Planos de existencia: modelo de la cebolla

Saludos. Voy a continuar aquí lo que comencé a explicar en el artículo sobre los viajes astrales y el plano astral. Esto es una exploración libre sobre la teoría de los planos de existencia contenida en el Canon Páli, que es considerado como la enseñanza más antigua y fidedigna del Buddha. Para entender mejor lo que voy a explicar aquí es preferible leer dos artículos anteriores:

> Los 31 planos de existencia según el Theraváda. Aquí expongo de manera resumida el esquema de los 31 planos de existencia, según las citas que se encuentran en el Canon Páli. Aquí el asunto se explica de manera vertical, como usualmente se hace, como si los planos fueran capas sobre capas.

> Viajes astrales y planos de existencia. Aquí expongo una teoría (de muchas que puede haber) sobre cómo entender los planos de existencia en el espacio. Este modelo es lo que llamamos el “modelo de la cebolla” como lo ha mencionado el Venerable Bhikkhu Samahita. No está contenido de manera explícita en los discursos del Buddha, pero se puede inferir de algunos detalles contenidos en esos discursos.

En este artículo continúo el tema pero de manera más gráfica. Para comenzar diremos que en el modelo tradicional de la física es imposible concebir que dos cuerpos ocupen el mismo espacio. No hablamos en este caso de un cuerpo poroso y uno líquido (que sí pueden ocupar, aparentemente, el mismo espacio): hablamos de dos conjuntos de masa (átomos). Por ejemplo: una piedra y un tomate no pueden ocupar el mismo espacio, a menos que se combinen y se mezclen sus átomos, pero en ese caso dejarían de ser lo que son de manera individual. Esta imposibilidad es lo que generalmente se arguye para rechazar la idea de la existencia de otras dimensiones o planos de existencia, y en muchos sentidos (si no acaso en todos) es correcta.

Para explicarlo de manera gráfica podemos resumirlo en la siguiente imagen:

31 planos de existencia_materia oscura y barionica1.

Aquí uso la expresión “materia bariónica” para referirme a la materia física que es conocida por nosotros en la Tierra actualmente. No sé si sea un término completamente correcto. Lo escuché en una conferencia de física dada por un profesor especialista en física y cosmología, y me pareció útil usarlo aquí. Porque hay otro tipo de materia, la materia oscura, que sabemos que existe pero no sabemos de qué está hecha o cuáles son sus características internas. Lo único que sabemos de la materia oscura, por ahora, es que participa también de la fuerza de gravedad, al igual que la materia bariónica; que es invisible e imperceptible a nuestros sentidos físicos; y que puede coexistir en el mismo espacio con la materia bariónica.

El siguiente gráfico muestra cómo la materia bariónica y la materia oscura podrían ocupar el mismo espacio, algo que de hecho ocurre con la materia oscura de nuestra galaxia y la materia bariónica de la misma:

31 planos de existencia_materia oscura y barionica2.

Ahora, aún sin conocer más detalles sobre la materia oscura, existe la teoría de que por cada cuerpo (soles, lunas, planetas) de materia bariónica en la galaxia, puede existir un “doble” de materia oscura que comparte el mismo centro de gravedad que dichos cuerpos. Que compartan el mismo centro de gravedad lo podemos asumir del hecho de que la materia oscura no es indiferente a la misma fuerza de gravedad que afecta a la materia bariónica. Entonces, para efectos de entender los planos de existencia de los que habla el Buddha según el modelo de la cebolla, comenzaremos por afirmar que la “Tierra” de materia oscura debe tener un diámetro más mayor que la Tierra que nosotros conocemos:

31 planos de existencia_materia oscura y barionica3.

Hay un dato físico que puede sustentar estos tamaños que damos a la materia oscura versus la materia bariónica. Es el dato físico de que en la actualidad la materia oscura en el universo es mucho más abundante que la materia bariónica, lo cual sugiere que los cuerpos de materia oscura podrían ser más grandes que aquellos.

31 planos de existencia_materia oscura y barionica4.

Esta cantidad mucho mayor de materia oscura es lo que ha hecho suponer al Venerable Bhikkhu Samahita que los planos de existencia que son invisibles e intangibles para nosotros podrían estar contenidos en esos cuerpos de materia oscura, que son mayores o más numerosos que los cuerpos de materia bariónica. No sólo eso, sino que algunos de esos planos podrían estar constituidos de energía oscura, ya que el Buddha dice de ellos que no poseen forma o cuerpo. Por supuesto que esto puede variar a favor de un tipo de materia o de otra a lo largo de la vida del universo, pero la cuestión es que en la actualidad es así. Nuestra realidad humana abarca sólo dos o tres planos de existencia, los restantes 29 o 28 planos coincidirían en su cantidad y extensión con ese 95% de materia oscura y energía oscura que existe en el universo.

La variedad de planos de existencia invisibles e intangibles para nosotros podría deberse a una presunta diversidad dentro de la materia oscura misma y de la energía oscura. Es decir: si acaso hay distintos tipos de materia oscura en lo que nosotros creemos que sólo hay una, entonces esos distintos tipos de materia oscura podrían formar las distintas realidades que el Buddha llamó “planos o reinos”. Por ejemplo, en el siguiente gráfico mostramos cómo cinco cuerpos ocupan más o menos el mismo espacio: un cuerpo de materia bariónica, más cuatro cuerpos de distintos tipos de materia no-bariónica (materia oscura y energía oscura). Este cuerpo de materia bariónica es lo que sería “nuestra” Tierra mientras que los otros cuatro cuerpos serían cuatro planos de existencia diferentes al nuestro. Cada uno de estos cuatro cuerpos es como un planeta Tierra en sí mismo, pero constituido de un tipo de materia no-bariónica:

31 planos de existencia_materia oscura y barionica5.

Con lo que hemos explicado en el gráfico superior podemos ya entender de qué va el llamado “modelo de la cebolla” con el cual intentamos darle forma a la teoría buddhista de los planos de existencia. Lo que hemos explicado en el gráfico anterior quedaría así:

31 planos de existencia_materia oscura y barionica6.

Aquí ya podemos ver que hay distintas “Tierras”, que las cinco comparten el mismo centro de gravedad pero que tienen distinto diámetro. La Tierra de materia bariónica es la que tiene menor diámetro. Allí es donde viven los humanos y los animales (que en el modelo buddhista de los planos de existencia son dos planos distintos). Los otros cuatro colores representan las otras cuatro “Tierras” que son invisibles e intangibles para nosotros. Estas “Tierras” estarían hechas de distintas variedades de materia no-bariónica. Debido a que cada una de ellas tiene un diámetro mayor que la anterior, las superficies de estas Tierras se ubican varios kilómetros unas sobre otras. Este detalle es importante para esta teoría ya que explicaría por qué algunos planos superiores al plano humano tienen su superficie en niveles cada vez más alejados de la superficie sólida sobre la cual nosotros vivimos. El plano de existencia número 6 tiene su superficie en nuestras nubes. Y en otros discursos del Canon Páli el Buddha dice que los devas superiores al plano 6 descienden sobre éste de la misma manera que los devas del plano 6 descienden sobre nosotros. Es decir, nosotros tenemos una “superficie” habitada por seres en nuestra atmósfera (superficie del plano 6), y ellos a su vez tienen otra “superficie” habitada por seres sobre su atmósfera (superficie del plano 7).

Con todo esto vamos a ampliar un poco el gráfico anterior para ajustarlo específicamente a la teoría buddhista. Esta es sólo una de muchas interpretaciones o elaboraciones posibles. Es como yo creo verlo, según lo que creo que me muestra mi intuición y lo que he creído percibir de este tema en mis ejercicios de meditación. Por supuesto que puedo estar equivocado: no estoy exponiendo esto como si fuera una “revelación” o una “verdad absoluta”. Simplemente estoy compartiendo mis reflexiones y exploraciones mentales. Entonces, ampliando el gráfico anterior, yo veo el asunto de la siguiente manera:

31 planos de existencia_materia oscura y barionica7.

Aquí vemos un esquema de ocho “Tierras” con un centro de gravedad común. Una de ellas es el planeta de materia bariónica en el cual vivimos nosotros y las restantes 7 “Tierras” conforman distintos planos de existencia: uno inferior al nuestro y los otros superiores al nuestro. Este modelo de la cebolla abarca sólo 11 de los 31 planos de existencia que hay en total. La razón de que haya aquí sólo 11 planos de existencia es debido a que los planos superiores al 11 ya no tienen un centro de gravedad común con nuestro planeta: son planos de materia o energía más extensos que podrían tener su centro de gravedad en el Sol o incluso en el centro de la galaxia.

En ese gráfico superior la materia no-bariónica 1, la Tierra de menor diámetro, sería lo que en buddhismo llamamos el “infierno” o el “purgatorio”. La Tierra en este nivel es menor y esto explicaría por qué la superficie de este plano de sufrimiento parece estar debajo de nuestra Tierra. En otras palabras, si pudiéramos ver este plano de existencia veríamos su superficie varios kilómetros por debajo de la nuestra, y esto explicaría por qué las tradiciones hablan siempre de un infierno subterráneo, no sólo en la religión buddhista. El siguiente círculo en el gráfico es la Tierra donde nosotros vivimos. Aquí he incluido cuatro planos de existencia que yo pienso están constituidos de materia bariónica: el plano de los animales, el de los fantasmas hambrientos (peta en páli), el de los gigantes o titanes (asura en páli), y el de los humanos. El plano de los animales es visible y tangible para nosotros. El Buddha lo menciona como un plano aparte de los humanos no en razón del tipo de materia que lo constituye sino en razón del tipo de seres que renacen en él. Esto hace pensar que algunos de estos 31 planos de existencia podrían estar hechos del mismo tipo de materia. Sea como sea, en este gráfico estos cuatro planos que están por sobre el infierno están representados aquí por la materia bariónica. Por sobre la superficie de esta Tierra se extienden las superficies, en diámetro creciente, de seis Tierras más. Esto completa los 11 planos de existencia que en su conjunto llamamos Kama-loka, osea Reino Sensorial, los 11 planos de existencia de placer y sufrimiento extremo.

Para terminar, el mismo gráfico anterior lo he elaborado en forma de estratos o capas como normalmente se explica la teoría de los planos de existencia. Estamos hablando aquí, como ya dije, específicamente del Kama-loka, es decir, los 11 planos más inferiores de todo el universo. He colocado los nombres tradicionales de cada plano según lo que está contenido en el Canon Páli:

31 planos de existencia_materia oscura y barionica8.

Hay que hacer la observación de que, así como los planos 2, 3, 4 y 5 podrían estar constituidos del mismo tipo de materia, así también algunos planos llamados “celestiales” podrían estar constituidos de la misma materia no-bariónica. Por ejemplo, los planos 6 y 7 podrían ser la misma “Tierra” en vez de dos.

La razón de no extender el modelo de la cebolla aquí para incluir el resto de los planos de existencia en este esquema es la siguiente: A mi parecer, según lo que entiendo ahora de todo este tema, ese gran deva llamado Mára el oscuro, debe ser el “gobernante” del plano más superior en este planeta. Es decir, la Tierra toda (con todas sus distintas expresiones de materia bariónica y no-bariónica) termina en la atmósfera de ese plano 11 que es la residencia de Mára el oscuro. A mi me parece que debe ser así porque los seres que son superiores a Mára ya no se comportan como seres con cierta actitud mundana. Curiosamente, el gobernante de este plano 11 que el Buddha llamó Mára el oscuro, o Mára el malvado, parece coincidir con otras tradiciones en las que ciertos santos (por ejemplo Jesucristo), hablan de un supuesto “príncipe de este mundo” que no es precisamente un ser con buenas intenciones siempre. Pero dejemos eso para otro artículo.

A partir del plano 11 los seres son más sutiles, más “cósmicos” en el sentido en que ese término se aplica en los círculos alternativos de espiritualidad moderna. Son los llamados seres Brahma, que en muchas tradiciones son llamados “dioses”. Fíjate que el llamado Gran Brahma, el deva que cree ser el Creador Supremo de todo el universo, es el “gobernante” del plano 14. Si estos planos, a partir del 12, son superficies exteriores de la Tierra, no tiene sentido entonces que este Gran Brahma haya creído ser el Dios Creador del Universo. El ámbito de su dominio tiene que ser algo tan grande y tan extenso como todo el sistema solar (por la medida mínima), o incluso como toda la galaxia. En ese caso, para dibujar los 31 planos con sus distintas superficies en un gráfico tendría que incluir allí todo el sistema solar y toda la galaxia. Eso lo podríamos dejar también para otro artículo.

Ya en este punto, a partir del plano 11, nos perdemos fácilmente porque estamos hablando de niveles más sutiles, más nebulosos para nuestra visión y nuestro entendimiento. Lo único que yo podría afirmar con cierta confianza es que los planos superiores al 11 ya no son cuerpos que comparten superficie y centro de gravedad con nuestro planeta. Los planos 12, 13 y 14 podrían tener su centro de gravedad en el sol, y su ámbito de existencia abarcar todo el sistema solar. Si esto es así, entonces el Gran Brahma no es más que el deva “gobernante” de este sistema solar y nada más. Lo que el Buddha llama “universo” o “sistema de mundos” bien podría ser un sistema solar, y no lo que nosotros entendemos por universo o cosmos. Lo que el Buddha llamó “sistema de mil mundos” podría ser una etiqueta mental para lo que nosotros conocemos como galaxia. En fin, estamos hablando de términos que se emplearon hace 2500 años y que el Buddha juzgó adecuados sólo en razón de la utilidad que podían tener para enseñar el Dhamma. Después de todo, los que nos queda como buddhistas es tratar de comprender estas cosas por medio de la reflexión, la contemplación y la meditación, e ir ajustando el lenguaje y los términos para poder entender con claridad qué fue exactamente lo que estaba diciendo el Buddha en estos discursos del Canon Páli.

Al comentario que pueda surgir de parte de otros buddhistas y no-buddhistas que dicen que todo esto es metafísica, sólo puedo decirles que para el Buddha hablar de estos planos de existencia no era una cuestión de metafísica. Para el Buddha todo esto es una cuestión mundana, todos estos planos son “el mundo”, son parte del mundo, es decir, samsára. Hablar de todo esto no es metafísica y sí tiene su utilidad. Uno comprende lo inmenso e inexorable que el samsára es para los seres mundanos, y en esta luz el logro del Nibbána realmente se ve como algo absolutamente extraordinaria, realmente supremo. Para muchas personas estos términos, samsára, nibbána, son meras palabras, o meros símbolos. Comprender la grandeza, la extensión aparentemente infinita del espacio y del universo ayuda a poner la Enseñanza del Buddha en su correcta perspectiva. Incluso un logro meditativo como el alcance mental del plano del espacio infinito, o del plano de la consciencia infinita, que no son aún el Nibbána propiamente dicho, se ven como lo que realmente son: una ampliación inimaginablemente extensa de la consciencia.

Yo creo que si el Buddha, o un Buddha, estuviese vivo y leyese estos intentos que hacemos de comprender el Dhamma, no reaccionaría con desprecio como hacen muchos buddhistas cuando leen estas cosas.

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