Ser (en tres niveles)

Nivel 1: las apariencias, los detalles, la separación

Soy hombre. Soy mujer. Soy joven. Soy viejo. Soy alto. Soy bajo. Soy gordo. Soy flaco. Soy blanco. Soy negro. Soy amarillo. Soy marrón. Soy albino. Soy niño. Soy anciano. Soy feo. Soy atractivo. Soy americano. Soy europeo. Soy asiático. Soy indígena. Soy rico. Soy pobre. Aquí estás atrapado en la individualidad, en el yo, en el ego. Apenas vez lo que está más allá.

Nivel 2: la esencia humana, la unión de la especie

Aquí sólo soy persona. Soy ser humano. Soy ciudadano del mundo. Soy miembro de esta humanidad. Soy Homo sapiens. Aquí tengo forma humana y es lo único que importa. No soy animal, no soy planta, no soy insecto, no soy ave, no soy pez, no soy reptil. Aquí has trascendido la individualidad, el yo, el ego. Aquí vez que estás en la comunidad, en el grupo, en la masa, en la gran familia humana. Ya pasaste el nivel anterior, pero aquí apenas vez lo que está más allá.

Nivel 3: la profundidad del ser

Ayer fui humano, pero en la vida anterior fui animal. En otras he sido fantasma, demonio, un ser de luz. Mira la profundidad del ser: ser humano es también un accidente. Mira como muta el ser, mira como asume diversidad de formas, de expresiones. No fuiste siempre un humano. No serás siempre un humano. El ser no tiene forma fija. Nunca la tuvo. Nunca la tendrá. En el fondo, todos los seres vivos compartimos la misma esencia de ser, la misma profundidad de ser. Aquí vas más allá incluso de la comunidad, de tu grupo actual. Aquí ves la unidad de todos los grupos. Después de este nivel no hay nada más.

___________________________________

Cada nivel tiene aspectos buenos y malos. En el primer nivel encontramos el universo de expresión de los ismos e ideologías más terribles de la humanidad, en este mundo y todos los otros mundos como la Tierra: el racismo, el sexismo, la homofobia, el machismo, la esclavitud, el clasismo, el elitismo, la xenofobia, etc. Este es el nivel más básico, el más ordinario, el más común. Grandes masas de personas viven en este nivel y apenas llegan a vislumbrar los otros dos. La evolución de la humanidad comienza aquí. Este es el piso de la evolución, el nivel más bajo de la evolución mental, emocional, social, cultural, espiritual y moral. Aquí todos somos diferentes y esto es lo único que la persona logra ver: diferencias, distinciones, separaciones.

En el segundo nivel la persona ha dado un paso adelante en la evolución de consciencia. Los detalles que separan y diferencian ya no son tan importantes. Si estás en este nivel de ser o de consciencia, ya no es posible que seas racista o sexista u homofóbico o xenofóbico. Aquí todos somos iguales. Aquí todos somos lo mismo: humanos. Las diferencias se desvanecen. No es que no sean importantes, sino que la esencia común es aquí más importante. La esencia común es lo que une, es lo que da tolerancia y comprensión. Los grandes ideales filosóficos, religiosos y políticos aparecen aquí. La idea de la humanidad como gran hermandad, como gran familia. Aquí la humanidad comienza a construir grandes proyectos colectivos, globales, planetarios: uniones de países formando bloques regionales, organismos internacionales, derechos humanos, la idea de paz mundial. Este es el nivel actual de evolución de esta humanidad. Aquí la humanidad de esta Tierra se encuentra estancada, estudiando las pruebas, aplicando los exámenes. Pero hay en este nivel un problema: el problema del especismo. Aquí el ser humano puede sentirse superior al resto de los seres vivos. Aquí el ser humano puede sentirse dueño y señor de la Tierra. Y así destruye y contamina el planeta, en un esfuerzo colectivo que no considera la supervivencia de la vida toda a largo plazo. Aquí el ser humano también puede ser exo-xenofóbico: el desprecio y discriminación de los seres inteligentes de otros mundos, la creencia de que somos diferentes (mejores) que los visitantes del espacio, cuando la mayoría de ellos en realidad también son humanos. Porque ser humano no es una forma exclusiva de la Tierra. Es una forma universal, una forma cósmica que aparece en millones y millones de mundos.

El tercer nivel es el más evolucionado y el más difícil de entender. Sólo aquellos que están en el segundo nivel pueden vislumbrar un poco de qué se trata este tercer nivel. Y aún así sienten cierta sospecha, cierto recelo, cierta duda. Es el orgullo de ser humano, que se siente cómodo con su forma humana y no cree que el ser pueda adquirir otras formas. Para acceder a este nivel, el ser humano debe vencer su orgullo humano, su complejo de superioridad y la creencia de que los seres están separados y son cosas fijas. Aquí comprendemos que el ser no son estas formas físicas, externas, mundanas: estas formas sólo son adquisiciones del ser. El ser adquiere estas formas para poder existir en el mundo. Y el ser humano es sólo una de estas formas. Aquí se han trascendidos todos los vicios y cosas malas del primer nivel, pero también se ha trascendido el especismo o el orgullo humano que es el peligro del segundo nivel. Aquí no pierdes el sentido de pertenecer a una comunidad humana, pero comprendes que la comunidad de los seres vivos es más grande, es mayor. Aquí tu comunidad espiritual se convierte en la comunidad de todos los seres vivos, incluyendo aquellos que viven en otros mundos y en otros planos de existencia. El nivel dos es planetario en una parte de su parcialidad (la parte humana). Este nivel es planetario en su totalidad (toda la vida en su conjunto) y va más allá: es el nivel que va hacia lo cósmico, hacia lo verdaderamente universal.

NGC_4414_(NASA-med)

Estructura del universo observable en un gráfico

Espero ser disculpado por el autor original de este gráfico. Ha llegado a mi en inglés y no he podido rastrear quién hizo el original. Lo traduje al español para poder publicarlo aquí y en redes sociales. Lea la nota sobre el posible autor original de la ilustración al final del artículo. Es un excelente gráfico para explicar no sólo la ubicación de nuestro planeta con respecto a los objetos cósmicos que nos rodean sino también para tener una idea de lo inmenso que es el universo. Y eso que hablamos solamente del universo observable, que es sólo una parte de todo el universo.

En una discusión sobre la existencia de Federaciones o Confederaciones de Mundos (asociaciones de múltiples civilizaciones en el espacio) una persona preguntó cuántas (con)federaciones podían haber en el universo. De aquí vino el interés y la utilidad de este gráfico. Yo respondí lo siguiente: Nada más en nuestra galaxia podrían haber miles de sistemas solares con planetas habitados [1]. Dada la edad relativa de la Vía Láctea (nuestra galaxia), es muy posible que por lo menos la mitad de esas civilizaciones estén agrupadas en alguna forma de (con)federación de mundos. Eso significaría que en este momento en nuestra galaxia podría haber cientos (por ejemplo, quinientas) (con)federaciones de mundos. Habría que realizar un cálculo similar con las galaxias del Cúmulo de Virgo, el cúmulo de galaxias a la cual pertenece la Vía Láctea. Algunas de ellas son más pequeñas que la nuestra, otras son más grandes, pero la edad relativa de todas es bastante similar, según tengo entendido. Entonces, en promedio, para cualquier galaxia del tamaño aproximado de la nuestra y de la edad aproximada de la nuestra, podríamos asumir el mismo número de (con)federaciones que calculamos para la Vía Láctea, digamos quinientas en este momento [2]. Ahora, en el universo observable hay cientos de millones de galaxias como la nuestra, por lo que deberíamos multiplicar ese número por quinientos, y el resultado sería el número de (con)federaciones que hay en el universo observable solamente en las galaxias que se parecen a la nuestra.

Ahora veamos el gráfico…

estructura-del-universo-observable-desde-la-tierra

Comenzamos arriba a la izquierda, con la Tierra, el planeta donde vivimos. En número 2 vemos el Sistema solar, dentro del cual la pequeña Tierra orbita, bastante cerca del Sol y sin ser uno de los planetas más grandes del sistema. En el número 3 vemos el Vecindario Solar, un volumen con un radio de 60 años-luz aproximadamente. Este volumen incluso 66 estrellas cercanas al Sol que forman 50 sistemas estelares [3]. La Vía Láctea es tan grande que nuestro Vecindario Solar es sólo un pequeño punto en medio de uno de esos majestuosos brazos que vemos en la ilustración del número 4. El diámetro medio de nuestra galaxia es de 100.000 años-luz, y contiene entre 200.000 y 400.000 millones de estrellas [4]. Yo en verdad creo que nuestro cálculo de quinientas (con)federaciones de mundos se queda corto para nuestra galaxia.

Pero la cosa no se termina allí. Por muy grande que sea nuestra galaxia, tanto que nos cuesta imaginarlo, ella no es más que un pequeño disco de luz dentro del Grupo Local de Galaxias, número 5, una agrupación de unas 33 galaxias. Los grupos de galaxias se acercan entre sí formando una especie de racimo o filamento de galaxias. El “racimo” o “filamento” dentro del cual está nuestra galaxia se llama el Supercúmulo de Virgo, número 6 en el gráfico. El Supercúmulo de Virgo o Supercúmulo Local, como también se le llama, contiene aproximadamente cien grupos de galaxias, y su tamaño es tan grande que ya no podemos seguir hablando de años-luz porque nos quedamos cortos. Aquí tenemos que hablar ahora de megaparsecs. Por ejemplo, la longitud de este filamento de grupos de galaxias que llamamos Supercúmulo de Virgo es de unos 33 megaparsecs, que en años-luz son unos 107 millones. Según lo que han observado los astrónomos, astrofísicos y cosmólogos, todas las galaxias en el universo se agrupan en este patrón o esquema de “filamento” o “racimo”, con inmensas “burbujas” o espacios vacíos, lo cual podemos ver bien en el número 7, los Supercúmulos Locales. Esta estructura se repite en el universo hacia todas las direcciones en que observamos, y le da al universo una apariencia de “tejido”, como el tejido que forman las neuronas en el cerebro. Mira por ejemplo la siguiente imagen comparativa:

original_brain-and-universe

Aunque se trata de un gráfico generado por computadora (no una fotografía), se sabe que los supercúmulos locales se agrupan así, como en la imagen de la derecha, algo que se parece mucho a cómo se agrupan las neuronas en el cerebro (imagen de la izquierda).

Para terminar, el Universo Observable, número 8, es un campo infinito (puesto que no hemos descubierto sus límites o bordes o finales). Este campo infinito está lleno de estos filamentos o racimos que son los Supercúmulos de galaxias. Parece ser siempre lo mismo en todas direcciones, es decir, que la estructura del universo es homogénea por lo menos a una escala realmente cósmica. En esa imagen de número 8, ¿puedes imaginarte a la Tierra, allí como un punto minúsculo dentro de ese entramado de filamentos de galaxias? ¡Ni siquiera! Un punto apenas en esa estructura gigantesca es nuestro Grupo Local de Galaxias. Y la Tierra no es más que apenas un punto minúsculo dentro de este Grupo Local.

Creo que necesitamos mentes de varios gigas de RAM para poder siquiera visualizarlo.

_______________________

[1] Es curioso cómo cambian los paradigmas. ¿Acaso no es cierto que en el ámbito científico/académico, en las décadas de 1950 a 1980, los científicos consideraban que la vida biológica era tan especial, tan rara, que el número de planetas habitados solamente en nuestra galaxia debía ser muy reducido? De allí por ejemplo la presuposición de Isaac Asimov, en su serie de novelas Fundación, de que en nuestra galaxia el único planeta donde apareciera vida biológica hubiera sido el nuestro. Con el cambio de milenio los científicos se han abierto un poco más y ahora son varios los que admiten la verosimilitud de la idea de que la vida biológica se produzca en realidad con bastante frecuencia y facilidad en una galaxia grande y adulta como la nuestra. El paradigma ahora es aceptar la posibilidad real de que la vida biológica sea tan abundante (debido a la suposición lógica de que las civilizaciones avanzadas se propagan y colonizan los mundos inhabitados) que solamente en nuestra galaxia haya varios miles de planetas habitados por seres vivos biológicos.

[2] En base a lo que expresamos en la nota anterior, si el número de mundos habitados es de varios miles, entonces el número de (con)federaciones en nuestra galaxia aumentaría proporcionalmente. Ya no tendríamos que hablar de quinientas sino de mil o dos mil o tres mil, lo cual parece un número impresionante para sólo una galaxia. Pero cuando uno analiza el gráfico que explicamos aquí en este artículo, lo grande que es solamente nuestra galaxia, un número de tres mil (con)federaciones en verdad no resulta exagerado.

[3] Una lista estándar del Vecindario Solar está disponible en Wikipedia con la lista de estrellas:

https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Estrellas_m%C3%A1s_cercanas

[4] El artículo de Wikipedia sobre la Vía Láctea también es muy bueno, para comenzar a estudiar el tema:

https://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%ADa_L%C3%A1ctea

El gráfico original en inglés:

science-outer-space-galaxies-solar-system-earth-milky-way-diagram-solar-interstellar-neighborhood-lo-images-478811

Al parecer, este gráfico es una re-elaboración de una ilustración original de Andrew Z. Colvin, la cual encontramos en la siguiente página de Wikipedia:

Exposición sobre la energía oscura

Sigo viendo las conferencias del Instituto de Física Teórica IFT. Ésta se llama:

BigBOSS: Iluminando la Energía Oscura del Universo (Francisco Prada)

La energía oscura repele. La gravedad atrae. La gravedad es una fuerza realmente muy tenue que coexiste con la materia bariónica, es decir, con la masa de materia ordinaria. Entonces, ¿podría ser la energía oscura (definida como presión cósmica) una forma de antimateria que, de manera análoga a la materia bariónica coexiste con una fuerza (la gravedad) que, en el caso de la energía oscura sería algún tipo de antigravedad o contragravedad? ¿Y si la energía oscura en realidad es la fuerza, a niveles cósmicos, producida por inmensas nubes intergalácticas de “antienergía” o antimateria en su forma mínima de expresión? Quizás los cúmulos de galaxias producen chorros de esta “antienergía” o antimateria, la cual se va acumulando a lo largo del tiempo en las burbujas vacías que existen entre filamentos de galaxias. Digo, si de acuerdo a lo que se ha observado, la materia bariónica y la materia oscura eran más abundantes en el pasado del universo, y con el tiempo ha ido aumentando la presencia de la energía oscura, lo que se me ocurre imaginar es que, con el paso del tiempo ocurre algún tipo de transmutación de la materia bariónica y de la materia oscura en las galaxias y dicha transmutación es la productora de energía oscura, la cual se va acumulando a medida que el universo envejece.

Quizás al final de todo, la repulsión de la energía oscura y el compactamiento de la materia del universo llegan a un punto extremo en el cual los filamentos de galaxias se comprimen (porque, a pesar de la energía oscura, la gravedad gana la batalla en las regiones de los filamentos) y entonces… No sé. A partir de aquí mi pensamiento se pierde.