Propiedades fundamentales de la materia en la naturaleza

Un trabajo de enero de 2004 que encontré y rescaté de un disco viejo. Puede serle útil a alguien. :-)

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Propiedades fundamentales de la materia en la naturaleza

1.- CLASIFICACIÓN DE LA MATERIA.

Cuando hacemos uso del término materia, en general nos referimos a la realidad constituyente de los cuerpos, susceptible de tomar cualquier forma (1). Un segundo significado aceptado es: sustancia que tiene unas características determinadas, o sustancia de la que está hecha una cosa. (1)

Las Ciencias Naturales han logrado gran avance en la descripción y clasificación de la materia. Desde hace siglos los filósofos griegos lograron una primera clasificación de la materia: fuego, aire, agua y tierra. La Física antes del descubrimiento experimental del átomo, y antes del crecimiento acelerado del cuerpo de conocimientos de la Química, se ocupó de los fenómenos que presenta la materia y que modifican de forma pasajera el aspecto y las propiedades de los cuerpos, llegando así a la clasificación clásica de la materia, según sus estados de agregación, en sólida, líquida o gaseosa.

La Química luego complementó y matizó este conocimiento a partir de los descubrimientos de las partículas fundamentales y sus características; el electrón y los enlaces químicos, y otras tantas realidades de la materia que hace siglos ignorábamos.

Desde el punto de partida de la Química, la materia puede clasificarse en elemento simple o elemento compuesto, sustancia homogénea o sustancia heterogénea. Una sustancia es homogénea cuando su comportamiento no cambia al pasar de un estado físico a otro. Es heterogénea en caso contrario. Un ejemplo de sustancia químicamente homogénea lo constituye el agua pura, y de químicamente heterogénea, el agua de mar. Las sustancias puras o especies químicas son sistemas homogéneos cuya composición es constante. En consecuencia, cualquiera de las porciones de una sustancia pura posee iguales propiedades características que las demás, incluso después de cambiar de estado físico.

2.- LOS ESTADOS FÍSICOS DE LA MATERIA O ESTADOS DE AGREGACIÓN.

En la Tierra, la materia puede presentarse en tres estados: sólido, líquido y gaseoso. Sin embargo, en el conjunto del universo la mayor parte de la materia se encuentra como plasma (gas totalmente ionizado), estado en que también se halla el combustible en los reactores experimentales de fusión.

Los cambios de estado que puede experimentar la materia son cinco: de líquido a sólido (solidificación); de sólido a líquido (fusión); de líquido a vapor (vaporización); de vapor a líquido (condensación); y de sólido a vapor (sublimación).

La materia está formada por moléculas cuya energía es el calor. Las temperaturas altas hacen que la materia se halle en estado gaseoso (la temperatura necesaria depende del elemento); a medida que ésta disminuye, el enfriamiento transforma el gas en líquido y luego en sólido.

Las transformaciones de la materia de un estado a otro también dependen de si la materia es homogénea o heterogénea, o de si se trata de una sustancia pura, un elemento químico determinado. Algunos elementos se encuentran en estado sólido mientras que otros, a la misma temperatura y mismas condiciones se encuentran en estado líquido o gaseoso. Las temperaturas necesarias para hacer pasar del estado sólido al líquido, o del líquido al gaseoso, son diferentes para cada elemento de la tabla periódica de elementos químicos.

Los cambios de estado también se ven afectados si la materia en cuestión es heterogénea. Dependiendo de los elementos o compuestos que la conformen, la temperatura efectuaría transformaciones químicas específicas, de acuerdo a las propiedades de la materia heterogénea en cuestión. Por ejemplo, una piedra se considera materia sólida, pero la temperatura necesaria para transformarla en materia líquida depende de los minerales y elementos que la conforman y, esa misma temperatura podría operar cambios químicos en la piedra además de los físicos. Si se trata de una pepita de oro, que está constituida por un solo elemento en particular, la temperatura dependerá del elemento de que se trate y ésta no operará cambios químicos en la materia de dicha pepita.

2.1.- ESTADO SÓLIDO.

Los sólidos poseen forma propia como consecuencia de su rigidez y su resistencia a cualquier deformación. La densidad de los sólidos es en general muy poco superior a la de los líquidos, de manera que no puede pensarse que esa rigidez característica de los sólidos sea debida a una mayor proximidad de las moléculas; además, incluso existen sólidos como el hielo que son menos densos que el líquido del cual provienen.

Esa rigidez se debe a que las unidades estructurales de los sólidos, los átomos, moléculas e iones, no pueden moverse libremente de forma caótica como las moléculas de los gases o, en menor grado, de los líquidos, sino que se encuentran en posiciones fijas y sólo pueden vibrar en torno a esas posiciones fijas, que se encuentran distribuidas, de acuerdo con un esquema de ordenación, en las tres direcciones del espacio.

La estructura periódica a que da lugar la distribución espacial de los elementos constitutivos del cuerpo se denomina estructura cristalina, y el sólido resultante, limitado por caras planas paralelas, se denomina cristal. Así pues, en determinados casos, cuando hablamos de estado sólido, estamos hablando realmente de estado cristalino.

Para formarnos una imagen mental del sólido, podemos suponer que cada masa puntual está unida a todas las masas puntuales próximas mediante varillas rígidas carentes de masa. Estas varillas asegurarían la rigidez del sólido y transmitirían las fuerzas externas ejercidas sobre el sólido a todas las masas puntuales del mismo.

Algunos materiales, como el vidrio, son realmente disoluciones sólidas, que presentan cierta fluidez: un vidrio que haya estado durante muchos años colocado verticalmente en una ventana, será ligeramente más grueso en su parte inferior que en su parte superior. Las rocas, por su parte, presentan cierta plasticidad que sólo puede ser observada en inmensas cantidades de roca, como por ejemplo, en las placas tectónicas.

Características de los sólidos:

1) Poseen forma propia que no cambia al ser trasladados de un lugar a otro.
2) Son rígidos y resistentes a cualquier deformación.
3) Su densidad es, generalmente, mayor que la de los líquidos.
4) Sus átomos o moléculas poseen un ordenamiento regular (cristales)
o irregular (sólidos amorfos).
5) Sus átomos vibran en torno a posiciones fijas.
6) Los sólidos metálicos, pese a su rigidez, son maleables.
7) Pueden ser cortados o seccionados sin derramarse o disgregarse.

2.2.- ESTADO LÍQUIDO.

El hecho de que los líquidos ocupen volúmenes propios demuestra que las fuerzas de cohesión entre sus moléculas son elevadas, mucho mayores que en el caso de los gases, pero también mucho menores que en el caso de los sólidos. Las moléculas de los líquidos no pueden difundirse libremente como las de los gases, pero las que poseen mayor energía cinética pueden vencer las fuerzas de cohesión y escapar de la superficie del líquido, lo que conocemos como evaporación.

Los líquidos son casi incomprensibles debido a que, a diferencia de lo que ocurre en el caso de los gases, en los líquidos la distancia media entre las moléculas es muy pequeña y, así, si se reduce aún más, se originan intensas fuerzas repulsivas entre las moléculas del líquido. La tensión superficial es una fuerza que tiende a disminuir la superficie libre de un líquido. Se trata de una fuerza dirigida hacia el seno del líquido desde su superficie y se debe al desequilibrio de las fuerzas que actúan sobre las moléculas de la superficie libre del líquido.

Una molécula del interior de un líquido está sometida a fuerzas de atracción por parte de todas las moléculas de líquido que la rodean y, por lo tanto, se halla en equilibrio, ya que es atraída con la misma fuerza en todas direcciones. Sin embargo, las moléculas de la superficie del líquido no son atraídas hacia arriba y, por lo tanto, están sometidas a una fuerza dirigida perpendicularmente a la superficie del líquido y hacia el interior del mismo. Esta fuerza se denomina tensión superficial y es la causa de que el líquido se comporte como si se hallase rodeado por una especie de membrana elástica. La tensión superficial explica la resistencia a la rotura de su superficie que presentan los líquidos. Explica asimismo los fenómenos de capilaridad.

La superficie de los líquidos es plana y horizontal, exceptuando en las proximidades de las paredes del recipiente, especialmente cuando éste es de pequeño diámetro, donde tiende a curvarse dando lugar a los meniscos. Existen dos tipos de meniscos, según que el líquido moje o no las paredes del recipiente.

En los líquidos que mojan las paredes, sus partículas presentan adherencia a las paredes y dan lugar al menisco cóncavo. Es el caso de la mayoría de los líquidos. En los líquidos que no mojan las paredes, sus partículas no se adhieren a las paredes y producen el menisco convexo. Un ejemplo característico de estos líquidos es el mercurio (metálico).

Características de los líquidos:

1) Tienen un volumen constante propio.
2) Se adaptan a la forma del recipiente que los contienen.
3) Pueden fluir y derramarse.
4) Son muy poco compresibles.
5) Pueden pasar al estado de vapor a cualquier temperatura.
6) Átomos o moléculas que los componen cambian constantemente de posición.
7) Forman meniscos y ascienden por capilaridad en tubos pequeños.

2.3.- ESTADO GASEOSO.

El estado gaseoso se caracteriza porque los gases llenan completamente el espacio en el que están encerrados. Si el recipiente aumenta de volumen, el gas ocupa inmediatamente el nuevo espacio, y esto es posible sólo porque existe una fuerza dirigida desde el seno del gas hacia las paredes del recipiente que lo contienen. Esa fuerza por unidad de superficie es la presión.

Las moléculas que constituyen los gases se encuentran en una situación notablemente distinta a la que presentan las partículas de los líquidos y sólidos. Esta situación produce en los gases las siguientes características:

Las fuerzas de atracción que unas moléculas ejercen sobre otras son prácticamente despreciables. Como consecuencia, las distancias que separan unas moléculas de otras son sumamente grandes en comparación con el tamaño de las mismas. Por ello la densidad de los gases es muy pequeña.

Debido a las mismas atracciones entre las moléculas, éstas tienen total libertad de movimiento y se desplazan constantemente, de forma desordenada, a gran velocidad. El gas tiende a ocupar todo el recinto que lo contiene. Por ello se dice que los gases son muy expansibles y carecen de volumen definido adaptándose a la forma del recipiente.

Las moléculas chocan unas con otras constantemente y con las paredes del recipiente, sin que esto suponga pérdida total de energía. Los choques contra el recipiente son la causa de la presión que el gas produce contra las paredes y el fondo de aquél. La compresibilidad es una de las características más peculiares de los gases. Significa que, bajo el efecto de una presión externa, las moléculas del gas reducen al mínimo las distancias que las separan.

Las características que hemos descrito corresponden a los gases normales o eléctricamente neutros, es decir, formados por átomos o moléculas con igual número de protones y electrones. Existen, sin embargo, otro tipo de gases, los gases ionizados que forman un estado de agregación particular llamado plasma. Debe hacerse la distinción entre este estado de la materia definido también como gas fuertemente ionizado, y el plasma biológico que es la parte líquida de la sangre antes de la coagulación, o la sustancia orgánica fundamental de la célula y los tejidos. (1)

Características de los gases normales:

1) Su densidad es muy reducida.
2) Llenan completamente el espacio en que están contenidos.
3) Son expansibles.
4) Carecen de volumen.
5) Producen una presión contra las paredes del recipiente que los contienen.
6) Sus átomos o moléculas chocan entre sí en forma desordenada.
7) Pueden ser comprimidos.

2.4.- GAS FUERTEMENTE IONIZADO O PLASMA.

Un fluido constituido por cargas eléctricas positivas y negativas en igual número, de tal modo que se encuentre (en su conjunto) en estado neutro, puede ofrecer una imagen, más o menos aproximada de lo que en física se denomina plasma. Para formarse una idea clara de lo que significa plasma en la estructura del universo, pueden ser útiles las consideraciones siguientes.

Los diferentes estados de agregación de la materia corresponden a una relación entre la energía de enlace U1 relativa a un estado determinado y la energía cinética W de las partículas constituyentes (moléculas, átomos, iones, electrones, etc.). Así, en el estado sólido (estado cristalino), cuando W supera a la energía de enlace U1 de las moléculas, la estructura cristalina se destruye y se pasa al estado líquido (fusión) y a veces directamente al estado gaseoso (sublimación). Análogamente, el estado líquido subsiste mientras la energía W se conserva inferior a un valor dado U2, característico del estado líquido. Si W supera el valor U2, se rompe el enlace debido a las fuerzas de Van der Waals y la sustancia pasa al estado aeriforme. Si a continuación, la energía cinética W de las partículas de un gas, alcanza un valor medio superior al potencial de ionización individual de sus átomos, se produce la formación de iones positivos y negativos, o sea, el paso a un cuarto estado de agregación (plasma) en el cual la materia es fluida, conductora y, en su conjunto, neutra.

Las propiedades de un plasma deben ser las resultantes del comportamiento individual de sus partículas constitutivas. Un primer problema se refiere a la tendencia del plasma a mantener su estado neutro. Esto se debe a la continua mezcla de las cargas positivas y negativas producido por el movimiento térmico. La energía de un plasma es la suma de las energías de los campos eléctrico y magnético presentes en él y de la energía cinética de sus partículas constitutivas, tanto relativa al movimiento térmico, como al movimiento ordinario del conjunto.

Para llevar una sustancia al estado de plasma, por ejemplo, el hidrógeno, es necesario elevar su temperatura hasta el orden de los 10.000.000º K y aislarlo térmicamente, con lo cual surge el problema del recipiente que ha de contener al plasma y de su aislamiento térmico. A tales temperaturas, el plasma puede ser confinado mediante un campo magnético en el cual las partículas se espiralizan y se reflejan. Dicho campo puede ser exterior o bien estar producido por el propio plasma, pero en todo caso, este problema del confinamiento del plasma mediante recipientes magnéticos, sencillo en principio, presenta diversas dificultades.

Características del plasma:

1) Es un fluido.
2) Es una sustancia eléctrica y térmicamente conductora.
3) Está formada por iones positivos y negativos.
4) Sus partículas vibran a muy alta frecuencia.
5) En su conjunto tiende a ser neutro.
6) Posee cierta viscosidad.
7) Genera campos eléctricos y magnéticos.
8) No puede ser contenido en ningún recipiente debido a la elevadísima
temperatura en que se encuentra (la cual derretiría o sublimaría el recipiente).
9) Puede ser contenido dentro de fuertes campos magnéticos.
10) La materia en estado de plasma, se presume sea la más abundante
en el universo.

3.- LOS CAMBIOS DE ESTADO FÍSICO.

Los cambios de estado que puede experimentar la materia son cinco: de líquido a sólido (solidificación); de sólido a líquido (fusión); de líquido a vapor (vaporización); de vapor a líquido (condensación); y de sólido a vapor (sublimación).

3.1.- SOLIDIFICACIÓN.

En un líquido existe una tendencia hacia la adquisición de un estado ordenado, pero el movimiento caótico de sus moléculas hace imposible que esa tendencia pueda manifestarse. Sin embargo, al bajar la temperatura, la agitación térmica va disminuyendo, hasta llegar un punto en que la agitación es insuficiente para contrarrestar las fuerzas cristalinas, con lo que empiezan a formarse cristales minúsculos.

Como las moléculas que se unen para formar gérmenes cristalinos son las más lentas, la energía cinética media de las moléculas del líquido aumentará y la cristalización sólo podrá proseguir si se extrae calor al sistema para que la temperatura permanezca constante. Esa temperatura es la temperatura de solidificación de la sustancia de que se trate.

3.2.- FUSIÓN.

Si, inversamente, procedemos a calentar un sólido cristalino, el movimiento de la vibración de las moléculas del sólido aumentará, de manera que a una cierta temperatura las moléculas más agitadas empiezan a separarse del cristal, con lo cual éste empieza a fundirse. Al separarse las moléculas más rápidas, el cristal se enfría y será preciso calentarlo para que la temperatura no varíe y el proceso de fusión pueda continuar. La temperatura a la que todo el calor suministrado se absorbe en el cambio de estado es la temperatura de fusión, que coincide con la temperatura de solidificación o cristalización. Como la presión influye algo en el punto de fusión, se define el punto de fusión de una sustancia como la temperatura a que un sólido pasa al estado líquido bajo la presión de 1 atm.

3.3.- VAPORIZACIÓN O EVAPORACIÓN:

Se define vaporizar como convertir un líquido en vapor por la acción del calor (1), y evaporación como transformación de un líquido en vapor, sin que se produzca ebullición (1). Aunque mucho más limitadamente que en el caso de los gases, las moléculas del líquido se mueven en todas direcciones y con distintas velocidades, y las que llegan a la superficie con suficiente energía cinética para vencer la atracción de las demás escapan del líquido, con lo que éste se vaporiza o evapora.

Las moléculas de vapor se mueven de forma caótica por encima de la superficie del líquido y si penetran en su seno pueden quedar atrapadas por la atracción ejercida por las moléculas del líquido, reintegrándose a éste (condensación). Si el recipiente es abierto, la gran mayoría de las moléculas de vapor escaparán a la atmósfera y el líquido acabará por vaporizarse por completo, pero si el espacio encima del líquido es limitado se llegará a un punto de equilibrio, dependiente de la temperatura, en el que se vaporizarán tantas moléculas como se condensarán.

La presión que ejerce el vapor situado sobre la superficie del líquido en el momento en que se alcanza ese equilibrio se denomina presión de vapor del líquido a aquella temperatura. La presión de vapor crece muy rápidamente con la elevación de la temperatura y cuando alcanza el valor de 1 atm, es decir, cuando iguala la presión atmosférica, se dice que el líquido se encuentra en su punto de ebullición. Así pues, el punto de ebullición de un líquido es aquella temperatura para la que su presión de vapor vale 1 atm.

3.4.- CONDENSACIÓN O LICUEFACCIÓN.

Los gases se licuan cuando las fuerzas de atracción entre las moléculas equilibran las fuerzas dispersivas de la agitación térmica. A este equilibrio se llega reduciendo la temperatura (es decir, disminuyendo la energía cinética) o aumentando la presión, con lo que la separación entre las moléculas se reduce y, por lo tanto, las fuerzas de cohesión aumentan.

La energía cinética de las moléculas de un gas puede reducirse tanto como se quiera enfriando el gas, por lo que siempre será posible licuarlo disminuyendo su temperatura. En cambio, no siempre es posible licuar un gas con sólo aumentar la presión, ya que el aumento de las fuerzas de cohesión que se logra no es indefinido.

Así pues, para cada gas, existirá una temperatura por encima de la cual no es posible licuarlo simplemente elevando la presión. Esta temperatura es su temperatura crítica y la presión necesaria para licuar el gas a su temperatura crítica es su presión crítica. La licuefacción de gases de temperatura crítica muy baja se logra mediante repetidas expansiones bruscas desde una presión alta a una presión baja o bien por expansiones contra una presión externa sobre un émbolo, en cuyo caso se absorbe calor equivalente al trabajo mecánico realizado al empujar el émbolo.

3.5.- SUBLIMACIÓN.

Los sólidos presentan cierta tendencia a pasar directamente al estado de vapor; en un cambio de estado que se denomina sublimación. Muchas sustancias sólidas se subliman a temperatura ambiente, como lo demuestra nuestra familiaridad con sus olores. En el caso del yodo, es posible observar el color violeta de su vapor, y el propio hielo se sublima algo, lo suficiente como para que una parte de la nieve caída en las altas montañas vuelva directamente a la atmósfera antes del deshielo primaveral.

La sublimación se produce porque las moléculas del sólido que vibran con mayor velocidad pueden vencer las fuerzas cristalinas y escapar al espacio como moléculas de gas. Asimismo, estas moléculas gaseosas, al moverse caóticamente sobre la superficie del sólido, pueden chocar contra éste y quedar atrapadas en los huecos de la red cristalina, produciéndose así una condensación del vapor directamente al estado sólido.

Al igual que en el caso de los líquidos, en un recipiente cerrado se establece entre el vapor y el sólido un equilibrio dinámico, dependiente de la temperatura, caracterizado por el hecho de que la velocidad de sublimación y la de condensación son iguales. La presión que ejerce el vapor situado sobre la superficie del sólido en el momento en que se alcanza ese equilibrio se denomina presión de vapor del sólido a aquella temperatura.

La sublimación comporta una absorción de calor, de manera que si queremos que prosiga a una determinada temperatura, tendremos que suministrar calor al sistema. El calor de sublimación es igual a la suma del calor de fusión más el calor de vaporización, ya que el paso de sólido a vapor puede producirse pasando o no por la fase líquida, siendo el resultado final el mismo en los dos casos.

Si se calienta un sólido bajo su propia presión de vapor, en el momento en que se alcanza la temperatura de fusión, el vapor estará en equilibrio con el sólido y el líquido, por lo que esa temperatura se denomina punto triple.

El ejemplo más extraordinario de sublimación es la sublimación del diamante, la sustancia natural más dura conocida. El diamante es una sustancia pura, pues está constituido por átomos de carbono, los mismos que forman el grafito, el carbón mineral y el carbón vegetal. Isaac Asimov nos lo explica en su libro Asimov Ciencia 3, p.p. 15:

En 1771, un químico francés, Pierre Joseph Macquer, obtuvo un diamante puro y lo calentó a temperaturas próximas a los mil grados centígrados. El diamante se puso al rojo vivo, pero dio la impresión de estar rodeado por un fulgor todavía más brillante. La temperatura fue mantenida y en menos de una hora desapareció el diamante.

El diamante, al ser calentado a altas temperaturas en presencia de oxígeno, sufre un proceso de oxidación. El vapor obtenido fue llamado óxido de diamante, que es el mismo dióxido de carbono que se libera en la combustión y respiración de los seres vivos.

4.- PROPORCIÓN DE LOS ELEMENTOS EN LA ATMÓSFERA.

La mezcla de gases que toma el nombre de aire era considerada en la Antigüedad como uno de los cuatro elementos que constituyen la naturaleza: aire, agua, tierra y fuego. No se sabía casi nada sobre el estado físico del aire hasta que entre 1772 y 1775 fueron separados tres de los elementos que lo constituyen: el nitrógeno, por Rutherford y Cavendish; el oxígeno, por Scheele y Priestley; y el anhídrido carbónico (CO2), por Black. Lavoisier efectuó el primer análisis químico del aire.

Los elementos que componen la atmósfera, en ordenamiento de mayor a menor son los siguientes:

Nitrógeno:……………………………………..……… 76-77 %
Oxígeno:……………………………………………….. 20-21 %
Argón:…………………………………………………..……. 1 %
Vapor de agua:……………………………………..……. 1-4 %
Anhídrido carbónico:………………………….……… 0,6 %
Hidrógeno:…………………………………………..…… 0,1 %
Otros (helio, neón, criptón, xenón):…………… 0,03 %

El argón siempre escapaba al análisis por ser químicamente inerte. Luego del descubrimiento de la presencia de argón en el aire, se reconocieron otros cinco elementos, componentes secundarios del aire: helio, neón, criptón, xenón e hidrógeno. Además de estos gases, en el aire se encuentra vapor de agua, en proporción variable, e importantes cantidades de impurezas atmosféricas constituidas por partículas sólidas y líquidos, llamados comúnmente polvillo atmosférico.

Por medio de delicados análisis espectroscópicos se ha puesto en evidencia, además, la presencia de indicios de metano (CH4), anhídrido nitroso (N2O3), agua pesada y amoniaco (NH3). La proporción de los elementos varía de acuerdo con la altitud. El oxígeno, por ejemplo, es escaso a los 8.000 metros de altura y va disminuyendo más a mayor altitud. El ozono es otro ejemplo: está presente sólo en débiles trazas en la baja atmósfera, pero tiene una densidad sensiblemente superior entre los 15 y los 60 Km. de altitud. La cantidad de polvillo atmosférico también disminuye con la altura.

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(1) Diccionario Enciclopédico Larousse. Spes Editorial, S. L. Barcelona. Ediciones Larousse, S. A. de C. V. México, D. F. 2002.

ANEXOS

materia1.
Si se calienta un trozo de hielo, al llegar a 0º C éste se fundirá (o licuará, puede decirse también) y, si ahora se sigue aumentando la temperatura, la energía cinética de las moléculas del agua líquida irá incrementándose y al llegar a 100º C pasará al estado de vapor. Los sucesivos cambios de estado suponen un aumento de la entalpía y la entropía del sistema.

 

materia2.
El agua en estado sólido (hielo) tiene una estructura real originada por la sustracción de energía, lo que aumenta la cohesión y la firmeza de sus moléculas dejando espacios libres. Al suministrarle energía (calor), las moléculas recuperarán cierto movimiento, se desprenderán y destruirán el retículo ordenado.

 

materia3_tokamak.
El Tokamak es un tipo de reactor de fusión en el que el plasma se confina en el interior de una botella toroidal mediante fuertes campos magnéticos.

 

materia4_plasma en el tokamak.
Nube de plasma formándose en el interior de un reactor de fusión del tipo Tokamak JET.

 

materia5_heliac flexible.
El Heliac Flexible, un tipo de stellarator.

 

materia6_reactor de fusión_esquema.
Corte esquemático transversal de un reactor de fusión en el interior del cual se logra confinar el plasma.

 

materia7_revista discover en español.
Fuente: Revista Discover en Español. Septiembre del 2000. Página 6.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Libros:

“Asimov Ciencia 3.” Isaac Asimov.
Editorial Bruguera, S. A.
Barcelona, España. 1981.

“Diccionario Enciclopédico Larousse 2002.”
Spes Editorial, S. L. Barcelona.
Ediciones Larousse, S. A. de C. V. México, D. F. 2002.

“Enciclopedia Autodidáctica Océano.” Volumen 4 y 5.
Grupo Editorial Océano.
Barcelona, España. 1986.

“Hombre, Ciencia y Tecnología.” Volumen 1 y 7.
Publicado para Encyclopaedia Britannica. Ediciones Océano, S. A.
Barcelona, España. 1986.

“Mentor Interactivo. Enciclopedia Temática Estudiantil.”
Grupo Editorial Océano.
Barcelona, España. 2000.

Revistas:

“Discover en Español.” Edición de Septiembre 2002. Volumen 6, Número 9.
Páginas 6, 27 y 29.

“Muy Interesante.” Año 7, Número 86. Páginas 13 a la 16.
Editora Cinco S.A., Noviembre de 1992. Colombia.

“Newton Siglo XXI.” Número 18. Páginas 22 y 23.
Ediservicios M-2000. Octubre de 1999. España.

Páginas visitas desde la World Wide Web:

“El Proyecto TJII: Flexible Heliac.”
CIEMAT, Madrid.
http://www.fusion.ciemat.es/…/El Proyecto TJ-II Heliac Flexible.htm

“Introducción a la Fusión por Confinamiento Magnético.”
Universidad Carlos III de Madrid.
http://www.uc3m.es/…/INTRODUCCIÓN A LA FUSIÓN TERMONUCLEAR.htm

“Fusion Energy.”
Princeton Plasma Physics Laboratory.
http://www.pppl.gov/…/Fusion Energy.htm