El NO-YO-SOY: lo que el Buddha Gotama realmente enseñó

Presencia YO SOY.
La Presencia YO SOY es una forma de ego-identidad permanente, un attá, un ser fijo, estable, definitivo. Pero el Buddha Gotama enseñó que todos los fenómenos son anattá: no-yo, sin-ego-identidad, impersonales. Esta contradicción con la Enseñanza Verdadera del Buddha no parece importarle a los “mensajeros” de la Gran Hermandad Blanca, quienes desvergonzadamente han explotado la imagen del Buddha histórico desde finales del siglo XIX.

El Buddha Gotama, iniciador del budismo hace más de 2500 años, enseñó que todos los fenómenos condicionados son transitorios (anicca) e insatisfactorios (dukkha), y que el único fenómeno que es no-condicionado, y por tanto permanente y satisfactorio, es el Nibbána. También enseñó que todos los fenómenos, tanto condicionados como no-condicionados, carecen de un ego-identidad (anattá): son no-yo, sin-ego-identidad. Sin embargo, todas las sectas que rinden culto a los Maestros Ascendidos, aseguran que el Buddha Gotama es el Jefe (Señor del Mundo) de la Gran Hermandad Blanca, y que él aprueba la doctrina de la Presencia YO SOY, un yo metafísico que es indestructible, eterno y supuestamente perfecto.

Ambas afirmaciones no pueden ser ciertas. Si la Presencia YO SOY existe, entonces todo lo que enseñó el Buddha Gotama está errado. Y si lo que enseñó el Buddha Gotama es cierto, entonces no existe ninguna Presencia YO SOY, puesto que YO SOY es attá y el Buddha enseñó anattá (lo contrario de attá). Esta contradicción profunda entre lo que el verdadero Buddha histórico enseñó y lo que dicen los “mensajeros” de la Gran Hermandad Blanca, no parece importarle mucho a los creyentes de estas sectas. Sin embargo, la enseñanza original del Buddha histórico es suficientemente clara y categórica. La enseñanza de las tres características (aniccá, dukkha, anattá) es esencial en la Doctrina del Buddha y cualquier persona que enseñe lo contrario está enseñando algo que los Buddhas nunca enseñan, ni en esta era ni en otras eras, ni este mundo ni en otros mundos.

He aquí, monjes, alguna persona mora contemplando la transitoriedad en todos los fenómenos condicionados, percibiendo la transitoriedad, experimentando la transitoriedad, constante, continua e ininterrumpidamente, centrándose en ella con la mente, sondeándola con sabiduría. Con la destrucción de las impurezas ha descubierto por sí misma, con el conocimiento directo, en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, la liberación a través de la sabiduría y, habiendo entrado en ella, permanece así. Esta es la primera clase de personas que son dignas de recibir ofrendas, dignas de hospitalidad, dignas de donativos y reverenciales saludos, que se convierten en un insuperable campo de méritos para el mundo.

Aniccanupassi Sutta. Anguttara Nikáya 7.16.

He aquí, monjes, alguna persona mora contemplando la insatisfacción en todos los fenómenos condicionados, percibiendo la insatisfacción, experimentando la insatisfacción, constante, continua e ininterrumpidamente, centrándose en ella con la mente, sondeándola con sabiduría. Con la destrucción de las impurezas ha descubierto por sí misma, con el conocimiento directo, en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, la liberación a través de la sabiduría y, habiendo entrado en ella, permanece así. Esta es la primera clase de personas que son dignas de recibir ofrendas, dignas de hospitalidad, dignas de donativos y reverenciales saludos, que se convierten en un insuperable campo de méritos para el mundo.

Dukkhanupassi Sutta. Anguttara Nikáya 7.17.

He aquí, monjes, alguna persona mora contemplando el no-yo en todos los fenómenos condicionados, percibiendo el no-yo, experimentando el no-yo, constante, continua e ininterrumpidamente, centrándose en ello con la mente, sondeándola con sabiduría. Con la destrucción de las impurezas ha descubierto por sí misma, con el conocimiento directo, en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, la liberación a través de la sabiduría y, habiendo entrado en ella, permanece así. Esta es la primera clase de personas que son dignas de recibir ofrendas, dignas de hospitalidad, dignas de donativos y reverenciales saludos, que se convierten en un insuperable campo de méritos para el mundo.

Anattanupassi Sutta. Anguttara Nikáya 7.18.

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tilakkhana_tres rasgos universales_anatta.
¿Por qué los “mensajeros” de los “maestros” enseñaron algo contrario a lo que enseñó el Buddha Gotama? El Buddha histórico enseñó anattá, esto es: no-yo, no-ego-identidad… todos los fenómenos (incluyendo a los seres) son realmente impersonales, carentes de un yo metafísico. Pero lo que los Maestros Ascendidos enseñan es attá: la existencia de un yo eterno, perfecto e indestructible. ¿Cómo saber cuál es la verdad? En el budismo meditamos para investigar esto por nosotros mismos. Y descubrimos por nosotros mismos que en verdad no existe en ninguna parte un yo fijo, permanente y estable. Sentarse a visualizar e imaginar a la Presencia YO SOY no es investigar la realidad: es querer que sea verdad algo que leíste en un libro o que alguien te dijo.

Otra contradicción es la siguiente: según la Enseñanza Verdadera de los Buddhas, cuando un ser logra el Despertar total y definitivo, ese ser desaparece definitivamente en el Nibbána, el cual es una esfera que está más allá del mundo, más allá del samsára. Lo que eso significa en la práctica es que cuando un ser se convierte en Buddha o Arahant, al morir desaparece totalmente como ser mundano, desaparece totalmente de los 31 planos de existencia del universo o samsára. Los seres que se van al Nibbána no vuelven nunca más al mundo, a ningún plano de existencia. Y nadie en los 31 planos de existencia puede comunicarse con ellos o recibir información de ellos. Si esto es cierto, entonces el Buddha Gotama no puede ser el Señor del Mundo, el Jefe de la Gran Hermandad Blanca, porque eso implicaría que el Buddha Gotama se quedó en el mundo después de su última existencia mundana.

Esta contradicción se basa en el malentendido creado por la definición de “ascensión” en los discursos de los Maestros Ascendidos. En estos discursos se dice que el Despertar que convierte a los seres mundanos en Buddhas y Arahants es la misma “ascensión” de la cual hablan los Maestros Ascendidos. Pero esto no puede ser cierto porque ambas nociones son contradictorias entre sí. Ambas afirmaciones no pueden ser ciertas al mismo tiempo: o el Despertar es lo que el Buddha Gotama enseñó que era (no una “ascensión” sino una desaparición definitiva del samsára) o la “ascensión” de la cual hablan los “mensajeros” es verdad y entonces lo que enseñó el Buddha está errado. Aquí los “mensajeros” no nos dan la oportunidad de comparar ambas definiciones y de decidir por nosotros mismos cuál es la verdadera. Simplemente nos dicen, entre líneas o de manera explícita, que la tradición budista está equivocada y que la Verdadera Enseñanza del Buddha que ha quedado registrada en los Cánones budistas es falsa. Esto es manipular la mente de las personas e implantar una idea nueva sin darle la oportunidad a las personas de meditar, reflexionar e investigar por sí mismas cuál podría ser la verdad.

anatta no_yo no_ego sin ego
Esto es realmente lo que enseñan los Buddhas en todas las eras y en todos los mundos.

Quizá la contradicción más chocante (y la más incómoda) entre lo que enseñan las sectas de Nueva Era y la verdadera Enseñanza del Buddha es la noción de anattá: no sólo implica que no existe la Presencia YO SOY, implica que no existe ningún Dios Supremo Creador, ningún tipo de divinidad o deidad que sea eterna, permanente y poseedora de alguna identidad. No sólo debido a anattá sino a que, según el Buddha, el universo no tiene principio ni fin y por tanto no fue creado por ningún ser (la existencia de Dios tiene sentido sólo si el universo es no-eterno). En verdad es correcto decir que el budismo es una religión y filosofía ateos. Y esto queda claro en las escrituras ancestrales del Canon Páli, que contienen la enseñanza verdadera del Buddha. Por otro lado, todos los cultos de los Maestros Ascendidos tienen como punto central la existencia de un Dios Supremo que es la fuente del supuesto YO SOY. Ergo: las doctrinas de estas sectas es contraria a lo que enseñó el Buddha también con respecto a la existencia de Dios. Incluso los creadores de la Teosofía fallaron en ver esta contradicción fundamental o simplemente la dejaron a un lado porque era más fácil decir que la tradición budista estaba errada.

ni genesis ni juicio final
¿Por qué los supuestos “mensajeros” de los “maestros” no le dicen la verdad a sus seguidores? ¿Por qué no les explican que el budismo en realidad es una religión atea y que lo que enseñó el Buddha no tiene nada que ver con Presencia YO SOY ni con Dios ni con ascensión espiritual? ¿Por qué siguen tergiversando, distorsionando u ocultando la verdadera enseñanza del Buddha? La intención de los “mensajeros” claramente es explotar la imagen del Buddha, su legado, su tradición, para conseguir más seguidores.

He escrito otros artículos donde explico las tergiversaciones que las sectas de Nueva Era han construido sobre la enseñanza verdadera del Buddha. Usted verá que no se trata de una simple o ligera re-interpretación de la enseñanza sino de una verdadera y profunda deformación de la enseñanza del Buddha Gotama (abrirá en otra ventana):

> El verdadero Despertar.

Tanto así que no es posible ser un discípulo de los Maestros Ascendidos y un buddhista al mismo tiempo, porque lo que los “mensajeros” de la Gran Hermandad Blanca enseñan son cosas que el mismo Buddha calificó como “entendimiento incorrecto”, es decir: como fantasías y distorsiones de la mente que impiden el logro del Despertar total y definitivo. Cuando uno estudia ambas cosas, la enseñanza verdadera del Buddha y la “enseñanza” de los Maestros Ascendidos, uno se da cuenta que son totalmente irreconciliables. No hay manera de aliarlas, de hermanarlas, de combinarlas, de llevarlas juntas. Son tan diferentes y tan disímiles como el cristianismo y el ateísmo.

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