Sobre el aborto y el kamma oscuro que produce

En una revista vieja de temas de Nueva Era leí lo siguiente. Era un artículo sobre astrología kármica. Una persona comentó en una entrevista que si una madre se hace un aborto, eso es porque la persona que iba a nacer tenía un karma negativo que le impide nacer. Esto es como decir que si yo golpeo a una persona eso ocurre porque la otra persona tiene un karma negativo que dice que esa persona debe ser golpeada y que yo, el golpeador, soy completamente inocente. ¡Una locura! Esto es una de esas locuras que las personas (sobre todo en el contexto de la “Nueva Era” que, como ya sabemos, es en realidad el último capítulo de la Era Piscis que llegará a su fin más o menos en el año 2200) se inventan para ver la culpa siempre en otro y nunca en ellas mismas.

Bueno, a ver. Es cierto que si una persona está a punto de nacer y eso no ocurre, hay en esa corriente de vida un kamma oscuro que produce ese efecto. Las personas que en esta vida asesinan a otros seres vivos están condenadas por sus propias acciones a renacer en un plano inferior o a tener una vida muy corta como humanos. Una vida muy corta como humanos significa morir antes de nacer (es decir, como un feto) o morir justo después de nacer. Entonces, sí es cierto que debe haber un “agente” que permita la manifestación de la consecuencia de ese kamma oscuro. Pero si el “agente” actúa intencionalmente, si el aborto ocurre por una decisión consciente de la madre, eso significa que esa persona está sembrando su propio kamma oscuro en ese momento. No es inocente, desde el punto de vista del kamma, la madre que decide hacerse un aborto. Por eso el PRIMER PRECEPTO buddhista es NO TOMAR LA VIDA DE NINGÚN OTRO SER SINTIENTE (mamíferos, anfibios, reptiles, aves, peces, insectos). Esto es lo primero, es lo que evita que la persona siembre el mayor kamma oscuro para ella misma. Uno necesariamente no tiene que ser un agente ejecutor del kamma oscuro de otros seres. Los seres que tienen un kamma oscuro sembrado, tarde o temprano lo cosecharán. Pero si yo decido ejecutar el fruto del kamma oscuro de otra persona, eso sólo puede ocurrir si yo decido conscientemente hacerle daño a la otra persona. Y al tomar la decisión (kamma significa literalmente acción intencional), estoy sembrando un nuevo kamma oscuro para mí mismo.

Mira cómo por todos lados hay una “fuerza oscura” que nos tienta a hacer el mal. Muchas veces, cuando entramos en contacto con otros seres vivos, presentimos una especie de “tentación” de hacerle daño a esos seres. Esa especie de “tentación”, esta “fuerza oscura” oculta, es el kamma oscuro de esos seres que está allí latente esperando un agente ejecutor. Se siente como un susurro invisible que te dice “haz esto, haz aquello” (y también puede ser Mára, el malvado, que se complace en susurrarle esto a los seres que son inferiores a él). La persona que ha debilitado la raíz del odio (moha en páli) en sí misma, pasará la prueba y rechazará el susurro. Pero la persona que tiene una tendencia fuerte hacia el odio, fácilmente caerá en la trampa. Es una trampa porque al escoger ser un agente ejecutor de un kamma oscuro ajeno sembrarás un nuevo kamma oscuro para ti mismo.

El debate no es simple porque no hay consenso sobre cuándo exactamente la corriente de vida toma posesión del cuerpo del feto. ¿La corriente de vida que está renaciendo ya está instalada en el feto en el mismo momento de la concepción o eso ocurre después? Yo personalmente opino que la nueva “consciencia”, la corriente de vida que está renaciendo, se instala en el nuevo cuerpo en el momento en que el corazón del feto comienza a latir. Antes de ese momento la corriente de vida no está “anclada” al nuevo cuerpo aún. Para mi entonces el feto es técnicamente una persona a partir del momento en que tiene su propio latido de corazón. Bajo esta lógica, el aborto antes de ese momento no es un asesinato y sí lo es a partir de ese momento. Sin embargo, respeto el punto de vista que asume que el feto ya es una persona desde el mismo momento en que los gametos sexuales se unen (porque uno no debe ser pedante y estar 100% seguro en estos temas).

Se puede ver, como ustedes saben, el peligro de aborto en el horóscopo de la concepción de la “nueva” persona, en los tránsitos planetarios que ocurren después de la concepción. Son los mismos indicadores que manejamos cuando pronosticamos la ventana de eventos del peligro de “daño corporal” en un tránsito determinado, por ejemplo el tránsito de Marte (o de Plutón y Saturno) por el ascendente y aspectos duros rojos entre Marte, Plutón, Saturno hacia el Sol. Pero sea como sea, es importante que se entienda que la decisión del aborto contiene una semilla kámmica terrible para la madre (igual a matar a una persona). No es un acto inocente como irresponsablemente se afirma en el artículo que leí.

Si un horóscopo de concepción y los tránsitos del momento tiene esas indicaciones, eso no quiere decir que el aborto necesariamente tenga que ocurrir. Los planetas no son los que causan el aborto. Los tránsitos indican “ventanas de tiempo”, lapsos de probabilidad en los cuales un kamma oscuro tiene la “puerta abierta” para entrar, para ser cosechado, para dar fruto (vipaka). Pero son los seres con consciencia los que toman la decisión final de que el fruto del kamma se manifieste o no. Aquí hay otra trampa más que he estado señalando en la astrología determinista (la clásica tanto occidental como oriental, pero también la astrología moderna humanista contiene este error muchas veces). Es la creencia de que algo debe ocurrir simplemente porque aparece en el horóscopo o carta natal. En algunos de los textos de Dane Rudhyar uno se encuentra con esto en algunas partes, por ejemplo en Las casas astrológicas. Es la idea de que la carta natal es un mapa de lo que debe ocurrir. Y entonces el astrólogo o la persona que conoce su propia carta natal se convence de que tal o cual cosa debe ser así porque así aparece en su carta, y entonces el asunto se convierte en una “profecía auto-cumplida” (como en el casos de esos astrólogos clásicos que predijeron su propia muerte pero curiosamente no tanto la muerte de otras personas).

La carta de concepción, la carta natal y los tránsitos indican ventanas de probabilidades de ciertos eventos. No es un “destino” que deba ocurrir. Si una corriente de vida debe tener una vida muy corta por causa de su propio kamma oscuro, eso no necesariamente tiene que ocurrir en esta existencia. La madre puede tomar la decisión no terminar la vida de esa corriente de vida que va a hacer y entonces ese kamma oscuro quedará pendiente para la siguiente existencia, o quizás sea otra persona en esa vida quién decida convertirse en ejecutor de ese kamma. Es imperativo aquí explicar y enseñarle a las personas que la carta natal o de concepción no es una cosa determinista. No hay aquí un destino absoluto, imposible de negociar en esta vida o de posponer. El juego del renacimiento es tan antiguo (se extiende hacia el pasado, sin un principio discernible) y puede ser tan indetenible en el futuro que lo que sobra es tiempo en el universo para que cada quien coseche su propia kamma negativo en una vida o en otra.

Los cinco preceptos: un plan de comportamiento especialmente diseñado para no sembrar nuevo kamma oscuro (y tampoco kamma mixto oscuro-luminoso)

  1. Acepto el precepto de no tomar la vida de otros seres sintientes (no matar ni torturar: mamíferos, reptiles, anfibios, aves, peces, insectos). Viviré lleno de compasión y tolerancia hacia todos los seres vivos.
  2. Acepto el precepto de no tomar lo que no me han dado (no robar). No robaré ni cometeré fraude para apoderarme de lo que no me pertenece. Seré generoso y desprendido de las cosas materiales.
  3. Acepto el precepto de no hablar falsamente, evitar la charla vana, el chisme, la cizaña y la discusión iracunda. Seré honesto y diré siempre la verdad, no inventaré falsas noticias ni venderé información como un espía.
  4. Acepto el precepto de evitar toda conducta sexual impropia. Respetaré el matrimonio o compromiso que hay entre otras personas. No tendré relaciones con persona menores de edad, ni con personas discapacitadas o enfermas.
  5. Acepto el precepto de evitar substancias intoxicantes que nublen mi mente y produzcan negligencia. Viviré siempre atento y vigilante a todo lo que pienso, digo y hago. No dejaré de vigilarme y observarme a mí mismo para no hacerme daño y no hacer daño a otras personas.

He aquí cómo añadimos al conocimiento astrológico lo que no está en él. He aquí cómo completamos el conocimiento astrológico en esta astrología kámmica.

mother1.

Ningún dios o demonio determina tu futuro. Tú mismo, por medio de tus acciones (kamma), determinas el tipo de ser que eres y el tipo de ser que serás en el futuro:

De acuerdo con las semillas diseminadas,
tales cosechas serán cosechadas.
Hacedores virtuosos cosecharán virtud.
Hacedores del mal cosecharán el mal.
Disemina tus semillas y
serás tú el que disfrutará la cosecha correspondiente.

(Samyutta Nikáya)

Publicado originalmente en:

http://astrologosdelmundo.ning.com/profiles/blogs/sobre-el-aborto-y-el-kamma-oscuro-que-produce

Anuncios