Es una bendición tener un lugar donde vivir

Amigos, es una bendición tener un lugar donde vivir, incluso si no es un lugar lujoso, aún así es una bendición. Incluso si no es tuyo, si no es tu propiedad, aún así es una bendición. Millones de seres humanos en este mundo carecen de esta bendición. Vagando de un lugar a otro, sujetos al sol, a la lluvia, al frío de la noche, a los peligros de la oscuridad, hay millones de seres humanos que carecen de la bendición de tener un lugar donde vivir.

BBC_Cientos de migrantes caminan desde el campo Idomeni_14 de marzo de 2016.

Migrantes arribando a Grecia.

Que este sea tu primer pensamiento al despertar por la mañana:

¡Es una bendición tener un lugar donde vivir! ¡He sido bendecido en esta vida al tener un lugar donde vivir!

Y que tu segundo pensamiento sea éste:

¡Que puedan todos los seres humanos sobre la Tierra tener también esta bendición! ¡Que puedan todos los seres humanos sobre la Tierra tener un lugar donde vivir!

Y que tu último pensamiento al final del día, cuando ya vas a dormir, sea éste:

¡Qué bendición es tener un lugar seco y cálido donde poder dormir! ¡Que todos los seres humanos sobre la Tierra, todos sin excepción, puedan tener un lugar seco y cálido donde poder dormir, aunque no sea de su propiedad!

Amigos, una gran calamidad es vagar de un lugar a otro sin tener donde vivir, sin tener donde dormir cómodamente. Si tienes un lugar donde vivir y donde dormir, aunque no sea tuyo, siéntete bendecido, porque en verdad es una bendición tener un lugar donde vivir y dormir cómodamente.

Incluso una simple cama en una simple habitación, incluso eso es suficiente. No hace falta ningún lujo. No hace falta un gran espacio. Incluso una habitación humilde, seca y cálida es suficiente para ser feliz y es una bendición. Muchos tienen la buena suerte de poder vivir en una humilde choza, ¡pero aún hay miles que ni siquiera esto tienen!

choza humilde Etipia.

Llénate del deseo, de la buena voluntad, del deseo amoroso, generoso, amigable, universal, compasivo, de que todo ser humano en este planeta tenga un lugar donde vivir, un lugar seco y cálido donde dormir por la noche. Que puedan todos los seres humanos estar protegidos del sol, de la lluvia, del frío de la noche y de los peligros de la oscuridad. Olvídate de ti mismo todos los días y piensa constantemente en los demás. Los políticos y los plutócratas no son los únicos que están llenos de egoísmo, pensando en sí mismos todo el tiempo: las grandes masas de la humanidad también lo hacen. ¡Yo también lo hago y está mal! Por lo tanto: olvídate de ti mismo todos los días y piensa en aquellos que necesitan las cosas más básicas para poder vivir.

Hasta que no solucionemos esto, la evolución de la humanidad estará detenida y el planeta Tierra seguirá siendo un planeta salvaje, un planeta incivilizado, un planeta retrógrado. Porque las humanidades más civilizadas, más evolucionadas, son aquellas que no permiten que sus miembros mueran de hambre y mueran de frío por no tener un lugar donde vivir.

Así como tú lo deseas y lo necesitas, así también lo desean y lo necesitan todas y cada una de las 7000 millones de personas que viven en este mundo.

¡Todos merecen tener un lugar donde vivir, independientemente de raza, sexo, origen étnico, cultura, religión, inclinación política, artística o sexual!

Así como tú lo deseas para ti mismo, deséalo también para todos los demás. Las cosas que deseamos, los pensamientos que repetimos constantemente en nuestra mente, irradian una energía que transforma y protege. Un gran número de personas irradiando este deseo tendrá un efecto transformador sobre el mundo. No tenemos poder político ni grandes riquezas para cambiar las sociedades y los sistemas, pero sí tenemos el poder de nuestra energía, de nuestro pensamiento. Olvídate por varios momentos de tu propio yo y de tu propia comodidad y piensa en los miles y millones de seres humanos que ni siquiera tienen dónde vivir y qué comer. Piensa en ellos, preocúpate por ellos.

¡Que todas las personas sin techo estén por lo menos libres de peligro, libres de hostilidad, libres de adversidad! ¡Que puedan por lo menos estar protegidas contra el mal, contra los enemigos! ¡Que puedan por lo menos tener comida, bebida y medicamentos!

¡Que aquellos que tienen las riquezas y el poder de cambiar la sociedad logren liberarse en sus mentes del desprecio, de la codicia y del engaño! Si ellos se liberan, en sus mentes del desprecio, la codicia y el engaño, podrán entonces pensar y actuar con compasión, con buena voluntad, con equidad.

¡Que pueda yo también liberarme de todo desprecio, toda codicia y todo engaño en mi propia mente y corazón para poder pensar y actuar con compasión, con buena voluntad y con equidad en mi propia comunidad, en mi propia ciudad y país, todos los días!

Persona sin casa en Mexico.