Clinton versus Trump

Publicado originalmente el 28 de agosto de 2016 aquí (abrirá en otra ventana).
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Desde hace una semana, cuando comencé a escribir esta nota, he ido revisando las noticias sobre los candidatos Clinton y Trump y ese circo mediático que son las elecciones más publicitadas de la Tierra. Cada día aparece algo nuevo, algo totalmente inesperado. Uno puede ver la energía del travieso Urano, actualmente en Aries, haciendo cuadratura con el Mercurio Rx en Cáncer y el Plutón en Capricornio del 4 de julio de 1776, mismo Urano que también está formando sextiles desde hace meses con el Marte en Géminis y la Luna en Acuario de la mencionada carta. De manera que cualquier cosa puede pasar. ¿Mencioné el Plutón actualmente en tránsito en el segundo decanato de Capricornio haciendo oposición al Sol y al Mercurio del horóscopo de los EEUU? Sí, muchas cosas se están transformando, muchos viejos patrones se están llevando al extremo en EEUU para que finalmente el consciente de la gente pueda ver lo ineficientes e gastados que son algunos patrones de conducta o de pensamiento. 
Bien. Esto no es un intento de predicción. Son sólo algunas notas de estudio y otros comentarios. Antes de entrar en la parte astrológica, quiero comentar algo relacionado con el Tarot. Antes de revisar las cartas natales de Hillary Clinton y Donald Trump, me dispuse a hacer una lectura de cartas (del Tarot) sobre el asunto de las Elecciones 2016. La lectura consistió en sacar cartas para cada uno de los candidatos, en la misma lectura. Cartas invertidas para un candidato tendrían el valor de “No” y cartas en posición normal el valor de “Si”. La pregunta obviamente fue: “¿quién ganará las elecciones?”
Ahora, en mi esquema mental ambos candidatos son opciones terribles, inadecuadas. Y he coincidido con la opinión de los que han dicho que Hillary es el menor de dos males, por lo que yo esperaba que las cartas me mostraran un sí para Clinton y un no para Trump. En este tipo de lectura era posible también que saliera un no para ambos candidatos, o un si para ambos, lo cual hubiese constituido un enigma. Pero las cartas respondieron con un no para Clinton y un si para Trump, lo cual me sorprendió mucho, porque de verdad estaba convencido de que Hillary tiene mucha más ventaja que Trump. Esa lectura de cartas fue hace dos semanas, y en el transcurso de ese tiempo la imagen pública de Hillary ha caído mucho, y Trump ha recurrido a estrategias totalmente inesperadas como disculparse (o algo cercano a eso) por su forma de hablar y leer discursos preparados en un teleprompter.
Si. Cualquier cosa puede pasar. Incluso puede ser que ninguno de ellos gane… No obstante, supongamos que las energías todavía están bien dispuestas para alguno de ellos.
Con la estupefacción y la confusión que este caos uraniano-plutoniano nos genera a todos los que estamos pendientes de los acontecimientos, levanté las cartas natales de Hillary y de Trump. Con la de Hillary tenemos un problema: hay información incoherente sobre su hora de nacimiento, aunque ella asegura haber nacido a las ocho de la noche (su madre dijo que fue a los ocho de la mañana). En fin. Lo siguiente son los puntos de contacto que he encontrado en los horóscopos de Clinton y de Trump con respecto a la carta de la Independencia de EEUU. Como dije, no es un estudio exhaustivo y profundo, ni un intento de predicción. Son sólo notas de estudio que hice para contrastar lo que las cartas de tarot me habían mostrado, para ver si la astrología podría mostrar información que incline la victoria electoral hacia uno u otro candidato (suponiendo además que alguno de ellos sea lo suficientemente astuto como para surfear las actuales olas de Urano y Plutón sobre la carta del 4 de julio de 1776). Como verán, y esto me sorprendió mucho, desde el punto de vista astrológico ninguno de los dos candidatos está muy fuera del rango de probabilidades (contrastando con la carta del 4 de julio de 1776 y con la del 12 de octubre de 1492). Si encuentran algún error, desde el punto de vista técnico, háganmelo saber para corregirlo. Recuerden que todas las cartas que levanto están orientadas con el primer punto de Aries en el origen, y con las casas o cúspides de sectores fuera del círculo. En el caso de la carta de Hillary no indico los sectores.
Por cierto, me parece que nadie ha publicado algo sobre este tema aquí. ¿Será que hay alguna norma tácita o explícita establecida en este red de no tocar este tema? Lo pregunto porque a veces soy medio despistado y después tengo que estar borrando.

Hillary Clinton

Con un Sol en Escorpio y una Luna en Piscis, Hillary Clinton tiene una intuición muy afinada y una sensibilidad muy aguda. Recuerden lo que he escrito antes sobre el horóscopo del 12 de octubre de 1492, en el cual Plutón y la Cabeza de Dragón están en conjunción en los primeros grados de Escorpio, con el Sol en los últimos grados de Libra uniéndose a la conjunción. Esto favorece, como siempre lo ha hecho, a determinadas personas con energía plutoniana/escorpiana para llegar a la silla de Jefe de Estado de naciones americanas (la otra gran predisposición astral es para los del signo Leo [Bill Clinton, George Bush, Obama…]). La Luna de Hillary, además, está en trígono con la Luna del 12 de octubre y con el Sol y el Mercurio del 4 de julio, lo que explica su extraordinaria popularidad a pesar de los errores que ha cometido. (Tómese nota aquí, mencionando el tema de los acoplamientos, cómo el acoplamiento Escorpio-Tauro de Hillary seguramente ha impulsado, desde un plano totalmente íntimo o privado o secreto, su ambición personal de adquirir status económico/político, de manera lenta y persistente [Tauro].)
Lamentablemente el Mercurio natal de Hillary en Escorpio, también retrógrado, está en conjunción con la Cola de Dragón, en los extremos de cuyo orbe también tenemos en conjunción abierta a Venus (Escorpio) y a Júpiter (en 0° de Sagitario): en Hillary hay una lucha interna feroz en la que una parte importante de su psique se aferra a los métodos seguros y conocidos perfeccionados en el pasado con unos pocos momentos de avance y expansión extraordinaria cuando ha sabido dirigir su energía al Nodo Norte (o simplemente cuando otras personas e influencias han puesto un sobrepeso en su Nodo Norte en Tauro). La Cruz Fija del 4 de julio está casi completamente vacía. Sólo la Luna (el pueblo) en 26°58´ de Acuario de los EEUU se relaciona con el eje nodal de Hillary, formando una escuadra. Dicho en otras palabras: durante toda su vida adulta Hillary se ha sentido complementada, retada, atraída, magnetizada, alimentada por ese pueblo al que quiere, ahora por segunda vez, representar como presidenta, sólo por esas cuadraturas que sus Nodos Lunares forman con la Luna del 4 de julio. Y viceversa: el pueblo estadounidense, consciente o inconscientemente, se siente acoplado, enganchado, atraído, por esos Nodos Lunares de Hillary. Además, la Luna del 4 de julio hace oposición al Saturno en Leo de Hillary, lo cual hace que la Cruz Fija se complete de una manera muy interesante: el pueblo se siente atraído por Hillary (y ella se siente atraída por el pueblo), pero al mismo tiempo el Saturno de ella le da energías de “Maestra” y de “mano dura y seria” para administrar lares publica, y esto otorga una rigidez positiva, sana, a esa Cruz Fija que su carta natal dibuja sobre la carta del 4 de julio. Esto (y obviamente lo que escribí antes sobre su Sol en Escorpio) explica todo su éxito como administradora pública, primero como abogada, después como Primera Dama, y luego como Secretaria de Estado.
Otros dos puntos de contacto que no paso por alto. El Nodo Norte de Hillary está en conjunción con el Medium Coeli de la carta del 12 de octubre: su punto de avance y expansión están en sintonía con el universo de la vida pública del continente. Su Júpiter en Sagitario y su Nodo Sur están en conjunción con elImum Coeli del 12 de octubre: la Hillary abogada y legisladora vive feliz en los asuntos “domésticos” del continente (según tengo entendido, el cargo de Secretario de Estado en EEUU es equivalente al de Ministro de Asuntos Exteriores de otros países) y paradójicamente su quehacer como administradora de la res publica se expande (Júpiter) en los asuntos internos, “domésticos” de la política continental (Imum Coeli del 12 de octubre). Digo paradójicamente por su (de ella) conjunción Júpiter-Nodo Sur en la natal. El Saturno de ella sobre el Marte del 12 de octubre (y en sextil con el Marte del 4 de julio) le concede a la gente (tanto a los estadounidenses como a los americanos en general) esa sensación de que ella puede dominar, ser la “Maestra” que limite y administre con mano dura y seria las fuerzas armadas de su nación, y por extensión, las del continente. Ojalá pueda ser así, y no la payasada horrible que hicieron en Libia, porque todavía recordamos la operación militar de EEUU-OTAN en Libia y, si no me equivoco, fue Hillary quien apareció declarando muy jocosa en la televisión, como si tratara de un chiste (con esa energía plutoniana/escorpiana que a veces disfruta mucho pisoteando vidas y sentimientos ajenos): “Llegamos, vencimos y nos fuimos… Jajajaja”. O algo parecido.
Otros puntos de contacto entre la natal de Hillary y la carta del 4 de julio son los siguientes (más los que ya he mencionado).

Hillary Clinton ………………… aspecto ………………………….EEUU (4-jul-1776)
Luna …………………………………. conjunción ……………………….Imum Coeli

Luna …………………………………. oposición ………………………….Neptuno y MC

Luna …………………………………. cuadratura ………………………..Venus

Sol ……………………………………… trígono …………………………….Venus y Luna

Nodo Norte ……………………….. trígono ……………………………..Plutón y Neptuno

Nodo Norte ………………………… sextil ……………………………….Mercurio

Nodo Norte ………………………… cuadratura ………………………..Luna

Nodo Norte ……………………….. semicuadratura …………………Júpiter

Nodo Norte ………………………… semisextil …………………………Marte y Quirón

Ascendente* ……………………… conjunción ……………………….Venus y Júpiter

Medium Coeli* ………………….. conjunción ……………………….Luna

Plutón …………………………………. trígono ……………………………..Quirón

Plutón …………………………………. sextil ………………………………..Saturno

Plutón y Marte …………………… semisextil …………………………Sol

Luna …………………………………… semicuadratura …………………Plutón **

Sol ………………………………………. cuadratura …………………………Mercurio **

Sol ………………………………………. sesquicuadratura ………………..Marte **
* Nacida a las 8:00 pm.

** Aspecto con un orbe muy abierto.

Donald Trump

Hay una teoría conspirativa según la cual Donald Trump habría sido contratado por Hillary (o por el estamento político interesado en que Hillary sea presidenta) para hacerla quedar como la mejor opción posible, o para “quemar” los votos de los indecisos y de aquellos que jamás votarían por Clinton. ¿Se puede ver eso en la carta natal de Trump? Bueno, de hecho eso se podría ver más bien en la de Hillary. Con esos puntos fuertes de Hillary en Escorpio (Sol, Quirón, Venus, Mercurio) y su Nodo Sur, su conjunción Plutón-Marte en Leo y su Luna en Piscis, Hillary tiene todo el maquiavelismo potencial que se requiere para hacer algo como eso que afirma la mencionada teoría conspirativa. (Los que no favorecen la candidatura de Hillary dicen que es una persona que se expresa despectivamente sobre los seres humanos que ella considera “inferiores”, esos que no nacieron privilegiados y que no pertenecen a la clase privilegiada a la que ella pertenece. Sin duda alguna ella está en contacto con su energía plutoniana/escorpiana y con los aspectos negativos de esa conjunción y de esa Luna pisciana: lo sabemos porque no hay otra manera de avanzar en la política estadounidense sin poseer como pre requisito esa potencialidad de malicia.) Y una persona como Trump, con una triple conjunción Sol-Urano-Nodo Norte, un MC en Tauro IC en Escorpio, y una Luna en Nodo Sur en Sagitario, seguramente tiene todo el amor al capitalismo que se requiere para aceptar un “contrato” de la naturaleza moral al que se refiere la teoría conspirativa. Pero yo creo que la conjunción Saturno-Venus en Cáncer de Trump, haciendo quincuncio con esa Luna-Nodo Sur y semisextil a ese Sol-Urano-Nodo Norte seguramente le habría dado el escrúpulo moral mínimo que se requiere para rechazar una oferta de esa naturaleza.
Pero no perdamos el tiempo elucubrando sobre teorías de conspiración. Veamos su carta natal. Esa conjunción Sol-Urano sobre el Nodo Norte en Géminis explican totalmente el carácter disruptivo, explosivo, irreverente de la lengua de Trump. Su Luna en Nodo Sur en Sagitario lo ha impulsado (¿obsesivamente, quizás?) en su expansión comercial personal que lo convirtió en empresario magnate. Y su conjunción Sol-Urano en Géminis compiten de manera igualmente obsesiva por capitalizar su necesidad de expansión y de crecimiento a través de ese acoplamiento Géminis-Sagitario, que es típicamente muy “parlanchín”. Para mi propia sorpresa, los puntos de contacto con la carta del 4 de julio no son precisamente poca cosa. Para comenzar, el Marte del 4 de julio está justo en medio de esa conjunción Sol-Urano de Trump, justo a un grado de su Nodo Norte: por eso Trump se ha convertido en una especie de arquetipo del macho estadounidense, despiadado, marcial, competitivo, 100% darwinismo social y capitalismo despiadado. Al pueblo estadounidense le asusta ese arquetipo pero al mismo tiempo le gusta. La Luna de Trump, lo femenino un poco masculinizado en Sagitario, también se siente complementada por ese arquetipo de Marte en Géminis de la carta del 4 de julio.
La conjunción que mencioné de Saturno-Venus de Trump en Cáncer habla de ese amor por el dinero y del tema principal que Trump escogió para construir su imperio: la industria venusina del entretenimiento, modulada en la energía melodramática de Cáncer. Esa pareja Saturno-Venus de Trump están justo sobre el Mercurio del 4 de julio. Así como el Marte de EEUU tiene al Urano de Trump precediéndole y al Sol de Trump sucediéndole, el Mercurio de EEUU tiene al Saturno de Trump precediéndole y a Venus de Trump sucediéndole. El Júpiter del 4 de julio precede tan sólo en tres grados al Mercurio natal de Trump, y el Sol del 4 de julio sucede tan sólo en cuatro grados al Mercurio de Trump, todo en Cáncer. En otras palabras, una fuerte “ancla” canceriana (Mercurio, Saturno, Venus en Cáncer) mantiene a Trump enganchado al Júpiter, Sol y Mercurio de la carta del 4 de julio de 1776. Habría que decir también que ese par Saturno-Venus de Trump toca al Plutón de EEUU. Recuérdese que en la carta del 4 de julio hay una oposición Mercurio-Plutón en el acoplamiento Cáncer-Capricornio: Trump modula ese eje de una afilada alta energía con su conjunción Saturno-Venus (amelladora, ralentizadora), que él mismo ha explotado publicitando promesas de recuperación económica y de una vida futura holgada, de abundancia para los pobres y los desposeídos.
Hay otra coincidencia significativa interesante. El Marte natal de Trump en 26° de Leo está en conjunción con su propio ascendente en 29° de Leo, a manera casi idéntica en que el ascendente del 12 de octubre de 1492 (en 4° de Virgo) está en conjunción con el Marte de ese momento en 28° de Leo. Esto “ancla” a Trump otra vez como arquetipo del Hombre Ares, esa especie de macho americano, competitivo y socialdarwinista. Además, su Plutón en 10° de Leo está justo sobre el Júpiter, también en 10° de Leo, de la carta del 12 de octubre. Una “coincidencia” extraordinaria. Si pudiésemos confirmarlo, diríamos que Trump es la encarnación de alguno de esos personajes que protagonizaron la conquista del Nuevo Mundo, fotografiada en ese momento inaugural de la noche del 12 de octubre de 1492. La Luna de Trump en Sagitario precede en seis grados al Neptuno en Sagitario del 12 de octubre.
Trump no tiene los puntos de contacto en Escorpio-Tauro que Hillary disfruta con la carta del 12 de octubre, pero sí tiene otro punto de contacto con un eje en el acoplamiento Aries-Libra de la carta del 4 de julio. Se trata del eje Saturno-Quirón, que en la carta de EEUU están en oposición. Saturno de EEUU en 14°48´ de Libra está en conjunción con el Quirón y Júpiter de Trump, 14°54´el primero y 17°27 el segundo. Este reducido satellitia en Libra hace oposición al Quirón en 20°08´ de Aries de la carta del 4 de julio. En otras palabras, el Quirón de Trump en Libra complementa (mediante oposición) al Quirón en Aries de EEUU, y al Saturno (mediante conjunción) en Libra de EEUU. Este último punto se completa con el Júpiter de Trump a poco más de dos grados del Saturno de EEUU. Trump como “sujeto-herida” de la sociedad estadounidense es también (o puede serlo) de alguna manera agente sanador de ese mismo “sujeto-herida” representado en el Quirón del 4 de julio. Trump hiere y al mismo tiempo sana a la sociedad estadounidense con su forma de ser y de hablar, pero sobre todo con ese Júpiter herido en Libra, herido porque está retrógrado y porque está en conjunción con Quirón. Trump “sabe”, presiente, que puede resolver muchas cosas en EEUU, pero todavía no sabe cómo hacerlo, o cree que las soluciones se reducen a esa idea de expansión pírrica que su Júpiter herido le susurra al oído. Su energía entonces termina degradándose y cayendo en el circuito de esa escuadra formada por el eje nodal, Luna, Urano, Sol y Marte en Leo. Esto ocurre, y seguirá ocurriendo mientras Júpiter retrógrado y en conjunción con Quirón tenga aún un porcentaje de energía disociada y mientras Trump no aproveche ese trígono que Júpiter-Quirón forman con Sol-Urano-Nodo Norte en Géminis.
He aquí algunos de los otros aspectos y puntos de contacto que encontré con respecto a la carta del 4 de julio (y los que ya he tratado arriba). Como escribí más arriba: recuerden que soy humano y puede haber errores aquí, aunque ya lo revisé dos veces.

Donald Trump ………………… aspecto ………………………..  EEUU (4-jul-1776)
Plutón ……………………………….. conjunción ………………………Nodo Norte

Venus, Saturno …………………. quincuncio ……………………….Luna

Luna …………………………………… sextil ……………………………….Luna (orbe de 5°)

Sol ……………………………………… trígono …………………………….Luna

Júpiter, Quirón …………………. conjunción ……………………….Saturno

Júpiter, Quirón ………………….. oposición …………………………Quirón

Urano, Sol, NN …………………… conjunción ………………………..Marte

Luna …………………………………… oposición ………………………….Marte

Mercurio ……………………………. conjunción ………………………..Sol

Quirón ……………………………….. cuadratura …………………………Sol

Saturno, Venus ………………….. conjunción ………………………..Mercurio

Saturno, Venus …………………… oposición …………………………..Plutón

Marte ………………………………….. oposición ……………………………Luna

Marte ………………………………….. semisextil …………………………..Mercurio

Marte ………………………………….. sextil …………………………………Marte

La carta del 4 de julio de 1776

12 de octubre de 1492: resumen en imágenes

Hice un resumen en imágenes de lo que escribí en Notas sobre la carta astral del “descubrimiento” de América (abrirá en otra ventana).
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La carta está orientada con el Primer Punto de Aries en el origen (el ascendente está en 3°4´ de Virgo).

Oposición Júpiter-Saturno y Luna-Urano

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La Luna nos da el perfil del pueblo, de los pueblos, de las masas. La Luna estaba en el grado 16 de Cáncer, unos 24 grados más allá de ese Júpiter en Leo en el horizonte del este. Una Luna en Cáncer auguró pueblos emotivos, sentimentales, hogareños, apegados a la tierra y al hogar, defensores de la Madre y de la cultura de la Madre y de lo femenino. Pueblos cancerianos tienden a ser un poco contradictorios, andando una vez hacia la derecha y otra vez hacia la izquierda, avanzando un poco y luego retrocediendo, como el cangrejo. Esto lo vemos sobre todo en los pequeños pueblos y en los pequeños países (aunque sean grandes en territorio físico). Un escéptico diría que así tienden a ser todos los pueblos en el mundo. Pero la Luna nos da pistas. Porque la Luna rige precisamente ese signo de Cáncer. Masas sujetas al influjo cambiante de la Luna, actuando por fases, en un momento brillando y en otro momento ocultándose en la oscuridad. Nuestros pueblos han de ser algo lunáticos: eso dijo esa Luna del 12 de octubre de 1492. Y tiene sentido considerando el trastorno cultural y social que vino con los europeos. Un escéptico también diría que todos los pueblos crecen por etapas, poco a poco, gota a gota, dependiendo siempre de la tierra y del agua, de la comida y del hogar. Pero lo que esa Luna en Cáncer nos dice es que nosotros no podemos hacer trampa, no podemos darle la vuelta al asunto, no podemos tomar atajos. Y sin embargo he aquí otra “herida” astral y otra pista en la carta: la Luna en oposición a Urano en Capricornio. Una combinación difícil, porque Urano confiere entonces terquedad y fanatismo a los pueblos aunque también muchos talentos y habilidad intelectual. La inestabilidad, la testarudez y la irritabilidad uraniana en Capricornio hacen cortocircuito con esa necesidad canceriana de avanzar poco a poco y de depender de lo que es seguro. La energía uraniana también tiende a desoír los consejos, y esa característica en oposición a esa Luna hace que nuestros pueblos cometan los mismos errores una y otra vez, con una terquedad que siempre lamentamos pero que muy lentamente corregimos.
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Cáncer también quiere siempre proteger, amparar, resguardar, y en eso nuestros pueblos siempre han sido ejemplo, recibiendo con los brazos abiertos a oleada tras oleada de ciudadanos de otros continentes. Con sólo dos excepciones (el muro invisible que EE.UU montó alrededor de Cuba, y el muro visible que construyó en la frontera con México), nuestros pueblos no tienen la tendencia a cerrarle las puertas a los inmigrantes (de hecho EE.UU lo hizo durante muchas décadas, antes de construir los mencionados muros). Los primeros inmigrantes vinieron con armas y con Biblias, los segundos vinieron en cadenas, pero ¿acaso no es cierto que los habitantes originales del continente en general los recibieron y los convirtieron en sus hermanos a todos ellos? El instinto familiar de nuestros pueblos cancerianos nunca se cerrará a los extranjeros de otros continentes, a quienes siempre recibimos con amistad, cariño y mucha comida. Una Luna en Cáncer es además muy emotiva, augurando pueblos sensibles y muy sentimentales, como efectivamente somos.
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Saturno en Acuario habla de Utopia: América es o puede ser Utopia, la tierra ideal del humanismo y del desarrollo positivo como lo vemos en las geniales visiones de Urano y Acuario. Mas por el lado de Saturno, el antiguo regente de Acuario, el Maestro Cronos se opone con reservas al optimismo boyante de Júpiter: para que América se convierta de verdad en Utopia nuestros deseos de expansión (Júpiter) deben ser más realistas y comedidos, más pragmáticos y grises (como Saturno manda), y nuestro error de convertir la guerra en un negocio de exportación o una herida interna permanente (Marte conjunto ascendente), debe terminar. Esto sea quizás la clave más productiva y positiva que podamos ver en esa oposición Saturno-Júpiter con éste último en Leo. También en Leo, esa herencia guerrerista, conflictiva, que nos trajo Europa, marcada por Marte muy cerca del ascendente, debe quedar en el pasado. ¿Cómo hacerlo? Convirtiendo la energía marciana en fervor deportivo y en competencia sana. Eso ya lo hacemos en parte con el fútbol y con la “carrera de ratas” de nuestra economía continental, que son derroteros por donde se canaliza nuestra energía masculina, impidiendo así más guerras y conflictos de los que seríamos capaces de soportar entre nosotros mismos. (He aquí un interesante experimento social con bases astrológica: ¿en qué medida podrían reducirse los conflictos internos de un país, por ejemplo en Colombia o en México, utilizando el deporte como válvula de escape para la energía marciana? Sería muy interesante llevar a cabo campeonatos de fútbol entre guerrilleros y militares, en los cuales el perdedor acate los términos del ganador, en vez de planificar interminables e improductivos “diálogos de paz” que ni una parte ni otra terminan respetando.)
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Saturno en Acuario configuró un continente humanista e idealista. Lamentablemente el afán de independencia ha mantenidos nuestros pueblos, especialmente en Latinoamérica, aislados, desarticulados. Sólo recién ahora, en los años recientes, comenzamos a integrarnos, coordinarnos, articularnos entre nosotros. Sin duda alguna la oposición Luna-Urano debe añadir su parte a nuestra situación de desarticulación social entre países. Decir más ya no podríamos, porque habría que hacer, a partir de este punto, estudios de sinastría entre países para determinar cómo llevar a cabo las integraciones y las colaboraciones. He aquí un fascinante campo de la astrología mundana en donde los astrólogos podrían aportar desinteresadamente invaluables contribuciones intelectuales para el desarrollo de nuestros pueblos.

Conjunción Sol-Plutón-Nodo Norte y Quirón-Nodo Sur

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América posee además una acumulación de puntos importantes en el signo de Escorpio, el vecino sucedente de Libra: Venus, Mercurio, y Plutón. Además el Nodo Lunar Norte, en conjunción con Plutón, a pocos grados del Sol. Esto confiere una mística, una profundidad de carácter y una fuerza de personalidad que equilibran la suavidad librana y la diplomacia de Virgo. Todo esto es muy revelador, incluso si decimos que son “humos de colores que se disipan con el tiempo”. Ese Sol en conjunción con Plutón y Nodo Norte hablan de un complejo de poder, sobre todo a nivel de los gobiernos y jefes de estado, que para nosotros americanos es tan evidente, desde 1492, que no podríamos negarlo u ocultarlo. Además el Sol está Libra (presidentes que hablan de justicia, de equilibrio, de belleza social), pero el Nodo Norte y Plutón están en Escorpio (lo que se hace, se hace muchas veces en las sombras, y por medios criminales, semi criminales, ilícitos o inmorales). La conjunción Sol-Plutón además es típica de presidentes ricos o presidentes que se enriquecen con el poder, plutócratas (incluso criminales) que se vuelven cabezas de gobierno, vínculos entre mafias y jefes de estado. Todo esto es bien conocido para nosotros, desde Tierra de Fuego hasta Alaska, y ninguno de nuestros países puede jactarse de haber estado “libre de pecado” en ese sentido. El poder plutoniano y escorpiano tiene por su puesto su lado positivo: en conjunción con el Sol señala el poder de transformación y de regeneración que poseen los jefes de estado y los gobiernos que se conectan en positivo con esa energía, y es bueno además que el Sol esté en Libra, porque eso pone el acento en el lado de la equidad y de la justicia que con frecuencia Plutón/Escorpio ven como un estorbo retrógrado. Si el Sol hubiese estado del otro lado del eje nodal, en Escorpio, nuestra historia hubiera sido otra, una peor quizás.
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Si esta carta astral tiene tanto poder descriptivo como pienso, yo diría entonces que nuestros gobiernos y jefes de estado siempre estarán sujetos a los cambios drásticos y a la tentación del actuar plutocrátrico y en las sombras, esas maneras escorpianas y plutonianas que tanto aborrecemos cuando las vemos en otros continentes y gobiernos de la Tierra. Sin duda alguna, en cuestiones de política, esos puntos en Libra y Escorpio son una “herida” continental, y las soluciones al problema, las “curas”, no serán nunca simples. Otra “herida” es Mercurio en Escorpio. Esto habla de una intelectualidad astuta, profunda e incisiva y en verdad América no se ha quedado precisamente atrás en los campos de la filosofía, la ciencia y la genialidad. Sin embargo, ese Mercurio también habla de cierta atracción hacia la criminalidad y cierta inflexibilidad mental que se vierten a través de nuestra prensa, nuestra literatura, nuestros medios de comunicación, nuestros discursos políticos y nuestros periodistas e intelectuales. Cuando comparamos nuestros agentes mercurianos continentales con los de otros continentes, por ejemplo África y Asia, nos sorprendemos de ver la astucia y la intransigencia elevada de nuestros periodistas (los que son manipuladores) y nuestros intelectuales quasi mafiosos (los que pertenecen a lo que yo llamo “malandraje espiritual”). Esos puntos en Escorpio también señalan nuestro gusto por los temas esotéricos y ocultos, el misterio, lo oculto, cosas que nunca han pasado de moda en nuestro continente y que nunca lo harán.
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Quirón y Nodo Sur en Tauro, haciendo oposición a esos cuatro puntos cruciales en Escorpio, es la otra “herida” continental. La clave (la llave de oro) de nuestra capacidad de sanarnos y de sanar a los otros continentes yace en nuestro pasado en el arquetipo de Quirón mismo. De hecho, quizás América sea capaz de sanar y curar las heridas en otros continentes que ella misma no puede sanar en su territorio. ¿Seremos visionarios y aceptaremos esa capacidad un tanto pírrica? Esa capacidad debe asumir además la forma de Tauro y de tierra: el construir formas de manera paciente y persistente, el NO DESTRUIR LAS FORMAS YA CONSTRUIDAS, el cultivo de la tierra, la agricultura más que el petróleo o la energía atómica. En esa oposición Nodo Sur/Quirón, Nodo Norte/Plutón/Sol se dibuja detalladamente el drama de décadas, de siglos, de esa historia trágica entre el campo y la urbe, los campesinos, la provincia por un lado, y los centros de poder económico y político (las capitales) por el otro lado. Lo agreste, lo campestre está en el escenario correcto (Tauro) para su desarrollo y productividad, pero lo económico/político/capitalino (Plutón-Sol en Escorpio) una y otra vez abusan de lo campesino, de lo provinciano, de la propiedad de la tierra y su capacidad para producir bienes de consumo. Es un drama omnipresente en toda América, incluso en la anglosajona, con sus alarmantes deforestaciones masivas para el bien de la economía globalizada y para la construcción de nuevos centros poblados. En América lo capitalino/gubernamental se come lo campestre/provinciano, una y otra vez, generando ciclos sucesivos de crecimiento súbito y de pobreza, saboteando así lo que la Luna paciente y lentamente trata de construir desde Cáncer y lo que el solitario Quirón pretende enseñarnos desde Tauro. La oposición Júpiter-Saturno formando escuadra contra Quirón (si aceptamos un orbe mayor de 5 grados) ha terminado de definir la cuestión a favor de la poderosa tríada Plutón-Sol-Nodo Norte en Escorpio. Los campesinos pierden. Lo provinciano se resigna, impotente, y lo capitalino se crece a su costa. Y en ese drama también se han zanjado varias de nuestras guerras anti realistas, federales y anti federales.
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Lamentablemente hemos hecho de Tauro nuestra costumbre retrógrada: pueblos que se han quedado en la pequeña agricultura de la edad precolombina, pueblos que se agarran al pasado porque la cultura “occidental” les ha puesto el mote de “campesinos”. No rechazan las nuevas tecnologías y el progreso que viene con lo nuevo, sino que simplemente no saben cómo usarlas porque son pueblos que han vivido en la desidia de los gobernantes y de los que detentan el poder. Herida continental no porque se trate del planetoide Quirón, insignificante para algunos astrólogos, sino porque allí está el Nodo Lunar Sur.

Triángulo de Fuego, Triángulo de Agua y Cruz Cósmica

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En esa carta del 12 de octubre de 1492 hay casi una cruz cósmica menor en signos fijos: Quirón en el grado 5°26´ de Tauro en conjunción con la Cola de Dragón en 4°30´; Júpiter en 10°8´ de Leo; en Escorpio estuvo el Sol unos días después del “descubrimiento”, formando oposición a Quirón. Saturno en 13°34 de Acuario con oposición a Júpiter completa la cruz. Pero esta no es una cruz cualquiera, a pesar de que muchos no considerarían que Quirón posea la importancia suficiente para formar una cruz cósmica. Plutón y Cabeza de Dragón estaban ambos en el grado 4° de Escorpio formando una conjunción con una distancia de unos pocos minutos. El Sol en Libra se une a la conjunción, mas no forma todavía la cruz en ese día 12. De manera que tenemos un eje poderoso, el Eje Nodal, con Quirón en el Nodo Sur, Plutón y Sol en el Nodo Norte, y la oposición Júpiter-Saturno formando escuadra hacia puntos vacantes en Tauro.
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Como si aquellos puntos focales en Escorpio no dieran suficiente fuerza de personalidad a esta carta, esta (casi) cruz añade aquello que podría faltarle a la carta, en sentido de un pronóstico de éxitos futuros: puntos graves en signos fijos, y un poco de fuego a la combinación. Las “heridas” o los retos en esa configuración son además bastante llamativas. Por un lado Saturno coronado y terco en Acuario en oposición a Júpiter en Leo. Se dice que la oposición Júpiter-Saturno es típica en sujetos que aceptan la disciplina y que se resignan a las limitaciones. Tenemos además: la expansión y el crecimiento siempre sometidos a una regulación estricta. Relaciones conflictivas entre las élites y la propiedad de la tierra. Pugna constante pero nutritiva entre maestros/eruditos y jueces/clérigo. Pero el acento en signos fijos ayuda a dar continuidad y estabilidad a las cosas que se inician y se construyen. Ver las oposiciones como aspectos negativos o de enfrentamiento no siempre es la única opción: las oposiciones fuego-aire no son iguales que, digamos, las de fuego-tierra o fuego-agua. Hay una relación de simpatía mayor entre fuego y aire, que entre fuego y tierra (elementos totalmente polares). La oposición Júpiter-Saturno además es una oposición del tipo polar-complementaria (como la oposición Venus-Marte, o la oposición Luna-Sol): aspectos de tensión que a largo plazo son altamente productivos en cuanto a crecimiento interior y manifestación exterior. Producen frutos más lentamente que los aspectos armónicos, pero sus frutos son más extraordinarios que los de los aspectos azules o verdes.

Triángulo de Fuego en detalle

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En la carta astral del 12 de octubre tenemos un trígono entre Marte en Leo y Neptuno en Sagitario. El Triángulo de Fuego queda con un vértice vacante en el último decanato de Aries: determinadas personas y países con planetas o puntos importantes en ese decanato activan ese Triángulo de Fuego, encendiendo vibraciones (del llamado aspecto azul) en Marte y en Neptuno, en Leo y en Sagitario. Este Triángulo de Fuego es importantísimo para determinados países. (Hugo Chávez Frías tenía este mismo Triángulo de Fuego con Marte en Sagitario, Plutón en Leo y el tercer vértice vacante en Aries. La Capitanía General de Venezuela tiene a Quirón en ese punto vacante, al igual que los EE.UU. La Junta Suprema de Caracas de 1810 tiene a Mercurio y Sol en ese decanato de Aries y la República Bolivariana de Venezuela tiene a Júpiter allí.)
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Pero hablemos específicamente de Neptuno en Sagitario. Cuando Cristóbal Colón y sus tripulantes salieron de España creían que se dirigían hacia la India. Se sabe que determinados tránsitos de planetas en Sagitario, el signo de las migraciones y de los grandes viajes, determinan el por qué o el para qué de dichas migraciones y viajes. Neptuno también coincide con los engaños, las trampas, las ensoñaciones, las alucinaciones, los espejismos. Aunque Cristóbal Colón ya tenía información “oculta” de que podía haber un continente desconocido para Europa en el océano, ni él ni su tripulación pudieron haber tenido la seguridad de ello aunque esa información se hubiera expuesto. De hecho, todos los años previos a la preparación del proyecto de Colón están marcados por el lento tránsito de Neptuno en Sagitario, como sugiriendo también que Colón buscaba un “escape” a su vida en Europa. De hecho, las Capitulaciones de Santa Fe firmadas entre Colón y los Reyes Católicos revelan mucho de las aspiraciones y deseos ocultos de Colón. Hacen pensar que el almirante efectivamente sospechaba lo que estaba destinado a “descubrir” y lo inmensamente rico que podría volverse después de ese primer viaje. Porque cuando la energía de Neptuno no está en su mejor nivel, o en su forma más pura, inyecta sueños de todos tipo: de grandeza mundana, de riqueza material, de escapes a otros mundos, etc.
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Aún así los españoles llegaron hacia aquí “engañados”, creyendo que llegaban a las costas de Asia. Neptuno en Sagitario también explica las variopintas fantasías y fantasmagorías que los europeos empollaron durante los años siguientes al “descubrimiento”: vastas y casi inagotables minas de oro y diamantes, perlas gigantes y perfectas, ciudades ancestrales hechas de oro puro, esmeraldas y rubíes, fuentes de agua mágica que curaban enfermedades y rejuvenecían, etc. Neptuno en Sagitario también explica uno de los motivos principales de la colonización europea: convertir a los nativos a la Religión Verdadera. Dos cosas que son casi inherentes a Neptuno: convertir y religión verdadera. Neptuno en Sagitario, en ese sentido, puede leerse como “migraciones y viajes por los motivos equivocados”, en el caso de que su energía se hallare viciada. ¿Y qué la vició? Seguramente ese Marte haciéndole trígono desde Leo (tiñendo de un tono belicoso y beligerante esa energía), y por supuesto la falta de un contrapeso en el tercer decanato de Aries, o alguna oposición que añadiera perspectiva y freno desde Géminis.

Triángulo de Agua en detalle

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Sobre los puntos vacantes del Triángulo de Fuego y del Triángulo de Agua escribiré en otros artículos. Su importancia radica en que determinados tránsitos de planetas por esos puntos activan los triángulos de energía en agua y en fuego, coincidiendo eso con determinados eventos sociales en el continente. En teoría, los tránsitos que activen el Triángulo de Fuego deben coincidir con los temas de fuego: viajes y expansiones, guerras, conflictos armados, incendios y explosiones, etc. Los del Triángulo de Agua deben coincidir con temas más suaves: asuntos domésticos, políticas de construcción de viviendas, derechos o injusticias contra la mujer o las madres, períodos de autosugestión colectiva o de histerias colectivas, etc. La activación por tránsito del Triángulo de Fuego involucra específicamente a los militares, policías y fuerzas armadas, legales o no, (Marte en Leo), y a todo lo que rige Neptuno (industrias, iglesias, religiones, sectas, etc); mientras que la activación del Triángulo de Agua involucra específicamente al los pueblos (las masas), a los periodistas e intelectuales (Mercurio), y al sector de finanzas y entretenimiento (Venus).
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Por ello siempre marco los puntos vacantes en las cartas astrales que analizo. Los puntos vacantes también son importantes a la hora de estudiar la carta natal de personajes influyentes en el continentes. Siempre da la “casualidad” de que estos individuos tienen planetas importantes en esos puntos vacantes, los cuales completan o activan la estructura de triángulos y cruz de esta carta (y del horóscopo de países específicos). Todo lo anterior lo dejaremos para análisis detallados más adelante.

Notas sobre la carta astral del “descubrimiento” de América

No son tan frecuentes las ocasiones en que contamos con una fecha y una hora exacta para un evento mundano importante. Y aunque la carta astral de ese momento en que el almirante Colón y la tripulación a su cargo avistaron nuestro continente por primera vez no es estrictamente la carta fundacional de algún país o estado nacional, veo en ella un cuadro general que auguró tendencias de ese grupo de provincias, más tarde naciones independientes, que llamamos vagamente colonias europeas de ultramar. En ese sentido, esta carta es como una nebulosa de humos de colores que se han ido disipando a medida que cada provincia y región del continente forjó su propia independencia (y por tanto sus cartas natales particulares). No obstante, es válido pensar que cartas como ésta siguen resonando a través del tiempo, como un substrato que va quedando debajo de esas cartas más recientes y más particulares de nuestras naciones modernas. Es interesante incluso comparar esas cartas con ésta del “descubrimiento” y ver cómo se entretejen las curiosas “coincidencias” y tránsitos planetarios significativos. Lo siguiente entonces son interpretaciones generales de esa nebulosa de humos de colores, sobre la cual hay que decir además que representa más típicamente a los territorios españoles-americanos, si bien los territorios portugueses y aquellos anglosajones también pudieran naturalmente estar incluidos en estas interpretaciones, porque ellos también “nacieron” a partir de ese primer viaje de Colón.

Bajo el designio de Marte: un comienzo de guerras y conflictos

Cuando en la noche del 12 de octubre de 1492 aquellas dos carabelas y una nao surcaban las azules aguas del Caribe frente a las Bahamas, y si las anotaciones sobre la hora y el día son correctas… cuando a las 2 de la madrugada los tripulantes desesperados, desilusionados y al borde del motín definitivo avistaron tierra en el horizonte del oeste, en el horizonte opuesto, como levantándose de donde habían venido los españoles, ascendía una “estrella” brillante de buen augurio. Era Júpiter en la constelación de Cáncer [signo Leo]. Al mismo tiempo otra estrella –ésta un poco de mal augurio cuando queremos hablar de paz y de concordia— ascendía solapadamente unos pocos grados por sobre el horizonte del este. Era la “estrella” roja Marte también sobre el signo llameante y conquistador del León. La pequeña errante roja sin duda auguraba aquello que los españoles, portugueses, ingleses, franceses, europeos todos, traerían al Nuevo Continente; aquello que los europeos habían llevado al máximo grado de desarrollo: la guerra y el fuego de las armas.
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Tres astros importantes ascendían en el horizonte del este, “detrás” de los conquistadores españoles: Marte en la constelación de León [signo Leo], Júpiter en la constelación Cáncer [signo Leo], y Luna en la constelación Géminis [signo Cáncer].

El punto ascendente de ese momento no estaba sobre Leo, estaba sobre Virgo (a menos que el avistamiento ocurriera realmente más temprano), potenciando un arquetipo femenino centralísimo en la identidad e historia de nuestro “Nuevo Mundo”: el arquetipo de Astrea. Así la historia del descubrimiento y colonización de nuestro continente es algo así como la historia de lo masculino (los conquistadores, marciales, europeos) que llega a lo femenino (el continente sin nombre, pasivo, desconocido, oculto en los océanos). Y lo masculino se apropió de lo femenino, lo penetró, lo conquistó, y lo nombró femenino, América. Femenino como Astrea-Virgo. Marte está en conjunción con ese punto ascendente, lo que nos habla de impulsividad, egoísmo, mucha energía física, tendencia a los accidentes y un entusiasmo contagioso. Sin duda alguna nuestro continente se ha caracterizado por todo eso.

Bajo el signo de Astrea-Virgo

En ese momento del “descubrimiento” el Sol estaba en el grado 28 de Libra, otro signo que comparte mitología con Astrea. Virgo y Marte han dado la apariencia general de nuestro Nuevo Mundo, la personalidad externa, el yo periférico, pero ese Sol en Libra da la tónica de la esencia, del núcleo de la “personalidad” de Nuestramérica: la búsqueda de la Justicia y la justicia como obsesión primordial (Libra es la balanza que Astrea-Virgo utiliza para juzgar a los hombres), intereses artísticos y la apreciación de la belleza, indecisiones repetitivas e interminables. La búsqueda de la Justicia nos ha llevado a protagonizar en el rol de jueces e interventores del mundo, por ejemplo en la Segunda Guerra Mundial. La justicia como obsesión primordial nos hizo semillero de movimientos sociales de todo tipo que buscan la equidad, la igualdad, la hermandad, e incluso la venganza (porque, ¿acaso no hemos hecho la guerra muchas veces también por venganza?). Los intereses artísticos nos permitieron posicionarnos en el mundo entero con nuestro catálogo extenso, rico y muy variado de movimientos literarios, musicales, arquitectónicos, de la moda, del cine, etc. Nuestra apreciación de la belleza nos hace idóneos para el turismo mundial, con nuestro ofrecimiento de bellezas naturales y humanas, aunque lamentablemente nos hace un poco superficiales y vanos, en el peor de los casos. Y las indecisiones repetitivas e interminables, típicas de Libra, las vemos en nuestra historia socio-política con nuestras interminables revoluciones, reformas, fusiones y separación de países, golpes de estado, contrarrevoluciones, contrarreformas, contrafusiones, etc, etc: no nos quedamos quietos nunca, y cuando hemos decidido una forma para nuestros países y sociedades ya queremos cambiarla y escoger otra, y en esto sólo EE.UU y Canadá han sabido evadirse de ese defecto librano.
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Detrás de la Tierra, ocultos a los conquistadores, brillaban el Sol en la constelación Virgo [signo de Libra], y Venus y Mercurio en la constelación Libra [signo de Escorpio]. Ahí en la esquina inferior de Libra transitaba el invisible Plutón, entre las estrellas Rijl al Awwa y 109 de Virgo y Zubeneschamal.

Entidades con el Sol en Libra buscan cualidades Arianas o las ponen en práctica inconscientemente. Ese no-estarse-quieto de Libra es la energía de Aries que se refleja en su complemento. El Sol librano de América habla de nuestro deseo consciente o inconsciente de ser líderes en el mundo. Queremos brillar, queremos ser y tener lo mejor. La siguiente imagen de Lady Columbia (Colombia, es decir América) es la representación perfecta de la Dama Astrea portando el fuego complementario de Aries en una antorcha, hermosa e impecablemente vestida, como toda una Señora de Libra-Aries.
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Lady Columbia (es decir: Colombia [América]), es el símbolo de Columbia Pictures no por mera coincidencia. Es Astrea-Virgo, impecablemente vestida, y también la Diosa-Gobernante dueña de Libra (la balanza de la justicia), portando el fuego ariano (su complemento) de la creatividad y del liderazgo. Exotéricamente los estadounidenses definen ese fuego como el fuego de la Libertad (la prerrogativa existencial de Aries).

América posee además una acumulación de puntos importantes en el signo de Escorpio, el vecino sucedente de Libra: Venus, Mercurio, y Plutón. Además el Nodo Lunar Norte, en conjunción con Plutón, a pocos grados del Sol. Esto confiere una mística, una profundidad de carácter y una fuerza de personalidad que equilibran la suavidad librana y la diplomacia de Virgo. Todo esto es muy revelador, incluso si decimos que son “humos de colores que se disipan con el tiempo”. Ese Sol en conjunción con Plutón y Nodo Norte hablan de un complejo de poder, sobre todo a nivel de los gobiernos y jefes de estado, que para nosotros americanos es tan evidente, desde 1492, que no podríamos negarlo u ocultarlo. Además el Sol está Libra (presidentes que hablan de justicia, de equilibrio, de belleza social), pero el Nodo Norte y Plutón están en Escorpio (lo que se hace, se hace muchas veces en las sombras, y por medios criminales, semi criminales, ilícitos o inmorales). La conjunción Sol-Plutón además es típica de presidentes ricos o presidentes que se enriquecen con el poder, plutócratas (incluso criminales) que se vuelven cabezas de gobierno, vínculos entre mafias y jefes de estado. Todo esto es bien conocido para nosotros, desde Tierra de Fuego hasta Alaska, y ninguno de nuestros países puede jactarse de haber estado “libre de pecado” en ese sentido. El poder plutoniano y escorpiano tiene por su puesto su lado positivo: en conjunción con el Sol señala el poder de transformación y de regeneración que poseen los jefes de estado y los gobiernos que se conectan en positivo con esa energía, y es bueno además que el Sol esté en Libra, porque eso pone el acento en el lado de la equidad y de la justicia que con frecuencia Plutón/Escorpio ven como un estorbo retrógrado. Si el Sol hubiese estado del otro lado del eje nodal, en Escorpio, nuestra historia hubiera sido otra, una peor quizás.
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Si esta carta astral tiene tanto poder descriptivo como pienso, yo diría entonces que nuestros gobiernos y jefes de estado siempre estarán sujetos a los cambios drásticos y a la tentación del actuar plutocrátrico y en las sombras, esas maneras escorpianas y plutonianas que tanto aborrecemos cuando las vemos en otros continentes y gobiernos de la Tierra. Sin duda alguna, en cuestiones de política, esos puntos en Libra y Escorpio son una “herida” continental, y las soluciones al problema, las “curas”, no serán nunca simples. Otra “herida” es Mercurio en Escorpio. Esto habla de una intelectualidad astuta, profunda e incisiva y en verdad América no se ha quedado precisamente atrás en los campos de la filosofía, la ciencia y la genialidad. Sin embargo, ese Mercurio también habla de cierta atracción hacia la criminalidad y cierta inflexibilidad mental que se vierten a través de nuestra prensa, nuestra literatura, nuestros medios de comunicación, nuestros discursos políticos y nuestros periodistas e intelectuales. Cuando comparamos nuestros agentes mercurianos continentales con los de otros continentes, por ejemplo África y Asia, nos sorprendemos de ver la astucia y la intransigencia elevada de nuestros periodistas (los que son manipuladores) y nuestros intelectuales quasi mafiosos (los que pertenecen a lo que yo llamo “malandraje espiritual”). Esos puntos en Escorpio también señalan nuestro gusto por los temas esotéricos y ocultos, el misterio, lo oculto, cosas que nunca han pasado de moda en nuestro continente y que nunca lo harán.

Un continente de pueblos cancerianos

Todo lo que digamos sobre el Sol en esa carta se refiere más arquetípicamente a los gobiernos, los presidentes, los jefes de estado y de gobierno, las cabezas de la administración pública continental. Es el ideal y el sueño positivo que ha impulsado a nuestros gobiernos, desde el momento en que nos percibimos a nosotros mismos como algo diferente al resto de los continentes. La Luna nos da el perfil del pueblo, de los pueblos, de las masas. La Luna estaba en el grado 16 de Cáncer, unos 24 grados más allá de ese Júpiter en Leo en el horizonte del este. Una Luna en Cáncer auguró pueblos emotivos, sentimentales, hogareños, apegados a la tierra y al hogar, defensores de la Madre y de la cultura de la Madre y de lo femenino. Pueblos cancerianos tienden a ser un poco contradictorios, andando una vez hacia la derecha y otra vez hacia la izquierda, avanzando un poco y luego retrocediendo, como el cangrejo. Esto lo vemos sobre todo en los pequeños pueblos y en los pequeños países (aunque sean grandes en territorio físico). Un escéptico diría que así tienden a ser todos los pueblos en el mundo. Pero la Luna nos da pistas. Porque la Luna rige precisamente ese signo de Cáncer. Masas sujetas al influjo cambiante de la Luna, actuando por fases, en un momento brillando y en otro momento ocultándose en la oscuridad. Nuestros pueblos han de ser algo lunáticos: eso dijo esa Luna del 12 de octubre de 1492. Y tiene sentido considerando el trastorno cultural y social que vino con los europeos. Un escéptico también diría que todos los pueblos crecen por etapas, poco a poco, gota a gota, dependiendo siempre de la tierra y del agua, de la comida y del hogar. Pero lo que esa Luna en Cáncer nos dice es que nosotros no podemos hacer trampa, no podemos darle la vuelta al asunto, no podemos tomar atajos. Y sin embargo he aquí otra “herida” astral y otra pista en la carta: la Luna en oposición a Urano en Capricornio. Una combinación difícil, porque Urano confiere entonces terquedad y fanatismo a los pueblos aunque también muchos talentos y habilidad intelectual. La inestabilidad, la testarudez y la irritabilidad uraniana en Capricornio hacen cortocircuito con esa necesidad canceriana de avanzar poco a poco y de depender de lo que es seguro. La energía uraniana también tiende a desoír los consejos, y esa característica en oposición a esa Luna hace que nuestros pueblos cometan los mismos errores una y otra vez, con una terquedad que siempre lamentamos pero que muy lentamente corregimos.
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Cáncer también quiere siempre proteger, amparar, resguardar, y en eso nuestros pueblos siempre han sido ejemplo, recibiendo con los brazos abiertos a oleada tras oleada de ciudadanos de otros continentes. Con sólo dos excepciones (el muro invisible que EE.UU montó alrededor de Cuba, y el muro visible que construyó en la frontera con México), nuestros pueblos no tienen la tendencia a cerrarle las puertas a los inmigrantes (de hecho EE.UU lo hizo durante muchas décadas, antes de construir los mencionados muros). Los primeros inmigrantes vinieron con armas y con Biblias, los segundos vinieron en cadenas, pero ¿acaso no es cierto que los habitantes originales del continente en general los recibieron y los convirtieron en sus hermanos a todos ellos? El instinto familiar de nuestros pueblos cancerianos nunca se cerrará a los extranjeros de otros continentes, a quienes siempre recibimos con amistad, cariño y mucha comida. Una Luna en Cáncer es además muy emotiva, augurando pueblos sensibles y muy sentimentales, como efectivamente somos.
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“Hasta los años cincuenta del siglo pasado, América Latina no dejó de atraer inmigrantes. Entre los años ochenta del siglo XIX y la primera mitad del XX, la región recibió 11 millones de europeos: 38% de ellos eran italianos, 28% españoles y 11% portugueses. La mitad se asentó en Argentina y casi un tercio en Brasil.”Fuente: http://peruanosenusa.net/2013/06/30/el-nuevo-nuevo-mundo-america-latina-vuelve-a-atraer-inmigrantes/

Contrariamente a lo que la prensa “mainstream” nos hace pensar, la inmigración hacia América Latino no se ha detenido.

Casi una cruz cósmica menor en signos fijos

Esos serían los tres signos principales de América: signo ascendente Virgo, signo solar Libra, signo lunar Cáncer. Tierra mutable, aire cardinal, agua cardinal. He aquí una combinación para éxitos relativos. Faltaría un poco de fuego y un poco de lo fijo. En esa carta del 12 de octubre de 1492 hay casi una cruz cósmica menor en signos fijos: Quirón en el grado 5°26´ de Tauro en conjunción con la Cola de Dragón en 4°30´; Júpiter en 10°8´ de Leo; en Escorpio estuvo el Sol unos días después del “descubrimiento”, formando oposición a Quirón. Saturno en 13°34 de Acuario con oposición a Júpiter completa la cruz. Pero esta no es una cruz cualquiera, a pesar de que muchos no considerarían que Quirón posea la importancia suficiente para formar una cruz cósmica. Plutón y Cabeza de Dragón estaban ambos en el grado 4° de Escorpio formando una conjunción con una distancia de unos pocos minutos. El Sol en Libra se une a la conjunción, mas no forma todavía la cruz en ese día 12. De manera que tenemos un eje poderoso, el Eje Nodal, con Quirón en el Nodo Sur, Plutón y Sol en el Nodo Norte, y la oposición Júpiter-Saturno formando escuadra hacia puntos vacantes en Tauro.
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Como si aquellos puntos focales en Escorpio no dieran suficiente fuerza de personalidad a esta carta, esta (casi) cruz añade aquello que podría faltarle a la carta, en sentido de un pronóstico de éxitos futuros: puntos graves en signos fijos, y un poco de fuego a la combinación. Las “heridas” o los retos en esa configuración son además bastante llamativas. Por un lado Saturno coronado y terco en Acuario en oposición a Júpiter en Leo. Se dice que la oposición Júpiter-Saturno es típica en sujetos que aceptan la disciplina y que se resignan a las limitaciones. Tenemos además: la expansión y el crecimiento siempre sometidos a una regulación estricta. Relaciones conflictivas entre las élites y la propiedad de la tierra. Pugna constante pero nutritiva entre maestros/eruditos y jueces/clérigo. Pero el acento en signos fijos ayuda a dar continuidad y estabilidad a las cosas que se inician y se construyen. Ver las oposiciones como aspectos negativos o de enfrentamiento no siempre es la única opción: las oposiciones fuego-aire no son iguales que, digamos, las de fuego-tierra o fuego-agua. Hay una relación de simpatía mayor entre fuego y aire, que entre fuego y tierra (elementos totalmente polares). La oposición Júpiter-Saturno además es una oposición del tipo polar-complementaria (como la oposición Venus-Marte, o la oposición Luna-Sol): aspectos de tensión que a largo plazo son altamente productivos en cuanto a crecimiento interior y manifestación exterior. Producen frutos más lentamente que los aspectos armónicos, pero sus frutos son más extraordinarios que los de los aspectos azules o verdes.
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Júpiter y Marte, en ese signo magnánimo y radiante que es Leo, han dado energía y optimismo a América para expandirse y convertirse en una Influencia importante en el mundo. Como ya lo mencionamos, Marte habla de guerras y conflictos, internos y hacia afuera. Sólo EE.UU comprendió (debido al papel protagónico de Plutón en ese horóscopo del 4 de julio de 1776) que era más conveniente exportar la guerra a otros continentes que hacerla en su propio territorio: el resto de las naciones americanas seguimos peleándonos entre nosotros y peleándonos dentro de nosotros, con guerras de guerrilla o guerras no convencionales de todo tipo, todo ello debido a que no hemos sabido resolver esa complicada energía plutoniana/escorpiana ya mencionada. Júpiter en Leo también auguró nuestro gusto por la pompa y el derroche de recursos: en Europa y en Asia se cuenta que en América todo es más grande, más vasto, más hermoso e increíble, el agua y los recursos naturales más abundantes, casi inagotables, o así lo hemos publicitado durante siglos. Júpiter en Leo también significa que uno de nuestros puntos de expansión con toda seguridad ha podido ser el arte y todo tipo de interés intelectual y artístico. Y en esto también somos bien conocidos en el mundo, por nuestro cine, nuestra música, nuestra literatura. Con quinientos años de vida colonial y postcolonial América se iguala en grandeza con los logros artísticos e intelectuales de sociedades tres o cuatro veces más antiguas que la nuestra. A Júpiter y a Marte no les gusta quedarse atrás. Tampoco a Leo.

La Tierra de la Utopia

Saturno en Acuario habla de Utopia: América es o puede ser Utopia, la tierra ideal del humanismo y del desarrollo positivo como lo vemos en las geniales visiones de Urano y Acuario. Mas por el lado de Saturno, el antiguo regente de Acuario, el Maestro Cronos se opone con reservas al optimismo boyante de Júpiter: para que América se convierta de verdad en Utopia nuestros deseos de expansión (Júpiter) deben ser más realistas y comedidos, más pragmáticos y grises (como Saturno manda), y nuestro error de convertir la guerra en un negocio de exportación o una herida interna permanente (Marte conjunto ascendente), debe terminar. Esto sea quizás la clave más productiva y positiva que podamos ver en esa oposición Saturno-Júpiter con éste último en Leo. También en Leo, esa herencia guerrerista, conflictiva, que nos trajo Europa, marcada por Marte muy cerca del ascendente, debe quedar en el pasado. ¿Cómo hacerlo? Convirtiendo la energía marciana en fervor deportivo y en competencia sana. Eso ya lo hacemos en parte con el fútbol y con la “carrera de ratas” de nuestra economía continental, que son derroteros por donde se canaliza nuestra energía masculina, impidiendo así más guerras y conflictos de los que seríamos capaces de soportar entre nosotros mismos. (He aquí un interesante experimento social con bases astrológica: ¿en qué medida podrían reducirse los conflictos internos de un país, por ejemplo en Colombia o en México, utilizando el deporte como válvula de escape para la energía marciana? Sería muy interesante llevar a cabo campeonatos de fútbol entre guerrilleros y militares, en los cuales el perdedor acate los términos del ganador, en vez de planificar interminables e improductivos “diálogos de paz” que ni una parte ni otra terminan respetando.)

Saturno en Acuario configuró un continente humanista e idealista. Lamentablemente el afán de independencia ha mantenidos nuestros pueblos, especialmente en Latinoamérica, aislados, desarticulados. Sólo recién ahora, en los años recientes, comenzamos a integrarnos, coordinarnos, articularnos entre nosotros. Sin duda alguna la oposición Luna-Urano debe añadir su parte a nuestra situación de desarticulación social entre países. Decir más ya no podríamos, porque habría que hacer, a partir de este punto, estudios de sinastría entre países para determinar cómo llevar a cabo las integraciones y las colaboraciones. He aquí un fascinante campo de la astrología mundana en donde los astrólogos podrían aportar desinteresadamente invaluables contribuciones intelectuales para el desarrollo de nuestros pueblos.
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Tocamos el tema de los elementos y del equilibrio entre elementos. Quirón y Nodo Sur en Tauro, haciendo oposición a esos cuatro puntos cruciales en Escorpio, es la otra “herida” continental. La clave (la llave de oro) de nuestra capacidad de sanarnos y de sanar a los otros continentes yace en nuestro pasado en el arquetipo de Quirón mismo. De hecho, quizás América sea capaz de sanar y curar las heridas en otros continentes que ella misma no puede sanar en su territorio. ¿Seremos visionarios y aceptaremos esa capacidad un tanto pírrica? Esa capacidad debe asumir además la forma de Tauro y de tierra: el construir formas de manera paciente y persistente, el NO DESTRUIR LAS FORMAS YA CONSTRUIDAS, el cultivo de la tierra, la agricultura más que el petróleo o la energía atómica. En esa oposición Nodo Sur/Quirón, Nodo Norte/Plutón/Sol se dibuja detalladamente el drama de décadas, de siglos, de esa historia trágica entre el campo y la urbe, los campesinos, la provincia por un lado, y los centros de poder económico y político (las capitales) por el otro lado. Lo agreste, lo campestre está en el escenario correcto (Tauro) para su desarrollo y productividad, pero lo económico/político/capitalino (Plutón-Sol en Escorpio) una y otra vez abusan de lo campesino, de lo provinciano, de la propiedad de la tierra y su capacidad para producir bienes de consumo. Es un drama omnipresente en toda América, incluso en la anglosajona, con sus alarmantes deforestaciones masivas para el bien de la economía globalizada y para la construcción de nuevos centros poblados. En América lo capitalino/gubernamental se come lo campestre/provinciano, una y otra vez, generando ciclos sucesivos de crecimiento súbito y de pobreza, saboteando así lo que la Luna paciente y lentamente trata de construir desde Cáncer y lo que el solitario Quirón pretende enseñarnos desde Tauro. La oposición Júpiter-Saturno formando escuadra contra Quirón (si aceptamos un orbe mayor de 5 grados) ha terminado de definir la cuestión a favor de la poderosa tríada Plutón-Sol-Nodo Norte en Escorpio. Los campesinos pierden. Lo provinciano se resigna, impotente, y lo capitalino se crece a su costa. Y en ese drama también se han zanjado varias de nuestras guerras anti realistas, federales y anti federales.
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Lamentablemente hemos hecho de Tauro nuestra costumbre retrógrada: pueblos que se han quedado en la pequeña agricultura de la edad precolombina, pueblos que se agarran al pasado porque la cultura “occidental” les ha puesto el mote de “campesinos”. No rechazan las nuevas tecnologías y el progreso que viene con lo nuevo, sino que simplemente no saben cómo usarlas porque son pueblos que han vivido en la desidia de los gobernantes y de los que detentan el poder. Herida continental no porque se trate del planetoide Quirón, insignificante para algunos astrólogos, sino porque allí está el Nodo Lunar Sur.
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¿Logrará ser América la tierra de la utopía positiva? ¿La integración de lo agreste y lo urbano, ya no es más en pugna o en relación de parasitismo degradante?

Hacia el futuro y más allá

El Nodo Norte apunta a lo que nos trae progreso y expansión. Esa conjunción exacta de Plutón en la Cabeza de Dragón dice mucho del presente y del futuro. Sólo podemos progresar y convertirnos en un factor sanador para el mundo si llevamos a cabo las transformaciones más adecuadas. La criminalidad, el tráfico de humanos y de drogas, el uso fascista de la religión, de los medios de producción y comunicación, son las formas negativas que ese Plutón en Nodo Norte auguraron como medios de expansión y progreso en esa noche de 1492. Plutón hace además conjunción con Mercurio, también conjunto al Nodo Norte: nuestros criminales y plutócratas siempre han sido muy astutos, muy cultos y entendidos, incluso nuestros mismos periodistas, empresarios y escritores. Demás está decir que eso debería cambiar, que los agentes mercurianos deberían rechazar los aspectos oscuros de Plutón y de Escorpio, para que la misión marcada por el Nodo Norte pueda realizarse sin tacha, sin reproche, sin recriminación. América es fuente de una enfermedad, una dolencia para el mundo si esos agentes siguen actuando como lo han hecho. Eso es lo que nos dice Quirón en oposición a esos tres puntos en Escorpio. Plutón en Escorpio además auguró algo que se ha cumplido al pie de la letra: nuestras fuentes de energía natural, especialmente en el subsuelo, nuestros minerales y el petróleo, base de nuestra economía continental. Y ese Plutón afirma también algo que tenemos y que a otros continentes les ha costado mucho poner en práctica: nuestra capacidad de regeneración, de re-inventarnos, hasta el punto de que, cuando tenemos un conflicto de alcance internacional no lo resolvemos sino que transformamos todo el contexto de la situación para cambiar el status del conflicto. Increíble habilidad plutoniana y escorpiana al mismo tiempo.
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Hablemos ahora del Triángulo de Fuego. En la carta astral del 12 de octubre tenemos un trígono entre Marte en Leo y Neptuno en Sagitario. El Triángulo de Fuego queda con un vértice vacante en el último decanato de Aries: determinadas personas y países con planetas o puntos importantes en ese decanato activan ese Triángulo de Fuego, encendiendo vibraciones (del llamado aspecto azul) en Marte y en Neptuno, en Leo y en Sagitario. Este Triángulo de Fuego es importantísimo para determinados países. (Hugo Chávez Frías tenía este mismo Triángulo de Fuego con Marte en Sagitario, Plutón en Leo y el tercer vértice vacante en Aries. La Capitanía General de Venezuela tiene a Quirón en ese punto vacante, al igual que los EE.UU. La Junta Suprema de Caracas de 1810 tiene a Mercurio y Sol en ese decanato de Aries y la República Bolivariana de Venezuela tiene a Júpiter allí.)
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Pero hablemos específicamente de Neptuno en Sagitario. Cuando Cristóbal Colón y sus tripulantes salieron de España creían que se dirigían hacia la India. Se sabe que determinados tránsitos de planetas en Sagitario, el signo de las migraciones y de los grandes viajes, determinan el por qué o el para qué de dichas migraciones y viajes. Neptuno también coincide con los engaños, las trampas, las ensoñaciones, las alucinaciones, los espejismos. Aunque Cristóbal Colón ya tenía información “oculta” de que podía haber un continente desconocido para Europa en el océano, ni él ni su tripulación pudieron haber tenido la seguridad de ello aunque esa información se hubiera expuesto. De hecho, todos los años previos a la preparación del proyecto de Colón están marcados por el lento tránsito de Neptuno en Sagitario, como sugiriendo también que Colón buscaba un “escape” a su vida en Europa. De hecho, las Capitulaciones de Santa Fe firmadas entre Colón y los Reyes Católicos revelan mucho de las aspiraciones y deseos ocultos de Colón. Hacen pensar que el almirante efectivamente sospechaba lo que estaba destinado a “descubrir” y lo inmensamente rico que podría volverse después de ese primer viaje. Porque cuando la energía de Neptuno no está en su mejor nivel, o en su forma más pura, inyecta sueños de todos tipo: de grandeza mundana, de riqueza material, de escapes a otros mundos, etc.
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Aún así los españoles llegaron hacia aquí “engañados”, creyendo que llegaban a las costas de Asia. Neptuno en Sagitario también explica las variopintas fantasías y fantasmagorías que los europeos empollaron durante los años siguientes al “descubrimiento”: vastas y casi inagotables minas de oro y diamantes, perlas gigantes y perfectas, ciudades ancestrales hechas de oro puro, esmeraldas y rubíes, fuentes de agua mágica que curaban enfermedades y rejuvenecían, etc. Neptuno en Sagitario también explica uno de los motivos principales de la colonización europea: convertir a los nativos a la Religión Verdadera. Dos cosas que son casi inherentes a Neptuno: convertir y religión verdadera. Neptuno en Sagitario, en ese sentido, puede leerse como “migraciones y viajes por los motivos equivocados”, en el caso de que su energía se hallare viciada. ¿Y qué la vició? Seguramente ese Marte haciéndole trígono desde Leo (tiñendo de un tono belicoso y beligerante esa energía), y por supuesto la falta de un contrapeso en el tercer decanato de Aries, o alguna oposición que añadiera perspectiva y freno desde Géminis.
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Neptuno en Sagitario, trígono con Marte en Leo, sin contrapeso en Aries o en Géminis: Venimos desde muy lejos (viajes, Sagitario) a conquistarlos, a enseñarles la Religión Verdadera (Neptuno)a apoderarnos de su territorio y riquezas… Y si se nos oponen aunque sea un palmo, responderemos con la guerra (Marte)…. 

 

En el lado positivo del asunto, ese Neptuno en Sagitario también habla de la libertad de las religiones y de cultos. Auguró que América sería, como efectivamente lo es, tierra fértil para todo tipo de cultos y religiones, sectas religiosas, constructivas y destructivas y todo tipo de gurúes y maestros espirituales. Algunas de esas religiones incluso han nacido aquí, como la de los Adventistas, los Testigos de Jehová, los Mormones, las sectas de Nueva Era y muchas otras. Es por supuesto el otro lado de la moneda de la libertad de culto y creencias religiosas que implica ese Neptuno sagitariano y que son orgullo, ahora, de nuestros países modernos y liberados. Otro aspecto negativo de Neptuno en Sagitario es la libertad por las razones equivocadas, el libertinaje y los engaños de todo tipo en cuanto a lo que la libertad significa o implica. El engaño de creer por ejemplo que los alucinógenos, el alcohol y las drogas son una forma de “liberar la mente” o el espíritu. El tráfico de drogas es un aspecto del lado criminal de nuestro continente que nos hace mucho daño. Seguramente todos coincidiremos en admitir que en cualquier lugar del mundo los militares y los grupos armados de todo tipo (Marte) se aprovecharán del negocio del tráfico de drogas y estupefacientes (Neptuno), pero que esa “coincidencia” específica (Marte trígono Neptuno) se haya dado en el momento del “descubrimiento” de América nos hace sospechar si acaso no será por eso que esta cuestión es un asunto de proporciones continentes con tentáculos que se extienden hacia Europa y África.

 

Neptuno en Sagitario habla de nuestro sentido del humor, totalmente libre y desenfadado. Y con frecuencia estamos en las nubes, viviendo en nuestro propio mundo interno (nuestro territorio continental), desestimando o desoyendo sucesos críticos importantísimos que ocurren en otras partes del mundo. Somos un continente filósofo e idealista, pero nos ha faltado madurez para cambiarnos a nosotros mismos y al mundo. El trígono de Marte y Neptuno en esos signos de fuego también podría traducirse con el lema: “la guerra para ser libres” y “libres para hacer la guerra”. Norteamérica convirtió al primero en su motiv de vida política en el mundo, Latinoamérica convirtió al segundo en el suyo. Y así hemos vivido durante cinco siglos: exportando la guerra fuera del continente o haciéndola entre nosotros mismos desde México hacia el sur.