de significado astrológico, que tendrá su inicio después del año 2200 después de Cristo. A pesar de la incoherencia en este punto, casi la totalidad de los grupos Nueva Era asegura que ya estamos en la Era de Acuario. Es así como la llamada Nueva Era se ha convertido en sinónimo de Era de Acuario.

Además de todo lo mencionado, en Misterios Develados se describe toda una serie de “poderes espirituales” y de energías llamadas rayos o llamas sagradas (eran inicialmente siete). Se define mejor una estructura de la Gran Hermandad Blanca y se reproducen los mahatmas y supuestos maestros a lo largo de la historia y de la superficie de la Tierra.

La Mágica Presencia es la segunda parte de ese relato: se lleva la imaginación al límite y se continúan las elaboraciones doctrinales acerca de los Maestros Ascendidos y de su organización ultrasecreta.

Discursos del YO SOY es un libro completamente expositivo, supuestamente dictado por el mismísimo Saint Germain, que contiene lo que los Ballard pretendían que fuese la “buena nueva” de la Era de Acuario. No imaginaron que después de ellos surgiría toda una serie de sectas y grupejos que modificarían, maquillarían, alterarían y contradirían lo que el Conde Saint Germain había dictado como “palabra sagrada” [8].

Presencia YO SOY.
Diagrama de la Presencia YO SOY: pintura infográfica que resume la doctrina espiritualista creada por los Ballardas y el Movimiento YO SOY. Virtualmente todos los grupos de culto a los maestros ascendidos se basan en esta doctrina y reproducen y enseñan este diagrama. El diagrama es todo un compendio sincrético de creencias deístas, neoteosóficas y mentalistas que resulta fantástico y fascinante a los adeptos. Su teoría es tan elegante y sofisticada que es difícil no reconocerlo. Una verdadera obra de arte de la imaginación y del modernismo americano. Si usted ve esta pintura en algún lugar o tienda, sabrá inmediatamente que allí se practica el culto a los maestros ascendidos. La substancia violeta que envuelve a la figura inferior es la famosa “llama violeta transmutadora”.

Conny Méndez y la Metafísica Cristiana

Bien conocida en Venezuela, Conny Méndez fundó el mayor y primer grupo Nueva Era en castellano en Venezuela: Hermandad Saint Germain o Movimiento Metafísica Cristiana. Viviendo en parte en EE.UU. y en parte en Venezuela, Conny Méndez entró en contacto con Emmet Fox y absorbió las especulaciones filosófico-religiosas de los movimientos como el norteamericano Nuevo Pensamiento. Hasta que un día cayeron en sus manos los libros del Movimiento YO SOY y decidió traducirlos al castellano. Los principales libros de la Metafísica Cristiana de Conny Méndez no son su obra, son traducciones y comentarios sobre esas traducciones.

Conny Méndez.
Conny Méndez fue una venezolana carismática, original, por quien era imposible no sentir simpatía o cariño. Fue escritora prolífica, traductora y cantautora. Sin duda alguna uno de los personajes más puros y humanos de todo el movimiento Nueva Era en América y el mundo.

Lo más interesante de estudiar la evolución de tales doctrinas y especulaciones es observar cómo la ficción y la especulación filosófica van mutando al pasar de mano en mano. Madame Blavatsky hizo una labor admirable en la reinterpretación de las religiones orientales, sobre todo del budismo, pero su invención de seres extraordinarios, sus mahatmas (El Morya sigue siendo hoy día aclamado como uno de los principales Maestros Ascendidos de la Gran Hermandad Blanca), dio inicio a una ola de creencias en seres poderosos que no distan mucho de parecerse a los antiguos dioses griegos, o a los bodhisattvas orientales. Los procesos mitopoyéticos continuaron y dieron un paso adelante con los Ballard, quienes aprovecharon la coyuntura creada por la Teosofía para dar cuerpo y credibilidad a un cuento extraordinario. Así comenzaron a aparecer Maestros Ascendidos tomados de todas las culturas y razas. Después del enigmático Conde Saint Germain, pronto Jesucristo fue colocado en esa lista, y también Buda y muchos otros. El mismo Guy Ballard “ascendió” y ahora es conocido como el Maestro Ascendido Godfre Ray King [9].

Conny Méndez introdujo estas elaboraciones fantásticas en el mundo hispano. Sus libros se leen todavía hoy sin ningún ojo crítico [10]. La mayoría de sus lectores ni siquiera se ocupan en averiguar si el libro que leen es de la autoría de Méndez, o si sólo aparece su nombre en la portada porque fue la primera traductora. En poco tiempo, después de la muerte de los Ballard (sí, murieron, como todo ser humano), brotaron por toda América como un virus numerosos grupos que proclamaban haber recibido “dictados” de los Maestros Ascendidos. Muchos de estos grupos introducían nuevos maestros, cambiaban el nombre de los ya establecidos, o los hacían dirigir funciones diferentes, de acuerdo a la preferencia personal de los autores que escribían sobre ellos. Así, según un grupo, Saint Germain era el Chohan (o “director espiritual”) del Séptimo Rayo, mientras que otro grupo aseguraba que había sido promovido y que ahora era otro Maestro Ascendido el que portaba ese cargo [11].

Como si de la farándula se tratara, hay una cantidad impresionante de chismes acerca de la Gran Hermandad Blanca y de sus invisibles integrantes. Muchos proclaman todavía hoy ser mensajeros acreditados de dicha organización, a pesar de que los dictados de un grupo y otro se contradicen en conceptos y definiciones básicas. Y mientras un Saint Germain en un grupo desestimaba los avances tecnológicos o el progreso científico, otro Saint Germain en otro grupo revela fórmulas y planos de “aparatos” que pretenden revolucionar el mundo moderno. Como escribí en la primera parte de esta serie (Mentiras de la Nueva Era: Maestros Ascendidos, nuevos dioses, nuevas falacias. Parte 1.), sólo basta el sentido común y un poco de veracidad intelectual en el estudio de este fenómeno para descubrir las invenciones del nacimiento de nuevas falacias. Y de nuevos dioses.

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Notas (enero de 2016)

1. Me satisface la división de las crisis de estos pasados dos siglos basada en la secuencia modernismo-postmodernismo-transmodernismo. El siglo XIX europeo vio el nacimiento del modernismo, renovación obvia en un continente donde había nacido la industrialización pero que al mismo tiempo era tan viejo y gastado como el que más: el modernismo refleja esa necesidad de renovación y reinvención que infundió un poco de frescura en las artes. Las sucesivas revoluciones industriales (en Europa y en América) propiciaron la aparición del postmodernismo, esa decepción que surge al “descubrir” que el modernismo era sólo quizás un “suspiro” a nivel histórico. El movimiento de Nueva Era posee todo el ímpetu del modernismo porque fue uno de los movimientos que nació con las necesidades de cambio y renovación. ¿Acaso no es la Nueva Era en sí todo un intento moderno de darnos un “Gran Relato” acerca de la humanidad? Y no sólo un Gran Relato sino el Relato Definitivo, porque la Nueva Era pretende barrer con los dogmas de las religiones establecidas, que son las que tradicionalmente nos daban alguna visión de conjunto de destino de la humanidad. Por eso es que la crisis postmoderna vio el período más oscuro de la Nueva (eso esperamos), en las décadas de los 1960s, 70s, 80s, e incluso hasta los 1990s, que son las décadas en las cuales apareció toda clase de sectas destructivas, cultos revisionistas, líderes sectarios megalomaníacos, suicidios colectivos, etc. Como si la negación postmodernista de la posibilidad de un Nuevo Gran Relato hubiera envenenado el ambiente en el que la Nueva Era comenzaba a sentirse tan cómodo y llena de esperanza. Pero como la ola transmoderna no significa ruptura total con el pasado, aunque tampoco compromiso ciego con el mismo (en cuyo caso tendríamos que hablar de neomodernismo), la Nueva Era inició ahora un renacimiento, una aparición con “nueva piel” y nuevos contenidos que demuestran que se puede adaptar a los tiempos y a las necesidades. Dicho de otra forma: la Nueva Era no desaparece ni desaparecerá en el contexto del transmodernismo hasta que la humanidad haya aprendido las lecciones que debió haber aprendido entre el siglo XIX y la crisis postmoderna. Sólo nos queda una esperanza: que los agentes transmodernos del presente logren depuran el movimiento Nueva Era de las imposturas y defectos que el movimiento viene arrastrando desde el modernismo y el postmodernismo. Mi receta para ello (dado que me considero uno de esos agentes) es, de manera muy general, la siguiente: no copiar los patrones de grupos y modas anteriores, hacer la tarea que no se hizo en el pasado (investigar mucho y dudar de todo), no mezclar para producir algo bonito (sincretismo enfocado en el efecto estético que sin embargo deslegitima tradiciones y sistemas anteriores), y sobre todo: no “tirar flechas” para ver qué se logra. Esto se relaciona con mi interpretación de lo apolíneo y lo dionisíaco y de cómo lo apolíneo nos llevará por el camino de la evolución positiva (la Nueva Era es de hecho uno de los intentos macro de los impulsos apolíneos globales, sólo que un poco desorientado y fuera de foco). Leer el siguiente ensayo (abrirá en otra ventana):

> Lo apolíneo como línea evolutiva positiva de la humanidad.

2. Por eso una de las maneras de subsanar los efectos negativos de los grupos de Nueva Era que erosionan las capacidades intelectuales de las personas es devolver esas mentes a los senderos de las religiones tradicionales. La Nueva Era se alimenta de las religiones tradicionales (por ejemplo “robando” símbolos, figuras históricas, métodos, técnicas psicológicas, etc) al mismo tiempo que mina sus credibilidades. Mi posición respecto a esto es bien clara: es preferible que las personas tomen el camino establecido de las religiones tradicionales a que se enganchen en cultos nuevos que son muy bonitos y muy interesantes pero que no aportan nada bueno a largo plazo. Cultos que tienen una vida útil muy corta y que no están basados en nada seguro. Esto es una discusión de vieja data que debería ser abordada en otro trabajo.

3. Nunca ha caducado el viejo sentido común, que también se puede aplicar a todos los “mensajeros” de la Gran Hermandad Blanca del pasado y del presente, a saber: que resulta sospechoso que sólo una persona vea y escuche a los maestros ascendidos. Es el mismo viejo truco de las religiones deístas que hablan de un dios invisible, intangible, inubicable, que nadie realmente ha visto y escuchado, aparte del “profeta” y de los “mensajeros”. En este sentido la teosofía (y los siguientes grupos de culto a los maestros invisibles) copió el modus operandi de las religiones deístas tradicionales. Aquí la “cura” es la misma que menciono en la nota anterior: es mil veces mejor estudiar la vida de maestros reales, maestros históricos de carne y hueso (Buda, Confucio, Lao-tzi, Jesucristo, etc), es decir, volver a lo real, que estudiar y venerar a estos maestros ficticios cuya existencia real nadie ha podido demostrar.

4. “Nuevo Pensamiento” fue de hecho la etiqueta que las personas después sustituyeron por “Nueva Era”, que es más grandilocuente y universalista.

5. Estas creencias o cultos pueden clasificarse como neometafísicos en el sentido de que postulan la existencia de realidades ajenas a lo tangible-material pero de una manera muy diferente a como lo hace la metafísica clásica. Los maestros ascendidos existen más allá del plano físico, al igual que sus guaridas y sus ciudades etéricas o astrales. También se llama “metafísica”, por ejemplo en Venezuela, a este cúmulo de creencias, debido a que incorporan aspectos del mentalismo decimonónico y otras creencias no ortodoxas como la telepatía, la clarividencia, la existencia de otras dimensiones, etc. No es sólo el culto a los maestros ascendidos sino que el culto a todo lo invisible, de una manera apolínea y no de una manera dionisíaca como lo hace el esoterismo europeo del siglo XIX.

6. Esos tres libros mencionados fueron el núcleo del culto a los maestros ascendidos en Venezuela, el primer país de habla hispana donde una traductora lo introdujo desde Estados Unidos. Dicha traductora fue Conny Méndez. Muchos piensan que Conny Méndez fue la autora de estos libros. Basta leer las fichas técnicas de los mismos para ver que son sólo sus traducciones al español.

7. En evidente contradicción con las enseñanzas de Buda (no poseemos mónada espiritual alguna, no debemos hablar de reencarnación sino de renacimiento, y que nuestros cuerpos jamás podrán ser ni eternos y indestructibles), los grupos de Nueva Era del presente aún cuentan a Buda como uno de los maestros ascendidos más importantes de la Gran Hermandad Blanca. ¿Lo que enseñó el Buda histórico entonces está mal? ¿Por qué los adeptos no pueden ver la contradicción evidente que implica incluir a Buda en la gran jerarquía espiritual? Una de las cosas más lamentables de este culto es la explotación desvergonzada de las figuras religiosas tradicionales: Jesus Cristo, la Virgen María, Buda. Puede ser que todo el proceso se haya hecho sin intención de engañar y que solamente refleje la necesidad de un grupo de creer que las principales luminarias del pensamiento religioso mundial están conectadas de alguna manera y que espiritualmente forman una corporación de trabajo (la Gran Hermandad Blanca). Pero ¿qué es mejor: la fantasía que satisface el gusto estético y la necesidad de síntesis universalista o la realidad de los hechos? La realidad de los hechos es que no hay NADA que conecte a todas las figuras religiosas mundiales en un solo grupo de trabajo y NINGUNA evidencia de que todas estas luminarias (que en algún momento fueron reales) están trabajando juntas en una hermandad espiritual. De hecho habría que negar gran parte de todo lo que esas figuras enseñaron y predicaron para que esa fantasía pudiera ser real, tal como he explicado con el caso de Buda.

8. El libro Discursos del YO SOY sentó la base y el modelo para la cultura americana de las “canalizaciones”, comunicaciones telepáticas que un “maestro espiritual” dicta a un discípulo que se convierte en “mensajero”. El proceso es tan gratuito e indistinto que en el presente hay miles de canalizaciones de Saint Germain y otros maestros ascendidos, publicadas por cientos de “mensajeros” y “discípulos” que se pelean la exclusividad del mensaje.

9. No es extraño que los “mensajeros” se conviertan ulteriormente en maestros ascendidos. Incluso antes de serlo, por el hecho de ser “mensajeros” de algún maestro, ya se creen portadores de una gran distinción. El sentimiento de grandeza y de importancia que los Ballards se daban a sí mismos (y más adelantes todos los “mensajeros” de la Gran Hermandad Blanca) es el mismo que los profetas de Dios se daban en la antigüedad: el mundo entero debía estar a sus pies, pues ellos traían al mundo una verdad revelada que sólo ellos podían poner en palabras. En este sentido el culto a los maestros ascendidos es un culto de revelación a semejanza de las religiones deístas del mundo. Como veremos más adelante, la intolerancia a ser contradichos es evidente en los discursos de los Ballards: sus maestros ascendidos dicen que harán desaparecer a cualquier persona que se oponga a la enseñanza de los maestros. No hay en esos discursos el más mínimo sentido de respeto a la libertad de opinión y de expresión, haciendo parecer a los maestros ascendidos como verdaderos déspotas que no tolerarán oposición alguna. Esa no es la actitud de seres completamente iluminados que han trascendido todo comportamiento agresivo o negativo.

10. Conny Méndez también fue una estratega de la comunicación: se le ocurrió la idea de que la “metafísica” enseñada por los maestros debía ser presentada en “palabras de a centavo”, es decir, en un lenguaje simple y coloquial que cualquier persona pudiera entender. La enrevesada y sospechosamente elegante doctrina de los Ballards se difundió así masivamente en Venezuela gracias a las “palabras de a centavo” de Conny Méndez, que también venían publicadas en la forma de libros de bolsillo a un precio muy económico.

11. Todo investigador serio podrá constatar que, incluso en vida, dos o tres “mensajeros” de la Gran Hermandad Blanca se contradicen sobre los detalles del “trabajo” de cada maestro ascendido, como por ejemplo a cuál “rayo” ha sido asignado o dónde se ubica su “retiro etérico”. Imposible saber cuál “mensajero” decía la verdad, en caso de que uno estuviera dispuesto a creer en alguno de ellos. Estas incoherencia y contradicciones entre los mismos mensajeros es la evidencia más simple y obvia de que los “mensajes canalizados” son un fraude.

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Mentiras de la Nueva Era: Maestros Ascendidos, nuevos dioses, nuevas falacias:

> Parte 1.   > Parte 3.   > Parte 4.   > Parte 5.   > Parte 6.   > Parte 7.  > Parte 8.   > Parte 9.

Toda la serie en PDF:

Mentiras de la Nueva Era_Maestros Ascendidos nuevos dioses nuevas falacias.

Lea También:

> La dictadura psíquica de los Ballards, la infame “Actividad YO SOY” y sus Maestros Asesinos.

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2 comentarios en “Mentiras de la Nueva Era: Maestros Ascendidos, nuevos dioses, nuevas falacias. Parte 2.

  1. Pablo Sosa

    Al empezar el articulo, no aceptas que te contradigan o critiquen el articulo, pero lo primero que haces es criticar lo que, a mi entender, desconoces! Tienes todo el derecho de opinar y de no creer en nada, si asi lo decides! Pero si quieres que te respeten, has de respetar tu tambien!
    No me hace falta enfadarme, puesto que la Verdad (con mayusculas) habla por si sola! Como transmitia la señora Conny Mendez, “no me crean a mi, comprúebalo por ti mismo” Que hay mas libre que eso? A mi, como a tantos otros, la metafisica me ayudo muchisimo!! Y nadie puede decirme lo contrario! Quizas, y solo quizas, aquello que tanto niegas y criticas, es lo que mas necesitas! Piensalo! Muchas bendiciones!

  2. Ramón E. Morales C.

    Saludos amigo Pablo. No entiendo por qué dice que no acepto que me contradigan o critiquen. Supongo que se refiere usted a la parte que dice, en letras rojas: “Igualmente los discípulos y adeptos de los maestros y de la susodicha hermandad no deberán atacarnos o criticarnos, puesto que una Nueva Era de paz y hermandad sobre la Tierra no puede excluir el logro irreversible de los Derechos Humanos y de la libertad individual para opinar y disentir.”

    Bueno, no me refiero a que no puedan criticar el contenido de los artículos. Eso obviamente cualquiera lo puede hacer. Me refiero a que si me critican solamente por disentir de ellos, eso los hace verse como personas intolerantes que no aceptan ninguna diversidad de opiniones respeto a estas creencias. De todas maneras, creo que si quito la palabra “criticarnos” en esa parte, el texto quedaría mejor. ¿Le parece bien?

    Obviamente usted se siente dolido por mi artículo. Debe saber que no es nada personal contra nadie. Yo no odio a nadie ni desprecio a nadie. Lo que debemos rechazar y despreciar son las ideas, no a las personas que las tienen o las defienden. Además, usted también puede cambiar de ideas así como yo lo hice. La mente no tiene porqué ser un bloque de piedra hasta la muerte de uno. Uno evoluciona, uno descubre cosas nuevas, uno cambia de gustos, de paradigmas, etc. A mi también me ayudó muchísimo la metafísica. La estudié y la practiqué desde 1995 hasta el año 2002 aproximadamente. Asistí a cursos de la línea Conny Méndez, y asistí también a otros grupos libres (por ejemplo los que estudiaban el Libro de Urantia). Y después conocí los grupos de Ashtar Sheran y muchos otros. Precisamente por conocer bien el movimiento metafísico desde adentro y en toda su amplitud… precisamente por eso es que estoy calificado para criticarlo.

    Lo que necesitamos es desprendernos de nuestras fantasías. Necesitamos ser más racionales, más objetivos con respecto a estos temas. Conny Méndez leyó esas cosas en un libro y creyó ciegamente en ello. Luego sus discípulas creyeron también ciegamente en lo que Conny había traducido, y así sucesivamente. Todos los seguidores de la secta de Conny Méndez creen ciegamente en lo que leen en sus libros. Lo sé por que es la única manera. No hay manera de probar que lo que Conny Méndez afirma funciona o es real. Nadie lo ha podido hacer y nadie lo podrá hacer porque se trata simplemente de una creencia ciega. Es algo que pertenece al territorio de la fe ciega y sólo cuando uno se sale de ese territorio es cuando uno comienza a ver la realidad de los hechos. Lo único que hace falta para que la metafísica de Conny “funcione” y sea “verdad”, es creer ciegamente en ella. No hay otra manera.

    Yo le estoy haciendo a las personas lo que yo necesitaba que me hicieran a mi, le estoy haciendo a las personas lo que yo siempre quisiera que me hicieran a mi: si estoy creyendo ciegamente en algo, si estoy atrapado en una fe ciega, yo quiero que otra persona me sacuda y me alerte y me diga que me estoy dejando llevar, que debo investigar, que debo dudar, ir más allá. Eso es lo que yo necesitaba y eso es lo que hago en esta serie de artículos. No se trata de destruir las creencias de otras personas, se trata de decirles lo que probablemente nadie en sus círculos de amigos, familiares, pareja, etc, se atreven a decirle (por lo cual la persona queda atrapada en el culto o secta durante años).

    Gracias por sus bendiciones. Las acepto con el corazón abierto. Yo por mi parte le deseo que logre usted salirse de la fe ciega, que logre usted recuperar el pensamiento racional, que logre superar usted esa adicción a las fantasías, a las luces de colores, a los fuegos de colores, a esos seres que no existen… Mientras crea en esas cosas, estará perdiendo el tiempo, estará ausente de la realidad.

    Y por favor: siga leyendo y criticando mis artículos. Eso se puede hacer, eso es bienvenido.

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