“Yo también soy un refugiado”: Reflexiones sobre el Refugio Buddhista

Esa expresión la leí en el blog de un buddhista… “Yo también soy un refugiado”. Se refiere al llamado refugio buddhista y cómo lo entendemos los discípulos del Buddha. Mira por ejemplo a los refugiados de Oriente Medio y África que están llegando en oleadas a Europa desde hace varios años… Personas que abandonan los lugares donde nacieron por causa de la guerra, la pobreza, el hambre, las guerras entre milicias, el infierno de la droga, etc… Personas que no están en paz en este mundo y busca un lugar pacífico, tranquilo, propicio, adecuado, un solaz, un lugar donde poder dormir tranquilos por la noche, donde poder vivir y trabajar de día sin problemas… Eso es un refugio. Es un lugar donde estás seguro, protegido, resguardado, libre de hostilidad, libre de daño.

Migrantes arribando a Grecia.
Inmigrantes refugiados arribando a Grecia.

Para nosotros los buddhistas el refugio también es eso. Y ese refugio lo encontramos en lo que llamamos la Triple Joya o Tres Gemas. Y por eso decimos que todo practicante del Dhamma o buddhista verdadero, discípulo del Buddha, hijo o hija del Buddha, sea ordenado o laico, reconoce automáticamente esta referencia visual…

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No, no es una referencia a la bandera de Venezuela o de Colombia… :-)

Es la Triple Joya o Tres Gemas, también llamada el Triple Refugio:

  • Buddha (el Despierto, el Maestro)
  • Dhamma (la Enseñanza, la Doctrina, la Religión-y-Filosofía del Despierto)
  • Sangha (la Comunidad de Nobles Discípulos del Despierto)

Aquí tomamos refugio. En tanto un Triple Tesoro, esta Triple Joya es nuestra verdadera riqueza, nuestro verdadero tesoro, lo que más valoramos, apreciamos, respetamos, cuidamos y atesoramos. Aquí está nuestro poder espiritual, nuestra protección espiritual. Nuestra fuente de poder. Aquí nos regeneramos, aquí sanamos, aquí nos iluminamos y nos liberamos. Esta Triple Joya sabe a libertad, sabe a emancipación, sabe a luz cálida, abierta y expansiva. Es compasión y es sabiduría, para nosotros mismos y para el resto de los seres en este mundo. En tanto un Triple Refugio, esta Triple Joya represente ese lugar en el mundo donde estamos en paz, donde tenemos tranquilidad para pensar y vivir y dormir pacíficamente, libres de hostilidad, libres de enemistad, libres de daño y de odio.

A veces me gusta explicarle a los cristianos y a los occidentales en general la idea de la Triple Joya diciéndoles que esto es como la Santísima Trinidad de los cristianos. Son tres entidades que consideramos reales y santísimas sin que provengan de un dios o hayan sido dadas por un dios sino por un Maestro Humano, el Buddha, el Despierto. La Toma de Refugio es ese acto voluntario donde reconocemos a la Triple Joya como nuestro tesoro y nuestro refugio en el mundo y por eso en el Theraváda se considera que la Toma de Refugio es el paso oficial para que una persona se convierta en buddhista. Y así es como llegamos a la idea de que “somos unos refugiados”. El mundo no es nuestro lugar, no es el lugar al que pertenecemos, no es nuestro refugio. El mundo es un lugar pasajero, lleno de peligros, de accidentes.

Triple Joya_rupestre en Tibet.
Una pintura rupestre en Tibet donde se puede apreciar la Triple Joya (arriba) y la cruz buddhista o esvástica. Al contrario de lo que muchos creen, la Triple Joya fue objeto de adoración en todos los lugares donde se implantó el Buddhismo. Su simbología ha permanecido en casi todas las ramas o tendencias del Buddhismo en todo Asia.

Aquí en América hay muchos buddhistas, o así se dicen, que no toman refugio en la Triple Joya porque piensan que esto es un signo de superstición e ignorancia. “Nosotros somos buddhistas racionales, evolucionados, educados, cultos… Eso de tomar refugio es para las gentes ignorantes y retrógradas. El Buddhismo no es una religión, es una filosofía. Nadie necesita tomar refugio.” Así dicen o piensan. En parte esto lo piensan las personas que no han tenido la oportunidad de saber realmente lo que es el peligro y el daño del mundo: la guerra, el hambre, la pobreza, la amenaza constante de muerte en el lugar donde vives. Las personas que han tenido el buen kamma de nacer en lugares seguros o en posiciones socio-económicas favorecidas generalmente no tienen idea de esta necesidad de buscar refugio. No conocen el peligro en el mundo y por tanto juzgan a las otras personas en base a ese desconocimiento. Pero aquellos que han sufrido mucho desde el nacimiento, aquellos que conocen los horrores de la muerte, del hambre y de la pobreza en este mundo, tienen un entendimiento intuitivo inmediato de lo que significa buscar y encontrar un refugio en este mundo. Y esto también ocurría en los tiempos del Buddha y por eso el Buddha no se negó nunca a ser el refugio de algún laíco, según lo que leemos en el Canon Páli. En las escrituras del Canon Páli, cuando una persona se postraba frente al Buddha y tomaba refugio en Buddha-Dhamma-Sangha, el Buddha no le corregía, no le recriminaba, el Buddha nunca dijo: “oh por favor, no me tomes como refugio. Eso es superstición e ignorancia”. Mientras el Buddha estuvo vivo, aceptó ser refugio para sus discípulos y en ese tiempo les enseñó también el Refugio Máximo, el Dhamma, que es aquello en lo cual incluso los Buddhas y los Arahants se refugian mientras viven en el mundo.

BBC_Cientos de migrantes caminan desde el campo Idomeni_14 de marzo de 2016.
Seres humanos en samsára buscando un refugio…

El Buddhismo es una filosofía, cierto, pero también es una religión. Y eso no tiene nada de malo. Eso no hace que el Buddha-Dhamma sea inferior. Religión no tiene por qué ser igual a ignorancia y superstición. Religión también es fe y confianza (saddhá, el primero de los cinco poderes espirituales según Buddha). Por eso a veces yo escribo: la Religión-y-Filosofía del Buddha. Es ambas cosas. En vez de mentir y decir que el Buddhismo no es una religión (cosa que también es, a pesar de lo que queremos que sea), para complacer los prejuicios que tenemos en contra de la religión, es mejor admitir que sí lo es y que las religiones no son todas iguales, y que no es justo meterlas todas en el mismo saco. Si decimos que el Buddhismo no es una religión y que si lo fuera entonces es igual a todas las demás, estaríamos cometiendo dos errores:

  1. estaríamos mintiendo (porque el Buddhismo evidentemente es una religión, además de las otras cosas que también es [una filosofía, una psicología])…
  2. y también estaríamos perpetuando un prejuicio injusto contra la religión basado en generalizaciones y tergiversaciones (porque la religión es un fenómeno complejo y porque no son todas iguales).

De manera que si te consideras buddhista, o si quieres serlo, no tengas miedo de tomar refugio. Ser buddhista también consiste en limpiar la mente de los prejuicios y generalizaciones que la sociedad nos implanta en nuestras mentes. Si escuchas la palabra “religión” y sienten aversión por ello, piensa que quizá se trata de una aversión a una religión específica y no a todas las religiones. O quizás es aversión a un aspecto específico de la religión y no a todo lo que la religión puede significar. Si escuchas a un monje o monja hablar de fe o de confianza (saddhá) y piensas que eso es superstición o ignorancia o un aspecto retrógrado de la religión, averigua si no se trata más bien de un prejuicio que tienes en contra de algo que no entiendes bien. En EE.UU hay una situación lamentable entre los buddhistas laicos y los monásticos: la mayoría de los buddhistas laicos (que tienen esa auto-imagen auto-agrandada de ellos mismos de que son racionales, evolucionados, etc) tienen ese prejuicio contra la religión y la tradición y la fe, y entonces ven la Sangha (Comunidad de Monjes y Monjas) como una institución anacrónica, retrógrada, inútil, innecesaria… ¡La misma institución que ha preservado la Enseñanza del Buddha intacta para que puedan criticarla, negarla, reformarla y deformarla como les ha dado la gana! Mira qué ingratos somos. En vez de dar las gracias a la Sangha por transmitirnos la enseñanza, insultamos a los monjes y monjas tratándolos como si fueran inútiles que se aferran al pasado.

Joya Triple1.
La Triple Joya, la Santísima Trinidad del Buddhismo.

Para ser buddhistas verdaderamente racionales y evolucionados uno tiene que analizar su propia mente y sacar todos los prejuicios que uno tiene. Todas las generalizaciones sobre la realidad, las tergiversaciones, las opiniones sesgadas. Ser racional y evolucionado no significa contradecir a priori o criticar a priori. Eso es estupidez en realidad. Ser un buddhista verdaderamente racional y evolucionado es destruir esa auto-imagen que en Occidente es tan necesaria para sobrevivir socialmente, esa auto-imagen de que somos esto y aquello, de que somos mejores, superiores. Eso es ego y la creencia en el ego. Un buddhista verdaderamente irracional, ignorante, y retrógrado es aquel que es ingrato. Si has recibido una escritura (el Canon Páli) que contiene una Enseñanza valiosísima, en vez de criticarla a priori, en vez de tratar de reformarla sin haberla siquiera leído completa, en vez de deformarla con todas las locuras y estupideces que tienes en la cabeza (como esos blogueros que destruyen el Dhamma en vez de explicarlo y difundirlo)… En vez de todo eso que te hace ignorante, irracional y retrógrado… da las gracias a la Sangha y a los monjes y monjas que han conservado y transmitido la Enseñanza tal cual como la recibieron de sus ancianos maestros. Y estudia los pasajes de la Enseñanza que hablan sobre saddhá: muchas personas no pueden liberarse en esta vida por medio de la razón y del intelecto. Muchos pueden liberarse sólo por medio de la fe. Esto también lo descubrió y lo enseñó el Buddha.

Luke y Yoda_fe.
Si no crees (saddhá) en lo que haces, fallarás.
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