La llama violeta transmutadora desde el punto de vista astrológico

En el artículo anterior escribí sobre lo nociva que es la creencia en la llama violeta transmutadora, una “substancia espiritual” que supuestamente transmuta el karma negativo en positivo. La idea principal en la teoría budista del kamma es la idea de la responsabilidad por las acciones propias, de manera que la creencia en un fuego invisible que hace desaparecer el kamma negativo es una forma de evadirse de la realidad, de escapar del hecho de tener que enfrentar la energía que ya se puso en movimiento en el pasado.

Escribí también que las verdades espirituales generalmente son grises y aburridas. La mente no iluminada, irresponsable y negligente por naturaleza, siempre quiere creer en verdades fantásticas, coloridas, llenas de todo tipo de ensueños y fantasías. Pero la realidad es todo lo contrario y la verdad no existe en el universo para complacer las caprichosas necesidades estéticas o emocionales del ser humano.

En astrología, esta idea de la verdad espiritual como algo aburrido y gris se corresponde con el severo, pesado y plúmbico principio de Saturno, el planeta de la madurez y la responsabilidad. El principio de Saturno no anda por la vida mariposeando de flor en flor evadiendo las responsabilidades. Los movimientos de Nueva Era como ese culto de la llama violeta y de los “maestros ascendidos” es un ejemplo de ese “mariposear de flor en flor”, en la perfumada y fantástica fantasmagoría creada por Madame Blavatsky, los Ballards, y los siguientes.

Las creencias de la Nueva Era como ésta de la llama violeta transmutadora es como esa fiesta de carnaval, muy colorida y salida de control, que está hecha para drogarte visual y mentalmente, pero no para enseñarte a ser más responsable de tus acciones. En astrología estas creencias locas de la “Nueva Era” nacen de Urano y de Neptuno. Urano pretende erosionar las tradiciones pasadas con sus ideas excéntricas y alocadas. Por eso es que los movimientos Nueva Era, comenzando por la Teosofía, han criticado las religiones tradicionales e incluso han tenido la pretensión de reformarlas, o incluso la pretensión aún mayor de mejorarlas y fundirlas en una nueva religión universal. Urano (y Acuario, su dominio) son revolucionarios en este sentido. El problema es que, estando como estamos aún en la Era de Piscis, este Urano está actuando en confabulación con la energía de Neptuno.

El paradójico Neptuno. El Regente de Piscis se encarga de la religión y de la búsqueda de la verdad, pero lamentablemente en esa búsqueda cae en el fanatismo y en el engaño. Por eso es que los tránsitos de Neptuno se manifiestan en la vida cotidiana como mentiras, fraudes, engaños de todo tipo. Neptuno también incita a las alucinaciones y a la necesidad de ver visiones (todo lo cual lleva a la drogadicción y el abuso de substancias en personas con un Neptuno fuerte mal aspectado en sus cartas natales). Estos ingredientes nocivos de Neptuno son los que se han combinado con la energía de Urano para parir la llamada Nueva Era, que no es para nada en realidad una nueva era, un nuevo tiempo, sino los estertores moribundos del último capítulo de la Era de Piscis que durará hasta el año 2100 o 2200.

De la energía dañada de Neptuno (digo dañada porque cada planeta tiene una energía sana y una energía insana) también ha tomado la Nueva Era el sectarismo y el fanatismo religioso. Dese cuenta de cómo las sectas de Nueva Era, cada una en su pequeño nicho capillero, pretende ser la “última verdad revela”, la “verdad absoluta finalmente aclarada”, la “última revelación para la humanidad”, la “profecía final y definitiva”, etc. Cada uno de estos grupos se ve a sí mismo como portadores de la verdad absoluta, definitiva, incuestionable y última de todos los tiempos de la humanidad y de todo el universo. Es el viejo autoengaño religiosamente fanático de Neptuno y de Piscis, igual que en las religiones de antaño, sólo que ahora, por estar combinado con la energía de Urano (que renueva y cambia la fachada de las cosas), ha dado origen a todo esta plétora de grupos y grupúsculos de todo tipo, sobre todo siempre algo excéntricos (Urano) y alucinados (Neptuno).

La verdadera Nueva Era

Sí creo en una verdadera Nueva Era, una verdadera Era de Acuario, pero lo que tenemos ahora no es eso todavía. Neptuno y Piscis son los inventores de la creencia en la inmortalidad del alma, del espíritu y de los dioses inmortales (en esto el Budismo es la excepción, felizmente), por eso es que la mayoría de las religiones en este planeta son instrumentos filosóficos y mentales para escapar de la realidad de la muerte. Mientras los últimos destellos de Piscis se agitan, negándose a morir, como casi toda la energía de Neptuno y Piscis acostumbran, el impaciente Urano asoma ya la cabeza queriendo precipitar las cosas. Es harto conocida la impaciencia de Urano y Acuario. ¿Cuántas veces no ha visto usted un Acuario impaciente, llegando antes de tiempo, planificando, maquinando las cosas antes de que ocurran, muriéndose de la impaciencia por tener que esperar si quiera cinco minutos? Algo de eso tiene la verdadera Era de Acuario que, aún sin que sea su tiempo, quiere apoderarse ya del terreno del mundo para iniciar sus revoluciones y experimentos. Esta es la explicación de por qué la energía de Urano se han mezclado con las de Neptuno, en esta última etapa de la Era de Piscis, etapa de transición, de cambios de poder.

También escribí en Mentiras de la Nueva Era: Maestros Ascendidos, nuevos dioses, nuevas falacias, lo siguiente:

Comentario sobre la astrología (enero de 2016)

No es fácil para mi explicar mi posición con respecto a la astrología. Me considero librepensador pero primero que todo humanista, y como humanista que ha estudiado astrología a profundidad no puedo más que expresar un profundo respeto hacia un sistema de conocimiento tan maravilloso. Por supuesto que no me refiero a la pseudoastrología de los horóscopos de revista sino a la astrología profesional. Como librepensadores humanistas reconocemos la existencia y el valor de los sistemas no científicos de conocimiento, mientras que los escépticos fanáticos y los “libreprensadores” de plantilla (que son como una copia de un modelo inicial, lo cual contradice la esencia del librepensar) sólo sienten desprecio y sorna por esos sistemas.

En ese sentido me parece que la interpretación que la astrología hace de las eras astronómicas es interesante. Sin embargo, también sabemos que no es un tema acabado en la astrología: cada astrólogo lo interpreta o lo enfoca de una manera diferente. Personalmente me gusta la interpretación de Boris Cristoff, el único autor que conozco que ha elaborado una explicación exhaustiva y verdaderamente convincente sobre las coincidencias entre los hechos históricos de las eras y los signos astrológicos que las rotulan:

> Ciencia y Astrología coinciden en la Era de Acuario

> La Unidad Universal avala las coincidencias de la Tabla Periódica de la Historia

Por cierto, este astrólogo asegura que la Era de Acuario comenzará en el año 2100.

tabla periódica de la historia.

Sobre el verdadero carácter de la Nueva Era

En astrología el planeta Urano, que rige el signo de Acuario, se caracteriza por romper los esquemas tradicionales, los paradigmas gastados, los patrones de conducta que ya no funcionan. Urano introduce una energía eléctrica y nerviosa que se mueve con rapidez, revolucionando los esquemas mentales y de conducta del ser humano. Esto explica por qué aquellos que han promovido la idea de la Era de Acuario han puesto tanto acento en la crítica a las religiones establecidas y a los modelos políticos y económicos tradicionales: es la idea, la opinión que se tiene, desde la astrología, sobre las funciones de Urano y el “propósito” de la Era de Acuario.

El problema es el siguiente: debido a que todavía estamos en la Era de Piscis, signo regido por Neptuno, todas esas introducciones, interpretaciones, elaboraciones e impulsos que han aparecido y se autocalifican de “nueva era” y de representantes de la Era de Acuario, en realidad son la manifestación de las últimas energías moribundas de la Era de Piscis, la era que está llegando a su fin. Esto tiene tanto sentido y explica muy bien por qué los movimientos de la Nueva Era (que en realidad no tienen todavía la verdadera energía de Acuario sino la de Piscis) han tomado la forma de sectas y movimientos religiosos. Dicen que son movimientos espirituales y no religiosos, pero toman siempre la forma de sectas religiosas con todo lo que eso implica.

Otras características de estos tiempos y de la Nueva Era (la falsa, porque la verdadera todavía no ha comenzado) las explicamos por la energía contradictoria de Neptuno, una energía que siempre se va a los extremos y que termina pecando de aquello que pretende trascender. Esto explica por qué los grupos de Nueva Era en el presente parecen ser no más que un remedo, una parodia, de todas las malas costumbres de los grupos religiosos tradicionales: el sectarismo destructivo, la simplificación de la espiritualidad humana, la creación chapucera de cultos y de pseudo filosofías, el materialismo disfrazado de superioridad intelectual y espiritual, etc. Son todas las características negativas de la energía de Neptuno y de la Era de Piscis que parece querernos dar una última probada de sí misma antes de acabarse.

Neptuno también posee la energía del engaño y del autoengaño. Esto explica por qué tantos grupos y secta de Nueva Era se basan en el engaño o en el auto engaño: creen ciegamente en seres cósmicos que no existen, en hermandades imaginarias con las cuales nadie tiene contacto real, en dimensiones sobre las cuales nadie habló o atestiguó en el pasado, etc. Todo esto es la energía engañosa de Neptuno, que también promueve el uso de alucinógenos y drogas, y si no se le controla, produce la adicción a todo tipo de fantasías y psicodelia. ¿Y qué es todo este culto de los maestros ascendidos, más que una fantástica psicodelia alucinante?

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La llama violeta de la irresponsabilidad espiritual

Básicamente hay dos teorías o propuestas sobre el kamma. La primera es anterior a Buddha y forma parte del hinduismo, del vedismo, y de la religión de los brahmanes. En esa religión el karma es una fatalidad. Usted nace pobre y morirá pobre porque hizo algo malo en otra vida y tiene que sufrir las consecuencias. Si usted se enferma, no tiene sentido tratar de curarse porque la enfermedad es producto del karma y no puedes darle la vuelta, usted no puede evadirse. Esa es la creencia fatalista, determinista, de los brahmanes y de la religión que existía ya antes de la aparición del Budismo. En la propuesta filosófica de Buddha el kamma también es la consecuencia de algo que hicimos en el pasado, pero precisamente por ser el efecto de una causa, el individuo puede poner en movimiento nuevas causas para cambiar su destino, cambiar lo que será y cómo vivirá, en esta vida y en las siguientes. Tenemos que sufrir las consecuencias de acciones malintencionadas del pasado pero podemos “diseñar” nuestro futuro para que sea diferente. Para Buddha si usted nace en la pobreza por su kamma negativo, usted puede cambiar su situación. Usted puede dedicarse a ser rico, si eso es lo que quiere, o puede darse cuenta de que la evolución espiritual está más allá de las posesiones materiales y no le tiene miedo a la pobreza. O puede usted buscar curarse de alguna enfermedad, porque tenemos derecho a ser felices y buscar la felicidad, incluso la felicidad física. Aunque su enfermedad sea producto del kamma negativo que está manifestándose de una acción pasada, el individuo tiene derecho a buscar la salud y desearla. Así, en el budismo el individuo tiene todo el poder de su destino, al escoger realizar buenas acciones y crearse kamma positivo para el futuro.

Ahora bien, según Buddha el kamma es una ley impersonal y mecánica. Nadie se encarga de hacer que funcione, ningún dios, ningún demonio o ser cósmico. Simplemente la energía intencional que la persona pone en sus pensamientos, palabras y acciones generará una consecuencia para esa misma “corriente de vida” en el futuro. No hay ningún Tribunal Kármico (una creencia teosófica y de la Nueva Era) ni tampoco hay seres cósmicos que “administran justicia divina”. Amigo, nadie puede vender ni comprar su kamma. Nadie puede quitarle tu propio kamma ni transmutárselo, ni tampoco lanzarle el suyo propio para perjudicarle. Ningún ser divino, demoníaco ni cósmico, por muy poderoso que pueda ser… NINGUNO puede traficar con el kamma de los seres.

La idea más importante en la teoría del kamma es la idea de que cada corriente de vida es responsable de lo que piensa, dice y hace. De las intenciones detrás de las acciones. Cada uno de nosotros está atado, condicionado a lo que nosotros mismos hacemos. Nuestro comportamiento, nuestra actitud mental y emocional son el creador de nuestro destino, de nuestro futuro. Sólo yo puedo determinar cómo viviré en el futuro y qué clase de ser seré más adelante, dependiendo de cuán responsable decida ser con mi propio comportamiento. La idea más importante en la teoría del kamma es la RESPONSABILIDAD ESPIRITUAL. Todo, absolutamente todo el kamma negativo acumulado en el pasado que le corresponde a esta corriente de vida que escribe, y que se llama tal y tal, se manifestará sobre esta misma corriente de vida en el futuro, SIN EXCEPCIÓN, SIN CONCESIÓN, SIN REPAROS, SIN TRANSIGENCIAS DE NINGÚN TIPO, porque la ley del kamma es totalmente mecánica, totalmente “ciega”, totalmente impersonal e imparcial. El Señor Buddha nos enseñó además que ningún ser en el universo, por muy avanzado espiritualmente o poderoso o divino que sea, ningún ser en el universo puede liberarme de la responsabilidad de tener que enfrentar todo ese kamma negativo que es energía rebotando en el universo y que indefectiblemente regresará a su punto de origen. Esto es totalmente apuesto a la idea de “perdona Dios nuestros pecados” o “él murió en la cruz para salvarnos”. También es totalmente opuesto a la idea de un fuego invisible que hace desaparecer ese kamma o que la transmuta en algo positivo.

La llama violeta de la irresponsabilidad espiritual

La llama violeta transmutadora es un engaño emocional y espiritual terrible porque te quita toda la idea de responsabilidad que subyace en el mecanismo de la ley del kamma. No puede usted borrar DE NINGUNA MANERA las acciones negativas que ha hecho en el pasado. USTED DEBE SUFRIR LAS CONSECUENCIAS DE SUS ACTOS, SEA EN ESTE VIDA O EN LAS SIGUIENTES. NO PUEDE USTED EVADIRSE. Si una persona logra la Iluminación y el Nibbana, incluso esa persona debe sufrir penalidades en esa vida o en vidas siguientes HASTA QUE TODO SU KAMMA NEGATIVO SE AGOTE. De manera que ni siquiera los Arahants (santos iluminados) ni los futuros Buddhas pueden evadirse de su propio kamma negativo. Esa es la VERDADERA TEORÍA DEL KARMA, LA VERDADERA TRADICIÓN Y VERDAD ESPIRITUAL DEL KAMMA.

llama violeta_irresponsabilidad espiritual2.Los primeros que hablaron de llama violeta transmutadora fueron los Ballardas, creadores de la infame “Actividad YO SOY”, una secta destructiva sobre la que ya he escrito en otros artículos (lea por ejemplo: Dictadura Psíquica en América). Después de los Ballards, todas las sectas y grupos que rinden culto a los llamados “maestros ascendidos” y a la fantasmagórica e igualmente inexistente “Gran Hermandad Blanca”, siguen enseñando el uso, es decir la invocación, de la llama violeta para transmutar el karma negativo de las personas.

La creencia en la llama violeta es una de las trampas espirituales y filosóficas más grandes de nuestro tiempo porque infunde la creencia irresponsable de que las corrientes de vida en este planeta ya no deberán enfrentar las consecuencias negativas de las cosas que hicieron en esta existencia y en existencias anteriores.

Es la irresponsabilidad de la creencia en una FALSA LIBERTAD. Además, al creer que poseo una herramienta para transmutar mi propio kamma negativo se despierta en mí el comportamiento subrepticio de hacer lo que me venga en gana porque, sea lo que sea, después podré transmutarlo. Y es mentira. Para la Nueva Era la creencia tradicional del kamma es aburrida y gris. Y vemos entonces que estos grupos de Nueva Era siempre están inventando cosas coloridas, fantasías muy bellas, muy atractivas, seres fantásticos de todos los colores, mundos increíbles que parecen sacados de la más drogada psicodelia. ¿De eso se trata la verdad? ¿Cree usted que la verdad debe ser un espectáculo de circo creado para entretenerle, para divertirle, para proporcionarle placer estético?

Esto es totalmente cierto: la verdad espiritual de la ley del kamma es aburrida y gris. Pero así debe ser, porque las verdades espirituales no pueden estar cortadas a la medida de las fantasías y desvaríos del ser humano. La RESPONSABILIDAD ESPIRITUAL que recae sobre cada uno de nosotros como seres conscientes y con capacidad volitiva es totalmente aburrida y gris. Y así tiene que ser. Las creencias de la Nueva Era como ésta de la llama violeta transmutadora es como esa fiesta de carnaval, muy colorida y salida de control, que está hecha para drogarte visual y mentalmente, pero no para enseñarte a ser más responsable de tus acciones.

El Tribunal Kármico: Nuestro negocio es el tráfico del kamma ajeno

Otro de los grandes delirios de la llamada Nueva Era (que en realidad es el último capítulo de la Era de Piscis) es la ilusión de los Tribunales del Karma. En la mitología del culto a la Gran Hermandad Blanca y Compañía, comenzando por los desvaríos de Madame Blavatsky y sus compañeros teosóficos, pasando por la “Actividad YO SOY”, el Puente a la Libertad, Summit Lighthouse, Iglesia Universal y Triunfante, Conny Méndez, Araceli Egea, &c, hay un órgano espiritual formado por “maestros ascendidos” y seres cósmicos estacionados en la Tierra, cuya principal actividad es traficar con el kamma ajeno, es decir, el kamma negativo de todos los terrícolas. A los creativos e ingeniosos creadores de estos grupos de Nueva Era les pareció lógico que existiese un tribunal en el cielo que se encargue de abrir y cerrar (más abrir que cerrar) las compuertas del karma para que los ciudadanos del planeta sufran sus consecuencia en un momento determinado. Es una especie de “castigo regulado”.

En la “Actividad YO SOY”, por ejemplo, los “mensajeros” aseguraron que de no haber sido por los decretos de los YO SOY-eros durante la segunda mitad de la década de 1930, la segunda guerra mundial hubiera llegado a las costas de América, destruyendo nuestro precioso continente por completo. En esta lógica delirante los invocadores de la “Magna Presencia YO SOY” creían que pudieron convencer al Tribunal Kármico de que “congelase” las cuentas del karma del continente americano y precipitase las cuentas de del karma de Europa. Y uno se pregunta, ¿y las pobres gentes de los otros continentes no tienen derecho a que sus cuentas karmáticas se “congelen” también? ¿Somos tan especiales nosotros los americanos, nada más por haber leído los libros de “Saint Germain”? Por supuesto que todo este asunto del Tribunal Kármico no es más que un invento de los Ballards para manipular psicológicamente a los seguidores de la secta. El Tribunal Kármico es tan inexistente y tan delirante en principio como lo es la Gran Hermandad Blanca.

No es difícil llegar a la conclusión de que cuando Oriente y Occidente se encontraron, filosófica y religiosamente hablando, en la vuelta de tuerca decimonónica que fue la Teosofía, a los teosóficos les pareció lógico que algún tipo de ser semi supremo o institución de seres semi supremos (al viejo estilo de la antigua religión griega y de la imaginería popular judea-cristiana versión pagana) “administraran” el kamma de las gentes, algo que en Oriente siempre ha sido entendido como un mecanismo ciego, impersonal, mecánico, automático, no guiado, no arbitrado, no regulado e IMPOSIBLE DE OBSTRUIR, tanto en el brahmanismo como el budismo.

No existe ninguna llama violeta ni de ningún color que te permita vivir la vida loca y evadir la responsabilidad por todas las acciones negativas de tus existencias pasadas. No hay ninguna “Magna Presencia YO SOY” que mágicamente consuma todo tu kamma negativo sólo porque sí, porque te da la gana. No hay ningún Tribunal Kármico, humano, demoníaco o divino, que pueda traficar con su kamma negativo, congelándolo o precipitándolo o transmutándolo o vendiéndolo, comprándolo, hipotecándolo, o lo que sea. No hay dios alguno ni divinidad que pueda quitarle de encima la responsabilidad de aprender las lecciones espirituales que tiene que aprender y de sufrir el retorno de toda la energía discordante que durante incontables existencias usted ha estado lanzando sobre el mundo y sobre otros seres. Ésta es la verdad, gris y totalmente aburrida, sin fuegos de colores y bellos “maestros ascendidos” bien rubios y perfumados. Es la verdad para ADULTOS, para seres espiritualmente responsables.

Mientras más rápido la acepte y la ponga en práctica, más rápido se liberará de las formas discordantes de existir en el mundo, más rápido se purificarás y podrá alcanzar lo Supremo, la Gran Alegría, Nibbana. Esta es la verdadera “ascensión”.

La llama violeta transmutadora desde el punto de vista astrológico

En el artículo anterior escribí sobre lo nociva que es la creencia en la llama violeta transmutadora, una “substancia espiritual” que supuestamente transmuta el karma negativo en positivo. La idea principal en la teoría budista del kamma es la idea de la responsabilidad por las acciones propias, de manera que la creencia en un fuego invisible que hace desaparecer el kamma negativo es una forma de evadirse de la realidad, de escapar del hecho de tener que enfrentar la energía que ya se puso en movimiento en el pasado.

Escribí también que las verdades espirituales generalmente son grises y aburridas. La mente no iluminada, irresponsable y negligente por naturaleza, siempre quiere creer en verdades fantásticas, coloridas, llenas de todo tipo de ensueños y fantasías. Pero la realidad es todo lo contrario y la verdad no existe en el universo para complacer las caprichosas necesidades estéticas o emocionales del ser humano.

En astrología, esta idea de la verdad espiritual como algo aburrido y gris se corresponde con el severo, pesado y plúmbeo principio de Saturno, el planeta de la madurez y la responsabilidad. El principio de Saturno no anda por la vida mariposeando de flor en flor evadiendo las responsabilidades. Los movimientos de Nueva Era como ese culto de la llama violeta y de los “maestros ascendidos” es un ejemplo de ese “mariposear de flor en flor”, en la perfumada y fantástica fantasmagoría creada por Madame Blavatsky, los Ballards, y los siguientes.

Las creencias de la Nueva Era como ésta de la llama violeta transmutadora es como esa fiesta de carnaval, muy colorida y salida de control, que está hecha para drogarte visual y mentalmente, pero no para enseñarte a ser más responsable de tus acciones. En astrología estas creencias locas de la “Nueva Era” nacen de Urano y de Neptuno. Urano pretende erosionar las tradiciones pasadas con sus ideas excéntricas y alocadas. Por eso es que los movimientos Nueva Era, comenzando por la Teosofía, han criticado las religiones tradicionales e incluso han tenido la pretensión de reformarlas, o incluso la pretensión aún mayor de mejorarlas y fundirlas en una nueva religión universal. Urano (y Acuario, su dominio) son revolucionarios en este sentido. El problema es que, estando como estamos aún en la Era de Piscis, este Urano está actuando en confabulación con la energía de Neptuno.

El paradójico Neptuno. El Regente de Piscis se encarga de la religión y de la búsqueda de la verdad, pero lamentablemente en esa búsqueda cae en el fanatismo y en el engaño. Por eso es que los tránsitos de Neptuno se manifiestan en la vida cotidiana como mentiras, fraudes, engaños de todo tipo. Neptuno también incita a las alucinaciones y a la necesidad de ver visiones (todo lo cual lleva a la drogadicción y el abuso de substancias en personas con un Neptuno fuerte mal aspectado en sus cartas natales). Estos ingredientes nocivos de Neptuno son los que se han combinado con la energía de Urano para parir la llamada Nueva Era, que no es para nada en realidad una nueva era, un nuevo tiempo, sino los estertores moribundos del último capítulo de la Era de Piscis que durará hasta el año 2100 o 2200.

De la energía dañada de Neptuno (digo dañada porque cada planeta tiene una energía sana y una energía insana) también ha tomado la Nueva Era el sectarismo y el fanatismo religioso. Dese cuenta de cómo las sectas de Nueva Era, cada una en su pequeño nicho capillero, pretende ser la “última verdad revela”, la “verdad absoluta finalmente aclarada”, la “última revelación para la humanidad”, la “profecía final y definitiva”, etc. Cada uno de estos grupos se ve a sí mismo como portadores de la verdad absoluta, definitiva, incuestionable y última de todos los tiempos de la humanidad y de todo el universo. Es el viejo autoengaño religiosamente fanático de Neptuno y de Piscis, igual que en las religiones de antaño, sólo que ahora, por estar combinado con la energía de Urano (que renueva y cambia la fachada de las cosas), ha dado origen a todo esta plétora de grupos y grupúsculos de todo tipo, sobre todo siempre algo excéntricos (Urano) y alucinados (Neptuno).

La verdadera Nueva Era

Sí creo en una verdadera Nueva Era, una verdadera Era de Acuario, pero lo que tenemos ahora no es eso todavía. Neptuno y Piscis son los inventores de la creencia en la inmortalidad del alma, del espíritu y de los dioses inmortales (en esto el Budismo es la excepción, felizmente), por eso es que la mayoría de las religiones en este planeta son instrumentos filosóficos y mentales para escapar de la realidad de la muerte. Mientras los últimos destellos de Piscis se agitan, negándose a morir, como casi toda la energía de Neptuno y Piscis acostumbran, el impaciente Urano asoma ya la cabeza queriendo precipitar las cosas. Es harto conocida la impaciencia de Urano y Acuario. ¿Cuántas veces no ha visto usted un Acuario impaciente, llegando antes de tiempo, planificando, maquinando las cosas antes de que ocurran, muriéndose de la impaciencia por tener que esperar si quiera cinco minutos? Algo de eso tiene la verdadera Era de Acuario que, aún sin que sea su tiempo, quiere apoderarse ya del terreno del mundo para iniciar sus revoluciones y experimentos. Esta es la explicación de por qué la energía de Urano se han mezclado con las de Neptuno, en esta última etapa de la Era de Piscis, etapa de transición, de cambios de poder.

> La Dictadura Psíquica de los Ballards, la infame “Actividad YO SOY” y sus Maestros Asesinos.

> Mentiras de la Nueva Era: Maestros Ascendidos, nuevos dioses, nuevas falacias.

Mentiras de la Nueva Era: Maestros Ascendidos, nuevos dioses, nuevas falacias. Parte 4.

El siguiente es un artículo de opinión y como tal puede ser negado, criticado, contradicho y contraargumentado. Invitamos al lector a investigar por su cuenta las referencias, las afirmaciones y las fuentes de este artículo, para que compruebe por sí mismo la veracidad de este asunto.

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Mentiras de la Nueva Era:
Maestros Ascendidos, nuevos dioses, nuevas falacias.

Parte 4

Rubén Cedeño con capa.–¿Eso quiere decir que Usted ya habló con los Maestros?

–Esa pregunta siempre me la hacen y jamas se la he contestado a nadie. Creo que no debe responderse. A nadie le tiene que importar si yo he visto o hablado con un Maestro Ascendido. Eso no importa, lo importante es que de mi conferencia mañana muy bien, y que con esa instrucción le pueda ayudar a solucionar los problemas de salud, de economía, sentimentales y emocionales a las personas que asistan buscando soluciones, eso si es importante.

Rubén Cedeño. Entrevistado por Yohanan Díaz y Roberto Contreras. Mayo de 2002, México.

Se requiere honestidad desinteresada para tener una relación con la “verdad”. Se requiere reconocer todo lo que implica tener una relación con la “verdad”. Es una disciplina de la mente y un ejercicio de honestidad, para con uno mismo y para con los demás. Lo más deshonesto que un espíritu libre puede hacer es dejarse atrapar por la molicie intelectual, por el interés personal de creer en algo sólo porque resulta conveniente. Yo podría decir que nunca creí en los Maestros Ascendidos, que nunca hablé de ellos como si todo el asunto no fuera una farsa. Pero no puedo hacerlo, porque para un verdadero buscador de la verdad –y siempre he sentido que lo soy– lo más importante es la veracidad intelectual para reconocer los errores propios, y los de los demás también. Los seres humanos se equivocan, y a medida que vamos creciendo en conocimiento y en sinceridad, somos capaces de autocorregirnos, de cambiar nuestra visión de las cosas. Todo esto es natural y es lo que señalamos como importante.

Recuerdo que desde pequeño critiqué la religión de mis padres, el catolicismo. Ya a los siete u ocho años me parecía sospechosamente macabro la imagen del “hijo de Dios” clavado en una cruz, no sólo por culpa del hombre sino por pedido de su propio “Padre Celestial”. Leyendo la Biblia me parecía que entraba a un mundo extraño, enfermizo, un mundo donde todo parecía estar al revés. Por ello la metafísica cristiana de Conny Méndez me pareció un trampolín interesante para continuar esas críticas a la tradición y para encontrar respuestas a mis preguntas [1]. Sin embargo, a medida que iba leyendo más y más libros de metafísica me di cuenta que algo raro había allí. Había muchas escuelas, muchos mensajeros, las doctrinas se contradicen en algunos puntos de la historia e incluso a veces los mensajeros de los maestros acusaban a otros de ser falsos canales. Me había salido del torcido mundo de la religión hebrea y cristiana para meterme en otro ciertamente más sofisticado e interesante, pero mil veces más extraño y contradictorio [2].

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Mark y Elizabeth Clare Prophet

Hasta que un día mis manos cayeron sobre los libros de Mark Prophet y Elizabeth Clare Prophet. Ellos decían ser los únicos mensajeros “oficiales” de los Maestros Ascendidos, su doctrina estaba muy bien escrita y presentada y tenían una campaña proselitista muy bien desarrollada que le estaba quitando seguidores a las escuelas metafísicas latinoamericanas [3]. La Iglesia Universal y Triunfante (Church Universal and Triumphant, CUT) y The Summit Lighthouse, fundados y dirigidos por los Prophet en EE.UU parecía ser, definitivamente, el consulado acreditado de la Gran Hermandad Blanca sobre la Tierra. En apariencia exudaban luz y perfección de Dios por todos lados. Hasta que mi curiosidad natural me llevó a conocer a Sean Prophet (el mismísimo hijo de los Prophets) por Internet en el año 2001. Sean había sido miembro y ministro de la Iglesia de sus padres durante su juventud y cuando estaba siendo preparado para ser el siguiente mensajero de los maestros, rompió relaciones con CUT llevándose a algunos seguidores con él [4].

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Portada del libro “Prophet’s daughter”, escrito por Erin Prophet. Narra sus experiencias personales sobre su vida con Elizabeth Clare Prophet en el interior de la Iglesia Universal y Triunfante.

Su testimonio en primera persona es muy simple: asegura que toda la doctrina y enseñanza de los Maestros Ascendidos escrita y diseminada por sus padres, había sido toda inventada. Que no existían los maestros porque él mismo presenció cómo sus padres inventaron a dichos personajes y cómo utilizaron los que ya habían sido inventados por los Ballards y por Geraldine Innocente, entre otros, para construir una especie de “imperio religioso” que, por sus intereses políticos y materiales, no tenía nada de espiritual. Mis conocimientos de inglés en aquel momento también me permitieron enterarme de todos los escándalos legales que manchaban la reputación del retiro de los “maestros” [5]. Este es un tema que por supuesto ampliaré más adelante. Lo que quiero expresar ahora es que si acaso hay maestros en este mundo, son personas de carne y hueso, hombres racionales y sinceros como Sean Prophet, seres mortales que algún día morirán, como naturalmente tiene que suceder.

Mi contacto con Sean Prophet y mis estudios de Friedrich Nietzsche fue lo que definitivamente me ayudó a salir de la nube alucinante de la metafísica de la Nueva Era. Ese ha sido uno de los eventos más importantes de mi vida: definir mi identidad como librepensador, como espíritu libre. Los seguidores de los Maestros Ascendidos siguen adormecidos en ese mundo fantástico de nuevos dioses y nuevas falacias. Y reconozco como mi responsabilidad, por lo menos, explicar mi punto de vista al respecto. Dar un pequeño empujón a muchos otros que se encuentran atrapados todavía en esa burbuja infame de incienso malsano.

Para aquellos que quieran enterarse de lo que se esconde detrás de CUT, les recomiendo la revista de librepensamiento de Sean Prophet, Black Sun Journal [en inglés, abrirá en otra ventana]:

http://www.blacksunjournal.com/

Y por ahora esta entrevista a Rubén Cedeño, en la que podrán ver las ambigüedades típicas de un “metafísico” latinoamericano cuando debe responder preguntas directas sobre el asunto [abrirá en otra ventana]:

http://www.edaddorada.net/rubencedeno/laverdadmaestros.htm

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Notas (enero de 2016)

mensajera2.
Elizabeth Clare Prophet oficiaba servicios de culto similares a los de las iglesias evangélicas modernas. Había sesiones de canto de mantras, invocaciones, lecturas de los “dictados” de los maestros, etc. El término “iglesia” que porta el nombre de la secta no es fortuito.

1. Como ustedes ya deben saber, todo el movimiento Nueva Era se sustenta en una crítica libre a las religiones tradicionales: de ese suelo, de esa masa de creyentes insatisfechos que no encuentran respuestas a sus inquietudes espirituales, la Nueva Era toma terreno para crecer. Y no sólo se alimenta de esa insatisfacción en el cristianismo, también lo hace en el budismo, el judaísmo y otras creencias establecidas. Una cosa es la crítica genuina a las religiones establecidas, otra cosa es que esta libertad de crítica y de creación en Occidente permite a los charlatanes y a los autoengañados (aquellos que inventan sus propias “verdades”) inventar cultos como el de los maestros ascendidos. Pero hay aquí tres tipos básicos de engaño: (1) está el creyente inercial, sin pensamiento crítico, que ingenuamente cree lo que lee en los libros de “metafísica”; es el engañado que compra los libros y busca nuevas creencias; (2) está el autor autoengañado que escribe sobre los maestros porque está convencido de que existen; incluso cree oír voces y recibir “dictados”; este tipo de individuo engañado abunda hoy gracias a las posibilidades de Internet y de publicar de manera gratuita las “revelaciones” y “dictados” que recibe de los “maestros”; (3) está el autor consciente de que está engañando a sus lectores, el autor que inventa los “dictados” y que intencionalmente los publica por razones personales muy humanas (engrandecimiento de su ego, sed de fama y popularidad, etc). Este último caso es de los Prophets y su secta CUT.

2. Ya lo he expresado varias veces: creo que es mejor que las personas estudien sus religiones tradicional en lugar de enredarse con cultos nuevos que parecen sofisticados y adaptados a la realidad presente. Ciertamente están adaptados a la realidad presente, pero no a la honestidad intelectual que se requiere en la búsqueda de la verdad o del camino espiritual. Pero entonces la situación es precaria, porque las personas se encuentran frente al dilema de tener que escoger las formas gastadas y vacías de religiones que ya no parecen satisfacer las necesidades psicológicas y morales de los tiempos actuales, o los cultos exóticos de Nueva Era que confunden más que aclaran el camino. En mi caso particular, dado que el ateísmo se convirtió para mí en una verdad permanente, la solución la encontré en el budismo Theravada: una religión ancestral que, en mi caso particular, sí satisfaces mis necesidades de evolución psicológica y espiritual. Claro que para aquellos que siguen creyendo en Dios, el Theravada no es un opción porque el budismo antiguo es una religión atea y no creo que eso sea negociable o ignorable.

3. En la actualidad los libros de los Prophets se venden masivamente en Latinoamérica en sus versiones en español. Las viejas “escuelas” latinoamericanas de culto a los maestros ascendidos, como por ejemplo la “metafísica cristiana” de Conny Méndez en Venezuela, han perdido clientela por causa de esta invasión cultural. La verdad es que es difícil decidir cuál escuela es menos dañina. Yo me inclino a preferir que se vendan los viejos libros de Conny Méndez a que se vendan los venenosos de los Prophets, pero desde la perspectiva de las mentiras descubiertas ambas opciones son dañinas, porque ambas están basadas en la mentira. Otro de los grandes fraudes de la Nueva Era que se venden masivamente en Latinoamérica son los libros de Osho. Es lamentable y sólo nos queda esperar que la buena educación y el acceso a la información actualizada permita a las personas zafarse del anzuelo de estos fraudes del pensamiento.

4. El caso de Sean Prophet es extraordinario porque constituye el primer caso documentado y muy bien estudiado de un testigo que presenció la “creación”, la invención de los “dictados” de los maestros ascendidos. Es una persona que atestiguó desde dentro cómo dos “mensajeros” de la Gran Hermandad Blanca escribían ellos mismos, con sus propias palabras e ideas, los textos que luego publicarían como “dictados” oficiales de la supuesta Jerarquía espiritual. Una de las tareas que me he propuesto es traducir al español parte del material de investigación de Sean Prophet que actualmente está disponible sólo en inglés.

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Un artículo de prensa publicado en inglés sobre el escándalo de las armas de fuego compradas con donaciones por parte de la Iglesia Universal y Triunfante. En la foto, Elizabeth Clare Prophet.

5. Algunas personas se preguntarán qué tan malo pudo haber sido estar asociado con la secta de la Iglesia Universal y Triunfante. Pues, los documentos publicados en inglés sobre las denuncias de Sean Prophet, de algunas de sus hermanas y de otros miembros que abandonaron la secta, hablan entre otras cosas de abuso sexual, consumo de drogas en los recintos de la “iglesia”, grabaciones ilegales de llamadas telefónicas personales, extorsión, fraude financiero, explotación laboral y sexual, concentración ilegal de armas de fuego (para el supuesto armagedon predicho por los Prophets y que nunca ocurrió), etc. Todas las cosas que hacen que una secta sea clasificada como secta destructiva, fueron vistas en la secta CUT. Todas estas denuncias fueron hechos notorios conocidos por la comunidad que rodeaba el rancho de los Prophets y fue publicado todo en su momento en los diarios locales de ese estado. Aquí en Latinoamérica vemos los libros de los Prophets en nuestros librerías y no pensamos que detrás de ellos no puede haber más que “luz” y “sabiduría”. No imaginamos el infierno y toda la miseria humana que protagonizaron las personas que vivieron con los “mensajeros” que escribieron y publicaron esos libros.

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Mentiras de la Nueva Era: Maestros Ascendidos, nuevos dioses, nuevas falacias:

Parte 1.  Parte 2.  Parte 3.  Parte 5.  Parte 6.  Parte 7.  Parte 8.  Parte 9.

Toda la serie en PDF:

Mentiras de la Nueva Era_Maestros Ascendidos nuevos dioses nuevas falacias.

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