El labrador: Conversación entre el Despierto y Mára el malvado

Serafín.
Serafín. (c) Ramón Morales Castel, 2014.

En Sávatti, en una ocasión el Sublime [1] estaba instruyendo, iluminando, inspirando y exaltando a los monjes con un sermón sobre el Nibbána [2]. Y los monjes, con sus mentes enfocadas, atentos e interesados en el tema, estaban escuchando el Dhamma [3].

Entonces se le ocurrió a Mára [4], el malvado: “Este recluso Gotama [5] está instruyendo, iluminando, inspirando y exaltando a los monjes con un sermón sobre el Nibbána. ¿Qué tal si ahora me acerco al recluso Gotama con el propósito de vendarle los ojos?” Y así Mára, el malvado, asumiendo la apariencia de un labrador [6], portando un poderoso arado sobre su hombro, y llevando un aguijón para los bueyes en su mano, su cabello enmarañado, su vestimenta mojada, sus pies embarrados en barro, se acercó al Sublime y le dijo:

[Mára:] ¿Has visto mis bueyes, oh recluso?

[Buddha:] ¿Pero qué tienes tú que ver, oh malvado, con bueyes? [7]

[Mára:] Mío y sólo mío, recluso, es el ojo, mías son las formas visibles, mía es la esfera de consciencia del contacto del ojo. ¿A dónde, recluso, irás a escaparte de mi? Mío y sólo mío es el oído, recluso, míos son los sonidos, mía es la esfera de consciencia del contacto del oído. ¿A dónde, recluso, irás a escaparte de mi? Mía es la nariz, recluso, míos son los olores, mía es la esfera de consciencia del contacto de la nariz. ¿A dónde, recluso, irás a escaparte de mi? Mía es la lengua, recluso, míos son los sabores, mía es la esfera de consciencia de la lengua. ¿A dónde, recluso, irás a escaparte de mi? Mío es el cuerpo, recluso, mías son las sensaciones corporales, mía es la esfera de consciencia del contacto del cuerpo. ¿A dónde, recluso, irás a escaparte de mi? Mía es la mente, recluso, míos son los objetos mentales, mía es la esfera de consciencia del contacto mental. ¿A dónde, recluso, irás a escaparte de mi? [8]

[Buddha:] Tuyo y sólo tuyo, malvado, es el ojo, tuyas son las formas visibles, y tuya es la esfera de consciencia del contacto del ojo. Pero allí, oh malvado, donde no hay ojo, donde no hay formas visibles, donde no hay esfera de consciencia del contacto del ojo, allí oh malvado, no hay acceso para ti. Tuyo y sólo tuyo es el oído, malvado, tuyos son los sonidos, tuya es la esfera de consciencia del contacto del oído. Pero allí, oh malvado, donde no hay oído, donde no hay sonidos, donde no hay esfera de consciencia del contacto del oído, allí oh malvado no hay acceso para ti. Tuya y sólo tuya es la nariz, malvado, tuyos son los olores, tuya es la esfera de consciencia del contacto de la nariz. Pero allí, oh malvado, donde no hay nariz, donde no hay olores, donde no hay esfera de consciencia del contacto de la nariz, allí oh malvado no hay acceso para ti. Tuya y sólo tuya, malvado, es la lengua, tuyos son los sabores, tuya es la esfera de consciencia del contacto de la lengua, pero allí, oh malvado, donde no hay nariz, donde no hay olores, donde no hay esfera de consciencia del contacto de la nariz, allí oh malvado no hay acceso para ti. Tuya y sólo tuya es la lengua, malvado, tuyos son los sabores, tuya es la esfera de consciencia del contacto de la lengua, pero allí, oh malvado, donde no hay lengua, donde no hay sabores, donde no hay esfera de consciencia del contacto de la lengua, allí oh malvado no hay acceso para ti. Tuyo y sólo tuyo es el cuerpo, malvado, tuyas son las sensaciones corporales, tuya es la esfera de consciencia del contacto del cuerpo, pero allí, oh malvado, donde no hay cuerpo, donde no hay sensaciones corporales, donde no hay esfera de consciencia del contacto del cuerpo, allí oh malvado no hay acceso para ti. Tuya y sólo tuya es la mente, malvado, tuyos son los objetos mentales, tuya es la esfera de consciencia del contacto mental, pero allí, oh malvado, donde no hay mente, donde no hay objetos mentales, donde no hay esfera de consciencia del contacto mental, allí oh malvado no hay acceso para ti.

[Mára:] Cosas de las cuales dicen: “esto es mío”
Y aquellas gentes que dicen: “esto es mío”… [9]
Si te importan esas cosas y gentes
No escaparás de mi, oh recluso.

[Buddha:] Aquello sobre lo cual hablan, eso no es para mi.
Las gentes que hablan así, uno de ellos yo no soy.
Así deberías saber, oh malvado,
que no verás ni siquiera el lugar a donde yo voy.

Entonces Mára el malvado pensó: “¡El Sublime me conoce! ¡El Bendito me conoce!” Y triste y lleno de pesar, Mára se desvaneció allí mismo.

Samyutta Nikáya IV.2.9

____________________________________________

Notas

[1] El Sublime, uno de los epítetos del Buddha (el Despierto). Otros epítetos son: el Bendito, el Bienaventurado, el Maestro, Pariente del Sol, el que Bien se ha Ido, Tathágata, etc.

[2] Nibbána, extinción del fuego, fuego extinto. Símbolo y título de la meta última en el Buddhismo. Una esfera de existencia que se caracteriza por una dicha suprema y la extinción definitiva del ciclo de renacimientos y muertes. Al morir, los Buddhas y los Arahants (santos iluminados), desaparecen definitivamente en el Nibbána.

[3] Dhamma, Enseñanza del Buddha. La palabra también puede traducirse como Ley, Doctrina, Religión, Instrucción, Verdad.

[4] Mára, el Muerte, el Oscuro, Rey de la Muerte. Es un deva (ser de luz) que pretende gobernar sobre todos los planos de existencia que se extienden debajo del suyo. La intención de Mára es mantener a los seres por debajo de él encadenados a la existencia samsárica. Mára se opone al Buddha porque el Despierto enseña un método para liberarse de la existencia samsárica, lo cual no le conviene a Mára.

[5] Recluso. Otras traducciones ponen “contemplativo” o “renunciante”. El Buddha y sus monjes y monjas son monjes renunciantes que también se llaman contemplativos porque se dedican principalmente a la meditación y a ejercicios mentales que se conocen generalmente como “contemplación” de la realidad. También se les llama reclusos porque viven gran parte de su vida en un espacio cerrado y apartado del bullicio de la vida mundana. Gotama es como un apellido del Buddha. Es un nombre de familia que otros miembros varones de su familia también debían usar, por ejemplo el Ven. Ánanda, primo del Buddha, también era un Gotama. Para distinguir a este Buddha de otros a veces se le llama Buddha Gotama o Gotama Buddha.

[6] Mára es un deva poderoso y como tal puede aparecer y desaparecer en varios planos de existencia y cambiar de forma. También puede insertar pensamientos intrusos en la mente de los seres humanos y manipularlos para que lleven a cabo malas acciones. En este sutta (discurso) parece estar claro que Mára asume la apariencia de un labrador pero algunos lo interpretan de otra manera: Mára puede meterse en la mente de personas mentalmente débiles y actuar desde dentro de ellas.

[7] Debido a que el Buddha posee visión espiritual desarrollada siempre es capaz de reconocer a Mára a pesar de la apariencia que éste asuma para presentarse en el mundo.

[8] Este recuento que hace Mára abarca los cinco agregados de existencia, cada uno con sus “objetos” y la esfera de consciencia que les corresponde. Esta es una idea que aparece en otros suttas también: los cinco agregados o cúmulos de existencia (forma, sensación, percepción, intención o fabricación mental y consciencia) son el terreno donde Mára tiene poder sobre los seres. En su respuesta el Despierto reconoce que ésto es así pero menciona un lugar donde no existen estos cinco agregados y sus objetos y esferas de consciencia. Ese lugar es el Nibbána. Mára no tiene acceso al Nibbána. Los seres que se van al Nibbána quedan fuera del alcance de Mára.

[9] En estos versos queda expuesta una de las trampas psicológicas, filosóficas y espirituales más gigantescas de la existencia en samsára: aquí los seres creen que “poseen” esto o aquello cuando en realidad los cinco agregados de existencia y sus objetos y sus esferas de consciencia son sólo fenómenos que se forman por la presencia de una serie de causas. En realidad no hay un yo metafísico o entidad con carácter ontológico propio que sea dueño o poseedor de estos agregados y de estas esferas de consciencia. Esta es la doctrina de anattá (no-yo) enseñada por el Buddha. Esto queda reflejado en la respuesta en versos de Buddha a Mára.

____________________________________________

Sobre los 31 planos de existencia:

> Buddhismo Theraváda: Los Treinta-y-Un planos de existencia.

Sobre Mára en el Canon Páli:

  • Los diez ejércitos de Mára: Sn 3.2
  • Māra (alias Namuci, “Pariente de los negligentes”): DN 16, DN 20, DN 32, MN 26, MN 34, MN 106, SN 6.2, SN 17.3, SN 22.63, SN 35.115, SN 35.189, SN 35.199, SN 35.202, SN 35.207, SN 47.6, SN 47.7, SN 56.11, AN 4.49, AN 7.63, Dhp 7, Dhp 34, Dhp 37, Dhp 40, Dhp 46, Dhp 57, Dhp 104, Dhp 175, Dhp 274, Dhp 337, Dhp 350, Iti 38, Iti 46, Iti 57, Iti 58, Iti 59, Iti 62, Iti 68, Iti 82, Iti 93, Sn 3.2, Sn 3.12, Sn 4.9, Sn 5.10, Thag 1.25, Thag 21, Thig 6.7, Thig 13.5
  • Mára y Buddha debaten si las posesiones son una fuente de gozo o de pena: SN 4.8
  • La visita no-bienvenida de Mára al Buddha: SN 4.13
  • Mára proclama su dominio sobre el mundo de los sentidos: SN 4.19
  • Mára trata de convencer al Buddha de que abandone la vida monástica y se convierta en un Gobernante Mundial: SN 4.20
  • Mára le dice a una monja: “¿Por qué molestarse en meditar? Relájate y disfruta de los placeres de la vida”: SN 5.1
  • La respuesta de la monja Soma a la pregunta de Mára sobre si las mujeres puede lograr el Despertar: SN 5.2
  • Mára a la monja Gotami: “¿Por qué sentarse a meditar en soledad en el bosque?”: SN 5.3
  • Mára a la monja Vijaya: Deja de meditar y ponte a bailar: SN 5.4
  • Mára a la monja Uppalavanna: SN 5.5
  • Mára: “¿cuál es el problema con renacer otra vez?”: SN 5.6
  • Mára dice: “¿Por qué no simplemente te conformas con un renacimiento entre los devas?”: SN 5.7
  • La monja Sisupacala le muestra a Mára cómo seguir el sendero del Dhamma no significa seguir una filosofía fija: SN 5.8
  • Mára trata de confundir a la monja Sela con cuestiones metafísicas: SN 5.9
  • ¿Algunas vez un pensamiento profundamente especulativo y atractivo te ha sacado de la meditación?: SN 5.10

Libros, ensayos y otros:

  • Turning the forces of Mara to our advantage: “The Demons of Defilement” (Lee)
  • The Buddha’s Encounters With Mara (Guruge)
Anuncios