El Noble Sendero Óctuple

Cuando comencé a escribir aquí sobre Buddhismo con propósito pedagógico, lo primero que escribí fue este artículo sobre las Cuatro Nobles Verdades. Aquí en Occidente y en nuestro tiempo generalmente esa es la parte de la Doctrina de Buddha que se explica o se enseña primero a un público que puede estar interesado en el Buddhismo. Sin embargo, en la práctica y en tiempos del Bienaventurado, el Dhamma (la Enseñanza del Buddha) siguió otro curso de enseñanza. El Venerable Thanissaro Bhikkhu ha delineado un esquema general o plan de estudio* que refleja los temas o contenidos que el Buddha enseñó a las personas laicas en general. Este esquema está contenido en las descripciones de los suttas y muestran qué enseñaba el Buddha en general cuando las personas se le acercaban por primera vez. Al analizar este esquema de enseñanza búddhico y cómo los suttas lo reflejan, te darás cuenta que la enseñanza de las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Sendero Óctuple en realidad son enseñanzas muy avanzadas que generalmente estaban destinadas sólo a los monjes y monjas, personas que ya habían tomado la decisión de llevar una vida de renuncia (nekkhama):

Primero, el Buddha enseñaba sobre la generosidad (dana). Hay que desprenderse de lo material para ser generosos con los seres que nos rodean. La generosidad crea mérito (fruto beneficioso para el futuro) y destruye la raíz de la codicia, que es muy común en la persona laica.

Segundo, el Buddha enseñaba la virtud o conducta virtuosa (síla) en la forma de los preceptos. Sean cinco, ocho o diez preceptos, todos son formas resumidas del estilo de vida de un ser iluminado, despierto. Aquí también se habla de los Días Uposatha, días especiales de luna llena, luna nueva, cuarto creciente y cuarto menguante, en los cuales los Discípulos Nobles renovaban sus votos de cumplir los preceptos y las personas laicas podían emular esa renovación en algún grado. La conducta virtuosa (síla), es la segunda cosa que crea mérito para la persona, que destruye el efecto de las raíces del mal y reduce las contaminaciones mentales. Tiene sentido entonces, que sea el segundo tema a enseñar a las personas laicas.

Tercero, el Buddha enseñó sobre el cielo (sagga) o reinos celestiales. Al contrario de lo que tienden a creer los buddhistas occidentales que no se adhieren a ninguna tradición, el tema de los reinos celestiales, los 31 planos de existencia y cómo renacer (o no) en ellos, es parte de la Doctrina y Filosofía de Buddha. No es un añadido posterior de la tradición o de un pueblo “ignorante” que creía en “supersticiones”. Los cielos y los infiernos, la mutación del ser por causa del renacimiento, debe ser enseñada porque está directamente conectada con la ley del kamma y del comportamiento virtuoso.

El cuarto tema enseñado por el Buddha solía ser el tema de los impedimentos o desventajas (adinava). Es la enseñanza que dice que la existencia mundana puede ser placentera pero a largo plazo no lo es y es causa de retraso. Incluso el deseo de renacer en reinos celestiales y vivir en placeres celestiales causará impedimentos o retrasos en la liberación del samsára. Por lo tanto, para evitar los impedimentos, las desventajas, los retrasos inherentes a la vida mundana (y aquí “vida mundana” incluye la existencia en reinos celestiales), es necesario enseñar el siguiente tema…

Quinto, la renuncia (nekkhamma). Renuncia significa abandonar el deseo de existencia mundana, el deseo de no-existencia y de cualquier proceso que nos enganche en el samsára y en la ignorancia. Puedes llevar una vida virtuosa para renacer en un reino celestial pero aún mejor que eso es llevar una vida aún más virtuosa (el Noble Sendero Óctuple) para extinguir completamente el combustible que da continuidad al devenir del ser (bhava, traducido como renacimiento) y la existencia en el samsára. Renuncia es lo caracteriza a los monjes y monjas, literalmente mendigos renunciantes (personas que renuncian al mundo y a los placeres mundanos, incluidos los placeres celestiales). Aquí te das cuenta que el objetivo de la enseñanza de los impedimentos y de la renuncia es establecer a la persona en el camino al Nibbána… pero aún no te enseña el Buddha aquí los detalles de cómo lograr ese camino, ni siquiera las Cuatro Nobles Verdades.

Enseñanza grandual del Buddha.
La primera parte de la enseñanza (los cinco primeros puntos), el nivel básico, solía enseñarla el Buddha a los laicos. Cuando la persona hacía el voto de renuncia, se convertía en monje o monja. Entonces el Buddha le enseñaba las Cuatro Nobles Verdades, enseñanza avanzada de la cual el Noble Óctuple Sendero es la parte más avanzada. Los preceptos (que algunos creen que el Buddha no los enseñó), son la parte central del Noble Sendero. La meditación es la parte más avanzada del Noble Sendero. La meta de toda esta enseñanza era lograr alguno de los cuatro niveles de Despertar en esta vida. Algunas personas laicas lograban alguno de los cuatro niveles con sólo escuchar un discurso del Buddha o de algún otro monje. Esto ocurría porque la persona ya tenía un cierto logro acumulado de existencias anteriores.

Sexto, las Cuatro Nobles Verdades (cattari ariya saccani). Después de todo lo anterior, es decir, después de que el Buddha le enseñaba a la persona laica la enseñanza sobre dana (generosidad), síla (virtud), sagga (el cielo), adinava (impedimentos), y nekkhama (renuncia), venía entonces la enseñanza sobre las Cuatro Nobles Verdades. En otras palabras, las Cuatro Nobles Verdades fueron normalmente la enseñanza inicial de la persona que se admitía como monje o monja en la Sangha, la Escuela-y-Comunidad del Buddha. Los cinco temas anteriores son una base y este tema es el verdadero comienzo del entrenamiento y disciplina de los Buddhas y los Arahants. Las Cuatro Nobles Verdades es una enseñanza extensa y profunda que abarca todo lo que el Buddha quiso enseñar a sus discípulos ordenados como monjes y monjas renunciantes:

  • La Noble Verdad sobre dukkha (dukkha ariya sacca). Aquí el Maestro enseñó el tema de dukkha (malestar, insatisfacción, angustia, dolor, sufrimiento), y el tema del samsára (la ronda de renacimientos) en detalle.
  • La Noble Verdad sobre la Causa de dukkha (dukkha samudayo ariya sacca). Aquí el Maestro enseñó sobre tanha (el deseo vehemente) y sobre avijja (ignorancia, no-conocimiento), que son los combustibles del renacimiento y del sufrimiento.
  • La Noble Verdad sobre la Extinción de dukkha (dukkha nirodho ariya sacca). Aquí el Maestro enseñó en detalle sobre el Nibbána (Extinción-del-fuego, lo Supremo, la Gran Alegría).
  • La Noble Verdad sobre el Sendero que conduce a la Extinción de dukkha (dukkha nirodha gamini patipada ariya sacca). Esto es en detalle el Noble Sendero Óctuple.
Enseñanza grandual del Buddha_cuatro nobles verdades.
El Noble Sendero Óctuple es la práctica y disciplina de la Cuarta Noble Verdad. Su objetivo es lograr el Despertar y el Nibbána en esta vida.

Este último punto lo dividimos en tres partes generales (siguiendo la manera en que lo hizo el Buddha) para aprenderlo mejor:

Primera parte: Discernimiento o conocimiento (pañña):

1. Entendimiento Correcto (samma-ditthi). Canónicamente este componente se describe con los contenidos de las Cuatro Nobles Verdades. Pero en la práctica esto significa que la persona debe conocer ya aquí los temas de la acción intencional (kamma), su resultado (vipáka), las acciones hábiles e inhábiles (kusala, akusala), el renacimiento y el samsára, los cinco cúmulos de existencia, el despertar y el nibbána. Estos temas forman el contexto y el sentido de las Cuatro Nobles Verdades y de todo lo que enseñó el Buddha.

2. Intención Correcta (samma-sankappo). La intención correcta está compuesta por tres intenciones: la intención de la renuncia, la intención de la benevolencia y la intención de la inofensidad. La renuncia ya se llevó a cabo en el número 5 de la enseñanza gradual. La intención de la benevolencia se lleva a cabo con la práctica de metta. Y la intención de inofensividad se lleva a cabo con la práctica de karuna (compasión) y ahimsa (inofensividad, no-violencia).

Segunda parte: Virtud (síla):

3. Habla Correcto (samma-vaca). Básicamente son cuatro conductas: abstenerse del habla falso (musavada veramani), abstenerse del habla difamatoria (pisunaya vacaya veramani), abstenerse de hablar con dureza (pharusaya vacaya veramani), y abstenerse del habla ocioso (samphappalapa veramani). Todo esto está presente en los 5 y los 8 preceptos.

4. Acción u Obrar Correcto (samma-kammanto). Consiste en: abstenerse de tomar la vida (panatipata veramani), abstenerse de tomar lo que no es dado (adinnadana veramani), abstenerse de conducta sexual errónea (kamesu miccha-cara veramani). Esto también está incluido en los 5 y 8 preceptos. En el caso de los monjes/monjas, la abstención de la conducta sexual es completa (deben vivir en celibato o brahmachariya, como lo hizo el Buddha durante sus últimos 45 años de vida).

5. Medios de vida Correctos (samma-ajivo). Para personas laicas, esto comprende:  las ganancias deben adquirirse por medios legales, pacíficamente, honestamente, y sin causar daño o sufrimiento a otros seres. Los trabajos incorrectos son: tráfico (compra, venta, fabricación) de armas, tráfico de seres vivos (animales para consumo, compra-venta deportiva de seres vivos, trata de personas y compra-vent de niños), de producción de carne (mataderos, carnicerías, pescaderías, etc), producción y tráfico de venenos y de intoxicantes (drogas, alcohol). Para los monjes y monjas, todo tipo de trabajo está prohibido: el trabajo de los monjes es meditar, estudiar el Dhamma y dar charlas de Dhamma.

Tercera parte: Concentración (samadhi):

6. Esfuerzo Correcto (samma-vayamo). El esfuerzo correcto consiste en los llamados cuatro esfuerzos:  prevenir el surgir de estados mentales insanos no surgidos, abandonar estados mentales insanos ya surgidos, hacer surgir estados mentales sanos no surgidos aún, mantener y perfeccionar estados mentales sanos ya surgidos.

7. Introspección o Vigilancia Correcta (samma-sati). Básicamente es la práctica de los cuatro fundamentos de la atención (cattaro satipatthana).

8. Concentración Correcta (samma-samadhi). Es lo que nosotros llamamos “meditación” pero que incluye varias técnicas y métodos. Básicamente son dos cosas: la meditación o cultivo de la serenidad (samatha-bhavana) y la meditación o cultivo de introsprección (vipassana-bhavana). Con estas prácticas se logran los jhana, que son un acercamiento a la experiencia del Nibbána en esta vida. Aquí también se incluyen los distintos tipos de contemplación buddhista y las llamados cuatro moradas sublimes (brahma-vihara).

Enseñanza grandual del Buddha_noble sendero octuple.
Los ocho componentes del Noble Sendero Óctuple en detalle.

Y he aquí todo el plan de estudio o esquema de enseñanza que el Buddha utilizó en general para enseñar el Dhamma. Como verás, el Noble Sendero Óctuple es la Enseñanza Última y Más Avanzada del Buddha, la enseñanza que estaba reservada en detalle para los monjes y monjas y que sólo los más avanzados, los Buddhas y los Arahants (santos iluminados), dominan completamente.

Es totalmente natural que tratar de comprender el Noble Sendero Óctuple sea difícil. A mí me costó un mundo, si quiera comprenderlo desde un punto de vista meramente intelectual. Fíjate qué grande es la sabiduría del Maestro: sólo cuando hube estudiado y puesto en práctica (aunque sea en un pequeño grado) todos los temas que preceden a las Cuatro Nobles Verdades, según este esquema que te he mostrado aquí, pude finalmente comenzar a entender el Noble Sendero Óctuple. Y aún así, una cosa es entenderlo intelectualmente y otra cosa muy diferente es ponerlo en práctica. De manera que aquí sólo te puedo decir que, como persona laica que ha podido poner en práctica sólo un pequeño porcentaje de esta Enseñanza tan Avanzada, y sólo por muy poco tiempo aún, lo que te puedo explicar del Noble Sendero será solamente una tosca introducción o acercamiento: sólo un bhikkhu o bhikkhuní, un monje o una monja, tendrá la habilidad para enseñarnos adecuadamente el Noble Sendero, puesto que ellos viven en él todos los días. De hecho, el otro factor que me ayudó en entender (lo poco que entiendo) el Noble Sendero fue la posibilidad de acercarme a la Sangha y escuchar y leer las Charlas del Dhamma de los Venerables Bhikkhus y Bhikkhunís que las han puesto a nuestra disposición en Internet. Esto fue lo que finalmente me dio el ingrediente que necesitaba para poder adquirir esta visión general del Noble Sendero. Y esto sólo es el comienzo.

¿Por qué dividir el Noble Sendero en tres partes?

Por un lado ocurrió lo siguiente: el Buddha, quizás por razones pedagógicas o para resumir el Noble Sendero cuando hablaba frente a personas laicas, se refirió muchas veces a la triada conocimiento (pañña), virtud (síla) y concentración (samadhi). En los suttas se ve que esta triada es otra forma de exponer o mencionar el Noble Sendero Óctuple, y que cuando el Buddha explicada estas tres cosas en detalle en realidad se estaba refiriendo a los componentes individuales del Noble Sendero Óctuple.

Por otro lado los monjes y monjas saben desde hace 2500 años que dividir el Noble Sendero Óctuple en estos tres componentes tiene una razón práctica muy importante, y seguramente el Maestro lo ideó de esa manera cuando hablaba de pañña, síla y samadhí en ese orden específico. Y esa razón práctica es que, cada una de estas tres partes forma un escalón o peldaño que sirve de base a la parte siguiente: pañña sirve de base a ambos síla samadhí, síla sirve de base a samadhí, de manera que es imposible llegar a samadhí (concentración, meditación) sin completar primero pañña y síla. También ocurre que, al completar samadhí y lograr el Despertar (la iluminación), la persona completa definitivamente los dos niveles anteriores. Uno vuelve a síla y a pañña, y los completa definitivamente a partir del momento del Despertar. Es un círculo, un ciclo, como el euroboros que se muerde la cola. Pero samadhí es la parte más difícil, la que requiere más esfuerzo, entrenamiento y disciplina.

Pañña

Sabiduría o discernimiento (pañña). Los dos primeros componentes del Noble Sendero. Sin Entendimiento Correcto e Intención Correcta la persona no es capaz de asumir la conducta virtuosa (síla) por las razones correctas o de la manera correcta, menos aún dedicarse a los ejercicios de concentración y meditación que constituyen samadhí. El primer paso en el Noble Sendero es estudiar el Dhamma y llegar a comprenderlo para asumirlo y practicarlo con la voluntad e intención correcta. Por eso pañña se podría traducir también como conocimiento, discernimiento. En este nivel del Sendero, sin haber logrado el Despertar, pañña es algo meramente intelectual, mental, un conocimiento instrumental. Si este conocimiento instrumental no está bien, todo lo demás saldrá mal, porque es como comenzar con el pie incorrecto. Por ejemplo, aclarar el asunto de la “reencarnación” es una tarea del primer componente, porque los que practican el Noble Sendero deben saber desde el principio que no poseemos un yo metafísico o un alma inmortal, lo cual es una opinión o punto de vista incorrecto. Si alguien pretende practicar el Noble Sendero para alcanzar la inmortalidad del alma, ya está comenzando mal todo el entrenamiento.

Entonces, en la primera fase del Sendero, hay que corregir todas las ideas erradas que uno pueda tener sobre la realidad. Luego de tener el punto de vista correcto, uno debe tener la intención correcta (sammasankappa). Esto es: practicar por las razones debidas, por las razones adecuadas. Algunas personas creen que por ser buddhista uno no debe tener ninguna opinión o perspectiva sobre el mundo o sobre la existencia. Tienen la idea de que la iluminación búddhica es como una especie de trance donde uno no piensa nada ni dice nada ni opina nada. Esto no es así. El Buddha-Dhamma es una Religión y una Filosofía. Posee una perspectiva, una visión, una opinión particular sobre el mundo y sobre la existencia. Lo primero para comenzar el Noble Sendero es adquirir esa perspectiva, esa visión, esa opinión que el Buddha llamó Entendimiento Correcto. Luego del Entendimiento Correcto vienen las Intenciones Correctas: uno no se pone en el Noble Sendero para continuar viviendo enganchado al mundo y a los placeres mundanos. Eso es lo contrario de la intención correcta de la renuncia. Uno no se pone en el Noble Sendero para generar odio y desprecio y maltratar a los seres que nos rodean. Eso es lo contrario de la intención correcta de la benevolencia. Y uno no sigue este Sendero para hacer daño a los otros seres y aumentar su sufrimiento. Eso es lo contrario de la intención correcta de la compasión y de la inofensividad.

Teniendo este principio adecuado, correcto, los dos primeros componentes que son como el pie derecho y el pie izquierdo con los cuales uno va a caminar en el Sendero, entonces uno se dedica a la virtud o comportamiento correcto (síla). También podemos ver que por medio de síla llevamos a cabo las intenciones correctas.

Síla

Virtud o conducta virtuosa (síla). Los siguientes tres componentes del Noble Sendero: Habla Correcto, Acción Correcta y Medios de vida Correctos. Habiendo entendido intelectualmente de qué se trata el Dhamma, la práctica del Dhamma, y cuáles son las razones por las cuales uno debe ponerlo en práctica, la persona entonces toma el voto de cumplir los preceptos (los cinco, los ocho, los diez, a los más de doscientos preceptos que asumen los monjes y monjas). La conducta virtuosa cómo estilo de vida está diseñada por el Buddha como una dieta mental y moral de purificación: por medio de ella la persona elimina las contaminaciones mentales, las deja de producir, y comienza a producir mérito y kamma luminoso (y transparente) para poder seguir avanzando en el Sendero. Los preceptos también sirven para no hacer daño a los otros seres. Los preceptos nos permiten poner en práctica la benevolencia (metta), la compasión (karuna) y la inofensidad (ahimsa) de las intenciones correctas del Sendero. Es imposible cumplir o realizar estas virtudes sin poner en práctica los preceptos.

Los seres despiertos, los Buddha y Arahants, viven completamente según síla de una manera natural y espontánea, pero nosotros, seres no-iluminados, debemos aprender síla y aferrarnos a ello para poder lograr más adelante el Despertar. Una vez que uno logra el Despertar uno ve completamente la lógica y síla como característica fundamental, natural, de un ser despierto. Sin síla, la persona JAMÁS Y DE NINGUNA MANERA podrá avanzar en la meditación, en los ejercicios de samadhí, la tercera parte del Sendero. Síla es el entrenamiento que nos permite purificarnos, nos permite dejar de seguir sembrando kamma oscuro, nos permite destruir todas las raíces del mal en nuestra mente. Esta parte del Sendero está dedicada a la tarea de limpiarnos y desvincularnos de todas las cosas malas y oscuras que nos atan al mundo y al samsára. ¿Cómo podríamos lograr el Despertar, la Iluminación y el Nibbána si todavía estamos sucios, impuros, contaminados, atados a todas las cosas del mundo? Eso es imposible.

Samadhí

Concentración (samadhi). Abarca los últimos tres componentes del Noble Sendero. Son los componentes que tienen que ver específicamente con la meditación y todos los ejercicios de entrenamiento mental (samatha, vipassaná, jhanas, etc). Es la parte más avanzada del Noble Sendero: Esfuerzo Correcto (ejercicios mentales y entrenamiento mental para purificar la mente), Vigilancia o Atención Consciente Correcta (un tipo de contemplación, reflexión y meditación que permite exterminar innumerables fantasías y venenos de nuestra mente) y Concentración Correcta (lo que nosotros llamamos meditación en sí, que puede ser samatha o puede ser vipassaná, y los jhana que se obtienen y que son una “probadita” del Nibbána aquí y ahora en esta vida). La Concentración Correcta también incluye el ejercicio espiritual de irradiar estados mentales puros y virtuosos, las cuatro Moradas Sublimes.

En esta parte del Noble Sendero el discípulo se purifica definitivamente de sus contaminaciones mentales (el primer nivel de purificación es con los preceptos, en síla). También, por medio de sus ejercicios de concentración y meditación logra destruir las tres raíces del mal en su mente. Esto es otro nivel de purificación. También, gracias a la introspección y evaluación de su propia mente el discípulo logra confirmar la verdad de una parte de lo que aprendió en pañña, y termina de comprender por qué es tan importante y necesario la parte de síla. Aquí pañña y síla crecen, se intensifican, se vuelven más reales, tienen sentido, nacen de forma natural en la mente del discípulo. Por medio de la meditación de introspección (vipassaná) la persona finalmente descubre por sí mismas las verdades que hasta ahora habían sido “teoría”, por ejemplo cómo funcionan los cinco cúmulos del apego (pañcakkhanda), las tres características universales (tilakkhana), y la presencia y mecanismo de las tres raíces del mal en la propia mente.

Al principio el practicante del Dhamma comienza con fe (saddhá), luego en samadhí logra confirmar por sí mismo los objetos de esa fe. La fe se convierte en confianza confirmada, verificada. Finalmente, si cumplió todos los procedimientos y exterminó todas las impurezas, comprobará por sí mismo que el Despertar es real y que el Nibbána existe y es posible alcanzarlo. Al lograr la liberación y el Nibbána por sí mismo, el discípulo conforma que todo esto es real. Originalmente la meta de todo este entrenamiento era que la persona lograse alguno de los cuatro niveles del Despertar, por lo menos el nivel de entrar en la corriente (sotápatti). El logro máximo aquí es convertirse en Arahant, pues un Arahant es un sujeto completamente despierto y liberado como un Buddha.

Muchas personas aquí en Occidente aprenden todo esto de la manera incorrecta: aprenden primero a meditar, sin haber cultivado un suelo de conducta virtuosa y sin haber comprendido el Dhamma. Es decir, quieren desarrollarse en la parte más avanzada del Sendero sin haber practicado primero las dos primeras partes (pañña y síla), que son necesarias para la tercera. El resultado es que intentan meditar durante años y no logran avanzar nada. O logran algún avance pero se estancan. La razón es que sin conducta virtuosa no podrán avanzar en la meditación. Es como limpiarse un poco cuando meditan por la mañana, pero luego se ensucian con las cosas que dicen, piensan y hacen el resto del día. O meditan por la mañana y también por la tarde, pero eso no es suficiente para contrarrestar las contaminaciones y el kamma oscuro que producen durante las horas que no están meditando. Otros tienen cierta base de conducta virtuosa, pero no les interesa estudiar el Dhamma. Dicen que no les interesa el Buddhismo como religión sino como filosofía. Y entonces no tienen una base de Entendimiento Correcto y de Intención Correcta, que son los pies con los que comenzamos a caminar en el Sendero. De este grupo de personas, las que se dedican a la meditación lo hacen con un entendimiento incorrecto del Sendero o con las intenciones incorrectas: meditan para adquirir poderes psíquicos, o meditan sólo para conocer sus vidas pasadas, o creen que al lograr los jhana podrán comunicarse con espíritus, con Buddhas Inmortales, etc. Todo esto es entendimiento incorrecto e intención incorrecta.

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* Dicho esquema lo he traducido de la siguiente página de Access to Insight (abrirá en otra ventana):

http://www.accesstoinsight.org/ptf/dhamma/index.html

El artículo de Wikipedia sobre el Noble Sendero Óctuple:

https://es.wikipedia.org/wiki/Noble_camino_%C3%B3ctuple


En la lista de referencias del Canon Pali he publicado la mayoría de las fuentes canónicas de las cuales he citado fragmentos de los suttas, en los cuales baso la mayoría de las afirmaciones o explicaciones sobre el Dhamma en este blog (abrirá en otra ventana):

> Referencias del Canon Pali.

Buddhismo Theravada para principiantes en una sola página (abrirá en otra ventana):

> Buddhismo Theravada para principiantes.

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