La inmigración extraterrestre que la Tierra no puede evitar

Mira los terrícolas viviendo sus pequeñas y grandes vidas. Mira cómo atesoran sus identidades individuales, familiares, nacionales, y finalmente (aunque muy pocos todavía) la identidad “terrícola”. Ciertos genios del pasado siglo propusieron la creación de una Ciudadanía de la Tierra, un status político que permitiera a los terrícolas poder desplazarse libremente por todo el planeta con el derecho de establecerse en la región donde quisieran vivir o residir. Y aquí están todavía los terrícolas viviendo en sus pequeños nichos nacionales y regionales. Ciertamente los ciudadanos más privilegiados de este planeta tienen libertad para ir a donde quieren, pero los que carecen de dinero están encerrados en barreras nacionales, e incluso se les prohíbe la entrada a otras regiones de la Tierra. Se ha creado esta situación en la que algunos son ciudadanos “de primera categoría”, mientras que el resto son tratados como de valor inferior. Lo peor de todo esto es que ha sido el “Primer Mundo” el que ha establecido esta política discriminatoria y este prejuicio negativo en vez de ser el grupo de naciones que hiciera realidad aquella Ciudadanía de la Tierra.

Mira cómo sufre Europa por la migración masiva de africanos y asiáticos hacia su territorio. Mira cómo sufre Estados Unidos y Canadá por la migración masiva de latinoamericanos. Estas dos regiones de la Tierra (Europa y EE.UU) han atesorado su identidad regional y protegido sus intereses. Han hecho muchas cosas buenas y muchas cosas no tan buenas para crecer económicamente, para crecer en poder político. Y recién ahora se están dando cuenta (¿se están dando cuenta, de verdad?) que para poder tener ellos bienestar, sus vecinos también deben vivir en bienestar, porque si tus vecinos viven mal y sufren malestar, entonces los tendrás migrando hacia tu territorio. Mira por ejemplo a EE.UU: durante décadas ha sembrado caos, dictaduras y dependencia económica y cultural en Latinoamérica, y ahora esperan con un muro detener a los inmigrantes. Eso no es posible. Cuando EE.UU ayude a Latinoamérica a desarrollarse de verdad, sin dependencia ni manipulaciones, entonces los latinoamericanos no verán necesidad en migrar hacia EE.UU. Los países y las regiones privilegiadas de la Tierra están descubriendo y comprendiendo que no pueden tener todo lo que desean: pueden tener al resto del mundo como clientes y compradores, pero entonces también los tendrán como fuentes de inmigrantes: pueden hacer guerras y destruir países en otros lugares del mundo, pero entonces cosecharán terrorismo e intolerancia contra sus propias culturas.

Ahora EE.UU está comprendiendo (lo esperamos) que debe ayudar a Latinoamérica a tener bienestar para que sus ciudadanos no crean que necesitan migrar hacia el norte. Tantas décadas desaprovechadas por EE.UU para realizar esta tarea. Tantas décadas pasadas en que los gobernantes del norte manipularon y explotaron a sus vecinos del sur bajo una fachada de misión civilizadora, pero todo era mentira. Y ahora es ya tarde. Ahora Latinoamérica ya no confía. Ahora Latinoamérica está despertando. Ojalá no sea demasiado tarde. Ojalá aquellos que gobiernan en Washington y en el Pentágono se den cuenta que deben realmente ayudar a Latinoamérica a tener bienestar (sin seguir su propio interés, su propio egoísmo, el de EE.UU me refiero), una ayuda verdaderamente desinteresada. Sólo así los latinoamericanos entenderán en masa que no tienen razones para migrar al norte.

Igual está ocurriendo en Europa. Europa está comprendiendo (¿lo está?) que debe trabajar por el bienestar social, económico y político de África, de Medio Oriente y del oeste de Asia, porque si hay guerras y pobreza en los territorios vecinos, esa gente migrará a Europa buscando refugio, buscando salvación y comodidad material. Es lo que está ocurriendo ahora. Mira todo esto desde “arriba”. Míralo a vuelo de pájaro, como desde el espacio. Mira los europeos encerrados en sus pequeñas vidas “civilizadas” o “cultas” según su propia idea, en su espacio regional, absortos en sus propios intereses, en su propio bienestar, en sus propias necesidades, durante décadas. Y mira el desastre que Europa y EE.UU han creado alrededor del continente, en el norte de África, en Medio Oriente. ¿Realmente creen que estas cosas no rebotan? ¿Realmente creen que se puede vivir encerrado en una región de la Tierra sin verse afectados por lo que ocurre en las regiones vecinas? Incluso la isla gigante de basura flotante que hemos puesto en el océano Pacífico nos afecta a todos, y eso considerando que “nadie” vive allí. Los deshielos del polo norte y de la Antártida nos afectan a todos. Todo en la Tierra nos afecta a todos de alguna manera u otra. Lo bueno de la globalización es que los terrícolas comienzan a tener realmente una visión de conjunto de toda la Tierra y una conexión en tiempo real con las distintas regiones de la Tierra que no era posible hace dos o tres siglos. Esto trae consciencia, trae reflexión.

Pero hay mucho xenofobia todavía…

xenofobia

Si ves la Tierra desde arriba, verás cómo la xenofobia y el nacionalismo egoísta refuerza la división entre las naciones. Estas cosas rebotan como ondas en la superficie de la Tierra. Estas cosas se devuelven a aquellos que las hacen. Y también existe esta nueva xenofobia que yo llamo exo-xenofobia: la xenofobia a todo lo que venga del espacio, el rechazo a los “visitantes”, a los extraterrestres. Así como los terrícolas se tratan entre ellos mismos, así pretenden tratar a aquellos que vienen de arriba y de afuera.

En todos los foros y grupos sobre ovnis y contacto extraterrestre veo siempre la misma pregunta:

¿Por qué los extraterrestres no descienden en una gran ciudad como Washington o Nueva York o París o Londres para mostrarse en masa? ¿Por qué no vienen y dan ruedas de prensa para que todo el mundo pueda conocerlos y ser testigos de que no estamos solos?

Y yo les pregunto: ¿acaso no han visto cómo los terrícolas de una nación le dan la “bienvenida” a los terrícolas de otra nación? ¿Acaso no han visto el odio, la aversión, el asco, que algunos terrícolas sienten hacia aquellos que vienen de otras naciones? Ninguna misión extraterrestre de contacto masivo está a salvo en la Tierra. NO HAY GARANTÍAS DE UN RECIBIMIENTO PACÍFICO Y CIVILIZADO. Ni siquiera Washington, Nueva York, Londres o París, que se jactan de ser los centros de mayor civilización de este mundo… ni siquiera en estas ciudades hay garantías de que una misión diplomática de contacto extraterrestre no será recibida con violencia y con armas. Y no me digan que estas ciudades son inseguras por los inmigrantes, porque sabemos que eso no es cierto. LA TIERRA TODAVÍA ES UN PLANETA SALVAJE, AGRESIVO, VIOLENTO, BELIGERANTE. Incluso en aquellos lugares donde los mismos terrícolas creen vivir en el pináculo de la civilización y la más elevada cultura.

¿Viste que en la mayoría de las películas de Occidente los extraterrestres son los malos de la historia? Monstruos de todo tipo que vienen con armas de todo tipo a dominarnos, invadirnos, controlarnos, matarnos… Es el occidental promedio proyectando se propia forma de ser, sus propios miedos e impurezas mentales, en los “visitantes”. “Tenemos que protegernos. Tenemos que cuidarnos de ellos”, dicen. Pero en realidad son los “visitantes” los que deben cuidarse de nosotros. En este sistema solar nosotros somos el peligro, no los “visitantes”.

alien y terricolas

Por eso las misiones de contacto de la Confederación de Mundos que rodea la Tierra ha enviado el mensaje durante décadas, y lo siguen enviando: La Tierra debe pacificarse. Los ciudadanos de la Tierra deben pacificarse primero. Esta es la primera condición para cualquier tipo de contacto masivo y público entre civilizaciones extraterrestres y la civilización global naciente en la Tierra.

CUIDAR Y PROTEGER A TODOS LOS SERES VIVOS EN LA TIERRA.
CUIDAR Y PROTEGER LA TIERRA.
DETENER TODO CONFLICTO BÉLICO.
DETENER TODA GUERRA.
CREAR UN ESTADO DE PAZ MUNDIAL PERMANENTE E IRREVERSIBLE.
DEJAR DE USAR LA TECNOLOGÍA PARA EL MAL, PARA EL ASESINATO.
VALORAR Y RESPETAR LA VIDA.

ASÍ VIVEN LAS HUMANIDADES AVANZADAS, CIVILIZADAS,
EVOLUCIONADAS Y PACÍFICAS EN ESTA GALAXIA.

***

La inmigración extraterrestre que la Tierra no puede evitar

Hay rumores de que ya hay extraterrestres viviendo entre nosotros. Se dice que son iguales, en apariencia, a cualquier otro terrícola nativo. A ciertos gobiernos y grupos oscuros secretos les encantaría atrapar y deportar a estos “turistas”. Pero para ellos tenemos una peor noticia: hay una inmigración extraterrestre que nadie en la Tierra puede impedir o bloquear. Desde hace miles de años, incluso millones de años, han estado renaciendo en la Tierra corrientes de vida que vienen de otros mundos. Incluso hoy en la Tierra hay corrientes de vida que vienen de una gran civilización que existió en Marte hace millones de años. Y cada día son más y más los que renacen en la Tierra. Algunos de ellos ya tienen miles de años renaciendo en la Tierra, otros son “recién llegados”. Nacen en cuerpos humanos terrícolas como tú y como yo. No hay distinción, excepto en las capas profundas de la mente. Y también hay seres que vienen de fuera del sistema solar y están renaciendo en la Tierra. Esto no se puede detener. Esto no se puede impedir. Los seres renacen en un lugar o en otro de acuerdo a leyes mecánicas totalmente ciegas que nadie puede controlar. No es posible discriminar a estos seres.  No hay dios, demonio, gobierno, logia secreta, religión, líder político o religioso, que pueda impedir que seres de otros mundos renazcan en la Tierra. Y estos seres se vuelven terrícolas en el momento en que forman un cuerpo humano aquí en la Tierra, de manera que técnica y legalmente son terrícolas. La (exo)xenofobia no podría hacer nada contra ellos porque técnica y legalmente no son extraterrestres. En el momento en que (re)naces aquí, ya no eres extraterrestre.

¿Y qué pueden decir aquellos que son más “nativos” de la Tierra, aquellos que están renaciendo aquí desde hace milenios y milenios antes que estos “recién llegados”? Muchos de aquellos que contribuyeron al progreso tecnológico, filosófico, moral, político, cultural, artístico, de la Tierra… muchos, muchos de ellos, son corrientes de vida que vienen de Marte y de otros mundos. Han estado renaciendo en la Tierra desde hace miles de años y tienen con ellos una energía especial, una forma de ser especial, una paz y una genialidad que no siempre se ve en los terrícolas más “nativos”. Algunos también han traído la guerra mecanizada a gran escala, como se hizo en Marte hace millones de años, pero aquellos que han contribuido de manera positiva son muchos más que aquellos que han contribuido de manera negativa, trayendo sus “malas costumbres” a la Tierra. Y gracias a esos inmigrantes más avanzados que vinieron de “afuera” las naciones de la Tierra se han desarrollado, el mundo ha crecido en civilización y en conocimiento. No es que los terrícolas no han hecho cosas grandes y geniales. También lo han hecho. Pero cuando los terrícolas más viejos quieran pensar en los “visitantes” con exo-xenofobia, deberían pensar que la Tierra toda también le debe a estos seres una cierta cantidad de gratitud. Es lo mismo que ocurre en la Tierra con las naciones individuales. Ninguna nación es 100% pura, no-mezclada, sin ningún aporte o contribución de otras naciones. Muchas cosas se comparten. Muchas cosas circulan. Ninguna nación puede decir que es completamente pura e independiente.

Los humanos todos en la Tierra hoy le deben mucho a esta inmigración extraterrestre vía renacimiento. Es difícil hacer un balance cien por cien objetivo, pero estoy seguro que sin estos “recién llegados”, sin estos que han venido de “afuera”, la vida en la Tierra sería hoy incluso más salvaje y más violenta de lo que es. Nosotros esperamos que los terrícolas vean esto como una oportunidad para reflexionar sobre la xenofobia y la exo-xenofobia. Que se vean en una posición inferior que les permita ser humildes y asumir una postura más pacífica, más modesta, más mansa. La altanería y la arrogancia es algo feo en aquellos que tienen talentos y virtudes para alardear, pero es más feo y lamentable en aquellos que apenas tienen talentos y virtudes para alardear. El que es más simple y bajo debe ser más humilde y agradecido. El que está aprendiendo, el que está en un grado inferior de aprendizaje, debe ser silencioso, pacífico, paciente, modesto, agradecido. Y como dijo el Buddha Gotama: la persona de integridad es agradecida, la persona que carece de integridad es ingrata. ¿Cómo quieren ser los humanos de la Tierra? ¿Quieren ser humanos con integridad o quieren ser humanos sin integridad?

La Tierra no le pertenece a nadie

El renacimiento de los seres de un planeta a otro debe enseñarle a los terrícolas que los planetas no le pertenecen a nadie. Son moradas temporales que sus habitantes conscientes deben proteger y cuidar. Hoy estás aquí en la Tierra, mañana no lo sabes. Quizás sigas aquí, quizás renazcas en otro mundo. Esto depende de tu propio kamma (karma). Generalmente aquellos que han sembrado buen kamma, acciones luminosas, tienen mérito para renacer en mundos más civilizados, en mundos donde la vida es más cómoda. Y aquellos que han sembrado mal kamma, acciones oscuras, tienen demérito que los hace renacer en mundos menos civilizados, mundos más salvajes. Pero no siempre renacer en otro mundo es cuestión de mérito (kamma luminoso) o demérito (kamma oscuro). A veces un mundo queda destruido por algún accidente natural o artificial y entonces sus corrientes de vida comienzan a “migrar” al mundo más cercano. Comienzan a renacer en el mundo más cercano que esté disponible con condiciones para ciertas formas de vida.

Es el caso de la migración masiva de Marte hacia la Tierra que viene ocurriendo desde hace algunos millones de años. Si llegase a ocurrir una destrucción masiva en la Tierra, los seres que han sembrado acciones luminosas podrán renacer en espacios extraterrestres dentro del sistema solar construidos por grandes civilizaciones extraterrestres que administran esos espacios, pero estos espacios no tienen capacidad para albergar a muchos seres, así una parte de esos seres con mérito acumulado renacerán en otros sistemas solares, en planetas donde hay civilizaciones más avanzadas que en la Tierra. Aquellos que sólo han sembrado destrucción, violencia, guerra, hambre, esclavitud, asesinato y vicios, tendrán que renacer fuera del sistema solar, en planetas donde la vida es difícil, planetas contaminados y azotados por guerras planetarias donde vivir es como un infierno, en planetas donde la naturaleza es dura con la vida, como era la Tierra hace millones de años. Cada quien recibirá lo que merece. Incluso muchos de esos que siembran vicio y violencia, renacerán como fantasmas en planetas que no pueden albergar vida biológica como la nuestra. ¿Sabías que en Marte hoy hay millones de fantasmas viviendo en su superficie y en el subsuelo, corrientes de vida condenadas a cosechar lo que sembraron por medio del asesinato y la guerra hace millones de años? Esas capas subterráneas habitadas por “espíritus”, por fantasmas, es lo que el Buddha llamó “infiernos”. Los hay en Marte y también en la Tierra.

terricolas destructivos y peligrosos

Ojalá los terrícolas entiendan que la Tierra no les pertenece, que este planeta no es una posesión que ellos tengan que explotar y destruir, como hacen con sus países y sus cuerpos y sus mentes. Ojalá entiendan que mientras más se aferran con avaricia a algo, más probabilidades crean para perderlo. Y mientras más avaricia y codicia tengan en sus corazones, es más probable que renazcan en mundos de avaricia y de codicia, mundos más atrasados que la Tierra donde la guerra, la esclavitud, la pobreza y la violencia es mil veces peor. O bien renacerán como espectros en capas subterráneas de los planetas donde viven. En el universo la vida siempre puede ser peor, dependiendo de lo que hagas.

En el Buddhismo Theraváda hay una fórmula infalible para sembrar kamma luminoso. Si te preocupa que algo pueda ocurrirle a la Tierra y que tengas que renacer en otro mundo, debes prepararte sembrando acciones luminosas desde ahora. El Buddhismo enseña los cinco preceptos, que son la fórmula mínima, la más compacta y resumida, para sembrar kamma positivo, luminoso, y por eso yo la promuevo y la difundo tan activamente. Aquí en Occidente todavía hay muchas personas que nunca oyeron hablar sobre los cinco preceptos:

Los cinco preceptos enseñados por el Buddha Gotama a las personas laicas

Acepto el precepto de no tomar la vida de otros seres sintientes (no matar ni torturar: mamíferos, reptiles, anfibios, aves, peces, insectos). Viviré lleno de compasión y tolerancia hacia todos los seres vivos.

Acepto el precepto de no tomar lo que no me han dado (no robar). No robaré ni cometeré fraude para apoderarme de lo que no me pertenece. Seré generoso y desprendido de las cosas materiales.

Acepto el precepto de no hablar falsamente, evitar la charla vana, el chisme, la cizaña y la discusión iracunda. Seré honesto y diré siempre la verdad, no inventaré falsas noticias ni venderé información como un espía.

Acepto el precepto de evitar toda conducta sexual impropia. Respetaré el matrimonio o compromiso que hay entre otras personas. No tendré relaciones con personas menores de edad, ni con personas discapacitadas o enfermas.

Acepto el precepto de evitar substancias intoxicantes que nublen mi mente y produzcan negligencia. Viviré siempre atento y vigilante a todo lo que pienso, digo y hago. No dejaré de vigilarme y observarme a mí mismo para no hacerme daño y no hacer daño a otras personas.

***

Trascender las identidades temporales

Tienen que trascender las identidades temporales, o por lo menos no apegarse a estas identidades, no hacer daño y herir a otros seres creyendo que estas identidades son permanentes. Hoy perteneces a esta nación, mañana quizás pertenezcan a otra. En esta vida naciste en esta raza, en la siguiente nacerás en otra. En esta vida eres hombre, en la siguiente quizás seas mujer. Debido al fenómeno del renacimiento, no hay nada fijo, nada estable, nada permanente. Todos cambiamos de forma, de condición, de lugar, cada vez que nacemos. Para esta tarea de trascender la identidad que temporalmente tenemos en el presente he escrito este artículo sobre la comprensión del ser en tres niveles:

> Comprensión del ser en tres niveles.

Para finalizar te dejo con una cita textual del Cano Páli, las escrituras ancestrales del Buddhismo Theraváda, donde el Buddha enseña sobre el renacimiento de los seres. En este fragmento el Buddha nos dice que los seres que vivan en la Tierra cuando ésta llegue a su hora final, igual tendrán que seguir renaciendo en otros mundos:

El Bendito Buddha una vez dijo:

Vendrá el tiempo, bhikkhus, en que todos los poderosos océanos se evaporarán, se secarán, desaparecerán y no existirán más. Pero no habrá fin al sufrimiento de los seres que, cegados por la ignorancia y obsesionados con la codicia, se ajetrean y se agitan a través de esta ronda samsárica de renacimientos sin fin. ¡Así es! Un día este poderoso planeta Tierra estallará en una inmensa explosión de fuego, será completamente destruido y no existirá ya más. Pero no habrá fin a la miseria de los seres que, impedidos por la ignorancia y adictos a la avaricia, se apresuran y se agitan, e incluso corren de un nacimiento a la muerte obligatoria en esta ronda de renacimientos…

Samyutta Nikaya 22:99.

Esto lo hemos conectados con la idea de que así como otros mundos han llegado a su hora final, sus seres han tenido que renacer aquí en la Tierra, así también ocurriría con nosotros en caso de que la Tierra sea destruida. Porque todo esto son procesos mecánicos, universales, que ocurren en todo el universo, sin distinción alguna. En esto la Tierra no tiene nada de especial. Extrañamente, o afortunadamente, esta noción del renacimiento de un planeta  a otro te limpia de cualquier miedo sobre todas esas historias del fin del mundo y el apocalipsis, todos esos mensajes apocalípticos que aparecen de vez en cuando todos los años. No tiene sentido vivir con angustia, con miedo, de que dejarás de existir si la Tierra es destruida. Igual comenzarás a renacer en otros mundos. Pero eso no significa que debas vivir en la Tierra con negligencia, con ingratitud, destruyendo y contaminando el planeta sin consciencia. Los seres nobles cuidan y protegen los lugares donde viven. Los seres nobles no son descuidados, negligentes, inconscientes. Saben que nada les pertenece y sin embargo viven con el mayor cuidado, con la mayor vigilancia y consciencia. Así son los seres nobles. Sería bueno, y es lo que queremos, que haya muchos seres nobles en esta humanidad, que en este planeta se forme una verdadera civilización noble, avanzada, civilizada, pacífica.

No importa lo que hicimos o lo que fuimos en el pasado. Cada día es un borrón y cuenta nueva. Podemos construir algo totalmente nuevo y grandioso en cada momento.

***

reflexion_calmate tranquilizate pacificate.

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