Sobre el idioma internacional esperanto: algunos cuestionamientos

Voy a responder aquí algunos cuestionamientos que se hicieron durante mi disertación “Esperanto: Idioma humano” el 11 de noviembre de 2017 en la Asociación Luz Letras y Libertad. Por razón de falta de tiempo no pude responder en ese momento a las personas que hicieron estos cuestionamientos. Ahora lo haré en este espacio.

Cuestionamiento. Yo afirmé en mi disertación que los llamados grandes idiomas de cultura (inglés, francés, español, alemán, italiano, etc) no son completamente naturales, que todos ellos tienen cierto grado de planificación. Una persona respondió a esto diciendo que la distinción entre idiomas naturales y artificiales era muy clara y que los idiomas naturales no son planificados de ninguna manera o en ninguna medida.

Respuesta. La planificación parcial de los grandes idiomas de cultura está bien documentada y no es un mito ni una leyenda. Se sabe que el inglés era muy irregular tanto en su ortografía como en su gramática hasta que un manojo de personas (filólogos, hombres de letras, lexicólogos) tomó la decisión y la tarea de regular la gramática y la ortografía de ese idioma. Es cierto que no hay en inglés una academia de la lengua que se haya encargado de esta labor pero sí es cierto que los autores de los grandes diccionarios, las enciclopedias e incluso escritores de literatura llevaron a cabo la labor de planificar, estandarizar y unificar tanto la gramática como la ortografía del idioma inglés. Esto es un ejemplo de planificación parcial de un idioma llevada a cabo por un grupo pequeño de personas. Busque usted por ejemplo cómo se escribía el apellido Shakespeare, en la época de Shakespeare, para que vea lo caótica que era la ortografía del inglés en ese momento. La irregularidad y el caos de la ortografía del inglés duró incluso hasta el siglo XIX en cierta medida. Esto está suficientemente documentado y los especialistas en la historia y evolución del idioma inglés lo podrán confirmar.

En otras palabras: el inglés que tenemos en el presente es un idioma semi-planificado, regularizado, estandarizado, por unas pocas personas que tenían el poder, el conocimiento y la influencia para hacer esto por medio de sus libros y sus publicaciones.

Otro ejemplo de planificación parcial de un idioma “natural” (así, entre comillas) es nuestro propio idioma: el español. En español tenemos una academia de la lengua que durante un período dilatado de tiempo ha estado regulando, estandarizando, dando forma planificada al idioma que hablamos. Como en el inglés, esto se ha hecho tanto en la gramática como en la ortografía, pero más que todo en la ortografía. Aquí también puedo invitarlo a usted a buscar obras literarias y cartas escritas en los siglos pasados y compararlas para que vea usted la irregularidad e incoherencia del español en el mismo período de tiempo. La Real Academia de la Lengua ha llevado a cabo un trabajo inmenso de planificación del idioma al regular la manera cómo se escriben las palabras, cómo se pronuncian y cómo se conjugan los verbos. Por ejemplo, en la época de Simón Bolívar podemos encontrar cartas donde la conjunción copulativa y se escribía con i. El uso regular de la y como conjunción copulativa y la introducción de la j en palabras donde se usaba la x con ese sonido, son algunos ejemplos. Hay muchos más.

Sorprendentemente hay también idiomas muertos o “sacros” que han resultado ser idiomas parcialmente planificados. El famoso idioma sánscrito, usado en las religiones antiguas de la India y en parte de Tíbet y China, en realidad es una versión planificada, regulada, estandarizada, realzada por el gramático Panini, quien tomó como base un idioma anterior que era en gran medida muy irregular y caótico en la forma. También se ha asegurado recientemente que otro idioma sacro de la antigua India, el idioma páli, muy parecido al sánscrito, de los registros del Canon Páli (que datan del siglo III o II antes de la Era Común) es una forma planificada creada por los monjes que redactaron dicho Canon. Lo que se sabe ahora, y esto es probable, es que el idioma páli que tenemos en el Canon buddhista hoy es un poco diferente del idioma original que habló el Buddha y que los monjes buddhistas también conocían. Se piensa que la intervención o planificación racional de ese idioma se hizo con la intención de que fuera más compacto y más regular, lo cual facilita el registro y la memorización.

En Asia hay otros ejemplos de planificación de los llamados idiomas “naturales”. Los idiomas chinos, el idioma japonés y el coreano, han pasado por procesos de estandarización en los cuales una persona o un grupo pequeño de personas han establecido las formas definitivas del idioma, formas más regulares y racionalmente pensadas, con el fin de unificar y dar más fuerza a estos idiomas. Se sabe, y esto lo puede fácilmente confirmar cualquier lingüista acreditado, que la estandarización y regularización (es decir, planificación) de estos idiomas fue lo que permitió que se convirtieran en las grandes lenguas naciones que son en el presente. Todos estos ejemplos (y lo mismo ocurrió en mayor o menor medida con el alemán, el italiano, el griego, el ruso, y muchos otros idiomas) demuestran que los llamamos idiomas “naturales” no evolucionan completamente en manos de “las masas” sino que siempre hay un pequeño grupo de personas que se encargan de estandarizarlos y darles una forma más regular, lo cual se sabe facilita el uso, el aprendizaje y la difusión de un idioma.

Todos estos ejemplos apuntan a dos cosas importantísimas:

  • Primero, que, como dije, los idiomas “naturales” en realidad no existen y debería llamárseles idiomas étnicos o nacionales. Todos los idiomas son artificiales.
  • Segundo, que los ejemplos mencionados apuntan a un hecho evidente: la humanidad avanza cada vez más hacia la planificación y construcción racional de un idioma de uso masivo. De esto el esperanto es la prueba y éxito viviente. En otras palabras: el esperanto no es el invento raro, excéntrico y utópico fallido de un manojo de personas desconectadas de la realidad. Todo lo contrario: el esperanto es producto mismo de la búsqueda de la humanidad de un idioma común racionalmente construido y planificado.

Cuestionamiento. Se ha comprobado científicamente que ningún idioma planificado puede funcionar en la realidad, en situaciones normales de uso.

Respuesta. No hay ningún estudio científico que demuestre que un idioma planificado no pueda ser usado en la realidad o que no pueda funcionar como cualquier otro idioma nacional o étnico. Todo lo contrario: hay cantidad de investigaciones, comprobaciones, y experiencias que demuestran que, por lo menos en el caso del esperanto, un idioma planificado sí puede ser funcional en la misma medida en que lo es un idioma nacional o étnico. En el caso del esperanto, hay 131 años de comprobación de que funciona. Uno tendría que tener la mente completamente cerrada para no ver esta realidad. Además, la existencia de hablantes nativos del esperanto prueba que en su máximo grado que el esperanto es funcional como cualquier otro idioma.

Cuestionamiento. El esperanto no es realmente internacional porque no incorpora raíces o formas de los idiomas africados y semíticos y de lenguas indígenas.

Respuesta. En parte esto es cierto. No obstante, como yo siempre digo: ningún idioma es perfecto y ningún idioma lo será. Los idiomas son productos de la mente humana, como “sistemas operativos” de la mente humana: mientras la mente humana sea imperfecta, los idiomas serán todos imperfectos. La cuestión entonces no es si el esperanto es perfecto o no. La cuestión es escoger el menos imperfecto de los idiomas funcionales disponibles. Zamenhof sabía que el esperanto no era perfecto, pero como un verdadero políglota y buen diseñador de idiomas, él sabía que la perfección nunca será alcanzada en ningún idioma, sea planificado o no.

Los esperantistas estamos conscientes de que el esperanto es el “producto” cultural de su tiempo, con una fuerte influencia de Europa y de las lenguas indoeuropeas, sin embargo, esas mismas lenguas son las más difundidas en la actualidad, después de los idiomas chinos. Muchos ciudadanos asiáticos que han aprendido esperanto coinciden en opinar que, de todas las lenguas funcionales disponibles, el esperanto es la más internacional, no tanto por sus raíces (que ya dijimos en su mayoría son de origen indoeuropeo), pero sí en sus características morfosintácticas de uso y formación de palabras.

Quizás la humanidad se ponga de acuerdo en crear un idioma planificado que represente en partes iguales (o equitativas) a todos los idiomas de la Tierra. Nadie (es decir, ningún grupo de especialistas) se ha puesto de acuerdo sobre cómo realizar una tarea tan complicada y difícil. Pero si se llega a producir un idioma planificado más internacional que el esperanto, muchos esperantistas han dado su voto de usar esa lengua, si se llega a demostrar que cumple mejor la función que el esperanto puede cumplir hoy. El esperanto es como la ONU o los Derechos Humanos: tiene fallas o puntos débiles, y sabemos que puede ser mejor, pero es lo mejor que tenemos AHORA y que funciona. No es racional abandonar todo esto mientras esperamos que se produzca algo mejor, porque, ¿y si nunca se llega a producir algo mejor?

Cuestionamiento. ¿Hay una conspiración mundial para imponer un idioma nacional?

Respuesta. Hemos dicho que en América, y en otras partes del mundo, hay imposición de los llamados grandes idiomas de cultura (inglés, francés, ruso, alemán, español, etc), imposición que trae consigo también una imposición de culturas nacionales extranjeras en detrimento de las culturas regionales de los países sometidos. Esto no es una conspiración. Una conspiración es algo que se hace secretamente, de manera oculta. La imposición del inglés en ciertos espacios de América Latina, por ejemplo, se hace de manera explícita y totalmente abierta. De manera que no, no es una conspiración. Es una realidad pública y notoria, sin ningún tipo de ocultamiento o secreto.

Peor aún, en el caso de América, nosotros los mismos latinoamericanos ayudamos voluntariamente a que la difusión del inglés se lleve a cabo. La aceptamos, la proponemos, la apoyamos, y trabajamos por ella. A mí me parece increíble que al decirle a un grupo de hablantes nativos de español que su lengua natal es la segunda lengua más hablada del mundo, reaccionen con total indiferencia, total insensibilidad a este hecho. ¿Cómo no puedes valorar, atesorar, promover el uso de tu propio idioma natal? Esto es lo que hacen los hablantes del inglés, los hablantes del alemán, los hablantes del francés, del italiano, del chino, del japonés, del coreano, del ruso, etc. Todos en el mundo valoran, atesoran y promueven su propia idioma natal, excepto los latinoamericanos. Somos los únicos que aceptamos una lluvia constante de material cultural en inglés, y lo aceptamos con una sonrisa y con los brazos abiertos. Esta es la razón por la cual los países angloparlantes no han necesitado ningún tipo de acción conspiradora o secreta para hacernos aprender su idioma.

¿Debo mencionar, por ejemplo, el caso del venezolano que se mudó a EEUU y dirige una exitosa academia de inglés para hispanohablantes? Por supuesto que empresas y organismos de EE.UU pondrán dinero para ese tipo de iniciativas. Pero, siendo latinoamericano, hablante del segundo idioma más hablado del mundo (el español), ¿por qué no iniciar una academia de español para nosotros mismos y para los no-hablantes de español? Nuestra preferencia por el material cultural extranjero en inglés es tan fuerte y tan aguda que raya en lo patológico, que ni siquiera nos damos cuenta que la tenemos. Esto es como ser un prisionero que cree que es libre, o como un prisionero que efectivamente es libre pero que se pone las cadenas él mismo. Un prisionero mental. Muchos latinoamericanos lamentablemente actúan de esta manera, sin darse cuenta que favorecen el crecimiento del inglés en detrimento del español, que es su propio idioma natal. Freud diría mucho sobre esto, además.

REPITO POR ENÉSIMA VEZ: YO NO ESTOY EN CONTRA DEL INGLÉS NI EN CONTRA DE NINGÚN OTRO IDIOMA. Estar a favor PRIMERO de mi idioma natal, el español, no quiere decir que estoy en contra de los otros idiomas. No estoy en contra de que las personas aprendan dos, tres, cuatro, todos los idiomas que quieran. Pero lo más lógico, lo más normal, natural, sano, es que uno quiera primero su propio idioma natal.  No hay ningún odio aquí contra el inglés o cualquier otro idioma.

Y TAMBIÉN POR ENÉSIMA VEZ, REPITO: LA IDEA DEL ESPERANTO NO ES ACABAR O COMPETIR CON OTROS IDIOMAS O QUITARLE ESPACIO A OTROS IDIOMAS. El esperanto fue creado para ser aprendido y usado como segunda lengua, como lengua auxiliar.

Cuestionamiento. El alfabeto del esperanto no tiene sentido…

Respuesta. Cada idioma tiene su alfabeto. Un alfabeto es una convención de signos y sonidos que se mantiene fija para que los hablantes puedan usar el idioma. La j en inglés se pronuncia diferente a como se pronuncia en español y nadie dice: “el alfabeto del inglés no tiene sentido”. Las letras en alemán se pronuncian diferente, en francés, en italiano, y nadie dice que los alfabetos de estos idiomas no tienen sentido. ¿Por qué decirlo entonces sobre el esperanto?

Un alfabeto es una convención. Todos los alfabetos son convenciones arbitrarias. Aquí uno sólo puede decir que ningún alfabeto tiene sentido para los hablantes de otros idiomas. O decir: cada alfabeto tiene sentido sólo en el propio idioma al que pertenece.

Cuestionamiento. El alfabeto del esperanto no es realmente fonético…

Respuesta. Esto es parcialmente cierto, pero también es cierto que ningún alfabeto puede ser absolutamente fonético. En este sentido, volvemos al tema de la perfección relativa. Lo que Zamenhof creó es una perfección relativa en cuanto a un alfabeto que es más fonético que otros alfabetos.

Responderé más detalladamente a este tema. Algunos lingüistas dicen que las letras ĝ y c del esperanto no son cada una un fonema sino dos fonemas representados por un grafema. Esto es cierto. La ĝ en esperanto se puede escribir con dĵ (es decir, el fonema d seguido del fonema ĵ), y la c se puede escribir como ts (así como en español la x, en el prefijo ex, se puede escribir como ks o qs). Si quisiéramos que el alfabeto del esperanto fuera aún más fonético de lo que ya es, tendríamos que eliminar esas dos letras. Pero, ¿quién las elimina? La Academia de Esperanto no tiene el poder para hacer eso. Y los hablantes del esperanto no han querido hacerlo.

Por otra parte, no tendría sentido crear un alfabeto absolutamente fonético. Hay cincuenta, sesenta fonemas, por lo menos, haciendo un promedio de la mayoría de los idiomas étnicos humanos usados en la actualidad. Si quisiéramos hacer un “promedio” de este catálogo de fonemas, tendríamos que crear un alfabeto con 40 o 50 letras o combinaciones de letras. No sería un idioma fácil de aprender, de adquirir y dominar, y por tanto no sería apto para ser usado como idioma puente internacional. Comenzando con el criterio de que el propósito del esperanto es ser usado como idioma puente auxiliar internacional, y que como tal debe ser fácil de aprender, de adquirir y de dominar, es entonces correcto, acertado y un éxito, que su alfabeto sea como efectivamente es. Es relativamente más fácil que los alfabetos de los idiomas étnicos nacionales, aunque no es completamente fonético y completamente internacional.

Los esperantistas nunca hemos dicho, por lo menos yo no lo he dicho, que el esperanto sea perfecto ni que sea absolutamente internacional. Pero sí es más fácil de aprender y más internacional que cualquier otro idioma. Esto ya se ha comprobado, se ha investigado. Los especialistas en idiomas deben siempre mantenerse actualizados, y libres de prejuicios, para tener siempre la información más acertada y más correcta.

Para terminar estas notas: una pequeña reflexión.

El esperanto no ha fracasado.

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