El peligro de la tecnología antigravedad

Hay un par de visiones, de escenas, de “paquetes de datos sensoriales” como yo los llamo que he recibido de Ellos y que tienen que ver específicamente con el tema de la tecnología antigravedad. Esto tiene que ver con lo que escribí en la nota anterior (El frío y negro vacío del espacioEl frío y negro vacío del espacio), pero en este caso estas escenas no provienen de los “grises” (que yo llamo “ellos”) sino de los altos nórdicos que se hacen llamar apunianos y que yo llamo “Ellos”, así con mayúscula.

Como las dos escenas o visiones se parecen, he llegado a la conclusión, también por el contenido de otras escenas o visiones, que Ellos quisieron dármelas conscientemente, no como el caso de lo que describí en la nota anterior.

Hay una advertencia implícita en estas dos visiones de los apunianos y sin embargo siempre sentí que se trata de eventos reales que ellos (o sus antepasados) vivieron. No son imágenes o escenas (a menos que me hayan engañado) fabricadas como una película para transmitir un mensaje implícito. No. Son cosas que Ellos sufrieron en un pasado lejano y que no quieren que nosotros las vivamos aquí en la Tierra.

Hay mucho que quiero escribir sobre lo que vi en estas escenas, pero por ahora sólo las voy a describir.

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En la primera escena mi punto de consciencia o percepción aparece en la superficie de un planeta en otro sistema solar. Se parece bastante a la Tierra, pero “algo” me dice que es más grande. Es de día y el cielo es azul, sin nubes. Tan hermoso y azul como aquí en la Tierra.

Estoy de pie en una ciudad, en una especie de calle o avenida. Hay edificios. Hay personas de este mundo caminando aquí y allá. Hay edificios altos de hermoso diseño, de superficie de cristal y algo que parece roca blanca. La superficie de las calles, el “pavimento” también es como una piedra muy blanca. Todo es hermoso, limpia, muy bien diseñado. La gente se mueve con gracia, pacíficamente.

Luego aparecen sobre el cielo varias naves. Levitan o se mueven lentamente por un mecanismo de antigravedad (el mismo que utilizan los ovnis que vemos aquí en la Tierra). Las personas en la superficie de la ciudad comienzan a moverse, a correr, buscando refugio. Aquí, en este tiempo y mundo, no entiendo lo que ocurre. Quizás estoy viendo lo que vio un niño de ese mundo lejano.

Hay una batalla en el cielo. Las naves se atacan. No bombardean la ciudad sino que se atacan entre sí. Las naves dañadas gravemente comienzan a caer sobre la ciudad. Veo una, dos, tres, cayendo lentamente. Una cae sobre un edificio muy cerca de mi. Todo comienza destruirse. Estoy distraído viendo esta nave a mi izquierda cayendo sobre una torre-edificio muy alto cerca de mi y entonces otra nave cae justo sobre el lugar donde estoy.

El pesado objeto cae. Grandes piezas de algo caen sobre la avenida rasgando las lozas de piedra blanca. Me tiro al suelo hacia el borde de la avenida. El borde forma un vértice en ángulo recto en el que me acuesto para sobrevivir del impacto del objeto inmenso que cae lentamente. Me parece que no sobreviviré. Todo se rompe. Luego todo se obscurece y salgo de la visión.

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La segunda visión o escena la recibí otro día. Se parece a la anterior pero en ésta estoy más bien en un lugar abierto, con suelo de tierra y mucha vegetación. Una especie de parque o sitio al aire libre. No sé si esta visión corresponde al mismo planeta de la visión anterior, pero lo que siento es que estos humanos son del mismo grupo o de la misma raza que los de la visión anterior.

Básicamente aquí ocurre lo mismo que en la escena anterior. Hay naves inmensas, alargadas, que flotan y se mueven lentamente en el cielo por un mecanismo de antigravedad. Aquí también ocurre una batalla, pero esta vez las personas que están en tierra comienza a atacar a las naves que sobrevuelan. Hay puntos o equipos de personas en la distancia que lanzan misiles o proyectiles hacia las naves. Luego las naves dañadas comienzan a caer.

En esta visión es que como si fuera un adulto de esa humanidad que no participa activamente del conflicto. Soy aquí como periodista que observa todo. Aquí no sé si alguna nave me aplasta en la caída. No recibí más información. Despierto.

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He mencionado una advertencia implícita. Ellos se comunican con imágenes y muy pocas veces utilizan palabras de nuestro idioma. No lo necesitan. ¿Sabías que hay pensamientos no-verbales? Hay pensamientos que no tienen la forma de palabras, de signos lingüísticos. Ellos se comunican entre si con esos pensamientos. Básicamente no necesitan idiomas. Los han trascendido.

El mensaje, la advertencia implícita es algo así como esto: “Cuidado con esta tecnología. Tener esta tecnología y no haber trascendido la guerra, es una combinación peligrosa. Esto podría ocurrir en la Tierra. Si los humanos de la Tierra no se pacifican, usarán esta tecnología para el mal, para destruirse entre ellos mismos, así como nosotros lo hicimos”.

Amigos, me siento agradecido que una humanidad del espacio me permita conocer una parte de su historia. Me siento tan pequeño, tan innoble. Siento que no merezco esto. Siento que no soy digno. Se me salen las lágrimas. Ellos lo saben. ¿Por qué habría de saber esto yo? ¿Qué me hace digno de recibir esta información? No lo sé. Me expongo al ridículo. Me expongo a la crítica y a la persecución sólo por escribir estas cosas. Pero no me importa, porque si Ellos decidieron que yo merecía saber esto, entonces lo voy a comunicar. Lo voy a comunicar porque la advertencia, el mensaje es para la humanidad. Es para salvar vidas humanas, para salvar terrícolas en el presente y en el futuro.

Hay personas que creen que, por el hecho de poseer la tecnología antigravedad, que es la misma que permite los viajes espaciales casi a la velocidad de la luz, las civilizaciones que las poseen son necesariamente pacíficas y espiritualmente evolucionadas. No todas lo son. Mírenos a nosotros mismos los terrícolas. Estamos a medio camino de los secretos íntimos del átomo, del ADN y del espacio, y aún así somos tan salvajes, tan primitivos.

He pensados mucho en estas dos escenas o visiones y creo, como dije, que se trata del pasado lejano de los apunianos. Ellos vivían en uno o varios planetas como el nuestro y protagonizaron guerras entre ellos mismos. Utilizaron esta tecnología para el mal pero han evolucionado y ahora no lo hacen. Otra posibilidad es que me hayan mostrado lo que ocurrió en un mundo ajeno a la cultura de Ellos. Es verdad que hay miles de planetas como la Tierra solamente en esta galaxia. Esas escenas podrían ser parte de la historia de muchas otras humanidades que han pasado por eso. Es posible.

¿Y nosotros qué haremos? ¿Qué camino tomaremos? ¿Seguiremos utilizando la tecnología para el asesinato? ¿Seguiremos utilizando la ciencia y la tecnología para someternos y destruirnos entre nosotros mismos? ¿Cuando entenderán aquellos que ostentan el poder económico y político que en la guerra NADIE gana? Cuando hay una guerra, todos los que participan pierden. Sólo hay un perdedor que llega en primer lugar y uno que llega en segundo lugar, pero AMBOS son perdedores. No existe ni existirá la guerra pacífica, la guerra inofensiva, sin daños, sin destrucción. Eso no existe.

La humanidad corre peligro si la tecnología antigravedad cae en nuestras manos. Esto es algo que muchos entusiastas de la exoplítica y del fenómeno ovni  no entienden. Que por qué los extraterrestres no descienden masivamente y comienzan un contacto cultural abierto, público, masivo con nosotros. No lo hacen porque somos un peligro. NO SOMOS CONFIABLES, NO SOMOS DE CONFIANZA. Ellos deben protegerse a Ellos mismos de nosotros y también deben protegernos a nosotros de nosotros mismos. Este es el deber y la prerrogativa del que es mayor, del que es más civilizado, más evolucionado. Y en esta historia nosotros somos el menor, el menos civilizado, el menos evolucionado.

Amigo, este es el sentido, la importancia, la necesidad del mensaje, de la meta, de la misión a la cual me adhiero, de la meta y misión que Ellos me han pedido como un favor y que nos conviene a todos, sobre todo a nosotros mismos:

Cuidar y proteger a todos los seres vivos en la Tierra.
Cuidar y proteger la Tierra.
Detener todo conflicto bélico.
Detener toda guerra.
Crear un estado de paz mundial permanente e irreversible en la Tierra.
Dejar de usar la tecnología para el mal, para el asesinato.
Valorar y respetar la vida.

Deporte, entretenimiento y por qué la mayoría de los astrólogos no pueden predecir eventos mundanos importantes

Quería esperar a darle una forma más acabada a estas ideas pero decidí escribirlas así como las tengo, como una serie apenas articulada de ideas separadas. Así más adelante puedo seguir elaborando en ellas o dejar que otros lo hagan.

Esto toca varios temas. Por un lado, el hecho de que la astrología mundana tenga tan poco número de aciertos hace pensar si realmente la influencia astral es tan fuerte en grandes grupos humanos como lo es en un individuo o si la cuestión se reduce a que la astrología social o mundana o política está menos desarrollada que la astrología psicológica del individuo.

Sí, hay un puñado de astrólogos dedicados a la influencia mundana social de los astros y los signos. Tienen un ritmo de publicación importante de trabajos e investigaciones, pero siempre me han parecido demasiado enrevesadas las técnicas de los análisis. Los análisis y pronósticos tienden a dos extremos que se decantan en fracaso:

  1. El extremo del simplismo en el cual el astrólogo pronostica acontecimientos sociales basados en uno o muy pocos rasgos astrales (por ejemplo, el tránsito de 1 o 2 planetas)…
  2. Y el extremo del análisis complejo, que nos inunda la mente con una maraña gigante de datos, técnicas, cartas, comparaciones, etc, que al final no demuestran ser capaces de producir un pronóstico acertado.

En el ejemplo 1 tenemos el caso de la conjunción Marte-Saturno que ocurrió hace unos meses en Sagitario y con la cual algunos “predijeron” el comienzo de la Tercera Guerra Mundial. Yo escribí en aquel momento (paráfrasis):

Que Marte y Saturno sean llamados “los dos maléficos” en la astrología tradicional no es justificación suficiente para que creamos que cada vez que forman aspectos duros vaya a iniciar una Guerra Mundial. Hemos analizado los tránsitos de Plutón y la afirmación de Rudhyar de que cada vez que Plutón ingresa en un signo, esto coincide con el inicio de una gran guerra, pero debe haber otros factores y detonantes ya que el tránsito de Plutón no lo explica todo ni coincide con todo.

Es cierto que el inicio de la Primera Guerra Mundial coincide con la entrada de Plutón en Cáncer, y el inicio de la Segunda coincide con la entrada de Plutón en Leo, pero después de 1945 Plutón ha transitado por las cúspides de Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario y Capricornio sin que se haya inicia un conflicto armado de proporciones semejantes a la Primera y Segunda Guerras Mundiales. Entonces:

Debe haber otros factores que funcionen como detonantes. Particularmente analizaría los tránsitos de Marte y Venus, puesto que estos dos son los arquetipos tradicionales de la guerra. Las conjunciones Venus-Marte son más frecuentes que los ingresos de Plutón y pueden ser detonantes de conflictos armados, pero aún así no se dan coincidencias con todas las conjunciones Venus-Marte o las oposiciones o las cuadraturas…

Podría haber entonces más de dos factores a considerar:

  1. Los ingresos de Plutón en los signos.
  2. Los aspectos rojos entre Marte y Venus.
  3. ¿Aspectos rojos entre Saturno y Plutón, y entre Saturno, Venus y Marte?

Lo anterior es una parte de lo que hay que cotejar en la historia de las últimas décadas. Y entonces, en este punto de la argumentación comprendí que hay dos cosas más a considerar y que tienen un peso increíble en la manera y tiempo en que se dan los conflictos armados. Esos dos factores a considerar son los siguientes:

  • Por una parte, así como el individuo puede “negociar” la influencia mundana del tránsito de un planeta para que tal influencia se manifieste de una manera y no de otra, así también las sociedades pueden “negociar” la influencia de los tránsitos para que se den o no se den los conflictos armados.
  • Por otra parte, y aplicando la idea anterior específicamente a Venus y Marte, he descubierto que cuando la sociedad no “negocia” la influencia de los tránsitos de Venus y Marte para que se manifiesten de manera positiva y constructiva, entonces sus influjos se manifiestan de manera negativa y destructiva, en forma de conflictos armados. Es entonces cuando los tránsitos de Venus y Marte funcionan como detonantes de conflictos armados (cuando ya están presente otros factores como los tránsitos de Plutón y Saturno).

A la pregunta “¿por qué Venus?”: Hay que recordar que en el aspecto arquetípico de los planetas, Venus/Afrodita es la versión femenina de Marte/Ares. De hecho, y creo que no se ha escrito suficiente sobre esto, la agresividad pasiva o “belicosidad civilizada” (como me gusta llamarla) de los signos Libra y Tauro provienen precisamente de la regencia de Venus. Las guerras, los ataques de Venus son femeninos: son verbales o psicológicos o simbólicos. Son las guerras económicas, los ataques culturales, las guerras no convencionales de desgaste. Marte porta la forma masculina de la guerra. Las guerras y ataques de Marte son masculinos: son físicos, directos, tangibles, evidentes y no-simbólicos. No estoy diciendo nada nuevo, esto forma parte del conocimiento de las polaridades o acoplamientos:

  • El acoplamiento Aries-Libra está regido por la polaridad Marte-Venus. Esta polaridad es “masculina” en el sentido de “positiva”, pero en términos psico-sociales aquí Aries es la parte más masculina del acoplamiento mientras que Libra es la parte más femenina. Marte rige la parte psicológicamente masculina del acoplamiento (Aries) mientras que Venus rige la parte psicológicamente femenina del acoplamiento (Libra).
  • Igual ocurre con el acoplamiento Tauro-Escorpio, también regido tradicionalmente por Marte-Venus. Este acoplamiento o polaridad es la fase “femenina”, es decir “negativa”, hablando en términos tradicionales, del par Marte-Venus, pero aquí también tenemos un lado psico-socialmente femenino y uno masculino. El lado psicológicamente más femenino es Tauro (regido por Venus) y el lado psicológicamente más masculino es Escorpio (regido tradicionalmente por Marte).

Hago un recuento de todo esto por las siguientes razones: estos dos acoplamientos y los planetas tradicionalmente regidos por ellos (Marte y Venus) deben entrar en los análisis de los tránsitos y aspectos mundanos involucrados en el tema de los conflictos armados. Que Plutón haya pasado en la astrología moderna a ser el regente de Escorpio no está fuera de foco, puesto que Plutón es como una fusión dura, más resistente e intensa, de las cualidades de Mercurio y Marte, entre otras cosas. Y aquí encontramos entonces otro hilo conductor en toda esta historia de las guerras y el triángulo crucial (de amor, infidelidad, celos, dominación y destrucción) entre Venus, Marte y Plutón. (Recuérdese además que Plutón/Hades es el otro amante, el “compañero oscuro” de Venus/Afrodita, de quien la mitología dice que fue “raptada” por Hades y “solicitada” como “compañera” una vez al año).

La otra razón para mencionar a Venus y Marte aquí tiene que ver con el tema de la “negociación” de las influencias astrales. Los influjos de Plutón, Neptuno, Urano y Saturno van cayendo lentamente sobre la Tierra como una lluvia suave y delicada. Estos influjos no son potentes y directos como los de los planetas “terrosos” (Marte, Venus y Mercurio) sino que son difusos y nebulosos. Pero como el tránsitos de estos planetas es más lento, tales influjos se van acumulando y cristalizando con el paso de los años en ciertos puntos de la humanidad. Las sociedades particulares determinan cómo se van a manifestar estos influjos en términos de efectos o consecuencias. Por ejemplo:

  • Tránsitos y aspectos de Saturno (Capricornio). Una sociedad debe decidir si corrige aquello que debe ser corregido, si se toma en serio los temas que son serios, si pone límites y barreras a lo que debe tener límites, a lo que debe ser contenido, en resumen, si tiene voluntad de madurar. Estas son las tareas que impone el influjo del tránsito de Saturno. Si una sociedad particular (dependiendo también de sus cartas constitucionales) no resuelve estas tareas, entonces la influencia cristalizada, acumulada, del tránsito de Saturno se manifestará de formas “negativas”: la sociedad tendrá focos de intransigencia política, focos retrógrados de ortodoxia radical, extremismo o radicalismo religioso, aferramiento irracional a tradiciones y al pasado, etc. Por esto es que los tránsitos de Saturno deben ser incluidos en el análisis de la situación social: forman el substrato que una sociedad o grupo social utiliza como motivo o como excusa para iniciar un conflicto armado.
  • Tránsitos y aspectos de Urano (Acuario). Una sociedad debe decidir cómo y en qué temas es necesario avanzar, innovar, revolucionar, etc. Los temas de Urano. Aunque tradicionalmente Saturno y Júpiter son los dos grandes oponentes o antagonistas (el “gran maléfico” y el “gran benéfico”), en astrología moderna hemos descubierto que Saturno tiene también un oponente o antagonista del lado externo de su órbita. Debe haber un equilibrio entre las tareas que impone Saturno y las que impone Urano. Saturno tiende a defender el statu quo y la tradición (el pasado, la ortodoxia). Urano hace precisamente lo contrario: tiende a defender la renovación y reconstrucción del statu quo, la creación de nuevas tradiciones (el futuro, la heterodoxia, la innovación, la revolución). Si una sociedad no resuelve adecuadamente las tareas de Urano, entonces el influjo acumulado, cristalizado, del tránsito de Urano se manifiesta de maneras “negativas”: focos de insurgencia y desobediencia civil, revoluciones destructivas, grupos de choque, juventud destructivamente irreverente, etc. Una sociedad o grupo social también usará esto como motivos, razones o excusas para iniciar conflictos armados.
  • Tránsitos y aspectos de Neptuno (Piscis). Parecería que Neptuno/Piscis no tiene mucho que ver con la guerra pero hay varias cualidades aquí que influyen en la manifestación de los acontecimientos. Por un lado Neptuno/Piscis tiende a ser extremista. Cuando una sociedad no resuelve adecuadamente las tareas de Neptuno, las consecuencias crearán substancia y detonantes para los conflictos armados. Neptuno/Piscis busca la unión entre todos los seres, la dirección de la vida hacia una meta superior. La manifestación inhábil de esta búsqueda se convierte precisamente en su contrario: la separación y discriminación de personas (por ejemplo, el fanatismo religioso) y el escape de la vida, el escapismo, las metas fantasiosas. Una sociedad o grupo social debe apuntar hacia las verdades del momento, buscar y honrar las verdades del momento. Si esto no se hace, el influjo astral se manifiesta como su contrario: la sociedad o grupo social apunta hacia la mentira y el engaño, busca las fantasías, el perderse en las ilusiones y sueños. El fallar en estas tareas, como en los casos de Urano y Saturno, creará un piso que la sociedad utilizará como combustible para empeorar situaciones que ya se decantan por un conflicto armado. Por esto es que muchas guerras comienzan por el tema religioso o tienen la religión como punto de partida.
  • Tránsitos y aspectos de Plutón (Escorpio). Finalmente el planeta que activó todo este análisis sobre la guerra y cómo pronosticarlas. Los influjos de Plutón son los más lentos y los más débiles, pero precisamente por darse en períodos largos de tiempo, su acumulación y cristalización trae consecuencias catastróficas. La influencia del tránsito de Plutón es sutil pero es como una represa que se va llenando y cuando se desborda destruye todo a su paso. Yo he analizado por qué el ingreso de Plutón en los signos después de Leo no ha coincidido con una Guerra Mundial (o la pregunta misma de por qué no ha ocurrido semejante guerra desde 1945) y lo que he encontrado es que las sociedades de la Tierra han materializado la influencia de Plutón en forma de guerras y conflictos menores, en forma de criminalidad doméstica y de períodos cortos de plutocracias. Negociar la influencia de Plutón/Escorpio de esta manera nos ha permitido que no haya habido una Tercera Guerra Mundial, pero el precio pagado sigue siendo muy malo. Las tareas impuestas por Plutón no se han resuelto adecuadamente en la arena internacional y por lo tanto la influencia se seguirá acumulando lentamente, amenazando con crear las condiciones para una Tercera Gran Guerra, en caso de que se reduzcan los conflictos menores que actualmente son los que sirven como válvula de escape para estas influencias.

Ahora, volvamos al tema de Venus y Marte, porque son estos dos planetas los que aportan la energía directa y contundente que sirve como gatillo para que las influencias acumuladas y cristalizadas de los planetas transjupiterianos (en caso de que no se hayan manifestado de manera hábil o constructiva) se manifiesten como guerras internacionales. Actualmente hay una: la guerra globalizada del Estado Islámico. No es una guerra mundial pero es un conflicto importante que no debe verse como “menor”. Si yo quisiera predecir dónde o qué sociedad iniciará una guerra mundial, yo debería someter a todos los países o sociedad de las Tierra a un análisis del estado en que se encuentran en términos de las tareas de Saturno, Urano, Neptuno y Plutón. Todos los humanos recibimos la influencia astral, pero sólo uno o dos grupos humanos se encargan de canalizar el lado negativo de esa influencia (respecto al tema de las guerras mundiales). Nunca son todas las naciones las que inician guerras simultáneamente y tampoco son nunca todas las que se comprometen con la paz (aunque esta es NUESTRA meta). Entonces, si una nación o grupo humano tiene números rojos digamos con respecto a Saturno, esa nación o grupo humano será más susceptible a ser agente de conflicto con un tránsito de Saturno o aspectos hacia Saturno. Igual para Urano, Neptuno y Plutón. Si una nación o grupo humano ha fallado en términos de resolver las tareas de estos cuatro planetas, entonces esa nación o grupo humano será el candidato número 1, entre todas las naciones de la Tierra, para iniciar un conflicto internacional mayor. La cadena siempre se rompe en su punto más débil. Esto es lo que ocurrió con los países de Europa en la Primera Guerra Mundial y con la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.

Resulta que, así como los planetas antes mencionados imponen tareas a las sociedades, Venus y Marte también lo hacen. Y si esas tareas no se resuelven hábilmente, se manifestarán como un impulso para el conflicto y la guerra. Los temas de Saturno, Urano, Neptuno y Plutón no son la guerra, no asumen la forma de la guerra (porque no son en sí arquetipos de guerra y el guerrero): estos planetas forman el piso, el combustible, la substancia que las naciones utilizan para justificar una guerra, pero son Marte y Venus los que finalmente detonan estos conflictos porque ellos son en sí los arquetipos de la guerra y del guerrero.

Fíjense que los impulsos de Marte, canalizados de manera inhábil en una sociedad, coinciden con brotes de machismo y violencia (contra la mujer, el niño e incluso también contra otros hombres). También coinciden con el gusto por los deportes violentos, especialmente si hay derramamiento de sangre. Marte no es criminal en esencia pero la forma bruta, irracional, de la energía marciana produce ese tipo de delincuente pequeño o tonto que simplemente quiere golpear y destruir por el placer de hacerlo. ¿Qué debe hacer una nación o grupo humano para impedir la manifestación negativa de la energía marciana? Debe poner en práctica los aspectos constructivos del arquetipo. El deporte y las competencias deportivas son la manera en que las sociedades “negocian” la influencia astral de Marte (Aries y Escorpio). Una de las razones por las cuales países como Rusia y EE.UU no han iniciado una guerra mundial es que tienen una cultura deportiva fuerte y viva (y también porque tienen una industria floreciente productora de armas: Marte/Ares es el herrero productor de armas). Una nación o grupo humano que se priva de la necesidad de las grandes competencias deportivas y de la cultura marciana del deporte, será una nación con una energía marciana acumulada de manera peligrosa y tendente al conflicto. Es lo que ocurre con Corea del Norte. No digo que las argumentaciones de Corea del Norte contra las maniobras imperialistas de EE.UU no sean comprensibles. Lo que digo es que, la necesidad de amenazar y lanzar misiles es la energía marciana, inhábilmente acumulada, de una sociedad que durante décadas no ha podido canalizar esa energía de otra forma.

La psique colectiva es muy transparente a la hora de reflejar estos asuntos. Hace unos meses cuando se adelantó un paso en los acuerdos de paz en Colombia, leí la noticia sobre unos partidos amistosos de fútbol que se llevaron a cabo entre ex-guerrilleros y ciudadanos comunes. Cuando una sociedad renuncia al camino de las armas, la energía marciana automáticamente busca la vía del deporte, porque esa es la otra forma en que la energía de Marte se manifiesta en el mundo social humano. Lo similar ocurre con Venus. La otra razón por la cual Rusia y EE.UU no se han decantado por un conflicto mayor es porque son sociedades que tienen una cultura el entretenimiento muy desarrollada. Los programas de canto, el mundo de la moda, el showbusiness, etc, todo esto es el dominio “femenino” de Venus. Así es como Venus se canaliza positivamente en las sociedades humanas. Si no fuere por todo este lado lúdico, de esparcimiento, de culto al arte y a la belleza, los concursos de belleza (masculinos y femeninos) en la televisión y en las calles, los influjos de Venus se manifestarían de una manera negativa en nuestras sociedades.

Fíjense que todo esto falta en las sociedades musulmanas donde han nacido los grupos yihadistas: Irak, Siria, Afganistán, Palestina, el sur de Turquía… Todas estas son regiones de la Tierra donde se rechaza la cultura “occidental” del deporte (porque se asocia con la bebida y los juegos de azar) y también la cultura “occidental” del entretenimiento y la belleza física. Todos los grupos yihadistas han cerrado las válvulas de escape por donde las influencias de Marte y Venus se manifiestan de manera positiva. El resultado es: grupos humanos patológicamente belicosos, profundamente irrespetuosos con la vida ajena. Es lo peor de las manifestaciones negativas de Marte y de Venus. Sus hombres encarnan el machismo extremo y sus mujeres están incluso más sometidas y esclavizadas que en cualquier descripción estándar de las acusaciones occidentales contra el estilo de vida musulmán. Si agregamos a esto el hecho de que esas sociedades rotas, azotadas por la guerras (guerras iniciadas por Occidente, hay que decirlo) han fallado en las tareas de Saturno, Urano, Neptuno y Plutón, no es para nada extraño que el yihadismo se haya globalizado y que ahora tengamos un conflicto internacional que traspasa fronteras y afecta a grandes regiones de la Tierra (Europa, Medio Oriente, Norteamérica y Asia, por ahora).

La importancia de todo esto no es el hecho de tener una clave que permite hacer predicciones o pronósticos efectivo. Eso puede ser útil pero en realidad, más importante que eso es poseer las claves para IMPEDIR que se forme la coyuntura que da paso al inicio de los conflictos y las guerras. Eso es lo que NOS interesa. ¿De qué sirve que el astrólogo tenga un conocimiento que le permite pronosticar y adelantarse a los acontecimientos? ¿Para ganar fama y reconocimiento? ¿Para adquirir poder en el mundo? ¿Y las millones de vidas que pueden salvarse al aplicar el conocimiento astrológico a los procesos de formación y regeneración del tejido social para evitar que las guerras ocurran? EE.UU está “bien” en términos de la energía de Marte y Venus (en el sentido de que no ha iniciado una Tercera Gran Guerra, aunque está “mal” porque ha iniciado muchos guerras menores), las tiene apenas “bajo control, “sin embargo está fallando en las tareas de Plutón, un planeta esencial en la carta de 1776. EE.UU ha logrado evitar una guerra mundial en las pasadas décadas en que Plutón pasaba las cúspides de cinco signos, y ¿qué ocurrirá ahora, en los próximos años en que Plutón por tránsito hace su retorno a Plutón radix en ese punto 27°32 de Capricornio en la carta de la Independencia de EE.UU? Después de ingresar en Capricornio Plutón en tránsito ya formó y pasó las oposiciones a Venus, Júpiter, Sol y Mercurio de la carta de 1776, coincidiendo con las últimas guerras e invasiones “menores” que ese país llevó a cabo en Medio Oriente, África y Asia. Hemos tenido un respiro, pero aún falta por formarse la oposición a Mercurio radix, el retorno de Plutón, el ingreso de Plutón en Acuario y luego la conjunción por tránsito de Plutón con el Nodo Sur. ¿Qué ocurrirá entonces? Si EE.UU no resuelve sus tareas con Plutón, si los que gobiernan en Washington y en el Pentágono no renuncian a la plutocracia que defienden con las armas, podríamos ver la Tercera Gran Guerra en un futuro próximo. Las conjunciones, cuadraturas y oposiciones Marte-Saturno serán sólo una luz verde en un semáforo. Lo que importa aquí a largo plazo son las cristalizaciones de la influencia lenta pero decisiva de los grandes y poderosos transjupiterianos, sobre todo Plutón (aunque no es grande, físicamente, pero sí muy incisivo) en el caso de EE.UU.

Amigos, ¡ojalá haya tiempo para cambiar las tendencias…!

Independencia EEUU_4 de julio de 1776_cruces.

UNA VISIÓN, UNA MISIÓN, UNA META

Cuidar y proteger a todos los seres vivos en la Tierra.

Cuidar y proteger la Tierra.

Detener todo conflicto bélico.

Detener toda guerra.

Crear un estado de paz mundial permanente e irreversible en la Tierra.

Dejar de usar la tecnología para el mal, para el asesinato.

Valorar y respetar la vida.

Destruir las causas del terrorismo yihadista

En este momento, apreciados lectores, hay varias guerras en el mundo. Por ejemplo, la guerra en Siria. Pero también hay una guerra como no se había dado antes. Es una guerra global de los movimientos yihadistas (interpretación extremista y no-pacífica del Islam) en contra de Occidente y la respuesta armada de Occidente en contra de tales grupos. Es una guerra que se extiende por varios países, por varios frentes y que bien podría ser lo que inicie una Tercera Guerra Mundial. De hecho, en los últimos años han muerto más personas por el terrorismo yihadista, en Europa y EE.UU y por los contra-ataques occidentales que por cualquier misil lanzado por Corea del Norte o cualquier arma de destrucción masiva que pudiera tener Irán.

Creo que Occidente (EE.UU y Europa) ya se están dando cuenta que satanizar el Islam y presentarlo como la “religión del terror” no es la solución para acabar con el terrorismo yihadista. Espero que ya se estén dando cuenta. Una guerra ideológico-cultural general contra el Islam no ha funcionado ni en Francia, ni en Alemania, ni en Inglaterra, ni en España ni en EE.UU. Ni funcionará. Ojalá Occidente comprenda esto.

La solución para acabar con las causas del terrorismo yihadista de hecho se encuentran en el Islam mismo. La comunidad musulmana en el mundo, en su mayoría, es una comunidad pacífica y civilizada que no adhiere a la interpretación extremista del yihadismo. Esta es la verdad. El terrorismo yihadista no es algo intrínseco en el Islam o en la comunidad musulmana internacional puesto que, si lo fuera, toda la comunidad musulmana sería yihadista. Y eso no ocurre.

Occidente tiene que entender que trabajar en alianza con los musulmanes civilizados y pacíficos es la única manera de reducir las filas del yihadismo. Por cada bomba y guerra y contra-ataque que Occidente lleve a cabo para detener a los yihadistas, será un estímulo que hará crecer el movimiento en el futuro. Porque lo que ellos quieren precisamente es hacerse mártires de una causa. Necesitan un enemigo que los glorifique, que los lleve a la gloria, y Occidente está haciendo precisamente eso cada vez que ataca a los yihadistas con bombas y armas. Esa no es la solución a largo plazo.

El Islam está basado en un libro que se escribió hace varios siglos. Los musulmanes civilizados y pacíficos, que afortunadamente son la mayoría en el mundo islámico, entienden que no pueden seguir su libro sagrado al pie de la letra o de manera extrema porque, por muy sagrado que sea y por muchas verdades que pueda contener para ellos, es una cosa escrita por hombres, y los hombres no son infalibles. Aunque son firmes en su fe y defienden su religión de manera pacífica, en el fondo de sus mentes pueden entender y aceptar descripciones filológicas sobre el Corán como ésta:

Básicamente, el Corán carece de una estructura central, frecuentemente es oscuro e inconsecuente tanto en lengua como en contenido; es superficial en su concatenación de materiales dispersos y muy dado a la repetición de pasajes enteros en versiones que presentan variantes. Partiendo de todo esto, se puede argumentar plausiblemente que el libro es el producto de la edición imperfecta y morosa de materiales provenientes de una pluralidad de tradiciones. Crone y Cook (1977, p. 18)

Así, la mayoría de musulmanes en el mundo buscan más bien las partes del Corán que exaltan el espíritu humano y que tienden a la civilización y la paz entre los hombres. Si Occidente trabajase en conjunto con los clérigos musulmanes y con la comunidad musulmana en general (en vez de rechazarlos y satanizarlos) para fortalecer la interpretación civilizada y pacífica del Corán en el mundo, lograrían que sea la misma comunidad islámica la que convenza y aísle a los yihadistas. Y con el tiempo los yihadistas comprenderían que su interpretación del Corán no es la más elevada.

En la historia del reciente atentado en Manchester se supo que el padre del joven terrorista vio con anticipación que el muchacho estaba tomando un camino de radicalización. La familia de este muchacho hizo lo posible para sacarlo de ese camino, para que no terminase convirtiéndose en yihadista. Pero este muchacho tomó su pasaporte y escapó del cuidado de su familia. Así fue como terminó convirtiéndose en un radical. He aquí el ejemplo de cómo una familia musulmana trató de impedir que un creyente se radicalizara. Si Occidente trabajara en conjunto, amistosamente, con las familias musulmanas, y con los clérigos en las mezquitas, no sólo podrían obtener mucha información sobre los jóvenes que pueden ser radicales en potencia sino que además podrían ayudar a esas familias y clérigos a desmontar los tentáculos de reclutamiento del yihadismo en Europa y en EE.UU.

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Una interpretación civilizada y pacífica del Corán

No soy experto en el Corán, pero he encontrando un montón de citas que demuestran que la interpretación radical yihadista es errónea, incluso desde el punto de vista de la escritura. Sí, es cierto que los versos que los yihadistas utilizan para validar la interpretación radical están en el Corán, pero también es cierto que hay muchos versos en el Corán que contradicen esos versos utilizados por los yihadistas. Si Occidente promoviera, como lo hacen los musulmanes civilizados y pacíficos del mundo, esos otros versos que evidentemente son anti-yihadistas o contra-yihadistas, los jóvenes y adultos que están en contacto con la cultura musulmana entenderían que el yihadismo es una visión retrógrada.

Incluso el primer capítulo del Corán contiene la clave de que los yihadistas no tienen derecho a juzgar a otros seres humanos, puesto que Alá es el “soberano absoluto del Día del Juicio Final”. Así comienza el Corán:

En el nombre de Dios, el Compasivo con toda la creación, el Misericordioso con los creyentes.

Todas las alabanzas son para Dios, Señor de todo cuanto existe,

el Compasivo, el Misericordioso.

Soberano absoluto del Día del Juicio Final,

solo a Ti te adoramos y solo de Ti imploramos ayuda.

¡Guíanos por el camino recto!

El camino de los que has colmado con Tus favores, no el de los que cayeron en Tu ira ni el de los que se extraviaron.

Corán 1:1-7

Alá es Compasivo y Misericordioso con los que creen en él. Los que siguen el camino del orgullo y los que se extravían caen en su ira, pero sea como sea, la ira le pertenece a Alá, no al ser humano. El Día del Juicio Final le pertenece a él, no a los yihadistas. Y hay un montón de otras citas en las que el Corán invalida básicamente toda la doctrina yihadista. Por ejemplo:

Mostrad el perdón, gozad de la bondad, evitad la ignorancia. 7:199

La humanidad es una sola Hermandad: Haced las paces con vuestros hermanos. 49:10

Mi piedad abraza todas las cosas. 7:159

Lo que yo veo aquí es que los yihadistas traicionan estos principios, puesto que el asesinato y la guerra no son comportamientos de perdón, de bondad y de piedad.

No voltees tu mejilla a las personas con desprecio y orgullo, y no camines en la tierra altivamente; porque Dios no ama a los que actúan con orgullo y jactancia. Sé modesto en tu comportamiento y mantén baja tu voz, porque el sonido más feo es el rebuznar del burro. Luqman 31: 18-19.

La actitud del yihadista es precisamente contraria a todo lo que leemos en esta cita: el yihadista muestra desprecio y orgullo hacia aquellos que no son como él, camina con jactancia y con altivez sobre la Tierra, con orgullo, no es para nada modesto. Los gritos de guerra yihadistas y los discursos estridentes de los radicales en Afganistán y en Pakistán son feos como el rebuznar del burro.

Haced lo que es hermoso. Allah ama aquellos que hacen lo que es hermoso. Surah Baqarah 2:195.

El Corán habla de belleza porque a Alá le gustan los actos bellos. La guerra yihadista es fea en todos sus aspectos.

Y pedid el perdón de vuestro Señor y arrepentíos ante Él. En verdad mi Señor es piadoso y amoroso. 11:90.

Los que se han extraviado, los infieles, deben pedir perdón a Alá, no a sus creyentes o “defensores” humanos. Como ya hemos visto: el perdón y la misericordia, y el juicio, le pertenecen a Alá, no a los humanos. Los yihadistas básicamente están usurpando los poderes de su dios al creer que tienen el derecho de juzgar y castigar a los llamados “infieles”.

Verdaderamente Allah defiende a quienes tienen fe. Al-Hajj 22:38

Y temed el Día cuando seais traídos de vuelta a Allah. Entonces a cada alma se le pagará lo que ha ganado, y nadie será tratado injustamente. 2:281.

Quienquiera que mate a una vida inocente, es como si hubiese matado a toda la humanidad. Surat Al-Ma´idah 5:32

Esta es la religión, la ideología, y la interpretación que Occidente debe ayudar a promover en el mundo. La única manera de acabar con el yihadismo es hacerlo en el ámbito donde nace: el ámbito ideológico. Pero Occidente no podrá hacer esto si lo hace solo y si lo hace desde el punto de vista de otra religión o del ateísmo o del agnosticismo, o desde el punto de vista de su estilo de vida liberal y libertino. La verdadera guerra para acabar con el yihadismo solo es posible en el campo de las ideas, y para eso Occidente debe trabajar con la comunidad musulmana, que en su mayoría es civilizada, pacífica porque acepta y sigue las doctrinas positivas como las que vemos en las citas de arriba.

Para el resto de los occidentales: hay que corregir el rumbo de esa estrategia equivocada de satanizar el Corán o el Islam. Prohibir o rechazar o satanizar una religión mundial que tiene una comunidad civilizada y pacífica en su mayoría, no traerá más paz y tranquilidad a Occidente. Eso sólo hará que el resto del mundo vea a Occidente como un foco de intolerancia e ignorancia. Más bien hay que educar a los occidentales. Hay que enseñarles que una cosa es el Corán y otra cosa son las distintas interpretaciones que se derivan del Corán. ¿Acaso no existe también el terrorismo fundamentalista cristiano? Sí. Por mucho que la prensa occidental le reste importancia a los ataques terroristas del radicalismo cristiano, esos ataques también ocurren. No es la religión la que hace el terrorismo y la guerra, son los hombres.

> Corán.

> Yihadismo.

Conozca los nombres y las banderas de los distintos grupos terroristas islámicos que existen en el presente. Al ver una de estas banderas en un lugar, sabrá que allí se está declarando la “yihad” o “guerra sagrada” yihadista.

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