Dicotomía ética del bien y del mal en la filosofía de Buddha

A finales del siglo XIX el filósofo alemán Friedrich Nietzsche comenzó una revolución filosófica al afirmar que no existían hechos morales, que el ser humano no poseía eticidad (rasgos morales) alguna y que por tanto toda la dimensión moral de la experiencia humana era ficticia. La conclusión de Nietzsche se basada en sus lecturas de Charles Darwin y en las interpretaciones tempranas que aparecieron sobre el darwinismo. Si todo lo que el ser humano hace (básicamente un animal más en la naturaleza, según Nietzsche) está motivado únicamente por impulsos y pulsiones inconscientes regidas por la voluntad de poder y la necesidad de sobrevivir, entonces las costumbres y nuestra definición del bien y del mal serían constructos artificiales creados consciente o inconscientemente para dominar y para sobrevivir. Todo lo que el ser humano había definido en términos de la ética, pensó Nietzsche, comenzando por la filosofía y terminando con la religión institucionalizada, sería entonces una fachada para canalizar los impulsos vitales, biológicos y naturales que se mueven dentro de nosotros.

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Friedrich Nietzsche

La moral y la eticidad del ser humano no tienen substancia: tal fue la conclusión del filósofo alemán. Básicamente somos animales que justifican sus actos y sus formas de vida con etiquetas como “lo bueno” y “lo malo”, que en realidad no son más que eso: etiquetas. Esta interpretación nietzscheana del darwinismo temprano dio origen al darwinismo social (todo él negativo, aunque se afirma lo contrario), que desde entonces ha erosionado ferozmente nuestra creencia en la existencia de hechos morales y en la eticidad del ser humano. Pero, ¿acaso no existen los hechos morales? ¿Acaso la eticidad del ser humano no es más que un mecanismo superficial para justificar pulsiones vitales? Todo depende de cómo se defina a la criatura humana.

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Charles Darwin

 

Nieztsche optó por aceptar la visión del darwinismo temprano (que también ha evolucionado, como las especies) de que el ser humano no es más que un animal social, y que por tanto la ética es básicamente un rasgo ficticio puesto que no está presente en el resto de los animales. A esto se puede responder de varias maneras. Se puede decir por ejemplo que (a) hay varios tipos de animales y que el ser humano pertenece al grupo de los animales cuyos actos y pensamientos poseen eticidad. Otra manera de darle la vuelta al problema es afirmar que (b) pueden existir distintos tipos de eticidad y que el ser humano no ha sido capaz de descubrir la eticidad propia del resto de los animales.

mother1.Recientemente se ha descubierto que algunos primates poseen formas rudimentarias de cultura, conductas enseñadas y aprendidas y que sólo se pueden transmitir directamente de padres a hijos por medio de alguna forma de “educación”. También se ha descubierto que ciertas especies de delfines y elefantes poseen formas rudimentarias de dicha “educación”. Donde hay cultura y educación, incluso sin lenguaje y sin instituciones, podemos afirmar que hay eticidad (definiciones del “bien” y del “mal”), aunque tal eticidad y sus objetos morales no puedan ser articulados por los animales en cuestión. Lo que esto significa, en términos darwinistas y nietzscheanos, es que el ser humano no es el único animal que lleva a cabo procesos de educación y de cultura. Y lo que esto último significa es que la eticidad podría ser inherentemente natural en las formas “superiores” de vida animal (mamíferos básicamente). En otras palabras: el Homo sapiens no es dueño exclusivo ni “inventor” de la eticidad. Ergo, la eticidad es en principio natural, proviene de la naturaleza, no es necesariamente una “artificialidad enmascarante” creada por el ser humano. Esto derriba toda la tesis nietzscheana y las conclusiones a priori de los socialdarwinistas del pasado y de la actualidad.

Uno puede ir incluso más allá: uno puede afirmar que el ser humano en sí es un hecho moral, un hecho moral desde el punto de vista de la relación que existe entre materia y vida en el universo. Si un ser humano creciera abandonado en la selva o en un bosque, completamente aislado de otros seres humanos, inventaría su propia forma de eticidad. Y esto probaría que la moral es co-substancial con la esencia misma del ser humano. El problema es que no todos los seres humanos nacidos y crecidos en la naturaleza serán capaces de inventar su propia eticidad (de la misma manera que no todos los humanos que viven en sociedad son capaces de componer una sonata o pintar un paisaje impresionista) y los socialdarwinistas utilizarían esto como una “evidencia” de que los hechos morales y la criatura ética no existen.

La visión del Buddha sobre la eticidad del ser humano y su capacidad para definir el bien y el mal parece incluir varios enfoques. Por un lado el Buddha habla de lo bueno y lo malo en términos de acciones “hábiles” e “inhábiles”. En los discursos del Buddha el mal es el concepto, la abstracción y la etiqueta que usamos para reunir todos los pensamientos, palabras y acciones que no nos conviene realizar, que son inhábiles (akusala* en idioma páli). El bien es el concepto, la abstracción y la etiqueta que usamos para reunir todos los pensamientos, palabras y acciones que nos conviene realizar, que son hábiles (kusala). Esto es un enfoque “utilitarista” del ser humano como ser vivo capaz de realizar acciones. En este punto diríamos que el ser humano es igual a los animales, puesto que los animales también posee pensamientos, acciones, e incluso a veces alguna forma de palabra (aunque muy menos desarrollada que la nuestra). Sin embargo, el análisis del Buddha no es netamente utilitarista. Su criterio para definir qué acciones, palabras y pensamientos son convenientes o inconvenientes toma en cuenta los contenidos y procesos mentales, especialmente la función de la volición (cetana, intención, intencionalidad). La intención con la que realizamos una acción, decimos una palabra, o tenemos un pensamientos, es lo que realmente define si tal acción, palabra o pensamiento es bueno o malo. Así como Nietzsche vio solamente impulsos corporales y pulsiones biológicas detrás de las acciones humanas, el Buddha vio intención (cetana).

Aparte de la intención con la cual realizamos una acción, y que puede servir de criterio para definir una conducta determinada, el Buddha recurrió a tres funciones de la mente humana para poder definir todo el universo de acciones y conductas que abarcan lo hábil y lo inhábil. Esas tres funciones las describiremos con tres palabras clave: atracción, repulsión y negligencia. En los suttas del Canon Páli se les llama a veces el signo de la atracción, el signo de la repulsión y el signo de la vigilancia/negligencia. Comenzaremos con estas tres palabras clave y las utilizaremos para describir todo el edificio filosófico del Buddha con respecto al tema de la moral, del bien y el mal, con el siguiente gráfico:

Dicotomía ética según Buddha.

Lo más interesante de la descripción ética del Buddha es que, basándonos en estos tres mencionados signos o funciones de la mente, tenemos una descripción orgánica, natural de las raíces de la eticidad humana. Aquí el bien y el mal no están definidos desde criterios externos: no es un ser sobrenatural o un profeta que viene a la Tierra a decirle al ser humano lo que debe hacer y lo que no debe hacer. Buddha queda categóricamente excluido de toda posibilidad de ser tomado como profeta o como un ser sobrenatural. Su enseñanza ética es, por tanto, la enseñanza de un ser humano que describió las funciones profundas de la mente humana y que encontró en dichas funciones las raíces de lo que podemos llamar “el bien” y “el mal”. Al utilizar Buddha estas funciones de la mente como criterios para definir el bien y el mal ha dado a lugar a una descripción orgánica, funcionalista, de la moralidad humana. Al ser esta descripción orgánica, funcionalista, psicológica en esencia, puede ser explorada y comprobada por cualquiera.

El bien y el mal tampoco están definidos aquí desde criterios ficticios, hablando en términos nietzscheanos. Lo que esto quiere decir es que, estos tres signos de los que habla Buddha son fácilmente reconocibles en toda mente humana (incluso en la mente del resto de los animales): no provienen, por ejemplo, de un ser divino (ya sea un dios supremo, un alma inmortal o chispa divina, o algún ser demoníaco o ctónico); no provienen tampoco de una dimensión metafísica o de alguna otra entidad transmundana. Los tres signos o funciones, como dijimos, son orgánicos, naturales e inherentes a la fisiología de la mente de seres biológicos. Expliquemos ahora los tres mencionados signos.

El signo o función de la atracción consiste en el hecho de que la mente experimenta atracción, placer, agrado, ante ciertos datos sensoriales y ante ciertos contenidos mentales. El signo de la repulsión es opuesto al anterior: consiste en la capacidad de la mente de experimentar repulsión, rechazo, ante ciertos datos sensoriales y ciertos contenidos mentales. El signo de la negligencia podría llamarse también “signo de la indiferencia” o “signo de ni-atracción-ni-repulsión”. Consiste en la capacidad de la mente humana de no experimentar ni atracción/agrado ni repulsión/desagrado ante ciertos datos sensoriales y contenidos mentales. No todos los datos sensoriales y contenidos mentales son agradables o desagradables: aquellos datos y objetos que son neutros en ese sentido, pertenecen al dominio del “signo de la negligencia”. El Buddha lo llamó negligencia (literalmente falta de vigilancia o no-vigilancia, appamada) porque la mente utiliza esta función para ignorar y descuidar aquello que no parece de interés para la intención que hay detrás de nuestras acciones y pensamientos. Lo que esto significa es que, cuando un dato sensorial o contenido mental no nos proporciona ni placer ni displacer, generalmente lo descartamos o lo ignoramos.

Ahora, como la filosofía de Buddha básicamente es una dieta moral, mental y espiritual, al Buddha le interesó más hablar de los procesos mentales negativos, inhábiles, inconvenientes, inoportunos, que se derivan de estos tres signos o funciones, con el propósito de que las personas pudieran identificar esos procesos y trascenderlos (porque la vida en el mundo se puede definir como una evolución que las corrientes de vida realizan desde lo inhábil hacia lo hábil). Los tres procesos mentales negativos, inhábiles que se derivan de los tres signos el Buddha los llamó impurezas o contaminaciones (en páli: kilesa). Estas tres impurezas o contaminaciones es lo que en esencia se define como “el mal” o “lo malo” en la filosofía buddhista:

  • El signo de la atracción produce la impureza lobha. Esto se traduce como codicia, avaricia, deseo, pasión, sed, lujuria. Entendiendo que lobha se refiere a todos los tipos de procesos mentales basados en la capacidad de la mente de sentir atracción y placer por ciertos datos y contenidos, vemos bien de qué se trata esta impureza. (Hay que entender también que las impurezas aquí mencionadas no son una cosa en sí, un bloque con límites definidos: es más bien una serie o tipo de funciones, un universo de conductas y contenidos, todos basados en el signo de la atracción).
  • El signo de la repulsión produce la impureza dosa. Esto se traduce como odio, aversión, desprecio, animadversión, repulsión. Cuando la mente está funcionando en modo dosa, está entonces experimentando desagrado y repulsión hacia ciertos datos sensoriales y ciertos contenidos mentales. La mayoría de las veces esto se experimenta anímicamente con sensaciones de rabia o de ira, por eso el Buddha incluye la rabia y la ira en el imperio de esta impureza o contaminación mental.
  • En el signo o función de la negligencia, como ya dijimos, la mente no experimenta ni atracción ni repulsión, ni agrado ni desagrado hacia los datos sensoriales o contenidos mentales, y por lo tanto se inclina hacia el proceso de ignorar, de obviar, de desestimar, de desconocer (no prestar atención). Esto explica por qué el Buddha llamó a esta impureza moha, es decir ignorancia (literalmente no-conocimiento). Cuando la mente humana opera en el lado negativo, inhábil, descuidado, de este signo o función mental, se produce lo que llamamos ignorancia, confusión, fantasía, engaño, ilusión, en suma: no-conocimiento, interpretación incorrecta de la realidad.

Como se ve en el gráfico superior, estas tres impurezas forman la columna derecha del mal. En estos tres tipos de procesos mentales (lobha, dosa, moha) tenemos el imperio completo de todo lo malo que el ser humano es capaz de hacer. Aquí están todos los pensamientos, palabras y acciones que podemos calificar de malos o que constituyen lo que llamamos “el mal”. No es que el signo de la atracción sea malo en si, o que la atracción (lobha) sea mala en sí (porque dijimos ya, y el Buddha coincide en esto, que el bien y el mal no son “cosas en sí”, no poseen “coseidad”, hablando en términos nietzscheanos): lo que es malo es cuando utilizamos la atracción de manera inhábil, de manera que no nos conviene o que de manera que nos genere más daño que beneficio. Igual con los otros dos signos e impurezas.

También podríamos decir que las impurezas se definen como la forma extrema, obsesiva, de los tres signos. Por ejemplo: la codicia, la avaricia materialista no es más que una forma extrema, obsesiva, de lobha. Dicho así, lobha es el extremo negativo, inhábil, inconveniente, obsesivo, de la función mental de la atracción. Las adicciones también están representadas allí. Una persona siente placer, agrado, hacia el sabor de una substancia determinada. Cuando la mente se vuelve extrema en su función de atracción hacia esos datos sensoriales, la persona se vuelve entonces adicta a esa substancia en particular, la substancia que le produce placer cuando es consumida. En el signo de la repulsión y en la impureza dosa tenemos por ejemplo el asesinato y la guerra: una persona o grupo de personas sienten un desprecio, una repulsión extrema hacia otra persona o grupo de personas y, entregándose inhábilmente a la función mental de la repulsión la persona o grupo de personas cometen el asesinato de aquello que odian.

El signo de la negligencia es un poco más difícil de comprender. Quizás se pueda entender de la siguiente manera. Cuando la mente siente atracción y agrado hacia algo, tiene la posibilidad de descubrir si ese algo le beneficia o no. La persona prueba la substancia o cosa que le produce placer y al cabo de un tiempo puede verificar si las consecuencias de experimentar, de “consumir” esos datos o contenidos le trae buenas o malas consecuencias. Igual ocurre con la repulsión y el desagrado. Lo más común es el error de la mente de creer que lo que nos produce agrado o placer es bueno para nosotros, mientras que lo que nos produce desagrado o displacer es malo para nosotros. Todos sabemos que esto no es cierto porque lo hemos explorado, lo hemos experimentado. Pero cuando un dato sensorial o un contenido mental no produce placer o agrado, ni displacer o desagrado, la mente no sabe qué hacer con ello. A la mente le cuesta juzgar si los datos sensoriales, las experiencias y los contenidos mentales neutros (en términos de placer y displacer) son beneficiosos o perjudiciales. Por eso el signo de la negligencia, en su extremo inhábil producen lo que llamamos también fantasía, engaño, confusión, ignorancia. Aquello que no despierta ni atracción ni repulsión en la mente, queda relegado a un rincón que no despierta interés alguno en la mente, y por lo tanto la mente no lo analiza, no lo experimenta, no lo desarrolla.

Otro aspecto del signo de la negligencia se refiere a la capacidad humana de crear contenidos mentales que en sí mismos producen placer o displacer. Los temores y las fantasías horrorosas de cosas que no existen son contenidos mentales que producen repulsión y desagrado, mientras que las ilusiones y fantasías esperanzadoras, bonitas, de cosas que tampoco existen son contenidos mentales que producen atracción y agrado. La impureza moha se refiere en este sentido a la capacidad de la mente de experimentar contenidos mentales (ya sean atractivos o repulsivos) que no tienen correspondencia real con la realidad externa sensorial. Por eso incluimos las ilusiones, las fantasías y el (auto)engaño en el dominio de la tercera impureza. Por ejemplo, algunas personas inventan seres que no existen, como estos seres llamados “maestros ascendidos” de la Nueva Era. Estos son contenidos mentales que no corresponden con nada real: son imágenes, datos mentales que sólo existen en la mente de las personas que creen en la existencia de esos seres ficticios. Esto es engaño, auto-engaño, fantasía, ilusión. En el lenguaje de Buddha y en una palabra: ignorancia (no-conocimiento). Otro ejemplo: una persona tiene físicamente un peso normal para su estatura pero cuando esta persona se ve en el espejo, cree verse obesa. La persona no es capaz de analizar correctamente los datos sensoriales: en su mente, la imagen (contenido mental) que se ha creado de sí misma no corresponde con la realidad física (el dato sensorial real dice que no es obesa, que su peso está bien). Esto es un ejemplo de moha, auto-engaño, fantasía.

Que usemos el término negligencia para estos casos se debe quizás a que, en estos procesos mentales el Buddha ve a la mente siendo incapaz de “vigilar” y de interpretar correctamente la información sensorial y los contenidos mentales. También porque, al volvernos vigilantes, atentos a la realidad sensorial y a la observación desapasionada de los contenidos mentales desarrollamos nuestra habilidad para ver las cosas tal como son (en términos utilitarios esto es: ver la verdad, descubrir la verdad, interpretar hábilmente los datos sensoriales y los contenidos mentales).

Habiendo definido los tres dominios principales de la mente humana en los cuales se dan los procesos mentales inhábiles (y por tanto “malos”), el Buddha pudo definir los tres dominios opuestos, y por lo tanto el dominio de lo que llamamos virtud, pureza o “el bien”. Las purezas o cualidades hábiles que son opuestas a las impurezas quedaron definidas en el idioma páli con sus antónimos directos (formados con el prefijo a-): alobha, adosa, amoha (ver columna izquierda en el gráfico superior). En el Canon Páli aparecen otros términos análogos y sinónimos, pero eso no destruye la simetría de estos tres mencionados antónimos.

Ya cubrimos más de la mitad del gráfico superior. Explicamos los tres signos o funciones básicas de la mente y las impurezas o procesos mentales inhábiles que son un extremo de esos signos. Ahora no será difícil definir sus contrarios. Alobha reúne y describe todos los procesos mentales mediante los cuales rechazamos o trascendemos el signo de la atracción. Es el extremo hábil del signo de la atracción. Al rechazar o trascender el placer, el agrado que nos produce un dato sensorial o un contenido mental, somos capaces de destruir todo apego o adicción que podamos tener hacia esos objetos. En términos más mundanos y utilitarios eso lo definimos como desprendimiento de lo material, de las posesiones, generosidad (en el sentido de compartir, regalar, donar, dar), renuncia de los placeres sensuales. Cuando trascendemos la impureza lobha, nos volvemos generosos, desprendidos de lo material, indiferentes a las cosas que producen adicción e intoxicación. Este es el primer tema que el Buddha enseñó a las personas laicas. Y la renuncia a las cosas que nos producen placer es la primera regla de entrenamiento de la persona laica que quiere convertirse en un discípulo ordenado del Buddha, esto es, un monje o una monja. El monje o monja toma un voto de renuncia y desprendimiento de lo material para crear las condiciones necesarias por medio de las cuales la mente se encamina hacia alobha, hacia el bien, la virtud, la pureza en términos del signo de la atracción. Por eso la vida monástica instituida por el Buddha (estilo de vida que el mismo Buddha vivió durante sus últimos 45 años de vida) incluye renuncias o desprendimientos tan radicales como ser célibe, no poseer bienes inmuebles ni dinero, renunciar al gusto por las comidas preferidas, a los perfumes, joyas y espectáculos de música y entretenimiento, etc. Todo esto se hace con el propósito de entrenar la mente en el lado bueno, hábil, oportuno, conveniente, de la barra del signo de la atracción.

En la segunda barra, el signo de la repulsión, adosa es todo lo contrario de dosa: adosa es aprecio, amigabilidad, amor universal, buena voluntad (buenos deseos) y la ausencia de rabia e ira. La persona que ha trascendido el signo de la repulsión y su forma inhábil ya no puede sentir odio, desprecio, repulsión, ni siquiera hacia las cosas que efectivamente son desagradables o displacenteras. En el entrenamiento de Buddha esto se logra con ejercicios de amigabilidad o generosidad amorosa (en páli, metta) y con el ejercicio constante de la compasión (karuna) hacia todos los seres vivos. También la ecuanimidad y la inofensividad son actitudes que nos centran en la paz, en la ausencia de rabio y de ira.

El signo de la negligencia es clave en la Doctrina de Buddha: trascender dicho signo y su forma inhábil moha presupone (siempre y cuando se hayan trascendido también los dos signos anteriores) la adquisición del conocimiento sobrenatural y de la sabiduría total y definitiva en el logro mental y espiritual definido como “el despertar” (bodhi, de donde proviene el substantivo Buddha, que significa “el Despierto”). Cuando la mente es capaz de ver las cosas tal como son, ver la realidad tal como es, la mente ya no puede engañarse a sí misma. Cuando esto ocurre las interpretaciones internas sobre la realidad se extinguen porque la mente es capaz de comprender la realidad sin el mecanismo intermediario de los conceptos y las etiquetas mentales. Por esto es que el Buddha en muchos discursos afirma que su Doctrina trasciende los puntos de vista, las opiniones, las abstracciones y la dialéctica filosófico-metafísica. En realidad el Dhamma o enseñanza de Buddha hace uso de todo este mecanismo discursivo intermediario pero lo hace en la medida en que dicho mecanismo sirve para explicar el método por medio del cual se trasciende todo esto. El Dhamma es así esta “balsa” que uno desecha una vez que uno alcanza la meta (“la otra orilla” o “la orilla lejana”, es decir, Nibbána). Ocurre también que la persona que se acerca al logro de la iluminación o despertar puede efectivamente albergar interpretaciones sobre la realidad, pero tales interpretaciones serán hábiles, correctas, adecuadas, serán interpretaciones que otros sabios podrán corroborar y valorar.

Todo esto apunta a los procesos mentales y cualidades definidas por amoha: la sabiduría, el conocimiento (correcto), la comprensión hábil de la realidad, la interpretación hábil de los fenómenos reales, la honestidad (la incapacidad de engañarse o engañar a otros) y la claridad de la mente (ausencia de confusiones, fantasías, ilusiones). En la práctica, los procesos de amoha se inmiscuyen en el análisis de los otros dos signos, el de la atracción y el de la repulsión. Por medio del conocimiento y la claridad mental y de la descripción hábil de la realidad, podemos comprender cómo funciona la mente y cuáles procesos mentales nos convienen y cuáles no nos convienen. Todo esto que hemos hecho aquí es amoha en acción: hemos arrojado luz sobre los tres signos que son las funciones principales de la mente y que en sí no son ni buenos ni malos, simplemente son funciones que posee la mente; hemos descrito tales signos y las formas inhábiles que asumen, formas que hemos definido como “el mal” porque son procesos que no nos conviene llevar a cabo; y hemos descrito también los opuestos de esas funciones que son la meta a la cual aspiramos. Aspiramos al bien, aspiramos a la pureza, aspiramos a la virtud. Esto es conocimiento y sabiduría en acción (amoha).

Las kilesa (impurezas o contaminaciones) en el Cánon Páli:

  • Como una fuente de daño y sufrimiento en el mundo: Samyutta Nikáya 3.23
  • Como putrefacción: Anguttara Nikáya 3.126
  • Como manchas/enemigos/asesinos/etc: Itivuttaka 88
  • Abandono de las kilesa como una garantía de no-retorno (a la existencia mundana): Itivuttaka 1-8
  • Kilesa forma la raíz de la acción inhábil: Itivuttka 50
  • Kilesa quema como un fuego: Itivuttaka 93
  • Kilesa son como manchas sucias sobre una tela originalmente limpia: Majjhima Nikáya 7
  • Entender lo hábil (kusala) y sus opuestos como una base para el Entendimiento Correcto: Majjhima Nikáya 9

¿Para qué definir el bien y el mal?

Al Buddha en realidad no le interesó definir el bien y el mal con el propósito de discriminar a los seres y poder decir “estos son buenos” y “estos son malos”. Definir lo bueno y lo malo es solamente un medio para etiquetar lo que es hábil (kusala) o inhábil (akusala). Esto es importante meramente porque lo hábil produce consecuencias superiores, adecuadas, luminosas, mientras que lo inhábil produce consecuencias inferiores, inadecuadas, oscuras. Al individuo le conviene saber esto para poder establecer de antemano las consecuencias positivas de su propio futuro: el individuo hábil siembra semillas (kamma) de consecuencias futuras felices para sí mismo y para otros seres; el individuo inhábil siembra semillas de consecuencias futuras infelices para sí mismo y para otros seres. Hay que recordar aquí el Buddha vio la vida del ser humano como una obra que el ser humano mismo construye: no hay un dios o un ser sobrenatural que venga a imponernos un futuro determinado sino que somos nosotros mismos los que construimos nuestro futuro por medio de las cosas que hacemos, pensamos y decimos. Por esto el punto de vista de la ética búddhica tiene un componente utilitario fundamental que contrasta radicalmente con el componente mítico-religioso de las otras religiones mundiales.

Las impurezas (kilesa) definidas como raíz de lo inhábil (akusala) y sus opuestos como raíz de lo hábil (kusala) son el origen de los preceptos morales enseñados por el Buddha. Los preceptos buddhistas no son para la satisfacción de la voluntad de un dios creador ni para el beneplácito del mismo Buddha (quien ya no existe como persona mundana). Son estrictamente para la configuración positiva, feliz, del futuro del individuo. Un discurso donde vemos la conexión directa entre las impurezas (kilesa) y los preceptos morales es el discurso en MN 9, el Sammaditthi Sutta (Discurso sobre el Entendimiento Correcto).

Sammaditthi Sutta

3. “Cuando, amigos, un noble discípulo entiende lo inhábil [no-integro], la raíz de lo inhábil, lo hábil [íntegro], y la raíz de lo hábil, en esa medida él es una persona de entendimiento correcto, cuya visión (entendimiento) es recto, que tiene confianza perfecta en el Dhamma (enseñanza), y que ha llegado a este Dhamma verdadero.

4. “¿Y qué, amigos, es lo inhábil, cuál es la raíz de lo inhábil, qué es lo hábil, cuál es la raíz de lo hábil? Matar seres vivos es inhábil; tomar lo que no nos han dado es inhábil; conducta errónea con respecto a los placeres sensuales es inhábil; hablar con falsedad es inhábil; hablar maliciosamente es inhábil; hablar ásperamente es inhábil; el chisme es inhábil; la envidia es inhábil; la mala voluntad es inhábil; el entendimiento incorrecto es inhábil. Esto es lo que llamamos inhábil.

5. “¿Y cuál es la raíz de lo inhábil? La codicia [lobha] es una raíz de lo inhábil; odio [dosa] es una raíz de lo inhábil; engaño [moha] es una raíz de lo inhábil. Esto es lo que llamamos la raíz de lo inhábil.

6. “¿Y qué es lo hábil? Abstenerse de matar seres vivos es hábil; abstenerse de tomar lo que no nos han dado es hábil; abstenerse de la conducta errónea con respecto a los placeres sensuales es hábil; abstenerse de hablar con falsedad es hábil; abstenerse del habla maliciosa es hábil; abstenerse del habla áspera es hábil; abstenerse del chisme es hábil; la no-envidia es hábil; la buena voluntad es hábil; el entendimiento correcto es hábil. Esto es lo que llamamos hábil.

7. “¿Y cuál es la raíz de lo hábil? La no-codicia [alobha] es una raíz de lo hábil; el no-odio [adosa] es una raíz de lo hábil; el no-engaño [amoha] es una raíz de lo hábil. Esto es lo que llamamos la raíz de lo hábil.

8. “Cuando un noble discípulo ha entendido así lo inhábil [no-integro], la raíz de lo inhábil, lo hábil [íntegro], y la raíz de lo hábil, él abandona completamente la tendencia subyacente a la lujuria, destruye la tendencia subyacente a la aversión, extirpa para tendencia subyacente a la visión y engaño del “yo soy”, y abandonando la ignorancia y haciendo surgir el verdadero conocimiento él aquí y ahora pone fin al sufrimiento. De esta manera también un noble discípulo es uno que tiene visión correcta, cuya visión es recta, que tiene confianza perfecta en el Dhamma y que ha llegado a este Dhamma verdadero.”

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*Kusala y akusala se definen literalmente de la siguiente manera:

  • kusala: kámmicamente íntegro, completo, beneficioso, saludable, moralmente bueno, hábil, y sin culpa.
  • akusala: kámmicamente no-íntegro, incompleto, dañino, insano, moralmente malo, inhábil y culposo.
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Cartas de la familia Tierra

Mientras termino la descripción y significado de las cartas de Cielo (aquí), les presento el diseño de las cartas de la familia Tierra. Cuando termine la entrada anterior, pasaré a publicar aquí los significados de estas cartas. Mientras tanto, le dejo aquí los diseños. Espero que le gusten. :-)

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> Oráculo de la Tierra.

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Cartas de la familia Cielo: significados

Este artículo no está completo… He decidido publicar esta parte y actualizarlo a medida que termine de redactar lo que falta (abajo en amarillo)… Son 48 cartas en total. Aquí hay 21.

Oraculo de la Tierra_Cielo_Acuario.

Acuario. Onceavo signo y constelación del zodiaco. El Sol entra en el signo de Acuario el 21 de enero y permanece en él hasta el 18 de febrero. La constelación de Acuario se representa como un hombre arrodillado que vierte el agua de un ánfora. La constelación de Acuario se sitúa entre las de Pegaso, la Ballena, el Pez Austral y el Águila. Su nombre en latín es Aquario. En las latitudes medias del hemisferio septentrional se la observa en el horizonte sur durante las noches de otoño. Su astro principal, alfa Aqr o Sadalmelek, tiene una magnitud aparente de 2,95 y está situada a una distancia de 523 años luz de la Tierra. La segunda estrella de Acuario es beta Aqr o Sadalsuud, con una magnitud de 2,90 y distancia de 537 años luz de la Tierra. Otras estrellas: Sadaltager, a 103 años luz; Albali, 207 años luz; Ancha, 187 años luz; Skat, 160 años luz; Sadachbia, 163 años luz. En astrología el signo Acuario es un signo de aire y de cualidad fija. Su planeta regente tradicional es Saturno. En la astrología moderna occidental su regente es Urano. Acuario se caracteriza por ser un signo mental, revolucionario, nervioso y muy creativo. Se asocia con los inventos, las utopías, la ficción científica y las innovaciones científicas. Transición: Acuario es una mezcla de individualismo o colectivismo en la cual los valores del individuo se ponen en práctica a favor de un ideal mayor para beneficio de las masas. Orden: por ser un signo de aire y muy mental, Acuario tiende a buscar el orden o establecer el orden en su medio ambiente. Movimiento: por ser un signo de aire y poseer mucha energía nerviosa, Acuario posee mucho movimiento, sobre todo en el mundo de las ideas, de los sueños y de la comunicación. Intermitente: los regentes de Acuario (Saturno y Urano) hacen que este signo posea cualidades maestras resaltantes pero también la capacidad de producir rupturas, rompimientos, estallidos, y conmociones de todo tipo; por eso Acuario tiene momentos en que nos enseña lecciones valiosas pero también momentos de cierta perversidad y destructividad.

Oraculo de la Tierra_Cielo_ADN.Ácido desoxirribonucleico. Imagen química de la vida. Esta imagen pertenece a la familia Cielo por varias razones. Primero, porque el ADN probablemente provino del cielo al caer a la Tierra como “pasajero” de meteoritos y rocas espaciales. Y segundo, porque una infinidad de planetas y lunas en el universo están repletas de vida: el universo (lo que nosotros llamamos cielo), está lleno de ADN y vida biológica como nosotros. Símbolo de individualidad porque el código genético es único para cada individuo, como un código de programación que no se repite. Es símbolo de evolución porque la evolución de la vida ocurre gracias a la molécula de ADN. Fuerza que produce porque es la química de la vida que produce nueva vida constantemente. Símbolo intermitente porque en el ADN ocurren las mutaciones y aberraciones genéticas que causan varias enfermedades y malformaciones físicas en todas las especies. No todas las posibilidades son buenas cuando el ADN muta o se daña.

Oraculo de la Tierra_Cielo_aries.Aries. Primer signo y constelación del zodiaco. El sol entra en el signo de Aries al comienzo de la primavera y permanece en él hasta el 20 de abril. La constelación de Aries se representa como un carnero o macho cabrío. La constelación de Aries se sitúa entre las de Perseo, Tauro, la Ballena y Piscis. Su nombre en latín en Aries. Es una constelación de dimensiones reducidas que contiene pocas estrellas brillantes. La estrella principal, alfa Ari o Hamal, es una estrella gigante con una magnitud aparente de 2 y se halla a una distancia de unos 65 años luz de la Tierra. La segunda estrella de Aries es beta Ari o Sheratan, con una magnitud de 2 y distancia de 58 años luz de la Tierra. 41 Ari tiene una magnitud de 3,60 a una distancia de 165 años luz de la Tierra. En astrología el signo Aries es de fuego y de cualidad cardinal. Su planeta regente es Marte. Aries se caracteriza por ser un signo creativo, individualista, fuerte y muy carismático. Se asocia con la capacidad de iniciar empresas, de infundir energía y entusiasmo. Individualidad: por ser el primer signo del zodiaco, Aries está muy bien centrado en sí mismo y en sus necesidades. Evolución: por ser un signo cardinal, Aries está siempre en movimiento, impulsando su avance y el avance de las personas que le rodean. Fuerza que produce: por ser un signo cardinal y de fuego, Aries es una fuerza productiva, ya sea en el reducido campo de su círculo social o a nivel de grandes eventos culturales. Símbolo Maestro: por ser el inicio del zodiaco y de toda la rueda de signos astrológicos, Aries es el pionero de todos los signos. En los tiempos antiguos se solía marcar el comienzo del año con la llegada de la primavera y del Sol al signo de Aries. Todo el mapa celeste se define todavía hoy, astronómica y astrológicamente, por el llamado Primer Punto de Aries.

Oraculo de la Tierra_Cielo_cancer.Cáncer. Cuarto signo y constelación del zodiaco. El sol entre en Cáncer en el solsticio de verano y lo abandona en la segunda mitad de julio. Cáncer significa cangrejo y con esa figura se le representa. La constelación se sitúa entre la del Lince, Leo, la Hidra Hembra y Géminis. Su astro principal es alfa Cnc o Acubens, una estrella doble cuyo componente principal tiene una magnitud aparente de 4,25, con una distancia de 188 años luz de la Tierra. Contiene un importante cúmulo abierto visible a simple vista y denominado Cúmulo de la Colmena (M 44). Otras estrellas: beta Cnc o Tarf, magnitud 3,50, distancia de 303 años luz; Asellus Australis, a 130 años luz; Asellus Borealis, 181 años luz. En astrología Cáncer es un signo de agua y de cualidad cardinal. Su planeta astrológico regente es la Luna. Cáncer se caracteriza por ser un signo amable, sensible, frágil, cariñoso y hogareño. Se asocia con la maternidad, el hogar, la femineidad, los sentimientos y la necesidad de protección. Individualidad: la cualidad cardinal y el elemento agua hacen que Cáncer se centre mucho en sus propias necesidades y sueños, más que en los colectivos. Estabilidad: la cualidad cardinal infunde en Cáncer la necesidad de buscar ambientes estables y seguros o crearlos en caso de que no existan. Movimiento: el elemento agua infunde en Cáncer cierta capacidad de movimiento que le permite avanzar en la vida, a veces lentamente y a veces retrocediendo sobre sus propios pasos para corregir el rumbo. Intermitente: debido a la coraza que Cáncer se crea para protegerse, a veces hace daño a las personas que lo rodean. Su planeta regente, la Luna, puede hacer que su comportamiento sea a veces irracional o excesivamente emocional, lo cual es un reto para las personas más del tipo mental.

Oraculo de la Tierra_Cielo_capricornio.Capricornio. Décimo signo y constelación del zodiaco. El sol entra en Capricornio durante el solsticio de invierno y no lo abandona hasta la segunda quincena de enero. Capricornio viene del latín Capricornus, que significa cabra con cuernos. Se le representa como un animal mitológico cuya mitad anterior es de cabra y cuya mitad posterior es de pez. La constelación se ubica entre las del Águila, Acuario, el Pez Austral y Sagitario. Su astro principal, alfa1 Cap o Algedi, magnitud 4,40, distancia de 686 años luz de la Tierra. Está justo al lado de alfa2 Cap, de magnitud 3,55 y distancia de 105 años luz. Otras estrellas: beta Cap o Dabih, 3,05, 326 años luz; beta2 Cap, 6,15, distancia de 313 años luz; Deben Algedi, 2,85, 38 años luz; Nashira, 3,65, 157 años luz. En astrología Capricornio es un signo de tierra de cualidad cardinal. Su planeta regente es Saturno. Capricornio se caracteriza por ser un signo objetivo, materialista, sobrio, desconfiado y muy laborioso. Se asocia con la seriedad, la empresa, el materialismo, el capitalismo y la construcción de estructuras confiables. Individualidad: por ser un signo cardinal y de tierra, Capricornio está muy bien centrado en sí mismo. Estabilidad: el elemento tierra y el planeta regente Saturno le confieren a Capricornio la habilidad de ser muy estable y de construir medios y estructuras que perduran mucho tiempo. Fuerza que produce: su fijación con la materia y con la confiabilidad confieren a Capricornio la capacidad de ser productivos, sobre todo en un nivel tangible-material. Nulidad: aunque la intensidad seria y madura de Saturno le permite a Capricornio ser un maestro en varias cosas, la sobriedad y humor negro muchas veces se manifiestan como frialdad y desinterés.

Oraculo de la Tierra_Cielo_cruz del sur.Cruz del Sur. En tiempos pasados los navegantes de los inmensos océanos de nuestro mundo solían utilizar esta constelación como elemento guía para orientarse en el mar. La Cruz del Sur es una constelación pequeña pero fácil de localizar y con estrellas muy brillantes. Su estrella principale es Acruz, en realidad una estrella doble (afla1 Cru y alfa2 Cru) con una magnitud de 1,25, ubicada a 320 años luz de la Tierra. Mimosa (beta Cru), magnitud 1,25, distancia de 278 años luz. Gacrux (gamma Cru), 1,55, 88 años luz. Y delta Cru, con magnitud 2,75 a 345 años luz de la Tierra. La Cruz del Sur se sitúa justo a los pies del Centauro, al lado de Mosca. Símbolo de evolución debido a que cambia de posición durante la noche (ayudando así a dar una idea de la hora), y de ubicación respecto al horizonte a lo largo del año (dando una idea del mes del año en que nos encontramos). Sin esta evolución de las constelaciones no tendríamos esa información. Símbolo Maestro por su capacidad para ayudarnos a orientarnos en el mar y saber la hora y la fecha en que nos encontramos.

Oraculo de la Tierra_Cielo_eclipse de sol.Eclipse de Sol. Un evento astronómico que ocurre todos los años. Casualmente el diámetro de nuestra luna coincide con el diámetro aparente del sol. Esto hace que el cuerpo de la luna pueda ocultar exactamente el cuerpo del sol, al pasar delante del mismo, dejándonos ver solamente la atmósfera de fuego superior del sol. Es un evento extraordinario en el sentido de que no ocurre todos los días, y por eso para los astrólogos es un evento que marca el inicio de ciclos y períodos más grandes dentro del año. Impersonal / no personal. Evolución. Ni fuerza ni movimiento. Precaución.

Oraculo de la Tierra_Cielo_el asteroide.El asteroide. Es un cuerpo menor a la luna. Hay muchos miles de asteroides en el sistema solar y muchos billones en toda la galaxia. Generalmente son cuerpos de roca, a veces más metálicos que minerales. Algunos son de hielo. Símbolo de individualidad porque generalmente son cuerpos errantes que siguen su propio curso. Símbolo de estabilidad: casi todos son cuerpos “muertos”, carentes de vida, de actividad propia, de movimiento y evolución. Símbolo de movimiento, ya sea porque lo poseen o porque se mueven en grandes grupos como nubes o cinturones. Precaución: un asteroide puede caer en un planeta en la forma de un gran meteorito y causar grandes daños en la superficie. La mayoría de los cráteres que vemos en la Tierra, la Luna y otros cuerpos del sistema solar fueron causados por asteroides caídos.

Oraculo de la Tierra_Cielo_el ataque de Mára.El Ataque de Mára. La leyenda budista cuenta que cuando el asceta Gotama se sentó a meditar para alcanzar la iluminación, Mára el Oscuro, el Rey de la Muerte, se dispuso a atacarlo con pensamientos de lujuria, de rabia y de odio. Pero el Bienaventurado no sudó una sola gota y pudo alcanzar la iluminación total. Mára había sido derrotado. Ahora todo asceta que quiera alcanzar la iluminación deberá enfrentar este mismo ataque de Mára, donde el conocimiento es la única arma capaz de vencerlo. Símbolo de pluralidad: el ataque de Mára en realidad viene en muchas formas y momentos. Símbolo de desorden: el ataque de Mára busca la desorientación y confusión del buscador de la verdad y de la iluminación. Fuerza que destruye: la intención de Mára es destruir la resistencia y la intención del buscador de la iluminación para que no continúe en el camino. Precaución: este símbolo se entiende bien aquí.

Oraculo de la Tierra_Cielo_el atomo primordial.El átomo primordial. Imagen de ese primer átomo donde toda la materia del universo estaba contenida antes de la Gran Explosión. El átomo primordial es uno de los objetos más misteriosos de la física moderna. No sabemos de dónde vino o porque estalló o de qué estaba hecho. Esta carta es como la Madre de todos los Ases. Es la semilla de la que nació todo lo que conocemos y lo que no conocemos también. Es imagen de algo que está contenido en una forma muy pequeña. Imagen de una singularidad sobre la que no sabemos prácticamente nada. Imagen del huevo del universo. El uno primordial. Individualidad: el átomo primordial sólo puede ser uno, en teoría. Estabilidad: por incontables eternidades el átomo primordial debió haber existido antes de que “algo” extraño lo hiciera estallar, ya sea desde dentro o desde fuera de él mismo. Fuerza que produce: este objeto singular produjo toda la materia y energía del universo, por lo tanto es la fuerza que produce más grande de todo el universo. Símbolo Maestro: este punto lo contiene todo, no hay nada más fuera de él. Toda la maravilla del universo (y nosotros mismos) nacimos de este objeto singular y misterioso.

Oraculo de la Tierra_Cielo_el atomo se rompe.El átomo se rompe. Esta carta muestra una imagen tomada en la “cámara de burbujas”, un aparato especial para registrar el momento en que dos núcleos de átomos colisionan liberando toda clase de energía y partículas subatómicas. Lo que la carta muestra es una explosión atómica. Con estas explosiones controladas comprobamos la existencia de muchas partículas subatómicas y cómo se relacionan entre sí. Gran parte del Modelo Estándar de la física actual se basa en la información recabada por la observación científica del rompimiento del átomo. Imagen de transición: que el átomo sea una cosa y que sea indivisible es ya una ilusión; en realidad el átomo es como un “sistema solar” en miniatura; sus partes danzan entre la dimensión de aquello que es individual y de aquello que es plural e inagotable, como los electrones, los fotones y los neutrinos. Desorden: la imagen en sí muestra el momento de la explosión en que las subpartículas salen despedidas a gran velocidad sin orden por el espacio. Fuerza que destruye: destruir el átomo es desintegrar algo relativamente estable y con una identidad física fácilmente reconocible. Precaución: la destrucción de ciertos tipos de átomos puede ser muy peligrosa, por la cantidad de energía y radiación generada, las cuales pueden ser mortales para la vida.

Oraculo de la Tierra_Cielo_el cometa.El cometa. Asteroides constituidos casi completamente de hielo que al orbitar cerca del sol comienzan a desintegrarse por causa del viento solar. La desintegración del cuerpo del cometa es lo que produce el fenómeno de la cola, que siempre apunta en dirección contraria a la ubicación del sol. Los cometas son objetos raros que se ven en la Tierra sólo muy pocas veces. Sus amplias órbitas hacen que pasen muchas décadas, incluso siglos, antes que podamos volver a ver el mismo cometa. A veces los cometas, como otros asteroides, caen en la superficie de algún planeta. Para los astrólogos, los cometan anuncian acontecimientos políticos o sociales muy importantes para una época determinada. Individualidad. Evolución. Movimiento. Precaución.

Oraculo de la Tierra_Cielo_el enigma.El enigma. Esta carta muestra un fenómeno luminoso acontecido en Noruega. Una espiral de luz apareció en el cielo sin ninguna causa aparente. La espiral giraba sobre sí misma y tenía semejanzas con otras figuras luminosas que han aparecido misteriosamente en otras partes del mundo. Esta imagen sirve para representar todo aquello que no comprendemos pero que parece querer comunicarnos algo, algún tipo de información o llamado de atención. Los enigmas son preguntas no respondidas. Mejor aún: preguntas que no nos hemos hecho pero que quizás deberíamos hacernos. El enigma nos pide callarnos un momento, meditar, reflexionar, para poder subir un poco nuestro nivel de consciencia y comprender algo que aún no hemos podido comprender. El enigma es el umbral a una nueva comprensión, una nueva visión. Quizás tengamos que cambiar muchas cosas en nosotros mismos, abandonar ciertos paradigmas que nos limitan, para poder adquirir una visión superior de la vida y del universo. Individualidad: cada enigma es una cosa en sí misma, con una respuesta particular. Evolución: el reto en sí de resolver el enigma nos mueve a nuevos niveles de habilidad y comprensión, lo cual impulsa nuestra evolución. Ni fuerza ni movimiento: el enigma en sí es una cosa neutra, neutral, mientras no lo resolvemos no produce nada ni posee ningún valor tangible. Intermitente: el enigma es la posibilidad de un conocimiento superior, de una energía de maestría, pero también puede haber un peligro en él. Mientras no sepamos cuál es su origen o qué inteligencia está detrás del enigma, corremos el peligro de caer en daño o ser engañados.

Oraculo de la Tierra_Cielo_el meteorito.El meteorito. Un meteoro es un fragmento de roca espacial que, al ser atrapada por la fuerza de gravedad de la Tierra, cae sobre su superficie, quemándose y desintegrándose en su paso por nuestra atmósfera. El fenómeno de esta desintegración se observa como una bola de fuego que cae del cielo. Generalmente se observan los fragmentos del cuerpo principal como destellos de luz más pequeños. La mayoría de los meteoros se desintegran antes de llenar a la superficie de la Tierra, pero aquellos que lo logran se llaman meteoritos. Un meteorito es por ello un símbolo de algo que llega a su fin, algo que logra la meta final, aunque eso signifique su desintegración total y definitiva. El meteorito también es imagen de algo inusual, si bien es un fenómeno muy frecuente en nuestra atmósfera. Individualidad: un meteorito es una cosa en sí. Desorden: la manera como el meteoro se va desintegrando en su paso por la atmósfera es algo caótico; y cuando el meteorito choca contra el suelo se produce una explosión desastrosa y un cráter queda como marca del evento. Fuerza que destruye: el meteoro en sí no sólo es imagen de su propia destrucción; el meteorito al caer sobre la tierra puede causar desastre y destrucción en un área considerable de terreno. Un meteorito grande puede causar una explosión destructiva de varios kilómetros de diámetro. Precaución: por todo lo anterior, el meteorito es un llamado a la precaución. Si sólo se trata de un meteoro (se desintegra todo sin llegar al suelo), quizás no haya ningún problema. Pero si se trata de un meteorito (un fragmento de roca choca contra el suelo), hay posibilidad de daño y destrucción.

Oraculo de la Tierra_Cielo_el milagro.El milagro de fuego y agua. Cuentan los registras canónicos que el Buddha realizó este milagro, también llamado los milagros gemelos, para acabar con el orgullo y arrogancia de sus parientes. El prodigio consistió en presenciar el cuerpo del Buddha elevándose en el aire y emanando de manera alterna chorros de fuego y agua, por encima de sus hombros y por debajo de sus pies. Cuando el fuego manaba hacia arriba de sus hombres, el agua caía por debajo de sus pies, luego estos dos elementos cambiaban de lugar. Símbolo de transición: esta carta representa algo milagroso que ocurre no por el bien de una persona o de un colectivo, sino para atraer la consciencia de las personas de la individualidad a la impersonalidad de la sabiduría a la cual todos tenemos acceso en nuestro interior. Evolución: sólo un ser muy evolucionado espiritualmente puede realizar milagros o prodigios como éste. Fuerza que produce: el milagro gemelo en sí consistió en producir agua y fuego, pero a nivel de la consciencia el milagro produjo una nueva visión y humildad en aquellos que lo presenciaron. Símbolo Maestro: lo que se hace por medio de un poder superior, no para engrandecimiento de yo o de un grupo, sino para poder trascender nuestras visiones reducidas e innobles, es una Actividad Maestra que sólo un verdadero Maestro Espiritual puede realizar.

Oraculo de la Tierra_Cielo_el tiempo.El tiempo. Todo en el mundo humano está gobernado por un factor impersonal y mecánico que llamamos “tiempo”. El tiempo es la consecuencia del movimiento en el universo. Si la materia y la energía no se movieran en el espacio, no habría tiempo. El tiempo es por ello la consecuencia y efecto del movimiento. Tiempo significa que las cosas pasan, que nada es eternamente estático, que todo se mueve. Es símbolo de lo inexorable y de lo que no se puede cambiar ni alterar: el tiempo que ya pasó, pasó, y no se puede volver a él. El tiempo también es símbolo de movimientos cíclicos, como el movimiento de las agujas del reloj: muchos eventos vuelven una y otra vez al mismo lugar de eventos anteriores, superponiendo capas sobre capas de acontecimientos y significados. Esta carta puede significar muchas cosas específicas: que debemos apurarnos o que debemos esperar, que hay cosas por hacer o que lo que se debía hacer ya se hizo, que es imposible detener el paso del tiempo, que lo pasado es pasado y no se puede cambiar pero que el tiempo también es cíclico. Impersonal / no-personal: imposible decir que el tiempo sea uno, ya que cada sistema de mundos, cada galaxia tiene su propia medida de tiempo, pero al mismo tiempo el tiempo es universal y no hay ninguna galaxia o sistema de mundos que sea completamente estático, carente de movimiento. Orden: el transcurrir predecible del tiempo es símbolo del orden que hay en el universo y también del orden que el ser humano puede introducir en su propio mundo gracias a la medida del movimiento de las cosas. Movimiento: como ya dijimos, el tiempo es inherente al movimiento y viceversa. Nulidad: el tiempo en sí es una cosa abstracta, no le interesa enseñarnos nada o exigirnos nada; no posee intención de beneficiarnos o perjudicarnos. El tiempo lleva el número cero porque es el principio abstracto de todos los eventos que hemos descubierto (el amanecer, el atardecer, etc) y de todas las medidas temporales que hemos inventado (el segundo, el minuto, las horas, los meses, las estaciones, los eones, etc).

Oraculo de la Tierra_Cielo_el universo.El universo. Símbolo del todo. Un océano cósmico de enjambres y enjambres de cúmulos de galaxias. Ni siquiera podemos imaginar lo inmenso que es el universo y lo desconocido que todavía es para nosotros. Vivimos dentro de él mas el 99% de él nos resulta ignoto. No hay nada fuera del universo o por lo menos no parece haberlo. El universo es el máximo milagro, la suprema maravilla del “mundo”. Al ver esas galaxias y océanos de estrellas en todas las direcciones del espacio, es imposible imaginarse algo más grande, más impresionante, más extenso y complejo. Esta carta es símbolo del todo. Simboliza aquello que lo contiene todo, que no necesita nada más aparte de sí mismo. Todos los elementos, cuerpos, energías, inteligencias y mundos están contenidos aquí. Si acaso no es infinito en extensión, es infinito en riqueza y complejidad estructural. Y el misterio absoluto para aquellos que no saben cómo apareció y cómo dejará de existir. Pluralidad: el universo es el símbolo máximo de la pluralidad, el máximo nivel de diversidad de elementos y componentes. Estabilidad: por su larga duración medida en miles de millones de años y por la manera ordenada en que sus partes interactúan, el universo también es el símbolo máximo de estabilidad, si bien ésta no parece ser absoluta o eterna. Movimiento: el universo también es el símbolo máximo de movimiento, ya sea porque él mismo se mueve al expandirse y contraerse, ya sea porque sus infinitas piezas no se quedan quietas ni un momento. Símbolo Maestro: por todo lo anterior (máximo en pluralidad, máximo en estabilidad, máximo en movimiento), el universo es quizás el Símbolo Maestro más grande o primero del Oráculo de la Tierra.

Oraculo de la Tierra_Cielo_el vacio.El vacío. Esta carta representa todo lo contrario de la carta El Universo. El vacío es la ausencia absoluta de cualquier elemento, cualquier pieza, cualquier componente, estructura, ingrediente, inteligencia, materia o energía. El vacío es el espacio carente de cualquier cosa tangible. Es la nada. No sabemos si el vacío absoluto es posible en algún lugar del universo. Algunos creen que el vacío absoluto sólo existe fuera del universo y que por lo tanto no tenemos acceso a él. Otros creen que el vacío absoluto es una imposibilidad y que el vacío debe contener por lo menos alguna forma primordial de energía (como por ejemplo el campo de Higgs). En el Oráculo de la Tierra, el vacío es una de las cartas más misteriosas y enigmáticas. Significa un proceso de vaciarse o despojarse de todo. Un detenerse por completo. La nada absoluta, sin materia, sin energía, sin movimiento. Sólo espacio infinito e indistinto. Impersonal / no-personal: no hay nada en el vacío, ni individualidad, ni pluralidad, ni transición entre ellas. Estabilidad: la estabilidad del vacío es muy diferente de la estabilidad del universo; es una estabilidad misteriosa, incomprensible, fuera del tiempo, ajena a la inteligencia humana. Es una estabilidad que puede durar una milésima de segundo o toda la eternidad. Ni fuerza ni movimiento: no habiendo ni materia ni energía en el vacío, no puede haber tampoco ni fuerza ni movimiento. Nulidad: como en el caso de El tiempo, El vacío no pretende enseñarnos nada ni perjudicarnos de ninguna manera. Es totalmente indiferente a lo que hagamos o pensemos. De todas las cosas más indiferentes a la inteligencia humana, el vacío sea quizás la más indiferente. Todo comienza con el vacío, por eso lleva el número cero de una serie de cartas.

Oraculo de la Tierra_Cielo_el zodiaco.El zodiaco. En su revolución alrededor del Sol, la Tierra experimenta un recorrido celestial que apunta a una serie de constelaciones que rodean al sistema Sol-Tierra. Esa serie o cinta de constelaciones es lo que llamamos el zodiaco o las constelaciones zodiacales. Desde el punto de vista astronómico, el zodiaco es la substancia celestial que hemos usado para determinar el medir los ciclos y tiempos naturales de la Tierra: las horas, los días, las estaciones, los años… También es el punto de referencia que hemos usado para mediar la inclinación de la Tierra y cómo nuestro planeta se relaciona con los otros elementos del sistema solar y de la galaxia. Las constelaciones sirvieron como telón de fondo para depositar nuestros símbolos y arquetipos colectivos que luego se convirtieron en los signos del zodiaco. Desde el punto de vista astrológico, la banda del zodiaco representa ese todo en su conjunto que es el escenario sobre el cual transitan e interactúan los planetas astrológicos, indicando períodos de actividad y probabilidad que podemos aprovechar. El zodiaco es como el arcoíris astral y celestial que contiene todos los colores de mitología, significado y probabilidad de la actividad humana en la Tierra. Pluralidad: las constelaciones y signos del zodiaco son entidades muy bien descritas y definidas tanto en la astrología como en la astronomía. Orden: la sucesión y el recorrido del Sol por cada constelación es un símbolo de orden celestial o mundial que nunca se rompe. Ni fuerza ni movimiento: la banda del zodiaco en sí no se mueve, lo que se mueve en realidad es el sistema Sol-Tierra. Las constelaciones zodiacales producen luz y los signos zodiacales producen influencia astral, pero depende sólo de nosotros hacer algo con esa luz y esa influencia. La mayoría de las personas no hace nada con ellas. Símbolo Maestro: la banda del zodiaco cuenta una historia, ya sea la historia de las mitologías de los pueblos o la historia astrológica de los signos y los planetas. Por ser una totalidad con sentido propio, constituida por elementos que tienen sentido e identidad propia, el zodiaco no es un objeto cualquiera en el cielo. Es algo que nos ha enseñado mucho durante milenios, tanto así que sus instrucciones no se acaban incluso en el presente. Esta carta lleva el número cero porque es el principio de la serie de las constelaciones/signos del zodiaco, de los cuales Aries es el número uno y Ofiuco el número trece.

Oraculo de la Tierra_Cielo_energia oscura.Energía oscura. Hay un tipo de materia que nos resulta desconocida, por ser imperceptible a nuestros sentidos: la materia oscura. Y hay un tipo de energía igualmente desconocida y misteriosa para nuestros científicos pero que es tan real como la materia oscura: la energía oscura. Los científicos de la Tierra han descubierto que el universo actual está constituido por un 25% de materia oscura y un 70% de energía oscura. No sabemos lo que es, pero parece tener algo que ver con la manera en que el universo se expande o se contrae. La energía oscura es invisible en sí: no podemos verla en una fotografía como la de esta carta. En esta carta vemos una fotografía de la Supernova 1994D (SN1994D) en la galaxia NGC 4526 (punto brillante abajo a la izquierda de la galaxia). Este tipo de objetos nos ha permitido medir las distancias entre las galaxias y corroborar que el universo se está expandiendo más durante la segunda mitad de la vida del universo. Este descubrimiento nos ha permitido corroborar indirectamente la existencia de la energía oscura. Impersonal / no-personal: la energía oscura no es una o varias, es uno de esos objetos que no podemos definir con nuestros limitados conceptos humanos. Desorden. Fuerza que destruye. Precaución.

El equinoxio.

Oraculo de la Tierra_Cielo_escorpio.Escorpio. Octavo signo y constelación del zodiaco. El sol entra en Escorpio el 23 de octubre y permanece en él hasta el 21 de noviembre, aproximadamente. Escorpio viene del latín scorpio y scorpionis por lo que se representa la constelación con la figura de este insecto. La constelación se ubica entre las del Lobo, Libra, Ofiuco Serpentario y el Altar. Su astro principal, Antares, tiene una magnitud de 1,05 y distancia de 553 años luz de la Tierra. Otras estrellas: beta1 Sco o Acrab, 2,60, 530 años luz; Dschubba, 2,35, distancia de 401 años luz; Alniyat, 2,80, 474 años luz; Sargas, 1,85, 272 años luz; Shaula, 1,60, 571 años luz; Lesath, 2,70, 576 años luz. En astrología Scorpius (su nombre latino) es un signo de agua de cualidad fija. Su planeta regente es Plutón. Escorpio se caracteriza por ser un signo emocional, intenso, fuerte, resistente, beligerante y muchas veces misterioso o esotérico. Se asocia con la muerte y la regeneración, el sexo, el dinero, el más allá y el mundo de los espíritus, el espiritismo, la brujería y el esoterismo.

Géminis.

Guerra en el cielo.

La constelación.

La estrella.

La galaxia.

La Gran Contracción.

La Gran Explosión.

La luna.

Materia oscura.

La Rueda del Dhamma.

La sopa de partículas.

Las Moradas Celestiales.

Leo.

Libra.

Los resplandecientes (los devas).

Los Sabios y los Santos.

Luna Roja.

Mediodía – El Sol en el cénit.

Occidente – Atardecer.

Ofiuco – El Serpentario.

Oriente – Amanecer.

Piscis.

Sagitario.

El solsticio.

Tauro.

Virgo.