La toma de refugio y los cinco preceptos en el Canon Páli, literalmente

Una persona me comentó hace algún tiempo que el Buddha nunca enseñó los cinco preceptos y que éstos no aparecen en ninguna parte en el Canon Páli. Yo aprendí los preceptos por tradición oral, escuchando a los bhikkhus, no los aprendí leyendo el Canon Páli. Pero resulta que los cinco preceptos, veo hoy, sí están en el Canon Páli. Y si asumimos que el canon contiene la verdadera enseñanza del Buddha entonces pienso que puedo decir ahora que el Buddha sí enseñó los cinco preceptos.

Los preceptos están en muchos discursos del Buddha, aunque el Maestro no los llame literalmente “cinco preceptos”. Yo por ejemplo los veo en todos esos discursos sobre el Noble Sendero Óctuple: los cinco preceptos están allí, aunque no son toda la ética que encontramos en el entramado moral de este Noble Sendero. Pero, ¿significa eso que el Buddha no enseñó los cinco preceptos sólo porque no los llamó de esa manera? Los que hemos leído el canon entendemos que hay enseñanzas explícitas y enseñanzas implícitas. El mismo Buddha incluso lo admite. En los suttas hay enseñanzas de Dhamma que deben encontrarse “entre líneas”, por decirlo de alguna manera, y también enseñanzas que tienen otros nombres y que nosotros adaptamos a nuestros lenguajes modernos. La misma palabra “renacimiento”, por ejemplo. Si nos ponemos estrictos, el Buddha nunca dijo “renacimiento”, el Buddha dijo bhava y sus derivados (eso es: devenir, transformación del ser, cuando algo muta y se convierte en otra cosa).

Uno no debe ponerse energúmeno o pedante por cuestiones del lenguaje. Uno debe extraer el sentido, el espíritu de la letra, la esencia de la enseñanza. Así también se practica el camino medio y el Dhamma. Los monjes saben que el Buddha no dijo literalmente “renacimiento”, pero entienden que esa palabra es adecuada para transmitir la idea de bhava, del devenir del ser, porque el Buddha también habló literalmente de que los seres mueren y vuelven a nacer, aunque no haya usado un término como “renacimiento” (que tampoco lo sé porque no he leído todo el Canon Páli: quizás haya algún sutta donde el Buddha sí utiliza una palabra que signifique literalmente eso). Entonces no hay contradicción entre la idea de bhava y renacimiento. Habiendo dicho esto, se entiende por qué toda la tradición Theraváda ha llamado “preceptos” a aquello que el Buddha llamó dones, y que es lo que leemos en el Abhisanda Sutta (AN 8.39), el discurso donde el Buddha enseña literalmente los cinco preceptos (o dones, como el Maestro los llama en este sutta). Quizás hay otros suttas donde el Buddha enseña estos mismos “dones” y los llama “preceptos”. No lo sé. Lo que sé es que leo este Abhisanda Sutta y sin duda alguna veo allí los cinco preceptos. Pero como digo, uno no debe ponerse energúmeno o pedante, porque si te pones energúmeno o pedante no verás los preceptos ni siquiera que el mismísimo Buddha se te aparezca y te repita todo el Dhamma en persona. El que no quiere ver algo, no lo verá nunca, aunque eso efectivamente esté allí.

En este sutta además el Buddha menciona la toma de refugio (que aquí llamada “recompensas de mérito” y “nutrimento de felicidad”, al igual que los preceptos). Esa es la estructura principal del sutta. Tenemos una lista de ocho recompensas de mérito o nutrimentos de felicidad que el Buddha divide en dos partes:

  • Tres cosas que son: ir al Buddha por refugio, ir al Dhamma por refugio, ir a la Sangha por refugio.
  • Cinco cosas que son: cinco grandes dones (los llamados cinco preceptos).

Yo creo que, si no somos energúmenos ni pedantes, aceptaremos que, aunque el Buddha no diga literalmente “la toma de refugio” o los “cinco preceptos”, podemos afirmar que el Buddha enseñó estas cosas y que estas cosas sí están en el Canon Páli. No son producto de la tradición (en la medida en que el Anguttara Nikáya pertenezca a la tradición oral del Primer Concilio) ni una interpretación tardía o un añadido posterior de generaciones cercanas a la nuestra, como podrían afirmar aquellos que niegan esta parte de la Enseñanza. Leamos el sutta en cuestión (mi versión en castellano*):

Abhisanda Sutta

“Monjes, están estas ocho recompensas de mérito, recompensas de habilidad, nutrimentos de felicidad, celestiales, que resultan en felicidad, que conducen al cielo, que llevan hacia lo deseable, placentero y atractivo, hacia el bienestar y la felicidad. ¿Cuáles ocho?

Está el caso de cuando un discípulo de los nobles ha ido al Buddha por refugio. Esta es la primera recompensa de mérito, recompensa de habilidad, nutrimento de felicidad, celestial, que resulta en felicidad, que conduce al cielo, que lleva hacia lo deseable, placentero y atractivo, hacia el bienestar y la felicidad.

Más aún, está el caso de cuando un discípulo de los nobles ha ido al Dhamma por refugio. Esta es la segunda recompensa de mérito, recompensa de habilidad, nutrimento de felicidad, celestial, que resulta en felicidad, que conduce al cielo, que lleva hacia lo deseable, placentero y atractivo, hacia el bienestar y la felicidad.

Más aún, está el caso de cuando un discípulo de los nobles ha ido a la Sangha por refugio. Esta es la tercera recompensa de mérito, recompensa de habilidad, nutrimento de felicidad, celestial, que resulta en felicidad, que conduce al cielo, que lleva hacia lo deseable, placentero y atractivo, hacia el bienestar y la felicidad.

Ahora, están estos cinco dones [o tesoros o regalos], cinco grandes dones —originales, duraderos, tradicionales, ancestrales, no-adulterados, no-adulterados desde el principio— que no están sujetos a sospecha, nunca estarán sujetos a sospecha, y que están libres de culpa para los contemplativos y brahmanes de conocimiento. ¿Cuáles cinco?

Está el caso de cuando un discípulo de los nobles, abandonando el tomar la vida, se abstiene de tomar la vida. En hacerlo así, él otorga libertad contra el peligro, libertad contra la animosidad, libertad contra la opresión a innumerables números de seres. Al otorgar libertad contra el peligro, libertad contra la animosidad, libertad contra la opresión a innumerables números de seres, él gana una porción en la ilimitada libertad contra el peligro, libertad contra la animosidad y libertad contra la opresión. Éste es el primer don [o tesoro o regalo] —original, duradero, tradicional, ancestral, no-adulterado, no-adulterado desde el principio— que no está sujeto a sospecha, nunca estará sujeto a sospecha, y que está libres de culpa para los contemplativos y brahmanes de conocimiento. Y esta es la cuarta recompensa de mérito, recompensa de habilidad, nutrimento de felicidad, celestial, que resulta en felicidad, que conduce al cielo, que lleva hacia lo deseable, placentero y atractivo, hacia el bienestar y la felicidad.

Más aún, abandonando el tomar lo que no ha sido dado [robar], el discípulo de los nobles se abstiene de tomar lo que no es dado. En hacerlo así, él otorga libertad contra el peligro, libertad contra la animosidad, libertad contra la opresión a innumerables números de seres. Al otorgar libertad contra el peligro, libertad contra la animosidad, libertad contra la opresión a innumerables números de seres, él gana una porción en la ilimitada libertad contra el peligro, libertad contra la animosidad, y libertad contra la opresión. Éste es el segundo don [o tesoro o regalo] —original, duradero, tradicional, ancestral, no-adulterado, no-adulterado desde el principio— que no está sujeto a sospecha, nunca estará sujeto a sospecha, y que está libres de culpa para los contemplativos y brahmanes de conocimiento. Y esta es la quinta recompensa de mérito, recompensa de habilidad, nutrimento de felicidad, celestial, que resulta en felicidad, que conduce al cielo, que lleva hacia lo deseable, placentero y atractivo, hacia el bienestar y la felicidad.

Más aún, abandonando el sexo ilícito, el discípulo de los nobles se abstiene del sexo ilícito. En hacerlo así, él otorga libertad contra el peligro, libertad contra la animosidad, libertad contra la opresión a innumerables números de seres. Al otorgar libertad contra el peligro, libertad contra la animosidad, libertad contra la opresión a innumerables números de seres, él gana una porción en la ilimitada libertad contra el peligro, libertad contra la animosidad y libertad contra la opresión. Éste es el tercer don [o tesoro o regalo] —original, duradero, tradicional, ancestral, no-adulterado, no-adulterado desde el principio— que no está sujeto a sospecha, nunca estará sujeto a sospecha, y que está libres de culpa para los contemplativos y brahmanes de conocimiento. Y esta es la sexta recompensa de mérito, recompensa de habilidad, nutrimento de felicidad, celestial, que resulta en felicidad, que conduce al cielo, que lleva hacia lo deseable, placentero y atractivo, hacia el bienestar y la felicidad.

Más aún, abandonando el mentir, el discípulo de los nobles se abstiene de mentir. En hacerlo así, él otorga libertad contra el peligro, libertad contra la animosidad, libertad contra la opresión a innumerables números de seres. Al otorgar libertad contra el peligro, libertad contra la animosidad, libertad contra la opresión a innumerables números de seres, él gana una porción en la ilimitada libertad contra el peligro, libertad contra la animosidad y libertad contra la opresión. Éste es el cuarto don [o tesoro o regalo] —original, duradero, tradicional, ancestral, no-adulterado, no-adulterado desde el principio— que no está sujeto a sospecha, nunca estará sujeto a sospecha, y que está libres de culpa para los contemplativos y brahmanes de conocimiento. Y esta es la séptima recompensa de mérito, recompensa de habilidad, nutrimento de felicidad, celestial, que resulta en felicidad, que conduce al cielo, que lleva hacia lo deseable, placentero y atractivo, hacia el bienestar y la felicidad.

Más aún, abandonando el uso de intoxicantes, el discípulo de los nobles se abstiene de consumir intoxicantes. En hacerlo así, él otorga libertad contra el peligro, libertad contra la animosidad, libertad contra la opresión a innumerables números de seres. Al otorgar libertad contra el peligro, libertad contra la animosidad, libertad contra la opresión a innumerables números de seres, él gana una porción en la ilimitada libertad contra el peligro, libertad contra la animosidad y libertad contra la opresión. Éste es el quinto don [o tesoro o regalo] —original, duradero, tradicional, ancestral, no-adulterado, no-adulterado desde el principio— que no está sujeto a sospecha, nunca estará sujeto a sospecha, y que está libres de culpa para los contemplativos y brahmanes de conocimiento. Y esta es la octava recompensa de mérito, recompensa de habilidad, nutrimento de felicidad, celestial, que resulta en felicidad, que conduce al cielo, que lleva hacia lo deseable, placentero y atractivo, hacia el bienestar y la felicidad.

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Otra cosa que veo en este sutta es que contiene las dos cosas que los monjes y monjas nos dicen que debemos hacer para considerarnos verdaderos buddhistas (en el caso de las personas laicas): la toma de refugio y los cinco preceptos. Entonces, el Buddha sí consideró estas dos cosas como algo principal, como algo esencial para reconocer a aquellos que son discípulos de los nobles, sus discípulos. Volvemos al tema del lenguaje: por supuesto que el Buddha no dice en el sutta que “esto es lo que caracteriza a los buddhistas” o “esto es lo que deben hacer los verdaderos buddhistas”. Sin embargo, se entiende la lógica que ha aplicado la tradición a este respecto. Si los buddhistas somos discípulos de los nobles (o si eso es lo que queremos ser), entonces debemos considerar estas dos cosas (los tres refugios y los cinco preceptos) como algo esencial, algo que no puede faltar, algo que no podemos poner a un lado. Es lo más fundamental, lo mínimo que podemos hacer para considerarnos discípulos del Buddha.

Yo lo entiendo, así como millones y millones de personas desde hace más de 2560 años lo han entendido también.

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* Esta versión lo hago desde la versión inglesa del Ven. Thanissaro Bhikkhu (1997):

Abhisanda Sutta: Rewards” (AN 8.39), traducido desde el Pali por Thanissaro Bhikkhu. Access to Insight (Legacy Edition), noviembre 30 de 2013, http://www.accesstoinsight.org/tipitaka/an/an08/an08.039.than.html .

Estudio de una carta natal: caso Nietzsche. Parte 2.

Información de contexto sobre este artículo. Escribí estos dos artículos en el año 2008, cuando comencé a estudiar astrología en profundidad. Este artículo lo publiqué originalmente el jueves 4 de septiembre de 2008 en El Ultimátum Hiperbóreo. El texto fue escrito desde la perspectiva de una persona escéptica que recién descubre en el estudio de una carta natal una serie de “coincidencias” o coherencias entre la biografía de un sujeto y los textos astrológicos que describen las distintas partes de la carta natal, coincidencias o coherencias que dan razón a la astrología moderna occidental como instrumento de descripción psicológica y que certifican la herramienta de la carta natal o cosmograma como un diagrama que representa gráficamente la configuración psicológica de tendencias del individuo. Todos los análisis y afirmaciones están estrictamente basados en la biografía confirmada del sujeto estudiado (el filósofo alemán Friedrich Nietzsche) y en citas textuales de astrólogos reconocidos mundialmente. Al final del artículo añado un comentario actualizado al día de hoy sobre el punto controvertido referente a la hora de nacimiento (y por tanto el signo ascendente) de Nietzsche.
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El experimento teórico en esta segunda parte, además, serviría para demostrar la asertividad de la astrología basada en el zodíaco tropical, en contraposición a aquella basada en el zodíaco sideral. Los números entre paréntesis de cada apartado incluyen información biográfica del sujeto estudiado.
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Estudio de una carta natal: caso Nietzsche.

Parte 2

En esta parte del estudio de la carta natal citaré los autores que consideré para realizar el parangón de las nociones astrológicas que se refieren a las posiciones planetarias. Para comprender mejor lo que se está tratando de hacer, lea primero la Parte 1. El propósito de esta segunda parte es múltiple. Por un lado se analizarán los textos citados para verificar en qué medida resultan ser efectivos en la descripción del carácter y potencialidades del sujeto que hemos escogido para estudiar (Friedrich Nietzsche). Por otro lado, será útil anotar cómo difieren los autores entre sí, y un posible estudio alternativo sería buscar individuos que concuerden con estas posiciones para sacar evidencias estadísticas que avalen la asertividad de los textos citados.
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Es necesario hacer algunas aclaratorias sobre los textos. En primer lugar, titulo cada sección con el nombre del astro en cuestión en mayúsculas y su posición en la carta natal de Friedrich Nietzsche. Luego cito textualmente a Dane Rudhyar, en Las casas astrológicas. La experiencia individual en un marco de referencia. (Editorial Kier, tercera edición). Estos textos de Dane Rudhyar toman en consideración SÓLO la casa o sector en la que se ubica el planeta, y no el signo zodiacal que le sirve de fondo. Pero aún así, sus textos se consideran de cierta autoridad para comprender dichas configuraciones astrológicas.
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El segundo texto citado se basa en la fórmula de Geoffrey Cornelius y Maggie Hyde, en Astrología para principiantes, (Documentos Ilustrados, Era Naciente) y considera tanto la casa en la que se encuentra el planeta, como el signo que le sirve de telón de fondo al planeta. Es un texto muy corto y conciso, por lo que es menos fácil de analizar y comprobar.
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En tercer lugar, cito a Derek y Julia Parker, en El nuevo gran libro de la astrología (Alfadil Ediciones, Editorial Debate, cuarta edición). En este caso, al contrario del texto de Dane Rudhyar, se tomó en consideración el signo zodiacal sobre el que se ubica el planeta, y no la casa o sector. De esta manera este texto equilibra la información que pueda faltar en Las casas astrológicas. Presento en cursiva (excepto en la fórmula corta de Geoffrey Cornelius y Maggie Hyde) las partes de los textos que me parecen realmente fáciles de comprobar con la biografía de Nietzsche, y al final de cada sección agrego notas numeradas que contienen aspectos y detalles que considero adecuado explorar con más extensión.
SOL EN LA UNDÉCIMA CASA

Friedrich Nietzsche_carta natal2_Sol.Dane Rudhyar: “El Sol puede hallarse en la undécima casa del mapa natal de hombres cuyo deseo de reforma o revolución social o cultural arden al rojo vivo, hombres que podrán dar una vitalidad nueva a los grupos sociales o culturales a los cuales pertenecen. La energía de estos hombres se orientará más hacia el futuro que hacia el esperado cumplimiento de las pautas tradicionales (1). Pueden ser cruzados de una causa, como lo fueron George Washington, Sun Yat-sen o el escritor Upton Sinclair. Pero también pueden ser excelentes administradores de la riqueza social y deberían atesorar amigos y desarrollar gustos cultivados.” 

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Según la fórmula de Geoffrey Cornelius y Maggie Hyde: El yo, el poder, la vitalidad, expresados de manera equilibrante, armonizadora, en lo referente a ideales, amigos, sociedades y valores sociales.
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(1) “El pasado mañana me pertenece”. Con esta frase Friedrich Nietzsche aceptaba que sus ideas eran demasiado revolucionarias para la época y que sólo serían adecuadamente comprendidas en un futuro lejano a él. Su crítica a las “pautas tradicionales” es evidente.
LUNA EN LA PRIMERA CASA

Friedrich Nietzsche_carta natal2_Luna.Dane Rudhyar: “Esta facultad lunar de adaptación y evaluación instintiva de las oportunidades y del peligro opera, en la primera casa, dentro de una estructura individualista más o menos bien definida. El individuo necesita esta facultad, que también puede manifestarse como confianza en la figura de la Madre, a fin de concretar su carácter único y su destino. Las experiencias de autodescubrimiento, bajo ciertos aspectos de la luna, pueden ser fugaces e irracionales. (2)

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Según la fórmula de Geoffrey Cornelius y Maggie Hyde: Hábito, capacidad, fluctuación, recursos, instintos, expresados de manera exploradora, visionaria, en lo referente a la apariencia física, el yo y la identidad. 
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Derek y Julia Parker (Luna en Sagitario): “A menudo es inquieto, pero optimista, alegre y ameno conversador. Es frecuente el deseo de independencia y libertad; inclinación a ser algo irreflexivo. Necesidad de ejercicio físico, que le inclina al deporte. Muy intuitivo, lo que le da un cierto aire profético. El descuido y la falta de estabilidad son las características negativas que han de vencerse. Los cambios de residencia están a la orden del día. Resultan muy típicos de los nacidos con esta influencia la rapidez de movimientos y una cierta sensación de urgencia.”
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(2) Frierdrich Nietzsche comenta en varias partes de su correspondencia cómo obtuvo sus ideas más “brillantes” en golpes súbitos de lucidez metal o quietud.
MERCURIO EN LA DÉCIMA CASA

Friedrich Nietzsche_carta natal2_Mercurio.Dane Rudhyar: “Es probable que, en la décima casa, Mercurio dé base intelectual a la vocación de la persona. Debería definir claramente nuestra participación consciente en la comunidad o en la sociedad en su conjunto. La mente tiende a sentirse atraída hacia los problemas sociales o profesionales que necesitan ser resueltos y que el individuo cree que podrá resolver.”

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Según la fórmula de Geoffrey Cornelius y Maggie Hyde: Comunicación, mente e inteligencia expresados de manera equilibrante, armonizadora, en lo referente a las aspiraciones, vocación, profesión, vida pública e imagen social. 
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Derek y Julia Parker (Mercurio sobre Libra): Buen razonamiento y capacidad para ver al mismo tiempo los pros y contras de un asunto; pero lentitud para tomar decisiones con tendencia a posponerlas y esperar a ver qué pasa. Pueden carecer de aplicación mental. A veces, una asociación de tipo intelectual suplirá el estímulo necesario para equilibrar este defecto. En los mejores casos, son personas equilibradas y compasivas. Pero bajo aflicción son débiles y faltos de tacto.”
VENUS EN LA NOVENA CASA

Friedrich Nietzsche_carta natal2_Venus.Dane Rudhyar: “…el sentido del valor individual que una persona ambiciosa, o un hombre que procura evadirse en los reinos exóticos o pseudos místicos de la consciencia, puede perder fácilmente. Pero, Venus puede añadir, en esa casa, atractivo y emoción a toda aventura o todo largo viaje. A un artista creativo le podrá dar una imaginación inspirada por perspectivas religiosas, metafísicas o cósmicas. (3)

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Según la fórmula de Geoffrey Cornelius y Maggie Hyde: Amor, relación, atracción, expresados de manera analista, discriminadora en lo referente a religión, filosofía de vida, publicaciones y contacto con el extranjero. 
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Derek y Julia Parker (Venus sobre Virgo): Los elementos críticos y analíticos del signo se dirigen hacia la pareja. Esto puede afectar seriamente las relaciones o impedirlas. Los defectos más pequeños de la pareja se ven como a través de un  cristal de aumento… a veces la causa radica en una excesiva preocupación por la castidad o la virginidad.  A menudo tienen un excelente sentido comercial.”
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(3) Hay mucha discusión sobre el carácter místico y el “ocultismo” en la última obra del filósofo. Así habló Zarathustra y Ditarambos dionisíacos son los libros más estudiados a este respecto.
MARTE EN LA DÉCIMA CASA

Friedrich Nietzsche_carta natal2_Marte.Dane Rudhyar: “Las experiencias de la décima casa pueden recibir la energía de Marte, o sea, la fuerza que al individuo lo impulsa hacia las realizaciones públicas y la fama. Tal vez haya que vencer antagonismos, pero una buena pelea es recibida de buen grado. El triunfo se logrará, principalmente, mediante la iniciativa, valentía y fe. La energía de la persona  tenderá a movilizarse hacia finalidades de carácter público. Los ejemplos son, otra vez, el Presidente Franklin D. Roosevelt y el compositor Richard Wagner. (4)

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Según la fórmula de Geoffrey Cornelius y Maggie Hyde: Energía, voluntad, fuerza, expresados de manera analista, discriminadora, en lo referente a aspiraciones, vocación, profesión, vida pública e imagen social. 
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Derek y Julia Parker (Marte sobre Virgo): Excelentes trabajadores, pero rinden más si se les dirige con firmeza. Con frecuencia son ambiciosos, pero a veces les es difícil aceptar responsabilidades. La tendencia a la preocupación les acarrea problemas de estómago o de piel.  Aceptan pesados trabajos, prestando atención a los menores detalles hasta el punto de perder a veces la perspectiva general. Tienden a meter las narices en los asuntos ajenos, sufriendo tensiones emocionales debido a la frustración que su propio comportamiento les produce.”
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(4) Esas coincidencias como la del Marte de Nietzsche y el de Wagner en la misma casa es la causa, según interpretaciones astrológicas en curso, de un sentimiento de identificación entre ambos individuos.
JÚPITER EN LA CUARTA CASA

Friedrich Nietzsche_carta natal2_Júpiter.Dane Rudhyar: “…la necesidad de ampliar la base social de la personalidad y socializar la vida hogareña. Las experiencias relacionadas con el desarrollo de la personalidad y la identificación de la consciencia con algún género de tradición (5) o país adquirirá su más elevada significación si se las encara con optimismo y confianza en la cooperación de todas las personas involucradas. Esto puede significar, negativamente, orgullo por la propia prosapia o propiedades de la familia, y la adquisitividad desmesurada que es propia de un ego algo inflado; o, si es que no se trata de orgullo y ampulosidad, entonces existe el anhelo de congregar gente en torno de uno como una corte de admiradores.” 

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Según la fórmula de Geoffrey Cornelius y Maggie Hyde: Expansión, protección, oportunidades expresados de manera altruista, devota, en lo referente a raíces, orígenes, hogar, progenitor. 
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Derek y Julia Parker (Júpiter sobre Piscis): Excelente posición para el sacerdocio y para quienes se interesan por la religión; también es frecuente en los horóscopos de los médicos, enfermeras y veterinarios. Dominan la compasión, la benevolencia y el buen humor; su personalidad es jovial y amigable, aunque a veces deba controlar su indecisión e inquietud. Gran imaginación y afectividad; es impresionable. Bajo aflicción, informal y carente de autodominio. En general, esta posición se identifica con el sufrimiento en un sentido amplio. Son personas siempre dispuestas a entregarse en cuerpo y alma a una labor que sirva para aliviar el dolor de los oprimidos o los enfermos (6). La tendencia a la abnegación puede llevarlos a realizar los mayores sacrificios en favor de los demás.”
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(5) Esta identificación ocurrió normalmente durante su niñez y juventud. No obstante, al llegar a la madurez, Nietzsche rompe no sólo con la tradición sino también con su nacionalidad y su identificación como alemán.
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(6) Según sus propias palabras, su crítica a la moral cristiana, a la rígida moralina de la época y a la fe fanática, ya sea en la ciencia, el estado o el Reich, fueron procedimientos quirúrgicos que él, identificándose como una especie de “médico de la mente”, aplicó sobre sus contemporáneos para liberarlos de un sufrimiento innecesario.
SATURNO EN LA SEGUNDA CASA

Friedrich Nietzsche_carta natal2_Saturno.Dane Rudhyar: “…esto no implica una ausencia de bienes materiales, sino una cristalización del concepto y del sentimiento de propiedad. Prevalece la inercia de los hábitos sociales del pasado porque el individuo se siente inseguro (7). Su tarea consiste en concentrar su sentido de la propiedad donde él pueda sentirse seguro, lo cual tal vez signifique concentrarlo dentro de él mismo. El individuo no deberá buscar la expansión en campos nuevos y más vastos aún, sino que debería intentar concentrar los valores y las energías tradicionales en torno del propio centro de él (8). El viejo avaro es la caricatura de esa meta.” 

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Según la fórmula de Geoffrey Cornelius y Maggie Hyde: Límites, contención, expresados de manera escrupulosa, comunitaria, indiferente, en lo referente a bienes, situación económica y autovaloración.
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Derek y Julia Parker (Saturno sobre Acuario): “Resulta primordial tener objetivos en la vida, los cuales una vez determinados se mantienen con tenacidad. Mente original, con facilidad para los estudios, que debe controlar las frustraciones. El afán de independencia puede llevar a la soledad. Humanitarios e idealistas. Bajo aflicción, obstinados, indiferentes al éxito y taimados.”
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(7) En el caso de Nietzsche, esta idea noción se manifestó precisamente a la inversa: desapareció la “inercia de los hábitos sociales del pasado” porque el individuo se sentía muy seguro de sí mismo. No obstante esta inversión, la validez de la afirmación de Dane Rudhyar sigue siendo interesante.
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(8) Como en la afirmación anterior, esta se puede comprobar en la biografía de Nietzsche de la siguiente manera: después de haber intentado concentrar los valores y las energías tradicionales en torno de su propio centro (intento que debió de haber resultado insatisfactorio, tanto interior como exteriormente), el individuo buscó la expansión en campos nuevos y más vastos aún (léase su libro Aurora).
URANO EN LA CUARTA CASA

Friedrich Nietzsche_carta natal2_Urano.Dane Rudhyar: “…apunta a la posibilidad de ser una persona constructiva pero sin raíces (9), y de ser un instrumento de fuerzas que causen una revolución fundamental y total  (10). Sería fútil aferrarse a pautas hogareñas estáticas o anhelar la estabilidad del ego. Aquí, mucho depende de lo que Saturno y la Luna indiquen en el mapa natal, pues Urano es el gran enemigo de la seguridad saturnina y de la adaptación normal a un ambiente estable.” 

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Según la fórmula de Geoffrey Cornelius y Maggie Hyde: Revolución, disociación, desorden, expresados de manera emprendedora, enérgica, en lo referente a raíces, orígenes, hogar y progenitor. 
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Derek y Julia Parker (Urano sobre Aries): Una fuente adicional de energía nerviosa que puede ser canalizada prácticamente hacia la consecución de objetivos principales del sujeto, aunque la impaciencia y la impulsividad aumentarán si están indicadas en otras áreas y puede resultar atractivo afrontar riesgos. A veces surge un espíritu pionero y con capacidad de mando y el individuo tendrá la facultad de mover a otros a la acción. Refuerza la confianza en sí mismos a aquellos que la tengan débil en otros puntos de la carta. Las personas que tienen a Urano en esta posición no son de las que se sientan a esperar que la vida les dé algo, a no ser que el conjunto de la carta natal indique una apatía extraordinaria.”
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(9) Si se afirma que Nietzsche reniega de sus raíces (en la forma de la tradición, la moral, la religión de su padre y la nacionalidad de su familia), esta frase se hace cierta porque su interpretación, su crítica transvalorizadora de esas raíces era fundamentalmente constructiva. Él rechazó de alguna manera el suelo sobre el que nace con la intención de reconstruirlo y mejorarlo. Lo quiera o no reconocer, de alguna manera u otra es un “mejorador de la humanidad”.
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(10) Friedrich Nietzsche opinaba que estas fuerzas se acumulaban y estallaban enfocadas en hombres excepcionales. Napoleón, Leonardo da Vinci, Johann Wolfgang von Goethe, y, por su puesto más o menos secretamente, él mismo.
NEPTUNO EN LA TERCERA CASA

Friedrich Nietzsche_carta natal2_Neptuno.Dane Rudhyar: “Con Neptuno en la tercera casa, un hombre debería permitir que su mente concreta y sus adaptaciones a su ambiente sean iluminados o transfigurados por las fuerzas colectivas o místicas. Puede llegar a ser vocero de revelaciones que podrían poner en tela de juicio la calidad misma de su ambiente (11). Para Carl Jung esto significó una apertura continua hacia el inconsciente colectivo a lo largo de toda su vida.”

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Según la fórmula de Geoffrey Cornelius y Maggie Hyde: Idealismo, fantasía, vaguedad, confusión, ansias, expresados de manera escrupulosa, comunitaria, indiferente, en lo referente  a comunicación, mente concreta, hermanos y viajes cortos.
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Derek y Julia Parker (no hay información disponible para Neptuno sobre Acuario en la cuarta edición del Nuevo gran libro de la astrología porque, para la fecha de esa publicación, no había persona viva que tuviera a Neptuno en Aries, Tauro, Acuario o Piscis. Los astrólogos han ido recopilando recientemente información sobre estas posiciones).
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(11) A mi parecer, estas dos oraciones resumen de manera magistral todo el obrar de Friedrich Nietzsche, y las consecuencias, planificadas o no, de ese obrar.
PLUTÓN EN LA QUINTA CASA

Friedrich Nietzsche_carta natal2_Plutón.Dane Rudhyar: “…la persona podría tener que cumplir un destino creativo, si no permite que ninguna meta inferior distraiga su atención y lo introduzca en sendas emocionales. Sus creaciones serían entonces su contribución más significativa.” (12)

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Según la fórmula de Geoffrey Cornelius y Maggie Hyde: Destrucción, transformación, eliminación, regeneración, expresados de manera enérgica, emprendedora, en lo referente a creatividad, hijos, riesgos y amoríos. 
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Derek y Julia Parker (no hay información disponible para Plutón sobre Aries en la cuarta edición del Nuevo gran libro de la astrología porque, para la fecha de esa publicación, no había persona viva que tuviera a Plutón en Aries, Piscis, Acuario, Capricornio y Sagitario. Los astrólogos han ido recopilando recientemente información sobre estas posiciones).
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(12) Nuevamente, el texto de Rudhyar da genialmente en el clavo. Lo más sorprendente de esto es que el propio Nietzsche reconocía (y opino que no estaba exagerando, a pesar de su falta de modestia, en Ecce homo por ejemplo), que su producción escrita era el “regalo más valioso” que había hecho a la humanidad, especialmente su Así habló Zaratustra.
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Bibliografía consultada

Dane Rudhyar en Las casas astrológicas. La experiencia individual en un marco de referencia. Editorial Kier. Tercera edición.
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Derek y Julia Parker. Nuevo gran libro de la astrología. Alfadil Ediciones, Editorial Debate. Cuarta edición.

Estudio de una carta natal: caso Nietzsche. Parte 1.

Información de contexto sobre este artículo. Escribí estos dos artículos en el año 2008, cuando comencé a estudiar astrología en profundidad. Este artículo lo publiqué originalmente el jueves 4 de septiembre de 2008 en El Ultimátum Hiperbóreo. El texto fue escrito desde la perspectiva de una persona escéptica que recién descubre en el estudio de una carta natal una serie de “coincidencias” o coherencias entre la biografía de un sujeto y los textos astrológicos que describen las distintas partes de la carta natal, coincidencias o coherencias que dan razón a la astrología moderna occidental como instrumento de descripción psicológica y que certifican la herramienta de la carta natal o cosmograma como un diagrama que representa gráficamente la configuración psicológica de tendencias del individuo. Todos los análisis y afirmaciones están estrictamente basados en la biografía confirmada del sujeto estudiado (el filósofo alemán Friedrich Nietzsche) y en citas textuales de astrólogos reconocidos mundialmente. Al final del artículo añado un comentario actualizado al día de hoy sobre el punto controvertido referente a la hora de nacimiento (y por tanto el signo ascendente) de Nietzsche.
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Estudio de una carta natal: caso Nietzsche.

Parte 1

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Friedrich Wilhelm Nietzsche nació el 15 de octubre de 1844, en un pueblo llamado Röcken, en la provincia prusiana de Sajonia. Con este primer dato pasamos a la primera consideración del estudio, su signo solar: Libra. Haremos un primer acercamiento general sobre los signos solar y ascendente del sujeto estudiado, trabajando sobre varias nociones actuales que los astrólogos de la rama de la astrología humanista y de la astrología psicológica guardan para esos dos puntos.

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De manera muy resumida, que el signo ascendente contiene las potencialidades e inclinaciones de “el principio del yo”(1), es decir, el punto de contacto del individuo con el medio que le rodea, el vecindario, el mundo. En ese sentido se equipara con el concepto de persona de Carl Gustav Jung, esto es la “máscara” del sujeto, su fisiología periférica, mientras que el signo solar indica el tono, el color, el tipo de energía de la “fuente de poder” del individuo, partiendo de la idea de que el Sol representa el “principio de la voluntad”, de la vitalidad, energía y creatividad.
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Una de las primeras anotaciones que haría un astrólogo sobre el signo solar se referiría al planeta regente del mismo. En este caso (Libra), se trata del planeta Venus. Tradicionalmente, las personas que nacen bajo la energía de los dos signos que rige Venus (Libra y Tauro), tendrán una disposición natural al arte, a la expresión artística, y a la valoración acentuada de las problemáticas que implica la vida amorosa y sentimental. En el caso de Nietzsche podemos decir que estos puntos se dan con suficiente claridad. Pero vayamos más allá. En Friedrich Nietzsche ocurre lo que los astrólogos llaman “recepción mutua”. Esto significa que Venus no está ubicado en ninguno de sus signos regentes, sino en uno cuyo planeta regente se ubica, a su vez, en Libra o en Tauro. El planeta Venus de Nietzsche se ubica en Virgo (regido por Mercurio), y Mercurio se ubica en Libra (regido por Venus).
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En lenguaje simbólico –el astrológico–, toda la vena artística de Venus se expresa en Friedrich Nietzsche de manera minuciosa, detallista, perfeccionista, porque Venus estaba alojado en el intelectual y astuto signo de Virgo. Y toda la habilidad discursiva (Mercurio es Hermes Alado, el mensajero de los dioses), la inteligencia, el manejo prodigioso de la palabra y de la gramática, asumen un tono orgánico, original, vivo, rico, nutritivo, poético, venusino, porque Mercurio estaba en Libra. Además de todo esto, astrológicamente se explica porqué las funciones intelectuales del filósofo siempre giraban en torno a disertaciones concernientes a los equilibrios, a sopesar los opuestos para obtener una perspectiva más verosímil, y al problema del “valor estético”. Mercurio –el intelecto, el discurso, el mensajero– volaba sobre el signo de la balanza. Venus, que indica las funciones anímicas de los sentimientos y de la relación de pareja, ubicado en Virgo, explica porqué el filósofo alemán logró racionalizar de manera tal su mundo emocional, con el resultado apabullante de que a las personas más cercanas les parecía un reto involucrarse sentimentalmente con él. Y no sólo se manifiesta de esa manera, sino también con una rigurosa pulcritud en el contacto íntimo y en el trato del propio cuerpo.
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El Sol –centro de vitalidad, energía y creatividad–, y Venus sobre el signo de Libra indican en general las funciones más internas de Friedrich Nietzsche. Por medio de su abundante correspondencia se confirma el carácter de indeciso, que es algo muy librano. Derek y Julia Parker escriben sobre Libra:

“Una de las razones por las que a menudo es indeciso [el librano] es porque ve demasiado claramente todos los lados del problema y le resulta difícil tomar partido. Tiene un fuerte sentido de la justicia y pondrá todo de su parte para que la justicia se aplique.”(2)

Friedrich Nietzsche podía rehacer hasta cuatro veces una lista de regalos que enviaba a su madre, comprometiendo el horario de envíos, porque no podía decidirse sobre un libro o unas botas nuevas; defendía sin dudar a sus amigos del colegio, y luego a los de la universidad, contra cualquier injusticia, por pequeña que fuera (el puntillismo de Virgo acentúa la percepción); y son bien conocidos los abundantes reproches por no formar parte por mucho tiempo (en virtud de su actitud crítica y su rápida evolución intelectual) de algún partido, grupo o asociación. Su tiempo en las asociaciones filológicas fueron más bien cortos, y su cátedra en la universidad de Basilea no duró mucho. Sus críticas a los judíos no le hicieron antisemita (malentendido que aclaró definitivamente en Ecce homo), y su diagnóstico despiadado y exhaustivo de la idiosincrasia alemana no lo llevó a ser declaradamente antigermano, si bien algún tiempo vivió sin nacionalidad. Todas estos “movimientos”  que parecen ir hacia una dirección y luego hacia la contraria –ese “tanteo”–, es una manifestación de la indecisión librana. Y como si fuera poco, su idea de la “veracidad intelectual” es claramente ese “sentido de justicia” que se refiere a Libra, aplicado a las funciones intelectuales y al raciocinio (Mercurio y Virgo) de una mente potente y vivaz.
Alegre y optimista por naturaleza, no puede soportar la soledad y su falta de resistencia natural ante ella puede desinflar su espíritu positivo. Esta antipatía le proporciona un fuerte deseo de asociarse, no sólo en los negocios y en la vida privada, sino también en su vida intelectual.
Estas líneas se ajustan muy bien a Friedrich Nietzsche, y las que siguen más aún:
La inclinación intelectual que sienten por una persona (o quizá un escritor o artista) [Wagner, Schopenhauer] estará, a menudo, equilibrada por la antipatía, igual y opuesta, que sienten por otra; ilustrando así el tema tan adecuadamente expresado en el símbolo del propio signo: la balanza o báscula. 
Ahora bien, todo eso se refiere al signo solar, que aceptamos como indicador de las funciones más internas del individuo. El signo ascendente lo veremos como el “principio del yo”, la máscara, la persona. Los astrólogos aseguran que los aspectos más generales y básicos del sujeto se definen como una mezcla más o menos equilibrada de las energías del signo solar y del signo ascendente. En cuanto al signo ascendente de Friedrich Nietzsche hay una pequeña discrepancia [leer comentario al final del texto]: debido a que nació alrededor de las 10 de la mañana, unos minutos menos ubican el punto del ascendente (la cúspide de la 1ra Casa) sobre el signo de Escorpio, y unos minutos más lo ubican sobre el signo de Sagitario, que efectivamente estaba ascendiendo por el horizonte del este en ese momento.
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He decidido resolver la cuestión asumiendo a Escorpio como su signo ascendente, y hacer el reparo de considerar también la influencia de Sagitario (como si el signo ascendente fuera una combinación de ambos), basado en la noción astrológica antigua de que aunque el signo saliente haya sido Escorpio, el signo que asciende (el siguiente, o sea Sagitario) marcará también al “principio del yo”. Esta es una pequeña dificultad astrológica que me parece que se resuelve analizando las características de ambos signos. En el caso de Friedrich Nietzsche se manifiesta la dicha mixtura en el signo ascendente, confirmando no sólo segmentos del texto astrológico de los dos signos por separados, sino también la noción de que tal mixtura en el signo ascendente se da efectivamente en esas condiciones.

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Dane Rudhyar es más psicológico en sus descripciones de los doce paradigmas del zodíaco. Su texto sobre Sagitario en el ascendente es muy revelador, a pesar de ser muy corto y conciso: “…el individuo puede ser afecto a la vida al aire libre y a los viajes [Nietzsche descubrió en los viajes una cura natural para su debilidad física] (¡o así lo dice la tradición!) pero mucho más significativamente es una persona que llegará a darse cuenta de qué es y quién es a través de su participación en una gran causa, en una creencia social o religiosa [durante sus primeros años fue protestante, e incluso llegó a iniciar estudios de teología en la universidad], o en una búsqueda de la verdad [esto último fue el fuego de su vida]. Esta verdad, que se busca después, puede capitalizarse tanto que el individuo procure promoverla o promocionarla con un celo a menuda fanático  [“El Anticristo. Maldición contra el Cristianismo”], o, al menos, con gran dedicación… Ese individuo debería buscar, al menos teóricamente, socios que cooperen con él de manera práctica [su participación en las asociaciones juveniles y filológicas], tal vez siguiendo diversas líneas de esfuerzo para que sus generalizaciones y su expansionismo puedan alimentarse con variados datos apropiados y relaciones de múltiples niveles [sus relaciones sociales incluían individuos de todas las clases sociales en una época en la que eso era más bien extraño].” (3)
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En cuanto a Escorpio en el ascendente, Rudhyar escribe:
La persona… procurará a menudo desempeñar su papel en la sociedad obteniendo su poder de quienes estén muy cerca de ella. Son numerosos los dirigentes políticos que nacieron con Escorpio como su signo ascendente: Disraeli, Gandhi, Lenin, Stalin y Mussolini. A estas personas les gusta usar el poder de la sociedad y la identificación con lo que su gente necesita para lograr alguna clase de integración orgánica en el nivel nacional; pero, cuando se relacionan con quienes se les asocian, les sacan fuerzas vitales y exigen resultados concretos que se ajusten a líneas fijas de actividad. 
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¿Acaso explica esto lo importante que fue para Nietzsche adherir personalidades del mundo político y artístico a sus ideas? ¿Explicará por qué él y Lou Andreas-Salomé decidieron seguir caminos separados? ¿Las reacciones de sus lectores a sus críticas al Reich produjeron en él un profundo resentimiento que supo ocultar y sobrellevar bien, o fueron sus críticas más bien un ensañamiento (Escorpio se caracteriza por ello) contra el decadente estamento político alemán del siglo XIX? De todas maneras se trata del tema de Escorpio: su planeta regente (Plutón) está en Aries y en oposición al Sol. En lenguaje astrológico esto es: su capacidad para producir transformaciones y cambios radicales en la sociedad (y Plutón estaba en movimiento retrógrado además) se vio acentuada sobremanera (“La fuerza se demuestra por exceso”, escribió Nietzsche), al punto  de ser contraproducente. Sus ideas eran demasiado poderosas, revolucionarias, intensas, para la taimada y recalcitrante sociedad europea del siglo XIX.
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Con estas anotaciones podríamos ya demostrar que hay un porcentaje importante de equivalencia entre los textos astrológicos y el sujeto escogido. Una parte importante del estudio sería luego realizar el mismo parangón utilizando la carta natal de otros sujetos que posean las mismas configuraciones astrológicas. ¿Cómo actúa Escorpio como signo ascendente en personas aparentemente tan diferentes como Disraeli, Gandhi, Lenin, Stalin, Mussolini y Nietzsche? De los resultados obtenidos se obtendría entonces un “hecho estadístico” que llamaría la atención para ser considerado con suficiente seriedad.
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Dije que no profundizaría mucho en los detalles del signo solar y ascendente. No obstante, no quiero terminar esta parte sin comentar un hecho tan interesante como los anteriores. Me refiero a la posición del planeta regente del signo ascendente. En el caso de Nietzsche sería el planeta Plutón, para aquellos que toman a Escorpio como su signo ascendente, o Júpiter para aquellos que opinan que el signo ascendente de Friedrich Nietzsche es Sagitario. Ya mencioné que Plutón estaba haciendo oposición con el Sol en la carta natal de Nietzsche, y que esto era una configuración significativa en él. Citaré el texto de Derek y Julia Parker sobre los aspectos negativos (entre los cuales se incluye la oposición) Sol-Plutón.
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“Se da una tensión adicional  que puede ser paliada con la simpatía de las personas que rodean al sujeto. Importantes áreas de la personalidad suelen estar bloqueadas por estos contactos negativos. La expresión positiva del individuo no es nada fácil.” (4)

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A parte de esto, diré que para un estudio más científico de las nociones y doctrinas astrológicas, sería importante manejar aspectos técnicos de astronomía y la estructura del sistema solar. Quizás así descubramos “coincidencias significativas” que incluso la astrología podría desconocer ahora. Por ejemplo, Plutón en movimiento retrógrado en la carta de Nietzsche, y en oposición al Sol, implica que la Tierra formaba en el momento de su nacimiento una línea recta en la cual a un extremo estaba el Sol y al otro (el más lejano) se ubicaba Plutón. Para los planetas internos, un movimiento retrógrado significa mayor cercanía con la Tierra (y por tanto una mayor intensidad de su “influencia astrológica”), pero para un planeta de órbita tan excéntrica como Plutón, en el caso de Friedrich Nietzsche por ejemplo, estaba más lejos de la Tierra, porque estaba cercano a su propia afelio.
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De manera que creo que sería conveniente estudiar las distancias físicas planetarias para confirmar nociones como las siguientes: que Plutón produce, cuando pasa a los primeros grados de un signo, condiciones y predisposición para grandes y terribles guerras; o que algunos planetas exteriores como los gigantes Júpiter y Saturno establecen, con los aspectos que forman entre ellos y la Tierra, períodos de terremotos y actividad volcánica en nuestro planeta (y seguramente en otros).

NOTAS

1. Dane Rudhyar en Las casas astrológicas. La experiencia individual en un marco de referencia. Editorial Kier. Tercera edición.
2. Derek y Julia Parker. Nuevo gran libro de la astrología. Alfadil Ediciones, Editorial Debate. Cuarta edición.
3. Dane Rudhyar. Las casas astrológicas. La experiencia individual en un marco de referencia. Editorial Kier. Tercera edición.
4. Derek y Julia Parker. Nuevo gran libro de la astrología. Alfadil Ediciones, Editorial Debate. Cuarta edición.
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Comentario sobre el signo ascendente de Friedrich Nietzsche

Luego de estos ocho años que han pasado, en los que mi conocimiento astrológico ha avanzado, he llegado a una conclusión, definitiva por lo menos por ahora, sobre el problema del signo ascendente de Nietzsche. He decidido aceptar que la hora de nacimiento de Nietzsche debió haber sido tal que la cúspide de la casa 1 en su carta natal debió haber caído en los últimos grados de Escorpio. La energía de un signo determinado es muy fuerte en los primeros grados del signo y muy débil en los últimos tres grados, espacio en el cual el ascendente escorpiano de Nietzsche se tiñe con la energía ya invasiva de Sagitario en ese punto. Lo que ocurre es, como escribí en el artículo, que el ascendente se encuentra “en estrés” (igual que le ocurre a los planetas que se encuentran en los últimos tres grados de una casa determinada): esto significa que el ascendente se comporta como si quisiera pertenecer a ambos signos o como si no supiera a cuál signo pertenecer completamente. He observado este mismo fenómeno en tres personas que conozco de primera mano. Lo que eso produce en la práctica es que la persona se comporta como si algunas veces fuese Escorpio y otras veces Sagitario. Pero la ambigüedad es tensa y conflictiva para la psique, porque los signos sucesivos pertenecen a elementos antagónicos (Escorpio es agua, Sagitario es fuego), lo que otorga al ascendente un carácter agitado, de crisis y transformaciones o adaptaciones fallidas. Esto es más drástico cuando el ascendente “en estrés” se produce de tierra a fuego.
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El tono sagitariano del ascendente de Nietzsche se hace evidente en todo lo que hizo, pero en la manera como lo hizo se refleja la energía escorpiana. Su verbo incisivo, su necesidad casi compulsiva de “destruir” o erosionar las estructuras tradicionales de la sociedad (la religión mayoritaria, la política continental, la visión rígida de la Academia), de transformar a la fuerza todo lo que le rodeaba… todo esto es reflejo del ascendente escorpiano. Que los protocolos psicológicos de conducta no logren resolverse felizmente, o adecuadamente, se debe también a que la energía del signo en los últimos grados de su segmento, se encuentra en “estado de fallecimiento”, como la luz del sol en el atardecer.

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Escorpio a Sagitario: agua y fuego, momento poderoso pero peligroso de la consciencia, momento crítico de transformaciones delicadas y liberadoras.