Los cinco sueños premonitorios del Bodhisatta (Supina Sutta)

Otro sutta interesante y hermoso del “libro de los cinco” del Anguttara Nikáya. Como conseguí unas ilustraciones sobre este sutta, y como me gusta la interpretación de sueños, pensé en traducirlo y compartirlo aquí. No sé sin embargo quién es el autor de las ilustraciones. Esta versión en español la hice desde la versión inglesa (año 2000) del Venerable Thanissaro Bhikkhu, tal cual como está publicada en Access to Insight. Me gusta este sutta sobre los sueños porque no sólo los menciona sino que además muestran lo que significa. Esto debe ser otro ejemplo de interpretación de sueños que ha quedado en nuestra literatura universal, aunque creo que los textos más viejos sobre sueños son del antiguo Egipto.

Nota: Bodhisatta es la palabra que usamos para referirnos al Buddha antes de que se convirtiera en Buddha, es decir, el príncipe Siddhattha Gotama, del clan sakya de los Gotama. Bodhisatta significa “ser destinado al despertar (boddhi)”. Después de que una persona se convierte en un Buddha o un Arahant, ya no la llamamos bodhisatta. Tathágata es otro término para mencionar al Buddha. Cuando el Buddha se refería a sí mismo, hablaba en tercera persona y se llamaba a sí mismo Tathágata. Esta palabra tiene varios significados simultáneos: “el que así se ha ido [como otros Buddhas]”, “el que así ha venido [como otros Buddhas]”, “el que ve la verdad”, “el que es tal [de una sola manera, auténtico]”, etc. Cualquier Buddha en cualquier tiempo y en cualquier planeta es un Tathágata.

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Supina Sutta (Anguttara Nikáya 5.196 / A iii 240)

Cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, cinco grandes sueños aparecieron ante él. ¿Cuáles cinco?

Cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, esta gran tierra era su grande cama. El Himalaya, rey de montañas, era su almohada. Su mano izquierda descansaba sobre el mar del este, su mano derecha sobre el mar del oeste, y ambos pies en el mar del sur. Cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, este fue el primer gran sueño que apareció ante él.

The First_dream_of_Boddhisatta
Primer gran sueño del Bodhisatta.

Aún más, cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, una enredadera crecía de su ombligo llegando hasta el cielo. Cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, este fue el segundo gran sueño que apareció ante él.

The 2nd great dream of the Bodhisatta
Segundo gran sueño del Bodhisatta.

Aún más, cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, gusanos blancos con cabezas negras subiendo por sus pies lo cubrieron hasta las rodillas. Cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, este fue el tercer gran sueño que apareció ante él.

3rd_dream_of_Boddhisatta
Tercer gran sueño del Bodhisatta.

Aún más, cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, pájaros de cuatro diferentes colores viniendo desde las cuatro direcciones caían a sus pies y se volvían completamente blancos. Cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, este fue el cuarto gran sueño que apareció ante él.

The_4th_great_dream_bird_of_the_Bodhisatta
Cuarto gran sueño del Bodhisatta.

Aún más, cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, él caminaba de ida y vuelta sobre la cima de una montaña de excremento pero no se ensuciaba con el excremento. Cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, este fue el quinto gran sueño que apareció ante él.

The fifth_dream_of_Boddhisatta
Quinto gran sueño del Bodhisatta.

Ahora, cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, y esta gran tierra era su grande cama, el Himalaya, rey de montañas, era su almohada, su mano izquierda descansaba sobre el mar del este, su mano derecha sobre el mar del oeste, y ambos pies en el mar del sur: este primer gran sueño apareció para hacerle saber que él despertaría al correcto e insuperable auto-despertar.

Cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, y una enredadera crecía de su ombligo llegando hasta el cielo: este segundo gran sueño apareció para hacerle saber que, cuando hubiese despertado al noble óctuple sendero, él lo proclamaría bien tan lejos como hay seres humanos y celestiales.

Cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, y gusanos blancos con cabezas negras subieron por sus pies cubriéndolo hasta las rodillas: este tercer gran sueño apareció para hacerle saber que muchos amos de casa vestidos de blanco tomarían refugio de por vida en el Tathágata.

Cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, y pájaros de cuatro diferentes colores viniendo desde las cuatro direcciones caían a sus pies y se volvían completamente blancos: este cuarto gran sueño apareció para hacerle saber que personas provenientes de las cuatro castas —brahmanes, guerreros y nobles, mercaderes y obreros—, habiendo renunciado a la vida de casa para vivir sin casa en la Dhamma y la Vinaya enseñadas por el Tathágata, experimentarían la insuperable liberación.

Cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, y él caminaba de ida y vuelta sobre la cima de una montaña de excremento pero no se ensuciaba con el excremento: este quinto gran sueño apareció para hacerle saber que el Tathágata recibiría regalos de ropas, comida, hospedaje y requisitos medicinales para curar el enfermo, pero que él los usaría sin apegarse a ellos, sin infatuación, sin culpa, viendo las desventajas [del apego a ellos], y discerniendo el escape de ellos.

Cuando el Tathágata —digno y correctamente auto-despierto— era todavía sólo un bodhisatta no-despierto, estos cinco grandes sueños aparecieron ante él.

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Sabbadanam Dhammadanam jinati.

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