Por qué abandoné el movimiento esperantista

Me preguntaron el otro día si “sigo con el esperanto”, este maravilloso idioma planificado, creado para la comunicación internacional. Desde que lo aprendí en 2009, no he dejado de valorar y apoyar el esperanto, moral y espiritualmente. Lamentablemente, debido a la polarización política que se vive en mi país (Venezuela) y a la descomposición moral que afecta a muchos ciudadanos, tanto dentro como fuera de Venezuela, en el año 2015 tomé la decisión de desconectarme del movimiento esperantista, tanto el de Venezuela como el del extranjero.

No quiero entrar en detalles del por qué. No quiero dramas. Me fastidian los dramas. Si acuso a alguien en particular o si doy detalles, eso generará una situación de dimes y diretes que no me gustaría para nada. Pero comprendí que tampoco debo quedarme callado porque sólo cuando uno dice lo que uno piensa es cuando las personas pueden conocer los valores morales que uno profesa. Lamentablemente las personas no son muy buenas leyendo los valores morales que se mueven en el silencio o que motivan las acciones silenciosas de uno. Si no hablo, nunca sabrán por qué lo hice. Pero como dice el dicho:

La honestidad no te dará un millón de amigos, pero te dará los correctos.

Y…

Es mejor ser odiado por lo que uno realmente es, que ser amado por lo que uno no es.

Desconectarme del movimiento esperantista en el extranjero lo hice básicamente por dos razones. La primera, que no tengo recursos materiales o económicos para apoyar el movimiento esperantista en el extranjero. El esperanto es un proyecto que requiere personas con dinero y con recursos. Suena algo materialista pero se trata simplemente de un asunto pragmático. Incluso para “consumir” material en esperanto (revista, libros, películas, música, etc) hace falta dinero. No soy una persona exitosa materialmente. Soy bueno como diseñador gráfico, pero eso apenas me da dinero para sobrevivir. Y yo no estoy interesado en convertirme en una carga para las personas generosas que están dispuestas a regalarle algo a uno porque después las malas lenguas dicen que uno busca dinero y regalo con el esperanto y yo no quiero que se diga eso de mi.

La segunda razón es que, comprendí que soy demasiado raro, demasiado no-normal para el movimiento esperantista internacional. Los esperantistas en el mundo buscan y valoran a los colaboradores normales, simpáticos, amigables, esa gente popular que tienen “estrella” o “don de gente”, carisma, esa gente todo el tiempo sonriente que tiene muchos amigos en redes sociales, esa gente que es una “historia de éxito”. Yo no tengo nada de eso. Los colaboradores raros, inusuales, difíciles de comprender y amigables de una manera incomprensible como yo, no son precisamente lo que el movimiento esperantista internacional busca y valora. Este tipo de colaboradores como yo se van quedando aislados, ignorados, incluso ridiculizados dentro del movimiento esperantista internacional. ¿Y para qué pertenecer a un movimiento internacional en el cual estoy aislado, ignorado y ridiculizado, si eso mismo ya lo tengo en mi día a día, con las personas que me rodean en mi propia ciudad y país, en mi propia lengua natal? Pertenecer a un movimiento en esas condiciones es lesivo tanto para mi mismo como para el movimiento en si. Lo más sabio en ese caso es no pertenecer.

Ramón Morales Castel_VEA logotipo.
Logotipo que diseñé en 2009 para la Asociación Venezolana de Esperanto.

En cuanto a las razones de no pertenecer al movimiento esperantista venezolano… Eso lamentablemente tiene que ver con la política. El movimiento esperantista venezolano está “secuestrado” por opositores al gobierno. El problema no es que haya opositores (en toda democracia debe haberlos) o que uno deba trabajar en conjunto con ellos. El problema es que hacen cosas con las que no estoy de acuerdo y no quiero que mi nombre salga asociado con cosas que para mí son inmorales. No es moralmente adecuado que los esperantistas opositores utilicen los grupos de esperanto en redes sociales y en Whatsapp para difundir su propaganda política antigobierno. Esos grupos son para tratar el tema del esperanto, no son para difundir ni chavismo ni oposicionismo. Ni una cosa ni la otra. Los clubes y grupos de estudio donde los opositores son mayoría se convierten en grupos donde el 90% del tiempo se habla de oposicionismo o anti-chavismo. No saben callarse para que otros miembros puedan sentirse bienvenidos. No saben ser neutrales. No saben crear un espacio políticamente neutral donde personas de distinta orientación política puedan sentirse cómodas. Y uno no debería quedarse en un club o grupo de estudio donde uno se siente incómodo, donde el 90% de lo que uno escucha son burlas y chistes sobre aquello que para uno es un tema importante y serio. Yo no soy perfecto pero yo no me burlo ni hago chistes con los temas que para los demás son importantes y serios. Una persona sensible no hace eso.

Ramón Morales Castel_Venezuela Stelo logotipo.
Logotipo que diseñé en 2009 para la revista Venezuela Stelo, órgano oficial de la Asociación Venezolana de Esperanto.

Tampoco estoy de acuerdo con que algunos esperantistas opositores utilicen recursos del gobierno o dólares subsidiados por la Revolución Bolivariana para viajar al extranjero a “representar” a Venezuela en los Congresos Universales de Esperanto. Eso me parece inmoral desde todo punto de vista. Desde el año 2010 sé que varios esperantistas opositores han estado viajando al extranjero, a los Congresos Universales de Esperanto (lo cual básicamente es un viaje de turismo), con ayuda financiera del gobierno, y luego públicamente esas mismas personas siguen con su propaganda opositora de que en Venezuela vivimos en dictadura y que no hay libertad de expresión y que nos estamos muriendo de hambre, etc. ¿Cómo puede alguien recibir ayuda de un gobierno para viajar al extranjero a turistear, VARIAS VECES, y luego decir que ese mismo gobierno es dictatorial, etc? Eso para mí es el comportamiento de personas deshonestas, personas locas, personas moralmente desequilibradas. Cuando todo esto salga a la luz en un futuro, yo no quiero que mi nombre se asocie con estas personas y que después se diga que yo también hice lo que ellas hicieron o que pretendía recibir lo que ellas recibieron del gobierno. Incluso en el 2015 ya algunos esperantistas hacían chistes con esta situación: “Dicen que si aprendes esperanto el gobierno te da dólares para viajar al extranjero una vez al año”. Lo decían algunos esperantistas opositores. Para ellos todo esto es un chiste, una comedia. Comencé con el esperanto en el año 2009 y dejé de ser opositor en el año 2010 y NUNCA he recibido ayuda financiera del gobierno ni dólares subsidiados por la Revolución Bolivariana para viajar al extranjero. Esto es la verdad y esto es lo que quiero que se diga de mi en el futuro.

Revista Venezuela Stelo Nro 94_portada.
Portada de la revista Venezuela Stelo, número 94. Diseñé y diagramé esta revista desde su número 84 al 94.

Ahora que ya no soy opositor, y si la Revolución Bolivariana decide utilizar el esperanto o crear algún grupo o asociación para la difusión del esperanto o para la difusión de los valores chavistas en idioma esperanto, con mucho gusto estoy dispuesto a ayudar. Estoy dispuesto a participar y enseñar todo lo que se. La Revolución Bolivariana puede crear grupos o asociaciones explícitamente dedicadas al tema político y eso no sería algo que iría en contra de la neutralidad del esperanto. Porque son las asociaciones nacionales (las que representan a todo el país) las que deben ser políticamente neutrales. Asociaciones particulares creadas específicamente para fines políticos o político-ideológico pueden enfocarse en una inclinación política determinada y eso no es incorrecto. De hecho, si los opositores hubieran creado su propia asociación esperantista opositora separada de la asociación nacional, eso hubiera sido correcto. Si los opositores hubieran creado sus propios clubes y grupos de estudio con nombres como “Opositores a favor del esperanto” o “Anti-chavismo en esperanto” o “Esperanto para anti-chavistas”, dejando los otros grupos y clubes como ESPACIOS POLÍTICAMENTE NEUTRALES PARA TODOS, eso hubiera sido correcto y yo (y también muchos otros) no hubiera tomado la decisión de abandonar el movimiento esperantista en Venezuela.

Es una lástima porque hice muchas cosas por el esperanto. Diseñé el logotipo de la Asociación Venezolana de Esperanto. Diseñé el logotipo y la revista de esa misma asociación, desde su número 84 (segundo semestre de 2009) hasta su número 94 (segundo semestre de 2014). Junto con el Profesor Negrete hice posible que se creara la materia Esperanto Idioma Internacional como materia electiva en la Escuela de Idiomas Modernos de la Universidad Central de Venezuela, un logro para el esperanto que no es muy frecuente en el mundo. Y gracias a eso uno o dos esperantistas opositores pudieron conseguir trabajo en esa universidad dando clases de esperanto desde el año 2010. Fíjense todo lo que los opositores esperantistas y el esperanto han ganado gracias al trabajo de dos ciudadanos de izquierda (el profesor Negrete y yo). Y cuando no pude diagramar la revista de AVE por un problema con mi computadora, AVE me sustituyó por otro “diseñador” que hizo ese trabajo. Después de todo esto, el único pensamiento que me queda es éste: “Si soy tan fácil de reemplazar, si soy tan DISPENSABLE, entonces no vale la pena seguir colaborando con esta gente”. Es una lástima, pero yo también tengo que ser realista. No es cuestión de ego: es cuestión del sentido de dignidad mínimo que uno debe tener sobre uno mismo.

A aquellos que aprendieron el esperanto conmigo o que me conocen por el esperanto, les digo que sigan con el uso del idioma. Una cosa es el movimiento esperantista y otra cosa es el idioma. Una cosa son los clubes y asociaciones y otra cosa es la persona que puede leer y hablar este hermoso idioma. Que las situaciones desagradables en los clubes, asociaciones y grupos no los disuadan de abandonar el idioma, de no utilizar el idioma. Esperaré pacientemente hasta el momento en que se me de otra oportunidad de trabajar por la difusión del esperanto y por la enseñanza del esperanto en condiciones morales adecuadas, con personas honestas, moralmente equilibradas. De todas las cosas que hice en los últimos ocho años por el esperanto, guardo todavía mi curso para hispanohablantes. Este curso es lo único que todavía tengo para los que me leen y valoran las cosas que hago. Lo pueden leer y descargar de mi perfil en issuu:

Curso de esperanto para hispanohablantes, parte 1:

Curso de esperanto para hispanohablantes, parte 2: