El mito moderno de los reptilianos-iluminatis

Otra de las grandes fantasías y fraudes editoriales de nuestro tiempo… El mito de los reptilianos-iluminatis. Esto es algo que he estado aclarando en algunas redes sociales, pero es como arrojar una gota de miel en medio del río Amazonas… Se pierde en la corriente de la tontería generalizada de los seguidores de este “culto” moderno de los reptilianos, que ya son como una secta religiosa. Así que resumiré aquí mis descubrimientos. No está demás decir que los creyentes ciegos en este mito moderno y los convencidos a priori ni pierdan el tiempo leyendo este post: esto es para personas racionales, personas que de verdad buscan la verdad, personas que leen e investigan por sí mismas y no para personas que se comen todo lo que los conspiranóicos escriben en sus blogs. En fin, pero primero una breve información de contexto para los que no conocen el mito.

El mito de los reptilianos dice que hay una raza de extraterrestres con forma de lagartos que viven en cavernas subterráneas de la Tierra. Se supone que tienen poderes mentales y que controlan los gobiernos de la Tierra desde hace miles de años para sus propósitos malvados. Les gusta comer seres humanos y trabajan con algunas personas que supuestamente se han vendido al plan de los reptilianos. Esos humanos “vendidos”, traidores de su especie, son los iluminatis, que supuestamente ocupan los cargos más poderosos de la Tierra en política y en el conglomerado industrial-militar. Como todo mito, éste también tiene varias versiones o “corrientes”. Algunos dicen que los reptilianos pueden cambiar de forma y aparecer como humanos normales, etc.

Ahora, ¿de dónde provino toda esta locura, este mito moderno de los reptilianos? Yo he leído, he investigado y antes de responderte la pregunta quiero primero decirte que el nacimiento de este mito tiene que ver con una tendencia moderna que viene ocurriendo desde el siglo XIX: la tendencia de ciertos sectores de la humanidad de decidir que ciertas obras de ficción son verdad o que contienen alguna verdad encubierta. Esta tendencia dio origen al mito de los reptilianos pero también está reviviendo otros mitos modernos. Ahora con la televisión y el cine, la locura de algunas personas ha llegado a un punto máximo, como más abajo explicaré.

La primera aparición literaria de los reptilianos la encontramos en el libro “En el corazón de la Tierra” (At the Earth´s Core, 1914) del escritor Edgar Rice Burroughs. (No confundir con “Viaje al centro de la Tierra”, de Julio Verne.) Sí, Edgar Rice Burroughs, el mismo que creó a Tarzan y a John Carter. Esta novela narra la aventura fantástica unos humanos en un mundo subterráneo llamado Pellucidar (en esta misma novela al parecer también nació el mito de la Tierra hueca, que reúne a algunos incautos en la actualidad), donde lagartos gigantes inteligentes viven y esclavizan a otros humanos.

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“En el corazón de la Tierra”, de Edgar Rice Burroughs, publicado originalmente por segmentos como cuentos cortos en una revista. Portada original del libro.

Para que el mito tomase la forma actual que posee, otro escritor tuvo un papel crucial: el conspiranóico David Icke. Este autor fue el primero en tomar la leyenda de reptiles inteligentes subterráneos y convertirlos en los extraterrestres-lagartos del mito moderno de los reptilianos-iluminatis. Ahora, no puedo demostrar que David Icke haya leído “En el corazón de la Tierra” y haya decidido que lo que estaba allí era verdad (tampoco sé si Icke ha confesado una decisión semejante en alguna parte). Lo que me resulta 100% cierto es que este conspiranóico decidió que este mito de los lagartos subterráneos era verdad y le infundió nueva vida, nueva historia. Esto no es nada extraño: así es como han nacido y han evolucionado todos los mitos en la historia de la humanidad.

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David Icke resucitó el mito de los lagartos parlantes subterráneos y lo fusionó con el nombre de una desaparecida secta ocultista llamada Iluminati: así nació el mito moderno de los reptilianos. Ni los lagartos parlantes subterráneos extraterrestres existen ni la secta de los Iluminati.

Los conspiranóicos convencidos de este mito aseguran que hay evidencias en toda la historia universal y en todas las culturas de esta supuesta hegemonía reptil desde cavernas subterráneas. Sus “pruebas” son las pinturas, los frescos y los mitos religiosos antiguos en los que aparecen serpientes, cocodrilos y dragones. En su locura olvidan que todas las culturas de la Tierra poseen mitos y arte en los que encontramos también pájaros míticos, insectos, animales fantásticos de todo tipo, y algunos de estos mitos se repiten, con ciertas diferencias, en distintos lugares de la Tierra. ¿Significa eso que los vampiros existen sólo porque hay distintas tradiciones de un hombre-murciélago o de un dios-murciélago o criaturas que beben sangre? ¿Significa que el ave fénix es real? ¿Significa que la esfinge es real? Además, los conspiranóicos interpretan las obras de arte de la antigüedad forzando sus significados para que calcen con sus creencias personales: así, el mito de la serpiente no es exactamente correspondiente con el mito de lagartos gigantes inteligentes; el mito de los dragones tampoco; tampoco el mito de una tortuga cósmica, etc… Cada uno de estos mitos es su propia historia, su propia narrativa, no cuadran entre sí cuando uno trata de presentarlos como evidencia de la existencia de una sola criatura en específico.

Otro error que cometen los conspiranóicos es creer que un símbolo determinado demuestra la existencia de una sociedad oculta que extiende sus tentáculos por toda la Tierra. Los seguidores de Icke aseguran que los iluminatis se identifican entre sí mostrando el símbolo del ojo en alguna parte. Parecen olvidar que el símbolo del ojo está presente desde hace milenios en todas las culturas de la Tierra por la simple y mundana razón de que TODOS TENEMOS OJOS EN LA CARA. Es absurdo pensar que el ojo es un símbolo especial de comunicación entre miembros de una secta secreta. Sería como decir que en todo lugar y en toda cultura donde aparezca el círculo, eso es una evidencia de la existencia de una élite oculta que utiliza ese símbolo como emblema. Sería absurdo porque el círculo ha sido objeto de culto en prácticamente todas las culturas de la Tierra debido a que es una figura que el ser humano ha visto en toda la naturaleza, en la forma de la Luna y del Sol, en piedras y huevos, en algunos órganos de los animales, etc. Igual ha ocurrido con otros símbolos: el ojo, el triángulo, el rectángulo, la espiral, el corazón, la pluma, el árbol, etc.

Entonces, David Icke decidió que los lagartos gigantes que hablan existen y que viven en el interior de la Tierra. Lo publicó en uno de sus libros y entonces ocurrió lo siguiente: una de sus lectoras, después de haber leído sobre los reptilianos en un libro de Icke, soñó con ellos. Esta señora decidió que lo que había soñado era evidencia de que los reptilianos existían y entonces se convirtió en “testigo” de que lo que había escrito David Icke era verdad. Otras personas, seguidoras todas de las teorías de Icke, también soñaron con los reptiles, y así una masa de supuestos testigos se fue formando. Pero ¿un sueño es una verdadera prueba de algo? ¿Ves cómo los mitos nacen por decisiones irracionales que las personas toman? ¿Por qué las personas que no han leído los libros de Icke o las teorías de conspiración no sueñan con reptiles humanoides? ¿Por qué no puede ser esto último una “prueba” de que los reptilianos no existen? Las personas deciden creer que algo es verdad y entonces comienzan su campaña terca, infundada, irracional, para convencer al resto del mundo de que sus fantasías son la verdad. Y así es como hoy hay miles y miles de personas que realmente creen todo lo que está escrito en los libros de David Icke.

Los conspiranóicos dicen que todo el que no acepte estas “verdades” es un borrego, un becerro, una oveja engañada por los iluminatis-reptilianos. ¿Y qué serán entonces las personas que lee un libro DE FICCIÓN y deciden creer ciegamente que lo que está escrito allí es la verdad irrefutable? ¿Qué será una persona que lee su blog de teorías de conspiración favorito y no investiga nada de lo que se afirma allí, no cuestiona nada, no busca las fuentes, no contrasta la información? No me molesta que me llamen borrego: el que no lo es, sabe que no lo es, y el que lo es, no sabe que lo es, y el que sabe que no lo es no se molesta cuando le llaman borrego, mientras que el que lo es sin saberlo, se molesta. Yo investigo, yo dudo, yo contrasto la información, yo busco las fuentes, yo encuentro incoherencias en los “testimonios”, en las historias, yo busco las falacias lógicas en los argumentos (en los míos y en los de los demás). Y así llego a la verdad. Así voy exterminando las fantasías, en mi propia mente primero. No decido que lo que soñé una noche es “evidencia” de que tal cosa es real o que tal cosa existe. De hecho, para ser un borrego hay que hacer lo que la mayoría de los conspiranóicos hacen:

  • Leer una novela, una historia, y decidir irracionalmente que lo que está allí es verdad. Muchos hacen esto con novelas y libros de ficción como Caballo de Troya y otros. La fantasía, la ficción, y por tanto la mentira, siempre es mayor que la verdad, que la descripción de la realidad. Es mayor la cantidad de libros que contienen fantasías, ficciones, y mentiras, que los que no las contienen.
  • Ver una película o una serie de televisión y creer ciegamente que eso debe ser verdad. El cine y la televisión son una extensión de la literatura, de las novelas, de la ficción literaria. No hay ninguna razón para que haya más verdad en el cine y la televisión de lo que la hay en los libros.
  • Leer su blog favorito de conspiración y creer ciegamente todo lo que está escrito allí. Si voy a cuestionar la ciencia convencional, la historia universal enseñada en libros y academias y las versiones oficiales del mundo actual, TAMBIÉN voy a cuestionar lo que los teóricos de la conspiración escriben. Porque la capacidad default de engañar y de auto-engañarse es común a todos los seres humanos.
  • No tener criterio ni opinión propia: “copiar y pegar” en su cerebro los criterios y las opiniones de su autor favorito. Dudar de todo es sólo el PRIMER paso: luego viene el estudio, la investigación, un proceso largo, tedioso, difícil, durante el cual y al final del cual uno forma una opinión propia. La mayoría de los conspiranóicos no hacen esto. Los más viejos han copiado a David Icke, a Zecharia Sitchin y a otros, y los más jóvenes han copiado a los más viejos. Toda la conspiranoia actual es una fotocopia de una fotocopia de un dibujo “original” (David Icke, Zecharia Sitchin, etc) que es una re-elaboración de un dibujo original (Rice Burroughs, Verne, etc).
  • Leer sólo dos o tres libros y creer sólo en una o dos fuentes de información. El que duda de todo e investiga por su cuenta, durante años y de manera exhaustiva, terminan poseyendo toda una biblioteca personal de libros, enciclopedias, diccionarios y revistas. Y aún así, todos los libros son leídos con cierto grado de sospecha, de duda inteligente. Nada es aceptado a priori, sin contrastar.

No me malentiendas: estoy de acuerdo con muchas de las críticas sociales que David Icke y los conspiranóicos hacen a la sociedad moderna. De hecho, sí hay una élite de personas que dominan el mundo político y económico. Pero son sólo eso: personas, humanos, simples mortales como tú y como yo. No siento ninguna simpatía o preferencia por reyes o príncipes o monarcas de ningún tipo. Y por supuesto que hay un complejo industrial-militar que ha convertido la guerra en un negocio para dominar y destruir naciones. Y por supuesto que hay corporaciones y transnacionales cuyo principal interés es mantener a las masas aletargadas, adictas al consumismo de sus productos y servicios. Si has leídos todos los artículos de este blog encontrarás esas mismas críticas aquí en varios textos. Pero uno tiene que tener los pies en la Tierra y entender que todo esto lo están haciendo los humanos, los terrícolas. Nosotros mismos somos la fuente del mal en la Tierra: no necesitamos que seres fantásticos vengan de abajo o de arriba a crear caos y destrucción en este planeta. Nosotros mismos lo estamos haciendo. Eso que afirma David Icke, por ejemplo, que toda la tecnología actual “nos fue dada” por los reptilianos para dominarnos y destruirnos… No me lo creo: el ser humano es el que ha creado y utilizado esta tecnología. Yo conozco la tecnología de los extraterrestres y, créeme, si nosotros los terrícolas tuviésemos esa tecnología, ya nos habríamos destruido completamente entre nosotros.

Cuando crees que es un “agente extranjero” el causante de todos los males, sea un extraterrestre, un reptil, un demonio, un comunista o socialista, o lo que sea, estás evadiendo la realidad y refugiándote en una fantasía tonta en la que tú eres completamente inocente, libre de culpa, y “el otro” es el malvado, el culpable, el que hay que destruir. Lo que hay que destruir es toda fantasía, toda ficción, toda novela en la mente de uno mismo. Despertar a la realidad. Hacerse consciente de todo. No tengas miedo. De hecho, mira cómo toda la conspiranoia está basada en el miedo y diseñada para sembrar miedo en las personas. Mira cómo los conspiranóicos están todo el tiempo con miedo, creyendo que alguien les puede hacer daño. Deshazte de este pensamiento. Tu propia mente es tu mejor amigo o tu peor enemigo.

De los libros a la televisión…

El mito de los reptilianos se consolidó después cuando apareció en televisión la serie V (Invasión extraterrestre). Muchos no se acuerdan de esta serie, y muchos de los conspiranóicos modernos ni siquiera la han visto, pero esta serie sembró una “sospecha colectiva” o un miedo colectivo a los reptiles extraterrestres come-gente. Usted no me creerá pero lo voy a decir: la mente de las masas es en verdad muy delicada, muy ingenua (y muchos de los que se creen independientes de las masas, en realidad lo siguen siendo; esta es otra fantasía que hay que descubrir y destruir). Una sola cosa que salga al público y sea vista por miles de personas es suficiente para que alguien decida que eso es verdad. Así como esa señora hizo con el libro de Icke, así miles de personas están haciendo hoy con películas y series de televisión. Algunos de ellos tienen recursos para escribir libros y dar conferencias, y así propagan sus locuras. Y así es como ha nacido toda esta generación de mitos modernos, algunos de los cuales son una versión 2.0 de mitos antiguos: el de los iluminatis-reptilianos, el de la Tierra hueca, el mito de que la luna es un objeto fabricado, el mito del sol detrás del sol, el de la tierra plana, etc, etc.

La “contribución” del Doctor Michael Salla

El Dr. Salla ha sido uno de los investigadores del fenómeno ovni y contacto extraterrestres más serio y prolífico de las últimas décadas. Sus ensayos y artículos de investigación sirvieron para la creación de la exopolítica, el estudio serio, académico, de las implicaciones políticas y culturales de un posible contacto entre civilizaciones extraterrestres con las civilizaciones de la Tierra. Lamentablemente la investigación del Dr. Salla ha servido de trampolín para difundir entre las masas algunas mentiras diseñadas desde ciertos centros de “inteligencia” de la nación X. Es bien conocida en los círculos de la ufología y el contacto extraterrestre la figura de los whistle-blowers, los denunciantes o soplones, personas que supuestamente trabajaron para agencias secretas o proyectos ocultos del gobierno de la nación X y que luego deciden revelar información clasificada. Estos soplones se ponen en contacto con investigadores como el Dr. Salla y les entregan información sobre razas extraterrestres, reuniones secretas entre extraterrestres y gobiernos, etc, para que el investigador la analice y la publique. El problema es que algunos (la mayoría, en realidad) de estos soplones son agentes pagados para desinformar a las masas, para entregar información falsa para alejar aún más a las personas de la verdad.

Así el Dr. Salla, probablemente sin quererlo, ayudó a difundir el “testimonio” de uno de estos agentes malévolos de la nación X que dijo haber visto bases militares secretas subterráneas donde ciertos militares trabajaban en experimentos maquiavélicos con los supuestos reptilianos. Esta información es falsa porque no existen los benditos reptilianos. Pero al publicar esta información el Dr. Salla de alguna manera ayudó a validar el mito de los reptilianos. Muchos investigadores serios se “contaminaron” con estas informaciones falsas hasta el punto de que aseguran con absoluta certeza que el cuento de los reptilianos es verdadero. Cuando yo descubrí esto quise ver algo de bien en este asunto, y pensé: “Bueno, quizás el gobierno secreto de la nación X sólo quiso utilizar el cuento de las reptilianos para difundir una historia que hablaba mal de los grises. Este gobierno y sus agencias secretas necesitan que los ciudadanos odien a los grises. Quizás esta fue la motivación detrás de la operación de este soplón y la utilización del cuento de los reptilianos. Quizás pensaron que era una buena idea. El problema ahora es que la gente se ha enfocado más en el lado reptiliano del asunto que en la necesidad de generar odio hacia los grises”.

Este último paso en la evolución del mito, esta “contribución” de los soplones en los círculos de ufología y exopolítica por medio de la investigación del Dr. Salla, fue lo que dio la fuerza actual a este mito tonto de los reptilianos. Viendo la efectividad que las mentiras de los soplones tienen sobre las masas para desinformar y alejar a las personas de la verdad, vemos ahora que el portal del Dr. Salla está totalmente “secuestrado” por estos soplones y sus mentiras. ¿Cuándo aprenderán aquellos que trabajan en la sombra, “humanos, demasiado humanos” como diría Nietzsche, que por medio de las manipulaciones y mentiras no obtendrán ningún logro verdadera y duradero? Pueden manipular a las masas, sí, pero el precio a pagar es muy alto. Es una victoria pírrica. Lo peor de mentir y manipular a las otras personas es que, en el futuro, cuando ellos cosechen ese kamma oscuro, ellos mismos serán manipulados y engañados por otros más astutos que ellos. Y aún después, cuando renazcan como humanos (si es que renacen como humanos), serán personas totalmente estúpidas, sin inteligencia, fáciles de engañar y embaucar, y así vivirán por varias vidas, completamente utilizados, engañados, dormidos. ¡Ay, que nosotros nunca engañemos a nadie! ¡Que nosotros nunca manipulemos ni mintamos, porque el kamma oscuro que eso genera es en verdad terrible! No nos importa el dominio. No nos importa el gobierno. No nos importan las cosas mundanas. No nos importa quién domina o quién gobierna. Ningún dominio, ningún gobierno, en la luz o en la sombra, tiene poder sobre aquellos que están libres de codicia, de odio y de fantasía.

Por eso te digo: no me creas. No me creas nada. Investiga por ti mismo. Es algo que requiere mucho tiempo y estudio pero no hay otra manera. Yo no te voy a decir que no leas los libros que iniciaron y continuaron estos mitos. ¡Todo lo contrario! Léelos para que entiendas por ti mismo, pero léelos con los pies en la tierra siempre. Y si se trata de libros de teorías de conspiración como los de David Icke, hay que leer con más sospecha y duda aún. Porque cuando uno lee una novela uno sabe que está leyendo una novela. Pero cuando lees un libro en donde el autor te dice cien veces que eso es la verdad, que no es un libro de ficción… bueno, algunos terminan creyéndoselo.

Para comenzar, puedes leer “En el corazón de la Tierra”. Hay muchos portales en internet que lo tienen gratis. El artículo de Wikipedia está muy bueno pero nadie lo ha traducido al español:

> At the Earth´s Core.

El artículo de Edgar Rice Burroughs si está disponible en español:

> Edgar Rice Burroughs.

Lee la sinopsis de la serie V. Es muy interesante y muy buena (como entretenimiento y obra de ficción):

> V (serie de televisión).

Esto es sólo para comenzar, por supuesto. Uno luego busca más información en otras partes, porque Wikipedia no es 100% confiable. Pero para los interesados en el tema y para comenzar, está bien.

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