Algunos comentarios sobre la meditación de las 32 partes del cuerpo

Atención: no soy Maestro de Dhamma ni maestro de meditación. Todo lo que escribo en este blog sobre meditación son sólo comentarios y opiniones sobre mi experiencia personal con la meditación. No es una enseñanza acreditada. Puede contener equivocaciones o estar mal explicada. Si usted busca un maestro espiritual o un Maestro de Dhamma o de meditación, le sugiero buscar un bhikkhu (monje) o una bhikkhuní (monja), que en mi opinión son los únicos verdaderos maestros de Dhamma y de meditación.

Debo hacer algunos comentarios sobre esta meditación que es práctica habitual de todos los bhikkhus (monjes) y bhikkhunís (monjas) del Theraváda (Buddhismo Original o Doctrina de los Ancianos). La intención con esta meditación no es generar odio o desprecio hacia el cuerpo de uno. La intención es investigar el cuerpo tal cual como es, tanto en su exterior como en su interior, y observar el aspecto desagradable que posee el mismo. Lo explicaré en detalle porque puede generar confusiones o malentendido en los ciudadanos occidentales, acostumbrados como estamos a un bombardeo publicitario constante que nos condiciona casi a adorar el cuerpo.

El cuerpo posee aspectos agradables y desagradable. Ver las cosas tal como son significa estar consciente de los aspectos agradables y desagradables y de también de los aspectos neutros (que no generan ni agrado ni desagrado). Ahora, si sólo vemos el aspecto agradable del cuerpo, estaremos ignorando una parte de la realidad. Si sólo vemos el aspecto desagradable del cuerpo, también estaremos ignorando una parte de la realidad. La clave de la práctica buddhista o del Dhamma (Enseñanza del Buddha) es observar uno u otro aspecto dependiendo de lo que necesitemos lograr en términos de la sanidad de nuestra mente. Si por alguna razón nos enseñaron o condicionaron a maltratar nuestro cuerpo o a ser negligentes con él, entonces observar el aspecto agradable del cuerpo puede ayudarnos a valorarlo más y a cuidarlo más. Esta es la tarea mental que deben hacer las personas que han descuidado su cuerpo y ahora tienen problemas graves de salud. Deben entonces comenzar a hacer ejercicio, a comer más sano, a mirarse más en el espejo, etc. Esto es valorar y observar el cuerpo en sus aspecto agradable, en su capacidad de darnos placer emocional (por ejemplo, autoestima) y de resultar agradable también para otras personas.

Bien, en general en Occidente tenemos esa parte bien desarrollada. No estamos deficientes en ese sentido. Ahora explicaré la otra parte del asunto: el aspecto desagradable del cuerpo. ¿Por qué muchas personas no pueden estudiar medicina? Entre otras cosas, porque deben enfrentar el sentimiento natural de repulsión que causa todo lo que sale de dentro de nuestro cuerpo: la sangre, todos los fluidos, ver las carne cruda, los huesos, los tendones, el cerebro, etc. Hay personas que ni siquiera pueden ver un poco de sangre sin desmayarse. Esto es porque de manera normal y natural todo lo que esté dentro de la piel nos causa desagrado, repulsión. El Buddha descubrió que observar y concentrarse en este aspecto desagradable del cuerpo nos ayuda a destruir la tendencia a la lujuria. La lujuria nace del hecho de afincarnos en el aspecto agradable del cuerpo, sobre todo en la belleza superficial del mismo. Al volver nuestra mirada hacia dentro del cuerpo y observar todas sus partes, se cae, se destruye, se desarticula esta visión superficial, casi obsesiva, que tenemos sobre la belleza del cuerpo. Al caerse, al destruirse, al desarticularse esta visión superficial, esta obsesión (el Buddha lo llama “intoxicación, embriaguez”) con la belleza superficial del cuerpo, cortamos de raíz la lujuria que nace de esa visión.

Entonces, esa es la intención. Ver el aspecto desagradable de las distintas partes del cuerpo humano, no para odiarlo y despreciarlo, sino para obtener un beneficio de esa observación. Esta práctica es lo que le ha permitido a los monjes buddhistas (hay, por supuesto, casos fallidos, lo cual no quiere decir que la técnica no “funcione”) durante más de 2500 años poder vivir en celibato sin caer en problemas mentales como el onanismo, la pedofilia, y la adicción sexual. Si los hombres religiosos de otras religiones aprendieran y practicaran esta meditación de manera constante durante toda su vida de celibato, podrían eliminar de raíz la posibilidad de que la libido o energía sexual se desvíe, se deforme, se malogre, en formas que se consideran malsanas. Así de valiosa e importante es esta meditación para un mundo donde hay cada vez más pornografía, más pornografía infantil y todo tipo de estimulación sensorial (en televisión, internet, cine, en la calle, etc). Las personas laicas o seculares son, por supuesto, las más propensas a desarrollar trastornos sexo-mentales por el clima de excesiva liberalidad o morbosidad sexual que hay en nuestros países.

Estamos entonces “rescatando” esta tradición de los monjes theravadines no sólo para el beneficio de unos pocos sino también para que todo el que pueda beneficiarse de ella la ponga en práctica y pueda purificar, aunque sea un poco, su mente. ¿Ven cómo la religión y la tradición no es tan mala? Tiene cosas buenas que podemos tomar y promover, para nuestro beneficio y el de muchas personas.

¿Cómo se hace esta meditación?

En un artículo anterior expliqué un poco cómo se hace esta meditación. Añadiré aquí más detalles. Recuerde que en el estudio y práctica de estas cosas uno debe seguir siempre la secuencia de:

  1. pariyatti (estudio del tema, teoría). La sabiduría teórica.
  2. patipatti (práctica, ejercicio). La sabiduría práctica.
  3. pativedha (realización, logro, resultado). La sabiduría total o final.

Uno estudia primero el tema, la teoría; luego uno pone en práctica los ejercicios; y después uno llega a la realización, al logro, al resultado de la práctica. La meditación es patipatti, es un ejercicio, pero en realidad la capacidad de investigación que desarrollamos en la meditación lo abarca todo al final.

Esta meditación se puede hacer sentado o de pie. No hay realmente restricciones sobre la postura o el tiempo. Por ejemplo, uno se sienta y luego uno respira por unos minutos para que el cuerpo se calme y la respiración se vuelva rítmica. Esto dura los primeros cinco minutos, más o menos, cuando uno se sienta a meditar. Después que la respiración se ha vuelto regular y el cuerpo se quedó quieto, uno entonces comienza a hacer el ejercicio mental en sí de la meditación. Uno debe haber aprendido previamente el texto de la meditación. Recuerde que esta es una meditación “discursiva”, osea una meditación en la que entrenamos nuestra mente para que se concentre en una secuencia determinada de pensamientos. Estos pensamientos tienen forma de palabras. Es como darle una tarea a la mente: repasar en orden esta serie de pensamientos/palabras y concentrarse en cada uno de ellos durante un tiempo determinado.

Entonces, pariyatti primero, estudiar el texto de la meditación. Esto se hace antes de la meditación, fuera de la meditación, es una preparación previa a la meditación. El texto de esta meditación es el siguiente:

[En este cuerpo hay:] pelo de la cabeza, pelo del cuerpo, uñas, dientes, piel, músculos, tendones, huesos, médula ósea, bazo, corazón, hígado, membranas, riñones, pulmones, intestino largo, intestino corto, esófago, heces, bilis, flema, linfa, sangre, sudor, grasa, lágrimas, aceite, saliva, moco, aceite de las articulaciones, orina, cerebro.

Uno puede comenzar la meditación con ese primer pensamiento entre corchetes, pero con el tiempo ese pensamientos se vuelve implícito y uno ya no necesita pensarlo. Uno debe estudiar estas 32 partes del cuerpo, buscar imágenes, fotos, para ver cómo lucen y poder traerlas a la memoria durante la meditación. En los tiempos del Buddha, los bhikkhus iban a los cementerios a observar los cadáveres y así era cómo estudiaban anatomía, por decirlo de alguna manera. Observando los cadáveres, sobre todo los más “frescos”, los monjes aprendían cómo lucen los distintos órganos y fluidos del cuerpo. Ya conocemos bien algunos de esos fluidos, como la sangre, la orina, el sudor, las lágrimas, la flema, la saliva, el moco y las heces. Pero la mayoría de las personas no tienen idea de cómo se ve un bazo, o la médula ósea, o la linfa, etc.

Entonces, hay que tener una imagen mental de cada uno de los órganos y fluidos para visualizarlos, uno a uno, durante los pocos segundos que nuestra mente repase mentalmente el nombre del órgano o del fluido en cuestión durante la meditación. Cuando uno ya comenzó la meditación y uno piensa “pelo de la cabeza”, la mente debe visualizar ese objeto, debe concentrarse en él. Luego, al pasar al segundo objeto, la mente piensa “pelo del cuerpo”, visualizando el pelo de nuestro cuerpo. Uno puede visualizar cada uno de los objetos en el cuerpo de uno mismo (como si uno se estuviese viendo desde dentro de uno mismo) o también uno puede visualizarlos en frente de uno (como si hubiese una forma humana transparente, como de cristal, en frente de uno, en la cual se hace visible el órgano o fluido que estamos observando y luego eso desaparece y se hace visible el siguiente).

Como verán, hay que usar la imaginación y todos los recursos de la mente. Hay que traer a la memoria la imagen que uno tiene del objeto y fijar la mente en él durante cierto tiempo. ¿Cómo determinar el tiempo que fijamos nuestra atención en un objeto? Eso lo hacemos con la respiración.

sistemas-cuerpo-humano
Seis sistemas del cuerpo humano. De izquierda a derecha: músculos, digestión, respiración, circulación de la sangre, nervios y esqueleto.

La ciencia de la respiración

Como ya estabilizamos el cuerpo y la respiración se volvió estable, rítmica, regular, durante esos primeros minutos iniciales de la meditación, la respiración debe estar ocurriendo según la siguiente secuencia de cuatro “eventos” corporales:

  1. inhalación,
  2. retención del aire,
  3. exhalación,
  4. momento sin aire.

La secuencia se repite sin cesar, naturalmente. Ahora, la mayoría de las personas que no meditan no conocen el momento en que los pulmones están llenos de aire y el diafragma (músculo ubicado debajo de los pulmones, encargado de llenar y vaciar los pulmones) se detiene por unos segundos. Tampoco conocen el momento, después de la exhalación, en que los pulmones están vacíos de aire y el diafragma también se detiene, antes de volver a inhalar aire nuevamente. Pero las personas que meditan, saben que la respiración durante la meditación son estos cuatro momentos y no solamente inhalación y exhalación. Ahora, hablemos de cuánto tiempo dura cada uno de estos eventos. Esto depende de cada persona y del estado físico de cada persona. También depende de otros factores que no es necesario explicar aquí. Basta decir que en algunas personas la inhalación y la exhalación pueden durar tiempos distintos (por ejemplo, tres o cuatro segundos) o pueden durar el mismo tiempo, y también los momentos 2 y 4 pueden durar menos o más que los momentos 1 y 3. No hay una forma correcta o incorrecta respecto a esto sino que el cuerpo busca la manera más sabia de hacerlo en una sesión determinada de meditación. Con el tiempo te darás cuenta que esto varía y que es el cuerpo el que decide estos detalles.

En mi experiencia personal, en mi práctica de meditación, casi siempre los cuatro momentos duran el mismo tiempo, que generalmente es cuatro segundos. Pero, dependiendo de la pureza del aire, hay sesiones de meditación en que retención del aire puede durar muy poco (un segundo), mientras que el momento sin aire puede durar incluso más que la inhalación o la exhalación. Como dije, el cuerpo decide estos ritmos por sí mismo y uno debe adaptarse y utilizarlos para meditar. Supongamos que en un caso ideal los cuatro momentos de la respiración duren el mismo tiempo. La descripción de la respiración quedaría entonces así:

  1. inhalación [diafragma se mueve, cuatro segundos]
  2. retención del aire [diafragma quieto, cuatro segundos]
  3. exhalación [diafragma se mueve, cuatro segundos]
  4. momento sin aire [diafragma quieto, cuatro segundos]

Habiendo logrado este ritmo en la meditación, uno entonces debe repasar un objeto mental determinado en la inhalación y otro objeto mental determinado en la exhalación. Los objetos mentales repasados serán los del texto de la meditación. Si describimos la meditación por medio de la respiración, entonces quedaría así:

  1. inhalación, pensando: “pelo de la cabeza
  2. retención del aire
  3. exhalación, pensando: “pelo del cuerpo
  4. momento sin aire
  5. inhalación, pensando: “uñas
  6. retención del aire
  7. exhalación, pensando: “dientes
  8. momento sin aire
  9. inhalación, pensando: “piel
  10. retención del aire
  11. exhalación, pensando: “músculos“…
  12. etc

Esto significa que la mente se detiene en el pensamiento “pelo de la cabeza” durante cuatro segundos, luego vienen cuatro segundos en los que no ocurre ningún pensamiento en la mente. Luego durante la exhalación ocurre el pensamiento “pelo del cuerpo” durante cuatro segundos, luego durante el momento sin aire no ocurre ningún pensamiento, y así sucesivamente. Siguiendo esta secuencia de eventos corporales y mentales, uno debe completar todo el texto de la meditación. Ahora, ¿por qué no fijamos también un pensamiento/palabra durante los momentos en que el diafragma se queda quieto? Porque los pensamientos ocurrirían entonces muy rápido y la mente no tendría tiempo de investigar o analizar cada uno de estos objetos mentales que estamos analizando. Debemos darle unos segundos a la mente para que se detenga en cada uno de los objetos mentales antes de pasar al siguiente, y esos momentos en los que el diafragma se queda quieto sirven para ese propósito. (Más adelante, cuando uno está más avanzado en esta meditación, uno puede incluso repasar cada objeto mental durante la inhalación solamente, lo que le deja a la mente muchos más segundos, por ejemplo doce, para concentrarse y quedarse fija en una imagen mental.)

Los momentos de retención del aire y los momentos sin aire son muy valiosos. Uno no debe hacer la meditación con el pensamiento de tener que vaciar la mente durante esos preciosos cuatro segundo. Si uno se fija esa intención, probablemente aparezca algún pensamiento en esos momentos en que la actividad discursiva de la mente debe detenerse. La idea es que nuestra mente “se detenga” en esos momentos de quietud del diafragma, pero esto se logra por sí solo, sin que tengamos que presionar o empujar nada. En realidad la mente nunca se detiene, lo que se detiene es el pensamiento discursivo. El pensamiento discursivo es como una voz que suena dentro de la mente. Esa “voz” va a sonar durante la inhalación y durante la exhalación, pero en los momentos intermedios no sonará: la mente se quedará “sin sonido”, sin voz mental. Esa experiencia de la mente “sin voz” nos interesa, porque es este tipo de estado mental el que debemos desarrollar para pasar al siguiente nivel de la meditación…

Un comentario sobre los jhanas: el primer jhana se logra con meditaciones discursivas, con “pensamiento dirigido”, como lo llama el Buddha. Luego, en el segundo jhana los pensamientos discursivos se han detenido por completo, han quedado atrás: la meditación del segundo jhana y las siguientes, son sin “pensamientos verbales”, como esos momentos de retención del aire y sin aire en esta meditación que estamos explicando. Primero uno entrena la mente para que piense en objetos mentales durante un tiempo determinado y según una secuencia fija, como en esta meditación. Así se logra el primer jhana. Luego, de manera espontánea, los momentos sin pensamientos verbales comienzan a ocurrir más frecuentemente hasta que logramos meditar completamente sin palabras, sin pensamientos en forma de palabras. Y así se logra el segundo jhana. Por eso el Buddha dice que para el segundo jhana y los siguientes ya no hay “pensamiento dirigido”, es decir pensamiento verbal o discursivo.

No obstante, estamos explicando aquí cómo se hace la meditación y no debemos preocuparnos todavía por los jhanas. Nuestro objetivo en este caso es que la mente investigue los objetos citados en la meditación y así poder comenzar a destruir o erosionar cualquier tendencia a la lujuria que queramos eliminar. Entonces, esos dos elementos  fundamentales que el Buddha llama “pensamiento dirigido” y “evaluación” ocurren de manera programada, ordenada, durante la meditación. El pensamiento dirigido ocurre cuando nuestra mente piensa en la palabra y el objeto mental que la palabra representa (por ejemplo, “pelo de la cabeza”). La evaluación ocurre también en ese momento y además en los momentos en que se detiene el pensamiento discursivo (esos momentos de quietud del diafragma). La función de la mente que llamamos “evaluación” es la que nos va a permitir aprender algo sobre los objetos mentales que estamos repasando y observando. Por ejemplo: comenzaremos a ver con el ojo de la mente cómo el “pelo de la cabeza” es algo que está presente en millones de seres al mismo tiempo, no sólo en nosotros, veremos que es algo que parece sólido (posee cualidad sólida, es decir, no es líquido ni es gas ni es calor). Comenzaremos a darnos cuenta que algunas partes del cuerpo son más frágiles que otras, o podremos ver el flujo lento de la linfa, que se mueve más lentamente que la sangre, etc.

Con el tiempo (y recuerde que la meditación es algo que rinde frutos a muy largo plazo, después de muchos meses de práctica diaria o semanal), comenzaremos a ver el cuerpo como algo que no genera ni desagrado ni agrado. Comprenderemos que la lujuria y la repulsión son dos extremos de la misma cosa. Al trascender esos dos extremos (y eso es lo que se logra con la meditación), el cuerpo ya no será más algo que automáticamente genere atracción o enamoramiento ni tampoco nauseas o desgrado. Será simplemente “un cuerpo”, un conjunto de órganos o fluidos, una agrupación de cuatro elementos (tierra, agua, aire, calor) ocupando un espacio.

12038081_1695452380686657_2759527469700678752_n
Un monje buddhista meditando en el tema de la muerte y la impermanencia del cuerpo humano. Durante esta meditación el monje debe visualizar las distintas fases de descomposición del cuerpo humano, habiendo aprendido los detalles de estas fases observando cadáveres en descomposición en un cementerio o algún otro lugar.

Un truco… :-)

Habrá notado que esta meditación no es fácil. La lista es larga y la tarea previa no es fácil. Hay que tener en cuenta que es un entrenamiento mental para monjes y monjas. Es como hablar de un entrenamiento especial. Solo algunas personas pueden dibujar planos de edificios porque se prepararon y estudiaron para eso. Y practicaron. Esta meditación la enseñó el Buddha a sus discípulos avanzados (los monjes y monjas), no a las personas laicas. Pero como en nuestros tiempos modernos los laicos están tomando partes avanzadas del Dhamma para ponerlas en práctica sin abandonar la vida laica, se entiende que este tipo de entrenamiento especializado se enseñe ahora y las personas laicas lo pongan en práctica. Además, como dijimos, la necesidad de enseñar esta herramienta de entrenamiento es acuciante ahora, dado el estado mental y moral de nuestras sociedades.

Un truco para facilitar esta meditación es acortar la lista. Incluso muchos monjes y monjas lo hacen para poder meditar en momentos en que no se dispone de dos o tres horas para hacer esta meditación una o varias veces. Uno puede entonces aprender sólo los primeros cinco objetos de la lista: “pelo de la cabeza, pelo del cuerpo, uñas, dientes, piel”. Luego de varios meses meditando así, uno puede incorporar el siguiente objeto en la lista. Serán seis. Luego serán siete. Y así, en un lapso de uno o dos años, podrá aprenderse la meditación completa. No hay prisa. Tenemos toda la vida para practicarla. Lo importante es comenzar, aunque sea con los cinco primeros órganos de la lista. Pero recuerde que el Buddha diseñó esta meditación para hacerla completa y hay una sabiduría en ese diseño. Los primeros cinco objetos de la lista son “superficiales” y quizás no evocan ningún desagrado en el que medita. No habrá entonces ningún progreso en términos de erradicar la lujuria. Una modificación muy efectiva es escoger las partes más desagradables de la lista y meditar con eso: heces, bilis, flema, linfa, sangre, sudor, grasa, lágrimas, aceite, saliva, moco, aceite de las articulaciones, orina…

10-curiosidades-sobre-el-cuerpo-humano-3_0

Yendo más allá

Los que han practicado la meditación ya por un tiempo pueden ir más allá y hacerla en idioma páli. La utilidad de esto es que el idioma páli es muy compacto y con una sola palabra podemos pensar “pelo de la cabeza”. En vez de pensar “pelo de la cabeza”, pensamos: kesá. Eso significa “pelo de la cabeza” en páli. Los primeros cinco órganos de la lista son, en páli:

  • kesá (pelo de la cabeza),
  • lomá (pelo del cuerpo),
  • nakhá (uñas),
  • dantá (dientes),
  • taco (piel).

Todo se pronuncia como en español, excepto la c, que se pronuncia como ch. Meditar en páli es especialmente motivador para aquellos que necesitan sentirse conectados en cierto nivel verbal o cultural con el Buddha y con el Dhamma tal cual como se ha enseñado desde hace más de 2500 años. Si acaso el Buddha no habló el idioma páli, por lo menos habló un idioma muy parecido (lo más seguro es que el páli sea un dialecto del idioma que habló el Buddha), y eso nos da un sentimiento de maravilla y de cercanía con el Maestro.

Reflexión y contemplación también son bhavana

Lo que llamamos meditación en general en realidad es una práctica que el Buddha bhavana: cultivo mental o desarrollo mental. La meditación es un ejercicio específico del cultivo mental. Hay otros ejercicios. La reflexión y la contemplación son otros ejercicios de desarrollo mental (bhavana). Cuando estamos leyendo un sutta (un discurso del Canon Páli), estamos concentrados tratando de entender las palabras, las nociones, la narración, etc, en ese momento estamos reflexionando. Esto es una forma de meditación, de cultivo mental. Cuando estamos quietos por un momento y repetimos mentalmente algo que nos gusta, eso es una contemplación. Es otra forma de cultivo mental. Si sentimos que meditar es muy difícil (me refiero al ejercicio específico de observar la respiración y ordenar la mente como lo hemos explicado más arriba), podemos apelar por la reflexión y la contemplación para el desarrollo de nuestra mente. Si sentimos que no podemos meditar porque es muy difícil, la reflexión y la contemplación serán para nosotros una forma más fácil de meditación. Es más fácil porque las podemos hacer en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier forma que nos resulte cómoda.

Por ejemplo, supongamos que no puede sentarme a hacer esta meditación de las 32 partes del cuerpo. Lo que sí puedo hacer es tomar un libro e anatomía y observar cómo son los órganos, tratar de imaginar cómo están los órganos dentro del cuerpo. Puedo ver películas o documentales que muestren los órganos y fluidos del cuerpo para saber cómo lucen, cómo son. Así, sin tener que sentarme a meditar, estoy cumpliendo con la parte del estudio que mi mente necesita. Luego, en mi tiempo libre, puedo dedicarme a recordar e imaginar cómo está un órgano determinado dentro de mi cuerpo y dentro del cuerpo de otras personas y sentir la repulsión que genera la imagen de los órganos en estado “crudo”. Esto es reflexión.

Otro ejemplo. Cuando veo una persona atractiva y siento que la lujuria comienza a formarse, a agitarse, puedo entonces cerrar los ojos un momento e imaginar una cubeta llena de sangre, una cubeta llena de saliva, una cubeta llena de heces, etc. Y pensar: “Estos fluidos asquerosos también los produce ese cuerpo atractivo que acabo de ver. Ese cuerpo atractivo que acabo de ver también está lleno de todo tipo de substancias sucias, impuras…” Inmediatamente la lujuria cederá, se apagará como un fuego sobre el cual arrojamos agua. Esto es contemplación. Utilizamos la imaginación para evocar la repulsión, el desagrado que producen los fluidos sucios del cuerpo para desmontar la lujuria que estaba comenzando a surgir al ver a una persona atractiva.

Otra forma de contemplación y reflexión es simplemente pensar: “Este cuerpo no es tan limpio y hermoso como parece. Este cuerpo produce todo tipo de suciedad e impureza todos los días. Este cuerpo está lleno de órganos húmedos, igual que los animales, etc.” Y mientras pensamos esto nos imaginamos los órganos y fluidos del cuerpo. Así comienza a “desinflarse” la lujuria o el libido que está fuera de control. Esto también es una forma de cultivo mental, de bhavana, aunque estrictamente no lo llamamos meditación.

Hay miles de planetas como la Tierra

El universo es tan grande. La mayoría de las personas no tienen idea. Solamente pensar en nuestra galaxia, la Vía Láctea, da vértigo. Hace décadas, cuando los científicos discutían cómo se pudo haber formado la vida orgánica en la Tierra, la mayoría de ellos adhería a la teoría del caldo nutritivo. Ésta es más o menos la crónica resumida de cómo ha evolucionado la opinión científica general.

  1. Primero se pensó que la vida en la Tierra era única. Tan única que no podía existir otro planeta en el universo que pudiera tener seres inteligentes como nosotros. Científicos tan célebres y eruditos como Issac Asimov parecen haber preferido esta tesis (en sus novelas de La Fundación el planeta Tierra es el lugar de origen de los seres humanos en toda esta galaxia).
  2. Luego los científicos se dieron cuenta de que, si la materia es igual en todo el universo (los mismos elementos químicos y las mismas fuerzas físicas), y si el universo es tan grande como parece (de hecho es más grande de lo que parece), entonces lo lógico es suponer que hay varios planetas como la Tierra y que en esos planetas se puede formar la vida biológica igual que como se formó aquí. Esta posición parece prevalecer durante la primera mitad del siglo XX y primeras décadas de la segunda mitad del siglo XX, y acepta la teoría del caldo de aminoácidos en los mares y océanos de la Tierra primitiva (la teoría de que los relámpagos y actividad eléctrica formaron los aminoácidos simples y luego estos se aglutinaron formando las estructuras básicas de los virus y bacterias). Aunque esta opinión se aleja de la posición 1, en la mayoría de los casos no admitía la probabilidad de que la aparición de vida biológica ocurriera en muchos planetas. Sólo unos pocos en nuestra galaxia.
  3. Luego se descubrió que los meteoritos y cometas que caen en los planetas portan grandes cantidades de material orgánico. Algunos de estos fragmentos puede contener incluso muestras de material biológico. Aunque no se responde todavía la pregunta de dónde provienen esas muestras, se asumió que el intercambio de materia orgánica entre los distintos cuerpos de un sistema solar era un hecho frecuente. Y en efecto hasta el día de hoy se sabe que este intercambio de materia entre los planetas, asteroides y lunas dentro de un sistema solar efectivamente ocurre con mucha frecuencia. La aparición de la vida en un planeta no depende entonces de que los primeros organismos se formen por mero azar: basta que haya vida en un planeta en un sistema solar para que ese planeta sea capaz de “contagiar” con vida biológica a los otros cuerpos del sistema. Entonces, aunque haya pocos planetas que hayan dado origen a la vida biológica en una galaxia, esa vida biológica probablemente se “contagia” de ese planeta o muchos otros cuerpos por mera acción de meteoritos, asteroides y cometas.
  4. A lo anterior se añade el descubrimiento de grandes cantidades de animoácidos y compuestos de hidrógeno flotando libres en algunas nebulosas. Antes se pensaba que no podía haber materia orgánica flotando en el espacio, que ese tipo de materia sólo podía formarse en la superficie de un planeta terroso como la Tierra, Venus o Marte. Si las nebulosas planetarias son fábricas de aminoácidos o compuestos orgánicos que quedan flotando en el espacio, entonces las probabilidades de que los planetas absorban ese material y den origen a vida biológica se incrementa.
  5. Al combinar la información en 2, 3 y 4, llegamos al momento presente: muchos científicos ahora reconocen que, siendo la galaxia tan grande, con tan inmensa cantidad de estrellas parecidas al sol, es probable entonces que no sólo haya unos pocos planetas como la Tierra sino que haya miles de planetas como la Tierra, solamente en nuestra galaxia. Nos referimos a planetas llenos de vida biológica, ya sea auto-consciente (como nosotros) o no-auto-consciente.
  6. Algunos pocos añaden a lo anterior la posibilidad de que las civilizaciones tecnológicamente avanzadas en la galaxia se den a la tarea de diseminar la vida biológica (ya sea no-auto-consciente como vegetales y animales, ya sea auto-consciente como seres homínidos). Puede ser que lo hagan simplemente como “servicio” a la vida biológica en sí, o como consecuencia de la expansión territorial (una característica que bien puede ser inherente a todos los homínidos en el universo). En ese caso el número de planetas habitados por seres inteligentes se multiplica en la galaxia. Podría hablar incluso de un millón (o más) de planetas, planetoides, lunas y asteroides que contengan alguna forma de vida biológica.
  7. Finalmente, al combinar el número 5 y 6, que básicamente se refieren a nuestra galaxia, tendríamos que admitir la realidad de que el universo hay (o ha habido) literalmente billones de planetas habitados como la Tierra, en base a la cantidad extraordinariamente grande de galaxias parecidas a la nuestra.

Lo que yo quiero resaltar de este recuento es lo siguiente: la galaxia está “desbordante” de vida biológica y esa visión extraña de Asimov de una galaxia donde toda la vida proviene de la Tierra es totalmente inverosímil. También quiero decir que la Tierra no juega ningún rol especial en la historia de la vida biológica en la galaxia. Nuestro planeta no es ni el génesis ni el apocalipsis de la vida en la galaxia. Esto es algo que hay que decirlo para contrarrestar un poco los mitos y fantasías (que vienen del ámbito religioso) que pretenden otorgarle a la Tierra un rol protagónico en la galaxia, así como antaño las religiones deístas enseñaron que la Tierra era el centro del universo. Yo creo que a medida que analizamos las cosas de manera racional, los diversos mitos y leyendas se deben ir disipando.

Es mi conocimiento personal, y estoy seguro que esto se va a “descubrir” y comprobar en el futuro, que la vida biológica tiende a ser igual en todos los planetas donde ella surge. Así como la materia es la misma en todas partes y las leyes físicas son las mismas, y las condiciones para que un planeta de origen a la vida biológica son las mismas en todo el universo, lo que se desprende como consecuencia lógica es que la vida biológica siga el mismo curso en todas partes. Hay protozoarios y todos son iguales en todo el universo. Luego hay vegetales, luego animales marinos. Estos últimos evolucionan y dan origen a reptiles, luego anfibios, luego mamíferos. Todo se da igual en millones y millones de planetas en el universo. Hay dinosaurios en planetas que tienen ciertas condiciones. Algunos especies que conocemos pueden faltar en algunos planetas, y algunos otros puede haber especies que no tenemos aquí, pero de manera general las líneas de la evolución son las mismas.

¿Y qué con la forma humana? Estoy convencido de que la forma humanoide (primates y homínidos) es la meta, el punto de llegada, del juego de la evolución biológica en todo el universo. Las galaxias producen planetas terrosos adecuados para la vida. Dichos planetas producen vida biológica, que básicamente es la misma en todo el universo. Esta vida biológica evoluciona lentamente, ya sea sin ayuda o con ayuda (de civilizaciones avanzadas), y finalmente producen lo que deben producir: un ser vivo que posee las características físicas que nosotros poseemos. La forma humana no es única de la Tierra, ni siquiera única de nuestra galaxia: es el mismo tipo de ser biológico que toda la materia en el universo se afana en producir. Es un modelo universal. Los detalles pueden variar, pero el “diseño” general es el mismo.

science-outer-space-galaxies-solar-system-earth-milky-way-diagram-solar-interstellar-neighborhood-lo-images-478811
Estructura del universo observable en un gráfico.

La bendición de tener un lugar donde vivir

A la pregunta de si la humanidad (esta humanidad) tiene acceso a alguno de esos planetas, la respuesta es categórica: no. Con nuestra tecnología actual apenas somos capaces de llegar a Marte (uno de los planetas más cercanos a nosotros en este sistema solar) y eso sería un viaje de (mínimo) cinco años y de no retorno. Además, eso se podría hacer sólo si ocurriese un milagro económico: debido a la inestabilidad inherente al capitalismo globalizado, la economía de las naciones no permite hacer semejante gasto. De hecho, por eso es que ni Norteamérica ni Eurasia han podido continuar viajes a la luna. Si no tenemos dinero ni siquiera para continuar la exploración de la luna, menos aún para viajar a Marte.

Menos aún para salir del sistema solar. Podría haber un planeta similar a la Tierra en el vecindario de estrellas alrededor de nuestro sistema, pero un viaje tal es impensable en las condiciones económicas, políticas y espirituales presentes de la humanidad. Por eso, el mejor camino, el único camino que nos queda, es comenzar a sentirnos bendecidos por tener un planeta donde vivir. Hay humanidades en el espacio que en este momento están viviendo en planetas contaminados, en planetas más sucios y enfermos que la Tierra, planetas que esas mismas humanidades convirtieron en un infierno de contaminación y guerra. Tratan de salir de esos planetas pero no pueden porque no tienen recursos. ¡Ojalá esta humanidad no tome ese camino! ¡Estamos a tiempo de darnos cuenta de que la Tierra todavía puede limpiarse, sanearse, ser curada! ¡Pero tenemos que actuar rápido! Hay aún otras humanidades que ni siquiera tienen un planeta donde vivir. Vagan en el espacio en sus naves, refugiándose en lunas y asteroides, como nómadas, como gitanos del espacio, buscando un lugar donde asentarse. Es el caso de los llamados “grises” (sintamos compasión por ellos). Ese es el futuro de las humanidades que se ven forzadas a abandonar sus planetas (por diversas razones) y tener que vivir en el espacio como colonias flotantes. Y deben entonces modificarse genéticamente para poder viajar grandes distancias y poder vivir durante décadas encerrados en sus naves. ¡Ojalá la humanidad de esta Tierra tampoco tome ese camino!

Tenemos que actuar rápido pero hacerlo bien, hacerlo correctamente. El primer paso correcto es mental y espiritual. Cada día, al levantarnos por la mañana, debemos sentir la bendición de tener un lugar donde vivir. Cada vez que salgamos al aire libre, que pisemos tierra, que bebamos agua, debemos pensar en la Tierra y en lo bendecidos que somos al tener un lugar donde vivir. Estos pensamientos de gratitud debemos irradiarlos todos los días, con pureza, con intensidad, con constancia. Sólo así podremos “contagiar” la energía de consciencia que los líderes políticos, económico y militares no poseen ahora, y contagiar también a las masas que no tienen conocimiento de nada de lo que está ocurriendo. Sólo manteniendonos puros y llenos de gratitud podemos manifestar el cambio de paradigma. Por supuesto que hay que actuar con acciones concretas, pero el primer paso es éste. Se comienza con el pensamiento, con la gratitud, con la consciencia de saber que uno es afortunado por tener lo que tenemos ahora.

Aquellos que vienen de afuera y de arriba, los buenos que nos quieren ayudar y que ya viven aquí entre nosotros, ellos también sienten la gratitud, la bendición de tener un lugar hermoso donde vivir. No seamos avaros. No seamos egoístas. Compartamos la Tierra con ellos. La Tierra ademas no nos pertenece: los planetas le pertenecen a la vida, sean plantas, animales o seres humanos, sean humanos nativos o “extranjeros”. Nos conviene darle la bienvenida a aquellos que son más avanzados que nosotros, a aquellos que son más civilizados, más evolucionados cultural y tecnológicamente. Nos conviene aliarnos con ellos, trabajar con ellos, sintonizarnos con ellos. Nuestra mente y pensamiento debe ser entonces uno de pureza, de gratitud, de generosidad y de voluntad de compartir. Porque así también es cómo abriremos las puertas para que ellos puedan ayudarnos a limpiar y cuidar la Tierra. ¡Son muchos los beneficios que podremos recibir en el futuro si lo hacemos!

¡Es una bendición tener un lugar donde vivir!
¡Es una bendición tener un planeta hermoso donde vivir!
¡Estoy lleno de gratitud por poder vivir en este planeta!
¡Haré lo que sea para limpiarlo, cuidarlo, protegerlo!

Que puedan todos los seres vivos en este planeta vivir en paz.
Que puedan todos los seres vivos en este planeta vivir con felicidad y salud, libres de todo daño, libres de todo sufrimiento, libres de toda hostilidad.

Tero.

Por cierto, ayer vi una película sobre tornados en EE.UU. y me pregunto: ¿por qué siguen construyendo casas y pueblos en la rutas anuales de los tornados? ¿Y por qué siguen construyendo edificios tan débiles? ¿Por qué no han comenzado a construir bajo tierra? Si saben que cada año pasan decenas de tornados por el mismo lugar, ¿por qué siguen construyendo ahí y en las mismas condiciones? Si construyeran ciudades y pueblos parcialmente bajo tierra (no es necesario en ese casi irse muy profundo, unos cuantos metros sería suficiente), se ahorraría mucho dinero porque no perderían esas construcciones cada año. Y más importante aún, reducirían las pérdidas humanas causadas por tornados.

Otro motivo para añadir a mi lista de por qué debemos comenzar a construir bajo tierra:

> Significado de las ciudades intraterrenas.

Partículas elementales, el campo de Higgs y el Modelo Estándar

Otra excelente conferencia del Instituto de Física Teórica IFT. Con esta conferencia finalmente me queda claro (hasta donde puedo) qué es el campo de Higgs, el bosón de Higgs y qué relación tiene con el Modelo Estándar de la física actual. La conferencia se llama:

La Partícula de Higgs y el Misterio de la Masa (Alberto Casas)

Y ésta es la descripción del video:

El recientemente descubierto bosón de Higgs ocupa un lugar clave en nuestra comprensión del universo y revela secretos íntimos de la naturaleza sobre hechos muy básicos, tan básicos que a menudo ni siquiera pensamos sobre ellos. Sin embargo, tampoco lo explica todo. La naturaleza guarda misterios fascinantes que aún no han sido desvelados. Conferencia de divulgación científica de Alberto Casas, del Instituto de Física Teórica UAM-CSIC, en el ciclo de conferencias “La frontera de la Física Fundamental”, en la Residencia de Estudiantes, Madrid, el 22 de Noviembre 2013.

Al final puedes ver el video pero antes no puedo dejar de compartir las notas que tomé sobre la conferencia. Estas notas son esencialmente citas o paráfrasis de lo que el profesor Alberto Casas dice en su conferencia, pero vea usted mismo el video para eliminar cualquier error o interpretación errónea que pueda haber puesto yo en estas notas.

Primero, entender lo básico del Modelo Estándar de la física teórica actual. Para lo cual tenemos que entender dos puntos fundamentales: las familias de partículas elementales y las cuatro fuerzas físicas.

Hay muchas partículas elementales, pero las más fundamentales o importantes, y que no parecen tener estructura interna (es decir, no son partículas compuestas), se agrupan en tres familias:

PARTÍCULAS ELEMENTALES SIN ESTRUCTURA INTERNA

PRIMERA FAMILIA:
        e             u                    d                        ve
electrón, quark up, quark down, y el neutrino del electrón.

Estas partículas son las que forman toda la materia que conocemos y que llamamos materia bariónica (compuesta por electrones, protones y neutrones). Los protones y neutrones están compuestos por quarks, así que no entran en esta familia.

SEGUNDA FAMILIA: 
    m             c                         s                             vm
muón, quark charm, quark strange, y el neutrino del muón

Básicamente son iguales a las cuatro partículas anteriores pero tienen más masa. Es decir, el muón es como el electrón pero tiene más masa, el quark charm es como el quark up pero tiene más masa, etc.

TERCERA FAMILIA:
     t,               t,                       b,                           vt
tauón, quark top, quark bottom, y el neutrino del tauón

Igual que con la familia anterior, que es más masiva que la primera, ésta tercera es más masiva que la segunda.

familias de partículas.

Estas partículas son las entidades o elementos básicos de la materia. Las maneras en que interaccionan entre sí están definidas por las fuerzas físicas, las cuales son cuatro fuerzas fundamentales.

CUATRO INTERACCIONES BÁSICAS (FUERZAS FÍSICAS FUNDAMENTALES):

  • LA FUERZA GRAVITATORIA.
  • LA FUERZA ELECTROMAGNÉTICA.
  • LA FUERZA FUERTE.
  • LA FUERZA DÉBIL.

Cada una de estas fuerzas tiene asociada una partícula que es como el “mensajero” de la interacción (es una partícula mediadora de fuerza):

  • El fotón es el “mensajero” (mediador) de la interacción electromagnética.
  • El gluón es el mediador de la fuerza fuerte.
  • Los bosones W y Z son los mediadores de la fuerza débil.
  • Y el gravitón (G) es el mediador de la fuerza gravitatoria.

 

Todas tienen spin entero y masa cero (excepto los bosones W y Z). Los bosones W y Z tienen spin 1. El gravitón tiene spin 2. El bosón de Higgs tiene spin 0 (en realidad no tiene spin porque el vacío no puede tener spin [giro] y por eso se da el valor cero a su spin).

Los bosones débiles tienen masa, los otros (gluones) no tienen masa. El fotón tampoco tiene masa. La interacción con el campo de Higgs es lo único que explica la masa de algunas partículas.

interaccion electromagnetica.
Este gráfico muestra dos electrones interaccionando entre sí. El intercambio de un fotón explica la interacción electromagnética en este caso.

El bosón de Higgs también interacciona consigo mismo. Es la única partícula que puede tener masa sin romper la simetría. Hay distintas contribuciones a la masa del bosón de Higgs, lo cual sugiere procesos extravagantes de cancelación de masa que no se han explicado aún.

Ahora, algunas notas sobre el campo de Higgs:

La masa se lleva mal con la simetría.

Las simetrías del Modelo Estándar parecen requerir que todas las partículas tengan masa cero. Pero renunciando a la simetría las ecuaciones se vuelven inconsistentes. Necesariamente debe haber simetría en las ecuaciones. Por lo tanto, necesitamos un mecanismo que dé masa a las partículas sin estropear la simetría. Así nace el Mecanismo de Higgs, propuesto en 1964 por R. Brout y F. Englert y finalmente por P. Higgs, de quien tomó nombre la teoría.

La teoría propone la existencia del campo de Higgs, el cual crea la masa en las partículas (la interacción de las partículas con el campo es lo que causa la masa de las partículas). Debería entonces existir el bosón de Higgs, que se define como ondas (o excitaciones) en el campo de Higgs.

El campo de Higgs llena el vacío. El experimento para descubrir el bosón de Higgs consiste en “agitar el vacío” para producir la onda en el campo de Higgs. Para agitar el vacío se emplea una máquina que acelera las partículas hasta enormes energías y las hace chocar entre sí. Esta máquina es el LHC en CERN.

El LHC (Large Hadron Collider: Gran Colisionador de Hadrones):

El LHC acelera protones hasta energías de 7 TeV (7000 Gev), esto es siete mil veces la energía cinética del protón. En cada momento hay en el anillo del LHC 300 billones de protones circulando en cada sentido (esta cantidad es la masa de una célula humana pero su energía es tan grande como la de un tren de 400 ton a 150 Km/h).

El LHC es el mayor congelador del mundo, con una masa equivalente a cinco veces la Torre Eifel, a 271,3° C bajo cero. El LHC es uno de los lugares más fríos del universo. Pero el punto donde se producen las colisiones de partículas es 100 mil veces más caliente que el interior del sol, es decir, el LHC contiene puntos que son más calientes que cualquier otra cosa en nuestra galaxia. En cada colisión se producen decenas de partículas (en realidad las colisiones ocurren entre dos gluones; es la colisión que produce el bosón de Higgs). Del estudio de estas partículas hay que inferir la existencia del bosón de Higgs.

cuando dos protones chocan.
Diagrama que muestra el choque de dos protones (vienen desde la izquierda), los cuales se desintegran dando origen a toda una serie de partículas subatómicas.

EJEMPLO 1

Chocan dos gluones, se produce un quark top, éste se desintegra produciendo un quark antitop, pero en ese breve lapso de tiempo se observa la aparición del bosón de Higgs. Luego el quark antitop se desintegra produciendo dos fotones en el proceso.

colision donde se produjo el boson de Higgs.
Un diagrama parecido al anterior. Aquí vemos el choque de dos gluones. En medio de la desintegración y aparición de las partículas menores se detecta la breve aparición del bosón de Higgs (H en la imagen). 

EJEMPLO 2

Hay colisiones que no producen bosones de Higgs. Dos quarks pueden chocar y producir fotones sin aparición del bosón de Higgs. Este tipo de colisión es mucho más abundante que el ejemplo anterior.

desintegracion de dos fotones y el boson de Higgs.
En la parte superior vemos el diagrama del choque de dos gluones, con la aparición de fotones y del bosón de Higgs (H en la imagen), en medio de los fotones. En la parte inferior sin embargo se muestra lo que ocurre la mayoría de los casos: los choques y desintegraciones no producen la aparición del bosón de Higgs.

La masa de los dos fotones que se producen por la desintegración del bosón de Higgs debería ser igual a la masa del bosón de Higgs. La masa del bosón de Higgs es de más o menos 126 Gev (que es donde se produce el pico en la gráfica de las colisiones).

el pico que prueba la existencia del boson de Higgs.
Después de repetir muchas veces el experimento y acumular los datos de cada observación, se observó un pico en la gráfica de los choques. Este pico (ubicado más o menos a la altura de los 126 GeV) demuestra la existencia del bosón de Higgs (o de algo parecido o análogo al bosón de Higgs). Si tal partícula no existiera, este pico en la gráfica no debería producirse. Pero para que se produzca el pico, el experimento debe realizarse muchas veces porque la mayoría de las veces el bosón de Higgs no aparece en las colisiones.

El bosón de Higgs se desintegra de muchas otras maneras. Las transformaciones y aparición del bosón de Higgs dura mucho menos que una millonésima de segundo.

El descubrimiento del bosón de Higgs confirma el Modelos Estándar. Pero quedan preguntas por responder. El electrón interacciona poco con el campo de Higgs y por eso tiene una masa muy pequeña (2000 veces menor que la del protón), pero el quark top interacciona mucho con el campo de Higgs y por eso tiene una masa mayor que la del electrón, pero ¿por qué algunas partículas interaccionas más con el campo de Higgs que otras? El campo de Higgs posee valores más pequeños de los previstos y no se explica todavía la estabilidad de la masa de las partículas. Esto requiere una nueva física o un modelo que vaya más allá del Modelo Estándar. Por ejemplo un modelo que incluya una explicación de la materia oscura (la cual parece estar compuesta por partículas que no pertenecen al Modelo Estándar; también la energía oscura que es más misteriosa aún que la materia oscura).