Modelo buddhista de la formación del universo

A veces algunos buddhistas se ponen como autómatas, como robots, cuando otra persona hace ciertas preguntas. Es algo así como esto:

Persona: ¿Y qué dijo el Buddha sobre dios o sobre la creación del universo?

Buddhista: El Buddha sólo enseñó las Cuatro Nobles Verdades. La Verdad del Sufrimiento, la Verdad de la Causa del Sufrimiento, la Verdad de la Extinción de la Causa del Sufrimiento y la Verdad del Sendero que conduce a la Extinción de la Causa del Sufrimiento.

Persona: Pero… ¿cómo encaja todo esto en una visión de conjunto del universo?

Buddhista: Al Buddha no le interesó la metafísica ni la cosmología. El Buddha sólo enseñó las Cuatro Nobles Verdades. La Verdad del Sufrimiento, la Verdad de…

Persona: Pero ¿el Buddha no dijo nada sobre dios y sobre el principio del universo?

Buddhista: El Buddha sólo enseñó las Cuatro Nobles Verdades, la Verdad del…

Para la otra persona esto es como tratar de caminar a través de una pared, ¿verdad? Bueno, el Despierto ciertamente enseñó las Cuatro Nobles Verdades, pero ese tema era el último tema, el tema número 6, el tema más avanzado en la Universidad del Buddha* (ver Enseñanza gradual del Buddha en seis etapas). Para el resto de los mortales, para aquellos que más probablemente no decidirían convertirse en monjes o monjas, el Buddha enseñó otros temas más sencillos. Y también estaban aquellos ascetas y brahmanes (estudiantes de otros maestros y otras “universidades”) que hacían preguntas complejas y difíciles al Buddha: el Buddha no les respondía así como el buddhista del diálogo arriba. El Despierto les respondía con extensos discursos sobre las cuestiones que preguntaban. Si la persona que pregunta está realmente interesada en saber qué dijo el Buddha sobre dios y la creación del universo, es responsabilidad del buddhista responder lo que está registrado en los discursos del Canon Páli, porque hay una posibilidad muy grande de que allí esté contenido lo que realmente dijo el Buddha sobre esos temas. Y uno por supuesto puede interpretar los suttas del Canon Páli como uno quiera, pero primero, para poder analizarlos e interpretarlos, hay que estudiarlos y citarlos tal cual como quedaron registrados. Algunos niegan lo que está en estos textos sin ni siquiera haberlos leído o estudiado.

Tenemos entonces un sutta donde el Buddha habla sobre los grandes seres de luz que llamamos dioses, los Brahmas, y sobre el Gran Brahma, el ser de luz que cree ser el dios creador de este universo (ver referencias abajo al final). Y el Buddha dice que ningún ser, por muy poderoso y grande que sea, es el creador del universo, porque el universo surge y desaparece por sí mismo, de manera espontánea, en ciclos cósmicos que se repiten ad infinitum. El Buddha dice que es imposible descubrir un “primer comienzo” de los tiempos, y lo que uno infiere de esta afirmación es que los surgimientos espontáneos del universo se extienden hacia el pasado de manera infinita, como algo que siempre ha ocurrido y que siempre ocurrirá.

Lo que se desprende de la descripción que el Buddha hace de la fisiología del cosmos es un modelo de tipo Big Bang/Big Crunch que se ha repetido espontáneamente durante eones sin fin y que seguirá repitiéndose en el futuro sin un final definitivo, sin un apocalipsis o armagedon de algún tipo. Pero comencemos viendo el asunto como lo entendemos en la actualidad. El modelo del universo que predomina en la actualidad comienza con una singularidad cósmica que no sabemos de dónde proviene: un “átomo” primigenio donde toda la energía del universo estaba contenida y que, por una razón que desconocemos, estalló en un gran evento cósmico llamado el Gran Estallido (Big Bang). Poco después del Gran Estallido la energía se expandió y parte de ella se convirtió en materia. Este volumen expansivo de energía y materia fue la substancia prima para todo el universo conocido. La expansión del universo continúa ahora y no sabemos en qué va a terminar. Sólo tenemos información de estos 13.700 millones de años que han transcurrido desde el Gran Estallido inicial.

Big Bang y expansión del universo.
El Gran Estallido inicial (Big Bang) representado en el extremo izquierdo. La energía y la materia del universo se han ido expandiendo hasta el momento presente (extremo derecho del cono). No sabemos nada de lo que existía antes del Big Bang y no sabemos nada sobre cómo terminará el universo en el futuro.

Los científicos y filósofos tratan de resolver el problema del futuro del universo proponiendo diversas teorías. Para algunos el universo seguirá expandiéndose hasta que todo el calor y energía del cosmos se dispersen en un volumen de espacio sin límites o bordes. Esto es como la muerte del universo, donde ya no hay calor y donde la materia está tan separada de sí misma que no formará estructuras. Otros creen que la materia o algún otro elemento desconocido hará que se detenga la expansión y que el universo vuelva a compactarse por medio de un evento cósmico inverso al Big Bang, el llamado Big Crunch (la Gran Contracción). Pues bien, hace más de 2600 años el Buddha enseñó alguna vez en su Universidad al aire libre que en realidad hay una Gran Expansión seguida de una Gran Contracción y que el universo existe entre el primer evento y el segundo, y que después de la Gran Contracción vuelve a ocurrir una nueva Gran Expansión, trayendo así a la existencia un nuevo universo otra vez. Hablando en términos modernos, esto sorprendentemente se parece mucho al modelo físico del Big Bang seguido de un Big Crunch:

modelo hipotetico buddhista del universo1.
Según este modelo, la vida del universo comienza con una Gran Expansión, como lo llama el Buddha (lo que llamamos ahora Big Bang), luego el universo se expande (momento presente), y luego comienza a contraerse otra vez. Cuando la contracción reúne toda la materia y energía en un solo punto, entonces ocurre la Gran Contracción, como lo llama el Buddha (Big Crunch, en lenguaje moderno).

Según este modelo del Buddha no hay sólo un “comienzo” del universo sino que cada vez que ocurre la Gran Expansión, ocurre un nuevo “comienzo”. Y cada vez que ocurre una Gran Contracción, ocurre un nuevo final del universo. Esto es como decir que el universo nace (Gran Expansión), muere (Gran Contracción) y luego vuelve a nacer (una nueva Gran Expansión). Ahora, al decir que no es posible descubrir o discernir un “primer comienzo” del mundo, una primera Gran Expansión…

  1. ¿quería decir el Buddha simplemente que ese conocimiento no era accesible al ser humano o más bien…
  2. quiso decir que no hay un “primer comienzo” (debido a que toda la cadena de eventos cósmicos se repite eternamente sin fin)?

La mayoría de los que estudian los discursos del Buddha en el Canon Páli adhieren a interpretar las palabras del Buddha con el significado de la opción 2: no se puede descubrir o discernir una primera Gran Expansión porque no hubo una primera Gran Expansión. Es decir, esta cadena de ciclos cósmicos se repite sin cesar desde el pasado eterno y se seguirá repitiendo sin cesar en el futuro eterno. No hubo una Gran Expansión inicial, un primer universo, y no habrá tampoco una Gran Contracción final o un último universo. Es como decir que el universo ha estado “renaciendo” de manera indefinida durante toda la eternidad, sin un principio inicial y sin un final definitivo. Esta cadena de universos o de “renacimientos” del universo podemos visualizarla así:

modelo hipotetico buddhista del universo2.
El universo anterior al número X+1 podría etiquetarse como X+0, y el anterior como X-1, y así sucesivamente hacia el pasado en una línea infinita de tiempo. El número de universos que surgirán después del número X+3 también será infinito. Esta cadena de “renacimientos del universo” no tiene ni principio ni fin. Los universos individuales en ella tienen principio y fin (una Gran Expansión y una Gran Contracción), pero la cadena total de eventos universales no los tiene.

Este modelo explicaría por qué el Buddha nunca pudo responder categóricamente a la pregunta de si el universo era eterno o no, o si el universo era infinito o no. Porque si hablamos de este universo que existe ahora, podemos hablar de un principio y de un final (la Gran Expansión y la Gran Contracción de este universo presente), lo que significa que este universo en específico no es eterno. Pero si hablamos del universo como una entidad cósmica que resurge espontáneamente después de cada Gran Contracción, entonces podemos decir que el universo es eterno. En realidad lo que es eterno es la “cadena de eventos cósmicos” formada por todos los “renacimientos” o “resurgimientos” espontáneos de todos los universos pasados y futuros, incluyendo el universo en su forma actual. Pero, ¿no estamos hablando acaso de la misma entidad cósmica? ¿Cada universo es una entidad cósmica independiente o es la manifestación de algo más grande? El Buddha no podía dar respuestas categóricas debido a estas dificultades a la hora de comprender la fisiología del cosmos. En aquella época nadie hubiera entendido el asunto como lo estamos explicando aquí ahora. Es el mismo problema de pedagogía y de lenguaje que ocurre cuando tratamos de explicar que somos y al mismo tiempo no somos el ser que fuimos en una vida anterior: somos una “corriente de vida”, pero no somos exactamente iguales en todos nuestros renacimientos. Al ver este modelo del universo vemos la misma noción de “ser y no ser exactamente”: el universo en realidad es una “corriente de vida” cósmica que aparece y desaparece (renacimiento), igual que los seres dentro de él. De hecho, los seres dentro del universo quizás aparecen y desaparecen precisamente porque eso es lo que hace el universo mismo en cada ciclo cósmico. Es un patrón de comportamiento que se encuentra tanto en la más Macro como en lo más Micro. Y ahora hay una teoría cuántica que dice que las partículas más pequeñas en realidad aparecen y desaparecen en el vacío del espacio, como entidades parpadeantes. Esto confirmaría que todo, absolutamente todo, en el universo es una manifestación no-continua de fenómenos “parpadeantes” que aparecen y desaparecen dando la impresión de estabilidad y continuidad. Nosotros creemos que el Despierto vio todo esto y que sólo pudo explicar una pequeña parte. Y por eso creemos en el Despertar como un logro real, que abre la puerta al conocimiento de todo lo que es y no es.

¿Y qué importancia tiene todo esto para la práctica del Dhamma, o para el logro de la emancipación del samsára, o para alcanzar el Nibbána? Como yo lo veo, la importancia radica en muchos puntos:

  • Primero, hay que entender que para el Buddha hablar de este tema no era hablar de “metafísica” o “filosofar inútil”. De lo que estamos hablando aquí es de cosas físicas, de la vida del mundo, y el Buddha habló mucho sobre este tema (los planos de existencia y el renacimiento, todo esto es un tema “mundano”, cosas del “mundo”). Todo esto es rúpa, es materia, es la vida de la materia, es la “cosa” donde estamos inmersos, incrustados, encadenados.
  • También que al entender este asunto y la posibilidad de que el Buddha haya comprendido y visto algo que ni siquiera nuestros científicos terminan de aclarar hoy, abre la posibilidad a aceptar la Iluminación Total del Buddha como un estado real que otras personas pueden lograr también. El Despertar o Iluminación deja de ser entonces un símbolo místico producto de una supuesta ignorancia religiosa o superstición.
  • Explica por qué el Buddha no respondió categóricamente a las preguntas sobre la eternidad del universo, pero sí aclara la cuestión de la inexistencia de un dios creador.
  • Uno adquiere una perspectiva más amplia, más profunda e intensa de las Cuatro Nobles Verdades. Al ver que el universo y nosotros mismos hemos renacido un número casi infinito de veces se comprende por qué el logro del Nibbána y la emancipación del samsára es algo tan extraordinario, tan poco común, un logro supremo. Las personas que tienen una perspectiva más cerrada o miope de nuestra vida en el universo generalmente no ven ninguna importancia en la Cuatro Nobles Verdades: las entienden intelectualmente pero no encuentran un sentido trascendente en ellas. Tener una noción de lo inmenso e inexorable que es el cosmos, pone en perspectiva la importancia crucial, suprema, de las Cuatro Nobles Verdades. Se llega a entender profundamente por qué son Verdades (así con mayúsculas) y por qué son Nobles (así con mayúsculas).
  • Si el universo surge y desaparece y vuelve a surgir como el Buddha afirma, entonces no hay necesidad de un dios creador. Una de las razones dadas por San Agustín y otros teólogos cristianos que rechazaron la idea de un universo eterno es porque “repugna a la razón” (y esta es un motivo real en el caso de muchos filósofos griegos, romanos e hindúes). Pero en realidad la verdadera razón es que, si el universo es eterno, entonces no hay un Dios Supremo Creador. Semejante ser sólo podría ser posible si el universo es una “cosa creada”.
  • Al comprender este modelo, vemos que se cumple el patrón del renacimiento (aparición y desaparición sucesiva y espontánea) de todos los fenómenos. Si todos los fenómenos dentro del universo surgen y desaparecen (renacimiento), ¿por qué no lo haría también el universo mismo? Este modelo del universo fortalece aún más la coherencia interna de la Doctrina del Buddha, lo que hace que el Dhamma tenga menos cabos sueltos o preguntas sin responder.
  • Al ver el universo como una entidad que surge y desaparece, uno adquiere una perspectiva más abrumadora de la insignificancia de los renacimientos en samsára: los seres renacen no sólo en el transcurso de vida de este universo presente sino que vienen renaciendo durante toda la cadena universal de universos desde un pasado infinito. Lo que esto significa es que no tiene sentido ningún tipo de angustia existencial o estrés para lograr el Nibbána o la emancipación del samsára. Mientras más pequeña y corta es la perspectiva del practicante del Dhamma sobre la inmensidad y eternidad de la cadena de eventos cósmicos, más angustia y estrés se genera en su mente sobre la meta del Nibbána. Viendo el universo como una sucesión infinita de eventos cósmicos, uno comprende que el ser tiene toda la eternidad para emanciparse del samsára (o para no hacerlo, si eso es lo que decide): no hay ningún dios o autoridad superior que imponga un castigo contra aquellos que no se liberan. No es una carrera, no es una competencia.
  • Que el Canon Páli tiene unas cuantas joyas de sabiduría guardadas para la humanidad presente y futura. Y algunas de esa joyas tienen algo que decir en el ámbito de la ciencia y la cosmología, lo cual es extraordinario porque el prejuicio general contra el Canon Páli es que se trata de ideas antiguas y supersticiosas que no tienen ninguna actualidad. Cuando tratamos de leer entre líneas lo que el Buddha dijo, es sorprendente lo que podemos encontrar en las Escrituras Buddhistas. Igual ocurre con el tema de los planos de existencia y los devas: con el descubrimiento de la materia oscura y de la energía oscura en el universo (ambas suman el 95% de la estructura total del universo) ya no parece tan ridícula o tan supersticiosa la idea de que puedan existir distintos “mundos” o dimensiones superpuestos sobre el universo de materia bariónica en el cual nosotros vivimos. Lo que el Buddha enseñó sobre los planos de existencia podría ser de hecho una verdad científica posible de verificar en un futuro cercano.

Para terminar este post, quiero mencionar algo que recuerdo haber leído en una red social. Alguien preguntó que, si todos los seres en el universo logran el Nibbána, ¿quedará vacío el universo? ¿Qué sentido tendrá entonces el Dhamma del Buddha? Estas son ideas que nacen de la mente no-iluminada y que son trucos y manipulaciones para encontrar “peros” contra el Buddha-Dhamma. “Es mejor no practicar demasiado el Dhamma para que el universo no se quede vacío. Si todos nos vamos al Nibbána, el universo se vaciará de seres.” Bueno, el número de seres que hay en el universo es tan grande, que no creo que sea posible que todos logren irse al Nibbána. En cada ciclo universal son en realidad muy pocos los seres que logran la emancipación. Piensa que la materia misma del universo, los planetas, las estrellas, las galaxias, son el cuerpo de seres que han renacido con un solo cúmulo de existencia, el cúmulo rúpa. Y en el espacio que creemos vacío hay seres invisibles compuestos sólo de náma (mente). El universo está lleno de seres por todas partes, literalmente. Sólo en un planeta como la Tierra, ¿cuántas hormigas o insectos hay? Hablar del número de seres que hay en el universo es como hablar del número de átomos que hay: el número es tan grande que nuestra mente ni siquiera lo puede imaginar…

Podría sonar pesimista decirlo, pero el universo jamás quedará vacío de seres: alcanzar el Nibbána es algo tan difícil, tan difícil, que sólo unos pocos seres logran hacerlo. Antes de que este universo llegue a su fin, sólo unos pocos de los seres que están aquí en este rincón del universo lograrán la emancipación del samsára. Y por eso es que el Buddha no hizo ningún voto de retrasar su ida definitiva al Nibbána para ayudar primero a todos los otros seres a lograr la emancipación también. Si uno hace un voto semejante, uno tendría que renacer un número infinito de veces en los universos sucesivos y jamás se iría definitivamente al Nibbána. Es una tarea que no tiene sentido.

__________________________________

* Una manera de entender el Ministerio (Sasana) del Buddha es imaginarlo como una Universidad al aire libre. El Buddha es el fundador y el decano o rector de esta universidad, y los monjes y monjas más avanzados en la práctica del Dhamma son los maestros. Y el Dhamma es el corpus de la enseñanza. En los tiempos del Buddha todo esto se enseñaba en los bosques, en los parques, en las arboledas, y en la época de lluvias en el interior de monasterios y otros recintos.

Referencias al Canon Páli:

  • Creer en dios en vez de en la ley del kamma es una forma de punto de vista incorrecto: AN 3.61
  • Gran Brahma, el deva que erróneamente cree ser el dios supremo: DN 11
  • Cuatro tipos de preguntas: AN 4.42
  • Cinco motivaciones al hacer preguntas: AN 5.165
  • Cómo responder una pregunta: AN 3.67
  • Preguntas que no vale la pena hacer: DN 9, MN 2, AN 4.77, AN 10.69
  • Preguntas que mejor se responden con silencio: SN 44.10
  • Preguntas que asumen un ser fijo son inválidas: SN 12.12
  • Preguntas que el Buddha dejó sin responder: Avyakata Samyutta
  • Cómo el Buddha maneja las preguntas difíciles: MN 72
Anuncios