Veneración buddhista hacia las seis direcciones del espacio

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Este tema de las veneración de las seis direcciones del espacio es fácil de entender, pero puede generar ciertos malentendidos. No se trata de que los seguidores del Buddha venerasen (o deban venerar) las direcciones del espacio o de que el Buddha haya enseñado eso como un ritual para todo el mundo.

T.Y. Lee, el autor del libro “Una vida de bendiciones” lo explica mucho mejor que yo (página 14):

La Guía del Buda hacia la Paz y la Felicidad se basa en el Sutta Sigalovada, uno de sus más grandes y más valiosos conjuntos de enseñanzas. Éste trata de moralidad básica, de cómo adquirir y conservar riquezas, de amistades, de las responsabilidades recíprocas en las relaciones sociales y de las cualidades de las personas que triunfan. Estas enseñanzas benefician tanto a las personas individualmente como a la sociedad en su conjunto.

El Sutta recibió el nombre de Sigala, un joven que vivió durante los tiempos del Buda. Sigala era testarudo, materialista y obstinado, siempre hallando excusas para no presentar sus respetos al Buda o ni siquiera ir a los templos. Los padres de este joven eran devotos del Buda pero no podían hacerle seguir sus propias huellas. Su padre, un hombre muy rico, se hallaba preocupado de que Sigala perdiera el rumbo y dilapidara la fortuna que le aguardaba como herencia.

Tras una seria enfermedad, el padre llamó a Sigala a su lecho de muerte, para transmitirle sus últimos deseos. Éste le pidió a Sigala que, cada mañana, adorase las seis direcciones cardinales, norte, sur, este, oeste, nadir y cenit.

Ya que ésta era una práctica común en India en esos tiempos, Sigala aceptó tal petición y la obedeció, realizando tal ritual, de forma fidedigna, cada mañana.

Tal y como el padre había deseado, una mañana El Buda se encontró con Sigala cuando éste se hallaba adorando las seis direcciones. El Buda le preguntó por qué lo estaba haciendo, a lo que Sigala contestó que estaba llevando a cabo los deseos de su moribundo padre.

El Buda entonces procedió a darle una nueva y más significativa explicación a su ritual. La explicación conformó las bases del discurso que ahora conocemos como el Sutta Sigalovada. Al final de este discurso Sigala tomó refugio en El Buda y se convirtió en uno de sus devotos seguidores.

No se trata entonces de que debamos venerar las seis direcciones del espacio sino de que el Buddha utilizó una ocasión específica, y un ritual específico de su tiempo, para enseñarle un montón de cosas a un joven que se llamó Sigala. En el discurso (sutta) donde todo esto está contenido, el Buddha comienza primero dando su enseñanza sobre varios temas, antes de tocar el tema de las direcciones del espacio. Primero habla sobre la moralidad básica de una persona, luego da consejos sobre cómo crear y gestionar las riquezas (en el contexto de la vida laica), luego explica cómo debemos proteger nuestros activos, evitando el despilfarro y las actividades inútiles. El Buddha da luego una descripción de los verdaderos amigos y los falsos amigos, y después utiliza el ritual de las direcciones del espacio para explicar cómo podemos proteger y cultivar nuestras relaciones cotidianas. Citaré otra vez a T.Y. Lee (página 31):

Seis tipos de relaciones a proteger

Las Seis Direcciones

Cuando comenzamos nuestras vidas, somos niños criados en el hogar. El este representa a los niños y a los padres.

Cuando somos jóvenes empleamos la siguiente etapa de nuestra vida en la escuela. El sur representa a estudiantes y maestros.

Como jóvenes adultos, fundamos una familia. El oeste representa a maridos y esposas.

Cuando somos adultos desarrollamos nuestra vida en sociedad. El norte representa amigos y asociados.

Como proveedores, tenemos nuestro trabajo y negocios. El nadir representa a jefes y empleados.

Conforme maduramos en nuestras vidas, buscamos metas más elevadas. El cenit representa a las personas laicas y a los maestros espirituales.

El Buda describió, de una forma gráfica e imaginativa, los varios tipos de relaciones sociales como ‘Seis Direcciones’ que se han de proteger. Cada dirección representa una diferente relación social donde cada parte tiene responsabilidades recíprocas hacia la otra.

Usando el simbolismo de nuestros cuatro puntos cardinales principales, cada punto significa las diferentes etapas por las que todos pasamos a través de la vida, desde la niñez hasta nuestra edad adulta. En adición el nadir, o dirección de pendiente abajo, representa la simple realidad mundana de ganarse la vida; mientras que el cenit, o dirección de pendiente arriba, representa la superior vida espiritual.

En el budismo las relaciones deben ser recíprocas y no unívocas. Tanto un espíritu de generosidad como una conducta considerada son necesarios. Cuando cada persona ayuda y es considerada hacia los demás, todos y cada uno se benefician de tal conducta positiva. De esta manera, todas las relaciones sociales son protegidas y el bienestar de la comunidad es asegurado.

 

Lo recomendable por supuesto es el leer el sutta completo para tener la enseñanza tal cual como quedó registrada. Sin embargo, por razones de espacio y como estamos tratando el tema de las direcciones del espacio, un resumen de esta parte del sutta es muy útil. Aquí citaré, otra vez, el esquema que T.Y. Lee hizo al respecto y que es muy bueno. Lo citaré además con sus propias notas, que son muy útiles:

 

Protegiendo el este – Hijos y padres

Cómo los hijos deberán tratar a sus padres:

  • Manteniendo a nuestros padres cuando sea necesario [1]
  • Ayudándoles en sus negocios, en su trabajo o de otras formas apropiadas
  • Manteniendo la unidad familiar Haciéndose merecedores de su herencia [2]
  • Haciendo obras de caridad en memoria de los padres y parientes fallecidos

Cómo los padres deberán tratar a sus hijos:

  • Refrenándoles de hacer el mal
  • Alentándoles a hacer lo correcto [3]
  • Entrenándoles en una profesión [4]
  • Ayudándoles o aconsejándoles en la elección de un apropiado esposo/a
  • Dejándoles su herencia en el momento adecuado [5]

Cuando hijos y padres se tratan mutuamente así, el este se halla protegido y la familia en paz y seguridad.

Protegiendo el sur – Estudiantes y maestros

Cómo los estudiantes deberán tratar a sus maestros:

  • Mostrándoles el debido respeto
  • Atendiendo a sus necesidades
  • Proveyéndoles servicio personal
  • Siendo deseosos de aprender
  • Prestando atención cuando reciben instrucción

Cómo los maestros deberán a tratar a sus estudiantes:

  • Enseñándoles a desarrollar auto-disciplina
  • Entrenándoles para que aprendan bien sus lecciones
  • Proveyéndoles de una educación bien equilibrada
  • Presentándoles a sus colegas y amigos [6]
  • Ayudándoles a asegurarse su seguridad y su bienestar

Cuando estudiantes y maestros se tratan recíprocamente de tal manera, el sur se halla protegido y los lugares de aprendizaje son pacíficos y seguros.

Protegiendo el oeste – Maridos y esposas

Cómo el marido deberá tratar a su esposa: 

  • Tratándola con respeto y cortesía Mostrándola respeto [7]
  • Siéndola fiel
  • Compartiendo la autoridad del hogar con ella
  • Proveyéndola con joyas y regalos [8]

Cómo la esposa deberá tratar a su marido:

  • Organizando apropiadamente el hogar
  • Siendo hospitalaria con los suegros y tratando bien a sus ayudantes domésticos [9]
  • Siéndole fiel
  • Ayudando a preservar la riqueza familiar [10]
  • Siendo habilidosa y diligente en sus tareas

Cuando maridos y esposas se tratan así de forma mutua, el oeste se halla protegido y los hogares son pacíficos y seguros.

Protegiendo el norte – Amigos y asociados

Cómo uno deberá tratar a sus amigos y asociados: 

  • Siendo generoso y deseando compartir
  • Hablando palabras amables
  • Siendo servicial
  • Siendo imparcial y libre de prejuicios
  • Siendo sincero y honesto

Cómo amigos y asociados deberán tratarse mutuamente:

  • Cuidando unos de otros cuando sean vulnerables
  • Protegiendo sus propiedades cuando sean vulnerables
  • Siendo refugio en tiempos de temor o de peligro
  • No abandonándoles en tiempos de necesidad
  • Respetando y mostrando consideración por sus familias

Cuando amigos y asociados se tratan así mutuamente, el norte se halla protegido y la sociedad se hace pacífica y segura.

Protegiendo el nadir – Patrones y empleados

Cómo los patrones deberán tratar a sus empleados:

  • Asignando a sus empleados trabajos de acuerdo a sus habilidades
  • Pagándoles adecuadamente por su trabajo
  • Cuidando de sus necesidades médicas
  • Dándoles incentivos especiales [11]
  • Permitiéndoles tener ausencias y vacaciones [12]

Cómo los empleados deberán tratar a sus patrones:

  • Llegando temprano al trabajo
  • Permaneciendo hasta tarde cuando sea necesario
  • Tomando sólo lo que les es dado
  • Realizando bien su trabajo
  • Manteniendo y propagando la buena reputación de sus patrones

Cuando empleados y patrones se tratan así mutuamente, el nadir se halla protegido y los lugares de trabajo son pacíficos y seguros.

Protegiendo el cenit – Maestros espirituales y seguidores laicos

Cómo los seguidores laicos deberán tratar a sus maestros espirituales: 

  • Con gestos amables Con palabras amables
  • Con pensamientos amables [13]
  • Teniendo sus casas abiertas para ellos
  • Proveyéndoles en sus necesidades materiales [14]

Cómo los maestros espirituales deberán tratar a sus seguidores laicos:

  • Refrenándoles de hacer el mal
  • Animándoles a hacer lo correcto
  • Mostrándoles compasión
  • Enseñándoles lo que no saben
  • Clarificándoles lo que se ha enseñado
  • Mostrándoles el camino y guiándoles en la práctica espiritual [15]

Cuando los maestros espirituales y los seguidores laicos se tratan así de forma mutua, el cenit se halla protegido y los lugares espirituales se hacen pacíficos y seguros.

Los padres son el este,
Los maestros son el sur,
Los esposos son el oeste,
Los amigos y asociados son el norte.
Los empleados y patrones son el nadir,
Los maestros espirituales son el cenit.
Estas seis direcciones han de ser honradas
Para que uno sea capaz de llevar una buena vida.

Notas

[1] Esta es la más básica obligación de los hijos hacia sus padres. Para mostrar gratitud por todas las dificultades y gastos derivados de su crianza, éstos han de proveer para sus padres cuando ello sea necesario y cuidar de ellos en su ancianidad. Según El Buda, la única forma en que podemos realmente reembolsar a nuestros padres es a través de enseñarles el Dhamma y animarles a practicarlo.

[2] Esto quiere decir buena conducta, lealtad, y que los hijos pongan todo lo mejor de su parte por el bien de sus padres, quienes tan duramente han trabajado para proveerles con su herencia, ya sea ésta grande o pequeña.

[3] Los padres son los primeros maestros que sus hijos tienen y deberán guiarles activamente, no sólo para evitar las malas acciones sino también animándoles a obrar bien. No hay mejor forma de que los padres hagan así que a través de ser buenos modelos para sus hijos con el ejemplo.

[4] En el contexto moderno esta tarea significa que los padres deberían proveer a sus hijos con, al menos, una educación básica. Para los budistas, esto también incluye alguna educación en el Dhamma. En la actualidad muchos padres budistas son negligentes o ignoran esta responsabilidad, en general porque ellos mismos no poseen mucho conocimiento en el tema. Sin embargo, los padres budistas no deberían descuidar esta crucial tarea de encauzar a sus hijos, tan pronto como sea posible, en el buen camino.

[5] Esto tiene muy serias y prácticas implicaciones, especialmente hoy en día. Muchas personas no se hallan lo suficientemente preparadas para morir y, o bien no dejan ningún testamento o éstos son ambiguos. Con frecuencia ello resulta en feudos familiares llenos de odio y animosidad por obtener las posesiones del fallecido. Los padres deberían tratar de asignar a sus hijos tanta herencia como puedan cuando aquellos aún viven, para prevenir tales disputas y para asegurar su suave transición y distribución.

[6] Esto equivaldría a que los maestros deberían ayudar a sus estudiantes a través de ponerles en contacto con sus propias conexiones. Haciendo así los estudiantes conocerán a las personas adecuadas cuando avancen en sus estudios o busquen un trabajo. El Buda supo ver, hace más de 2.500 años, la importancia de las conexiones sociales.

[7] En una cultura donde los hombres fueron muy dominantes y donde las mujeres fueron en general tratadas como ciudadanos de segunda clase, o incluso peor, El Buda abogó por un cambio en la mentalidad y las actitudes hacia las mujeres, promoviendo la igualdad en las parejas. Era un buen consejo entonces, como lo es hoy en día, el que los maridos deberían tratar siempre a sus esposas con cortesía y respeto para mantener una relación amorosa y duradera.

[8] En la antigua India, antes de que hubiera banco alguno, las gentes por lo general invertían sus ahorros y sus riquezas en joyería. Tal joyería era usada como complemento a la vestimenta y con frecuencia era la única forma de ahorros que una esposa tenía en caso de que su marido falleciera. Hoy en día esto significaría que los maridos deberían tener la suficiente cobertura de seguros para sus esposas e hijos, en el caso de una inesperada y seria enfermedad, o incluso de fallecimiento. Además de por esta razón práctica, todas las esposas gozan de alguna joyería y de regalos ocasionales de sus maridos.

[9] Los trabajadores domésticos incluyen los asistentes domésticos. ¡Qué significativo consejo hoy en día, cuando vemos que muchas esposas comparecen ante los jueces por maltratar a sus asistentes, resultando en vergüenza y dificultades para sus propias familias!

[10] Las esposas tienen hacia sus maridos el deber de no gastar con exceso, o dilapidar, el dinero arduamente ganado. Deberían gastar sabiamente y ayudar, cuando sea posible, a ahorrar para preservar la riqueza familiar. De nuevo, éste es otro práctico y atemporal ejemplo del Buda, tan relevante en sus días como lo es en nuestra época.

[11] Esto se puede interpretar hoy en día como que los patrones deberían compartir sus beneficios y sus éxitos dando bonos a sus empleados cuando sus negocios marchen bien. Ello estimula la lealtad por parte de los empleados y les incentiva a continuar trabajando duro, para el beneficio a largo plazo de los patrones.

[12] Es realmente increíble que El Buda haya incluido aquí estos puntos hace más de 2.500 años, cuando la esclavitud era frecuente, los trabajadores eran explotados y éstos carecían de algo parecido al salario mínimo o de adecuadas condiciones en el lugar de trabajo. No fue sino hasta el siglo XX que los sindicatos obtuvieron tales beneficios para los trabajadores.

[13] Esto no debería ser interpretado como que las acciones, el habla y los pensamientos positivos han de ser practicados sólo hacia los maestros espirituales. A través de la realización de estas sanas acciones hacia todos los seres, los seguidores laicos de hecho reembolsan a sus maestros por sus esfuerzos, a través de poner en práctica lo aprendido, tanto para su propio beneficio como también para el de otros.

[14] Esto se puede entender como que los seguidores laicos deberían extender su ayuda a todos los maestros espirituales en general, sin prestar demasiada devoción hacia un sólo maestro o un sólo monje en particular. Si el maestro es recto e imparte sus enseñanzas correctamente, entonces todo bien. Sin embargo, si algo le ocurriera al maestro o monje favorito, entonces el seguidor con tanta indebida devoción podría quedar privado de valiosa y necesaria guía espiritual.

[15] En un contexto budista esto significa la práctica del amor bondadoso, la compasión, el gozo comprensivo, la ecuanimidad, la meditación y otras enseñanzas y prácticas espirituales superiores.

Una versión completa del sutta (abrirá en otra ventana):

> Sigalovada-sutta en SuttaCentral.

El libro “Una vida de bendiciones” se puede descargar gratis en la siguiente dirección (el portal sobre Buddhismo de T.Y. Lee):

> Una vida de bendiciones (PDF).> Una vida de bendiciones (PDF).

Otros libros de T.Y. Lee que vale la pena descargar son los siguientes:

> Cualquiera puede ir al cielo. Sólo sé bueno. Una introducción y resumen sobre las Enseñanzas del Buddha en lenguaje sencillo y para personas laicas.

> Isla de Luz. Historia concisa y guía sobre lugares sagrados de Sri Lanka.

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