Astrología: Venezuela de Fuego versus Venezuela de Tierra

Ciertamente una nación que tiene una o dos cartas astrales constitucionales es una nación que posee mayor coherencia social (con respecto a su evolución histórica) que aquellas que tienen muchas cartas astrales constitucionales. El ejemplo más icónico es el de EE.UU con su carta del 4 de julio (y si queremos añadir algunas otras, ahí están las cartas de las enmiendas). En el caso de Venezuela la abundancia de cartas constitucionales puede ser visto como un defecto más que como una ventaja. La ventaja de una compleja constitución astral es que los ciudadanos y el estado nacional poseerán cierta versatilidad, cierta flexibilidad para adaptarse a los retos y obstáculos. La desventaja es que las distintas cartas pueden “sabotearse” entre sí, y entonces tenemos esos países donde una parte de la población sabotea y destruye el resto de la nación porque no hay una sintonía con una coherencia a largo plazo sino con las pasiones del momento. En EE.UU por ejemplo a ningún ciudadano se le ocurriría sabotear la economía de la nación, por muy opositor o anti-gobierno que sea. Por sobre las pasiones que engendra la política, el ciudadano promedio estadounidense sabe, intuye y (pre)siente que lo último que se debe hacer por motivación política es sabotear la economía del país, porque eso sería algo que los dañaría a todos, no solamente a los que están “en el gobierno”. Este saber o intuición o (pre)sentimiento es el síntoma de esa coherencia de fondo que une a los ciudadanos en un mismo tono general de comportamiento, sin siquiera darse cuenta de que lo están haciendo. Y esa coherencia de fondo la da la simplicidad de la constitución astral de la nación.

Mira cómo he desentrañado el mecanismo de formación de esta nación. Mira como los Próceres de la Independencia de Venezuela, de Nueva Barcelona y de Nueva Granada, vitalizados por los signos de fuego, imprimieron ese fuego en las cartas astrales de Venezuela. Mira cómo funciona el fuego, con su necesidad de crear y avanzar y su defecto de no ocuparse mucho en afianzar lo creado y terminar lo comenzado. Mira cómo la tierra y los signos de tierra trataron de crear una nación estable, fuerte económicamente, una nación liberal materialista. Y mira cómo finalmente esta abundancia de cartas constitucionales, unas con fuerza de fuego, y otras con fuerza de tierra, luchan entre sí por imponer sus fisiologías, sus agendas, sus gustos, sus preferencias y puntos de vista sobre realidad.

El tema de la reforma agraria en Venezuela es el tema que me dio las pistas sobre esta “pelea” entre el fuego y la tierra. Es un tema muy complicado. Hugo Chávez impulsó una reforma agraria que en cierta medida rindió frutos pero luego se estancó. En la IV República también hubo reformas agrarias fallidas y cuando uno lee los recuentos históricos sobre la ganadería y el tema de la producción agrícola (incluso los comentarios de Alejandro de Humboldt son muy realistas y substanciosos) en la Provincia de Venezuela o en Nueva Barcelona (actualmente el oriente de Venezuela), se ve que el tema del uso de la tierra siempre fue crucial y fuente de conflicto. Es cierto que tenemos un problema de producción de tierras (lo cual nos lleva al problema de la dependencia en las importaciones de alimentos), pero no todo ha sido culpa del gobierno o del estado. Es un tema de cultura y de costumbre que hemos heredado desde la época de las grandes misiones de los monjes cristianos comenzando en el siglo XVI o XVII. Una de las cosas que yo hago y que no le gusta mucho a los opositores es ver en qué se equivoca el ciudadano, qué errores está cometiendo el ciudadano. No es realista decir que todo lo malo de un país viene del gobierno como si los ciudadanos no tuvieran vicios y maldades. Las reformas agrarias no han funcionado básicamente porque la gente en el campo está sometida a presiones y males culturales que no hemos podido superar, como por ejemplo la migración del campo a la ciudad. ¿Cómo se volverán productivos nuestros campos si la fuerza laboral sigue migrando en masa hacia las ciudades? Por un lado esto es bueno porque esos jóvenes pueden ir ahora al liceo y la universidad (que la Revolución Bolivariana puso al alcance de ellos), pero por otro lado los campos quedan descuidados. Otro problema psico-social es el problema de la bebida, del alcohol. Los ciudadanos en la provincia, en el campo, gastan mucho dinero en vicios como lotería y alcohol, y lo que pierden en esas actividades es dinero que no queda para invertir en maquinaria, en fertilizante, en fuerza laboral contratada, en vehículos de carga, etc. Los pequeños productores se quedan siempre entonces como pequeños productores durante toda su vida. Es un problema que tiene que ver con la cultura, con las costumbres, con lo que la gente ve en las ciudades y en la televisión y busca imitar. No se trata de culpar a la gente del campo, porque ellos tampoco tienen culpa de los contenidos culturales que los medios y la cultura bombardea sobre ellos todos los días. Pero es un problema mucho más grande que escribir una reforma agraria, que básicamente es algo que se queda en los papeles.

La reforma agraria y la producción agropecuaria enfrenta ahora en Venezuela un reto mayor: el problema del cambio climático. De verdad, de verdad el clima está afectando la producción de vegetales y frutas en Venezuela. Esto no es una excusa para defender o legitimar la explicación del gobierno. Yo mismo he visto como las estaciones están cambiando con el paso de los años y los árboles frutales ya no dan frutos según su ritmo natural. Y son los países tropicales los que están sufriendo esto con más intensidad primero porque son los países que dependen de la temporada de lluvia y de sequía para poder sembrar y cosechar según un orden. Esto se irá poniendo peor en los siguientes años hasta que todos los países en los trópicos vean reducida al mínimo su producción vegetal (y la producción animal depende de la vegetal). Y luego le sucederá lo mismo a los países al norte y al sur de los trópicos. Otro problema es el tema de la biodiversidad. Mis padres (que son opositores) hablan de cuando ellos eran pequeños y que todos los venezolanos en aquella época comían carne todos los días. Pero esa fue una época en la que Venezuela tenía 4 o 6 millones de habitantes. Producir carne y vegetales para 4 o 6 millones de personas no es igual que para 30 millones de personas. Venezuela creció en población pero es uno de los pocos países en el mundo que ha dejado grandes partes de su territorio en estado virgen, sin tocar. Solamente los estados Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro son casi el 50% del territorio y son selva virgen en su totalidad. Si quisiéramos ser 100% independientes con respecto a la comida, tendríamos que deforestar y cultivar una gran parte de las selvas y bosques vírgenes, y eso sería un ecocidio. Los opositores no entienden eso, y tanto la Revolución Bolivariana como la Constitución de 1999 plantean la protección absoluta y sin excusas de todas estas zonas vírgenes del país. Entonces, el problema de producción animal y vegetal eficiente en áreas muy reducidas es un reto técnico y organizacional que no hemos logrado resolver. Este es otro aspecto del elemento tierra que ha fallado en el desenvolvimiento sano de sus aspiraciones, comenzando por el siglo XVI en que se establecieron las “misiones” de los monjes cristianos.

Venezuela_population_density_2011
Este mapa de Venezuela muestra la densidad de población según datos del 2011. La mayor parte del territorio tiene menos de dos habitantes por kilómetro cuadrado. Las manchas amarillas son las ciudades más pobladas.

En las cartas de Venezuela el problema de la reforma agraria se ve claramente en los planetas en Tauro, Virgo y Capricornio, en las ubicaciones conflictivas de Saturno en una y otras cartas. Por eso hay que analizar todas las cartas como si fuesen capas que se van agregando una sobre otra. Por un lado tenemos la Venezuela de Fuego (con puntos fuertes en Aries, Leo y Sagitario), y por otro lado tenemos la Venezuela de Tierra (con puntos fuertes en Tauro, Virgo, y Capricornio). Es la vieja lucha del Fuego y la Tierra que tratan de resolver cada uno sus temas. El fuego prefiere el tema de la política internacional, la creación de nuevas sociedades y la revolución, mientras que la tierra prefiere el tema de la agricultura, la propiedad de la tierra y las cosas materiales que dan prestigio. Por eso, históricamente (desde la llamada conquista), hemos tenido siempre esta lucha entre idealismo política liberador y materialismo/capitalismo simple y rampante. Mira los triángulos de fuego y de tierra en las cartas astrales de Venezuela:

TIERRA

  • Saturno en Tauro, Júpiter y Neptuno en Capricornio, en la carta del descubrimiento de Venezuela (1498).
  • Plutón en Capricornio, Marte y Saturno en Tauro, en la carta de la Provincia de Venezuela.
  • Plutón en Capricornio, Sol y Neptuno en Virgo, en la carta de la Capitanía General de Venezuela.
  • Venus, Marte, Júpiter en Tauro, en la carta de la Junta Suprema de Caracas.
  • Nodo Lunar Norte en Virgo en la carta de la Firma del Acta de Independencia.
  • Quirón y Sol en Tauro, Nodo Lunar Norte en Virgo, Júpiter y Neptuno en Capricornio, en la carta de la Separación de Venezuela de la Gran Colombia.
  • Quirón en Tauro, Venus y Sol y Nodo Norte en Virgo, Júpiter y Neptuno en Capricornio, en la carta de la Constitución de Venezuela de 1830.
  • Saturno en Tauro en la carta de la Constitución de 1999.

FUEGO

  • Sol, Mercurio, Venus, Marte en Leo, en la carta del descubrimiento de Venezuela.
  • Sol en Aries, Nodo Norte en Sagitario, en la carta de la Provincia de Venezuela.
  • Quirón en Aries, Venus y Júpiter en Leo, en la carta de la Capitanía General de Venezuela.
  • Sol y Mercurio en Aries, Júpiter y Neptuno en Sagitario, en la carta de la Junta Suprema de Caracas.
  • Saturno y Neptuno en Sagitario en la carta de la Firma del Acta de Independencia.
  • Sol y Plutón en Aries, Saturno en Leo, en la carta de la Separación de Venezuela de la Gran Colombia.
  • Plutón en Aries, Saturno en Leo, en la carta de la Constitución de 1830.
  • Júpiter en Aries, Nodo Norte en Leo, Sol y Mercurio y Quirón y Plutón en Sagitario, en la carta de la Constitución de 1999.

Cuando uno superpone estas cartas, uno ve los triángulos de fuego y tierra que siempre son dos elementos que están compitiendo entre sí. En este momento histórico determinado, como yo lo veo, los revolucionarios chavistas y de izquierda en general son los que han decidido canalizar la energía y los temas del fuego, mientras que la oposición y la derecha se decidió por los temas y la energía de tierra, aunque también es cierto que esto viene así desde los tiempos de Simón Bolívar. Y unos cuantos han renacido y han continuado lo que venían haciendo desde hace dos o tres siglos, ya del lado del fuego ya del lado de la tierra. Ahora, sinceramente era mi deseo que la ANC redactase una nueva constitución, y si el referendum consultivo para aprobar esa nueva constitución se daba también este año, eso significaría que la Sexta República tendrá a Urano en Aries, Saturno en Sagitario, y Plutón en Capricornio. Y como la tendencia de los revolucionarios chavistas es consultar estas cosas en el mes de Sagitario, entonces la nueva constitución tendría a Sol, Mercurio y Venus en Sagitario. Si se tardan un poco más, Sol y Venus y Saturno quedarán en Capricornio. Así estaríamos otra vez en la competencia entre fuego y tierra.

Esto es sólo una muestra de cómo se puede analizar el conflicto entre fuego y tierra. Los dos elementos tocan, por decirlo de alguna manera, el 50% del universo de las actividades humanas. No es poca cosa.

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Inteligencia en la carta natal: Carl Gustav Jung y Albert Einstein

Un poco para continuar e ilustrar el tema del post anterior. Algunos ejemplos de personas reales inteligentes o muy inteligentes. Sólo una descripción muy general.

Carl Gustav Jung

El inventor del psicoanálisis moderno, discípulo de Sigmund Freud, escritor e investigador científico de la psique humana, el primero en descubrir patrones recurrentes en los sueños de personas de distinta nacionalidad, sexo y edad, y también el primero en examinar con mente abierta algunos sistemas de conocimiento no-científico como la astrología y el I Ching… Nació el 26 de julio de 1875 a las 7:32 pm en Kesswil, Suiza. Sus cuatro signos principales:

  • Sol en 3°18 de Leo
  • Luna en 15°30 de Tauro
  • Ascendente en 1°33 de Acuario. (Según otros el Ascendente es Capricornio.)
  • Nodo Lunar Norte en 11°43 de Aries.

Con Mercurio (13°46) y Venus (17°29) en conjunción en Cáncer tenemos una mente enfocada en el mundo interior de las personas, sus sueños, sus temores, las aguas profundas de la psique. Venus inserta en esta mente un cierto gusto por la belleza y la lujuria de las formas (un rasgo bien conocido por sus amigos íntimos). Cáncer no es un signo de aire ni tampoco un signo mental, pero esta conjunción Mercurio-Venus está en la casa VI, la de Virgo (un signo mental, aunque de tierra). Leo tampoco es un signo de aire pero este Sol en Leo está a menos de dos grados por encima del Descendente, es decir en casa VII, la de Libra (un signo de aire). Urano también está en Leo (14°45) en casa VII. Estos cuatro planetas en casa VI y VII forman el interés general de la escritura e investigación de Jung: son casas mentales de aire. El Sol en conjunción con el Descendente explica el interés absoluto de Jung por comprender a “los otros”, sobretodo a la pareja y al “enemigo”, al opositor (se dice que Jung demostró más madurez en su ruptura teórica con la escuela freudiana que la que mostró el mismo Freud, su ex-maestro).

Su Luna en 15°30 de Tauro hace sextil con el par Mercurio-Venus en Cáncer: la inteligencia discursiva (Mercurio) que le permitió escribir libros e investigaciones rigurosas trabajó mano a mano con la inteligencia lunar de la “intuición” que permite comprender el mundo de los sueños, de los símbolos y de los arquetipos (el inconsciente y el subconsciente humanos). Además, Urano desde casa VII está en trígono con Cabeza de Dragón en Aries y en sextil con Cola de Dragón en Libra: la innovación y la genialidad de su pensamiento revolucionario en psicología coincide con Urano como mediador entre el pasado (su subconsciente) y el futuro (su superconsciente). Esta cualidad uraniana que tocó los Nodos Lunares es lo que le da a la obra de Jung su capacidad de romper con el pasado y convertirse en un “antes y después” de la psicología como ciencia. Mercurio no recibe oposiciones ni cuadraturas de otros planetas pero sí hace cuadraturas con los Nodos Lunares: este es otro punto de articulación mental intensa entre el subconsciente y el superconsciente de la persona.

Otros comentarios. Con Júpiter en 23°47 de Libra y Saturno en 24°11 de Acuario, Jung tiene un Triángulo de Aire vacante [1] en Géminis: tránsitos planetarios por esa región (tercer decanato de Géminis) completan el Triángulo de Aire con trígonos hacia Júpiter y Saturno y oposición a Marte en Sagitario. El Ascendente “en estrés” es un fenómeno interesante (Nietzsche tiene su Ascendente “en estrés” entre Escorpio y Sagitario). Puede ser que Jung haya tenido el Ascendente en los últimos grados de Capricornio. Algunos ven su extravagante casa en forma de castillete y su vida (semi) lujosa como una marca de Ascendente en Capricornio, sin embargo, tal marca puede deberse también a la Luna y Plutón en Tauro o al Nodo Lunar Norte en casa II. Estoy dispuesto a admitir que el Ascendente de Jung haya estado realmente en los últimos grados de Capricornio, puesto que los Ascendentes “en estrés” otorgan la posibilidad de una gran versatilidad en la persona. Si este es el caso aquí, entonces Jung podía comportarse como un Capricornio o como un Acuario, dependiendo de las circunstancias. La lógica se extiende al Regente de la Carta: con un Ascendente en últimos de Capricornio la carta de Jung parecía tener dos regentes, Saturno y Urano. Las personas con este tipo de Ascendentes pueden escoger dos circuitos muy diferentes de energías para desenvolverse en el mundo, lo cual, como dije, les otorga una gran versatilidad. Jung podía entonces comportarse como un signo de aire (Acuario), por ejemplo cuando escribía sus libros), y como un signo de tierra (Capricornio) en su vida privada y laboral. Ambas opciones cuadran con la realidad: un Ascendente en Acuario (signo mental de aire) significaría que el Regente de la Carta es Urano (que está en Libra) y esto potencia todo el circuito mental de aire en la carta.

Venus y Mercurio en Cáncer y Luna en Tauro coinciden con un interés en todo lo terrestre y lo que es “de abajo”, lo ctónico, lo pagano. Ningún miedo o desprecio hacia las brujerías, las lujurias, la sensualidad, las religiones ancestrales indígenas, etc. Nodo Lunar Sur en casa VIII explica el interés en el ocultismo, la magia, el más allá, los oráculos y el mundo de los muertos:

> Psicoanálisis, paganismo y orgías: lo que no sabías de Carl Jung

Albert Einstein

El hombre que revolucionó el mundo de la física moderna con sus teorías sobre la relatividad general y especial y que abrió el camino para el poder atómica del núcleo del átomo, tiene un aspecto menos conocido por el público. Era más bien tímido, callado, amable, y siempre de buen humor. Tocaba el violín, paseaba en botes de vela y era adicto al tabaco. Incluso antes de que Hitler llegase al poder y comenzase la Segunda Gran Guerra, Einstein ya tenía cierta vena de político pacifista, siendo uno de los primeros ciudadanos europeos que abogaban por la Paz Mundial. Más tarde, sintiendo quizás algo de culpa por haber abierto el camino al inmenso poder del núcleo atómico (lo cual llevó a la bomba atómica y a más de 300 mil ciudadanos civiles japones asesinados en Hiroshima y Nagasaki), Albert Einstein intensificó su discurso político sobre la Paz Mundial y la necesidad de crear un Gobierno Mundial que la hiciera posible, discurso que ciertas élites políticas actuales desoyen por completo. Es también menos conocida su defensa de cierta espiritualidad y del budismo como verdadera religión universal, lo cual quizá lo apartan un poco del materialismo ateo panfletario que domina en los medios del presente… Nació el 14 de marzo de 1879 a las 11:30 am en Ulm, Baden-Württemberg, Alemania. Sus cuatro signos principales:

  • Sol en 23°30 de Piscis.
  • Luna en 14°31 de Sagitario.
  • Ascendente en 11°36 de Cáncer.
  • Nodo Lunar Norte en 2°43 de Acuario.

A veces se menciona la inusual habilidad de los nativos (por el Sol) de Piscis para la ciencia y el trabajo científico abstracto, pero en realidad esto no proviene de Piscis sino de Virgo. Recuérdese que el signo solar es un acoplamiento, una polaridad. El Sol de Einstein está en Piscis, pero su Punto de la Tierra [2] está 23°30 de Virgo. Todo su trabajo científico con lo infinitamente pequeño (los átomos) y con esas fórmulas matemáticas que los simples mortales no entendemos, no es el trabajo de su Sol en Piscis sino de su Tierra en Virgo. Lo que sí proviene de Piscis (y de su conjunción Quirón-Neptuno) es su gusto por el mar y los botes de vela, lo cual tenía un efecto sanador en él; su habilidad para tocar el violín (Piscis se relaciona con el arte, como ya explicamos cuando tratamos el par Venus-Neptuno en la nota anterior); y su espiritualidad profunda que no desprecia la religión sino que la integra en su pensamiento; e incluso su adicción al tabaco (no es rara la relación de Piscis con adicciones y sustancias estupefacientes).

Sorprende saber que Einstein no era muy bueno con las matemáticas durante su edad escolar. Esto coincide con su conjunción entre Mercurio (3°8) y Saturno (4°11) en Aries: Saturno desacelera todo lo que toca, pero si la persona lo decide y si tiene paciencia, Saturno con el tiempo otorga solidez y firmeza al planeta que toca. Así la mente de Einstein seguramente fluctuaba entre dos extremos cuando era muy joven: hiperactividad descontrolada (Mercurio en Aries) y momentos donde la mente se volvía lenta y pesada (la conjunción Saturno-Mercurio). Con el tiempo, y con Tierra en Virgo, Mercurio y Saturno rindieron frutos en su trabajo científico. Hay otro rasgo que amplía la fuerza mental de Virgo y de Acuario en Einstein: Urano en 1°17 de Virgo en oposición a Júpiter en 27°29 de Acuario. Este intercambio tenso entre dos gigantes lentos en signos mentales (uno de tierra y otro de aire) seguramente potenció el talento para el trabajo científico. Plutón en 24°43 de Tauro, haciendo cuadratura con Júpiter y con Urano, y sextil con Sol, fue el arquetipo que abrió la puerta a los secretos de la materia toda (Tauro). Tiene, además de Júpiter, el Nodo Norte en Acuario (facilidad para el trabajo científico revolucionario), y en conjunción con Marte (26°56 de Capricornio, que hace trígono con Plutón): le interesó la energía física de los cuerpos (Marte y Plutón) y apuntó en esa dirección (Nodo Norte). Es interesante que, así como Jung tiene a Urano en trígono y sextil con el eje nodal, Einstein tiene a Plutón en igual figura: y ambos tienen el planeta en cuestión con el trígono hacia el Nodo Norte.

Otros comentarios. El tema de la política y la religión lo veo en Einstein en su Sol en Piscis, aunque hay que ver también los tránsitos de su vida adulta. Un super-yo en Piscis puede sin duda alguna portar el interés por el tema de la paz mundial y la espiritualidad humana sin excluir la religión (o por lo menos incluir una). La conjunción Quirón-Neptuno pudo haber subrayado los temas de Piscis-Neptuno como centrales en una perspectiva global del ser humano sobre la Tierra. Sabemos que con el tiempo, y si la persona madura, los pensamientos y el comportamiento se van moviendo y estableciendo cada vez más en el Sol y el Regente de la Carta. Esto es en Einstein un movimiento de energía desde Virgo y Acuario hacia Piscis. Luna en Sagitario facilitó las varias mudanzas y movimientos físicos de Einstein durante su juventud, pero seguramente pudo aportar una visión idealista y optimista de las preocupaciones adultas en los últimos años de su vida.

Algunos de los rastros de Virgo y Piscis en Albert Einstein se ven aquí:

> 10 cosas que no sabías de Einstein

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Notas

[1] Cuando veas un trígono en una carta natal, busca inmediatamente el tercer punto que completa el triángulo. Este triángulo con un vértice vacío es lo que yo llama “triángulo vacante”. Dibujar el triángulo con su vértice vacante en la carta natal ayuda a marcar un punto sensible en la estructura de la misma: un planeta en tránsito por el punto vacante completa y activa todo el triángulo, marcando un período de actividad positiva para el nativo. También otra persona que entre en asociación-relación con el nativo puede completar ese triángulo con uno de sus planetas. Esto coincide con relaciones positivas y productivas.

[2] El Punto de la Tierra es la antípoda exacta del Sol en una carta natal. La Tierra también es un planeta. ¿Dónde está la Tierra en la carta natal? Decimos que está en el centro de la carta, pero estando en el centro de la carta ningún planeta puede hacer aspectos hacia ella. Esto no es realista: esos aspectos existen y los ignoramos por completo. El Sol forma parte en realidad de un eje, el eje Sol-Tierra. El Sol no está realmente en un punto determinado del espacio sino que apunta hacia ese punto determinado del espacio. Hacia el lado opuesto está la Tierra apuntando al punto que está en oposición exacta con el Sol (porque la Tierra y el Sol siempre están en oposición). Ese punto es el Punto de la Tierra. Este Punto representa el cuerpo físico de la persona, el yo terrenal, todo lo que es bajo y sólido en nosotros. Hay un flujo de energía entre nuestro Sol y nuestro Punto de la Tierra: a veces nos comportamos como el signo del primero y a veces nos comportamos como el signo del segundo. Cuando las estrategias del signo solar no funcionan en determinadas situaciones, cambiamos inconscientemente a las estrategias del signo de la Tierra. Si eso tampoco funciona, entonces cambiamos hacia las estrategias del signo lunar o del Ascendente. Estos cambios de estrategia ocurren todo el tiempo entre todos estos puntos y las personas que no lo logran hacer sufren una rigidez patológica de comportamiento que no les permite adaptarse a la vida en sociedad.

Albert Einstein_se un solitario.

Astrología: La inteligencia de la persona en la carta natal

Esto viene de una pregunta que una persona hizo en una red social: ¿dónde se ve la inteligencia en una carta natal? En el contexto de la astrología moderna occidental basada en un zodiaco tropical, y en mi experiencia personal analizando cartas natales, hay que comenzar diciendo que la inteligencia es un fenómeno complejo que no se reduce a un planeta y a una casa solamente. Sí, ya sé que los escépticos (dentro y fuera de la astrología) piensan que así preparamos el terreno para no responder la pregunta clara y directamente. Pero piense en lo siguiente: ¿por qué en el contexto de una astrología antigua se podía hablar de la inteligencia como si fuera la influencia de un único planeta o como si su dominio fuera el dominio de un único sector en un horóscopo? Eso tuvo sentido en una época de la humanidad en que sólo los sacerdotes y los reyes sabían leer y escribir y en que, en una ciudad de dos mil o tres mil habitantes sólo los mercaderes sabían contar y registrar cantidades. En esa época de la humanidad la inteligencia humana podía verse como la influencia de, digamos, Mercurio y como el dominio de uno o dos sectores del horóscopo, digamos la casa III y la IX.

Pero estamos ahora en una humanidad donde una cantidad muy grande de personas saben leer y escribir y contar, donde los libros, a excepción de las regiones más pobres de la Tierra, no son una cosa extraordinaria. La humanidad ha evolucionado y con esta evolución el grado y nivel general de inteligencia ha aumentado también. El descubrimiento de los planetas trans-saturnianos ha permitido que la astrología evolucione y esta evolución era necesaria para adaptar descripciones que debían revisarse y adaptarse. Ahora sabemos que Urano existe y también sabemos que no hay una sola inteligencia o que la inteligencia no es una cosa unidimensional sino algo mucho más complejo. Las definiciones modernas que hablan de varias inteligencias o de varios niveles o dimensiones de inteligencia coinciden con la capacidad de la astrología moderna de describir un fenómeno que ya no es como era hace tres mil o cinco años. Habiendo dicho esto entendemos ahora por qué en la astrología moderna occidental hablamos de Mercurio y de Urano cuando tocamos el tema de la inteligencia. No es una maniobra para no responder clara y directamente la pregunta arriba formulada sino una explicación matizada que es respuesta necesaria en un tema que no es simple.

Y por eso la astrología moderna comenzó a decir que Urano era como Mercurio pero en una octava superior. Y que Neptuno es como Venus pero en una octava superior. En realidad la inteligencia de la persona está en todos los planetas, pero para que no digan que estamos enredando el asunto para no responder la pregunta clara y directamente, comenzaremos con el par Mercurio-Urano. (Esto tiene que ver con la nueva simetría de los planetas, la simetría que, en la astrología moderna, sustituye o actualiza la vieja simetría de los siete planetas ancestrales, el llamado “árbol de planetas”.) Veamos primero en Mercurio el tipo de inteligencia común y corriente que todo ser humano puede o debe poseer. Es la inteligencia de la persona que sabe defenderse verbalmente, que aprenderá a leer y escribir en condiciones normales sin necesariamente convertirse en un escritor de novelas, la inteligencia de los que saben sacar cuentas y tienen una astucia regular para cometer fraudes o engaños. Esta es la inteligencia tal como estaba definida en tiempos ancestrales. Para que esta inteligencia sea algo más especial, más extraordinario, Mercurio debe tener rasgos y ubicaciones específicas que le inyecten poder. Y entonces hablamos por ejemplo de un Mercurio ubicado en casas de aire o en signos mentales como Géminis, Virgo, Libra y Acuario. O hablamos de un Mercurio con ciertos aspectos azules hacia Sol y Luna, o de una conjunción Mercurio-Sol, o de Mercurio en conjunción con el Ascendente o el Medium Coeli. Esto es la inteligencia potenciada de Mercurio, apoyada por factores que Mercurio no posee por sí mismo.

Después veremos en Urano otro tipo de inteligencia. Urano es como un Mercurio gigante y eléctrico. Es nervioso y disruptivo, como un Mercurio con esteroides. La inteligencia uraniana no es común, ordinaria, simple, como la inteligencia default de Mercurio. La inteligencia de Urano es aguda e intensa, se parece mucho a la inteligencia potenciada de Mercurio pero es diferente en su manera de manifestarse. La inteligencia de Urano es la de los genios e inventores, la de los hombres que eran “poseídos por espíritus” y que hablaban de cosas que nadie más conocía. La inteligencia de Mercurio (tanto la simple como la potenciada) es lineal y secuencial, como la de una computadora. La inteligencia de Urano es no-lineal y no-secuencial. Es un tipo de inteligencia que funciona por tanteo de la realidad, y los puntos de tanteo parecen ser escogidos al azar. La secuencia de los procesos mentales en la inteligencia uraniana no es lógica o racional, y por eso es que posee un potencial creativo enorme. La inteligencia mercuriana es muy buena para imitar y copiar, pero es la inteligencia uraniana la que realmente gusta de crear cosas verdaderamente originales (o por lo menos crear las cosas más relativamente originales). La inteligencia uraniana es la de los genios y la de los autistas que son savant. La inteligencia uraniana, al igual que la mercuriana, puede ser potenciada por ciertos aspectos y ubicaciones. En general (esto es mi opinión) las mismas ubicaciones que inyectan potencia extra a Mercurio son las mismas que para Urano, y los mismos aspectos también. Hablamos de Urano en signos de aire o en casas de aire o de signos mentales. Aspectos azules o favorables del Sol, Luna (y también Mercurio) hacia Urano, y Urano en conjunción con el Ascendente o el Medium Coeli.

Ahora, esa fue mi respuesta resumida. Para responder la pregunta de una manera más completa tendría que hablar de todos los planetas y de la nueva simetría de los planetas. Voy a resumir aquí mi respuesta completa, ya que el tema es muy extenso. Mencionaré entonces otro par, el par Venus-Neptuno. Hay varias inteligencias, esto lo sabemos. La inteligencia no se reduce a leer y escribir o hablar fluidamente. Tampoco se reduce a criterios de rapidez, de linealidad y de secuencia, como ya hemos asomado al explicar las inteligencia de Mercurio y de Urano. Ahora, en esta humanidad presente compleja y más evolucionada, sabemos que el ser humano posee varios tipos de inteligencia y ella posee varios niveles o dimensiones. Esto coincide con el descubrimiento de la astrología moderna de que la inteligencia está en todos los planetas, según distintos criterios. Así como Mercurio es típico de la definición básica, ancestral, de inteligencia humana, Venus es portador de un tipo de inteligencia artístico-mercantilista. El arte que proviene de Venus en su forma default, es el arte simple e intuitivo de las manualidades femeninas, de la habilidad con que las cocineras presentan la comida o cómo las mujeres se visten y se maquillan. Todo esto es un tipo de inteligencia. Venus en ciertas ubicaciones y con ciertos aspectos coincide con la presencia de esta inteligencia en la persona, y si Venus está potenciado, así como le ocurre a Mercurio, su vena artística se puede manifestar como una verdadera creatividad artística, como la habilidad de escultores y pintores. Esta persona quizás no sepa cómo escribir una novela o un tratado de lingüística (Mercurio potenciado) pero sí sabe cómo darle forma a la materia para crear algo bello, cuando la persona con Mercurio potenciado no puede hacerlo. Vemos entonces aquí dos tipos muy distintos de inteligencia y a algunas personas jamás se les ocurre pensar que Venus (y Libra y Tauro) tiene algo que ver en esto.

Así como Urano es un Mercurio gigante y con esteroides, Neptuno es como un Venus gigante y con esteroides. La inteligencia de Neptuno es romántica como la venusina, pero se basa en imágenes y símbolos (el dominio de la religión y del agua). La inteligencia y creatividad neptuniana es más del tipo de escritores de novelas porque a Neptuno le interesan primero los sentimientos y las sensaciones (en principio es sensorial, como Venus), pero mientras que las novelas de Mercurio potenciado son lógicas, lineales, secuenciales y basadas en la razón, las de Neptuno son patéticas (patetismo literario), emocionantes, delirantes, histéricas, femeninas, emotivas, románticas. Como a Neptuno le interesan en principio las sensaciones que causan los datos sensoriales, está asociado con la música. Por eso los genios musicales se ven asociados a Neptuno, potenciado o no. Y así vamos distinguiendo los distintos tipos de inteligencia que hay en el cerebro humano. Así como Mercurio y Venus son pequeños y rápidos (les interesan lo tangible, lo que está a mano, lo visible), Urano y Neptuno son lentos y gigantes (les interesan lo que va más allá de lo tangible, lo que está en la lejanía, lo invisible). La inteligencia neptuniana compone sinfonías y escribe novelas románticas (o manuales e himnos religiosos), la uraniana escribe ficción científica (lógica, racional, como Mercurio) o inventa aparatos revolucionarios. Mercurio y Venus se reservan el derecho de la actividad inteligente y creativa de millones y millones de pequeñas operaciones humanas que ocurren a cada segundo en cada hogar y cada ciudad del planeta, y para que la inteligencia de estos dos pequeños sea algo más grande, más notorio, debe estar potenciada como ya indicamos arriba. Urano y Neptuno se esfuerzan por creaciones que demuestran una inteligencia que deja huella en la humanidad por largos períodos de tiempo y que afectan a millones de seres humanos.

He aquí los dos pares de planetas que forman parte de esta nueva simetría de planetas que manejamos en la astrología moderna occidental, en términos símbólicos de una “octava inferior” y una “octava superior”:

OCTAVA INFERIOR         >    OCTAVA SUPERIOR

Mercurio                               Urano

Venus                                     Neptuno

La llamada “octava inferior” no es que sea inferior en calidad o cualidad. La llamamos así porque son planetas en órbitas internas del sistema solar. Sus planetas (Mercurio y Venus) son pequeños y de movimiento rápido. La “octava superior” es tal porque son planetas exteriores más allá del muro de ruptura tradicional de Saturno. Sus planetas (Urano y Neptuno) son gigantes y de movimiento lento. Para completar la simetría tocaré brevemente el par Sol-Luna, el par Júpiter-Saturno y el par Marte-Plutón. Sol y Luna tienen que ver con la inteligencia relacionada directamente con el cuerpo y los movimientos del cuerpo. Llamamos intuición y “corazonadas” a este tipo de inteligencia, y muchos incluso ni siquiera lo consideran como un tipo de inteligencia. La inteligencia del Sol es la capacidad de manejar hábilmente la energía del cuerpo (y del ambiente en el que uno se encuentra). Por eso los tipos solares y de Leo tienen carisma para ser populares y “manejar” a las masas. Esto es un tipo de inteligencia. Las personas que poseen este tipo de inteligencia quizás ni siquiera saben leer y escribir, pero son líderes en sus comunidades con una habilidad y facilidad que es la envidia de muchos “genios” académicos de esos que escriben libros. Esta inteligencia solar tiene su par “femenino” o “receptivo”: es la inteligencia de la Luna. Esta inteligencia es lo que llamamos intuición o “sexto sentido”. La inteligencia solar tiene que ver con la habilidad de irradiar la energía personal, la inteligencia lunar tiene que ver con la habilidad de recibir la energía de otras personas y del ambiente. Es la inteligencia de las pitonisas y lectoras de oráculos (aunque algunas tradiciones vinculan esto a Mercurio).

LUMINARIA POSITIVA      > LUMINARIA NEGATIVA

Sol                                             Luna

Aquí ya no hablamos de octavas porque Sol y Luna son las dos luminarias del cielo. Positivo o masculino significa aquí emisor, irradiador, dador, activo. Negativo o femenino significa receptor, recibidor, pasivo. Las inteligencias del Sol y de la Luna se potencian sobre todo cuando los astros están en el Ascendente o en el Medium Coeli, y cuando están en oposición (aunque esta oposición es un arma de doble filo: puede ser poderosa o debilitante, dependiendo del resto de la carta). La inteligencia del par Júpiter-Saturno se parece un poco a la inteligencia del par Sol-Luna en el sentido de que uno es positivo, irradiador, y el otro es negativo, receptor. La manera en que las tradiciones antiguas describieron este “sabor” de los planetas fue llamándolos el “Gran Benéfico” y el “Gran Maléfico”. (Según esta misma lógica, el Sol es también una especie de Gran Benéfico, que otorga energía de vida, vitalidad, mientras que la Luna es una especie de Gran Maléfica porque carece de energía radiante. Al Sol se le asoció intuitivamente con el origen de la vida y de las chispas divinas, mientras que a la Luna se le vio como la Reina de los Muertos o incluso el lugar donde las almas iban definitivamente después de la muerte. Estas ideas generales sobre el Sol, Luna, Júpiter y Saturno es lo que da mucha coherencia a esta simetría de planetas.)

Las inteligencias de Júpiter y de Saturno son un tipo de inteligencia social, en contrapartida a la inteligencia corporal e intuitiva del par Sol-Luna. El tipo solar o de Leo puede ser un líder social no porque posea necesariamente este tipo de inteligencia social (de Júpiter o de Saturno) sino simplemente porque su carisma le da popularidad entre la gente. La inteligencia social de Júpiter y de Saturno es la inteligencia de los que desean ordenar y beneficiar a la sociedad en su conjunto, y muchas veces ni siquiera poseen el carisma solar (o la intuición lunar) para hacerlo como desean hacerlo. La inteligencia jupiteriana gusta gobernar y controlar, administrar y legislar, pero lo hace de una manera centrífuga: se expande y se mueve hacia adelante. La inteligencia saturniana también gusta gobernar y controlar pero en un sentido centrípeto: no se expande sino que se contrae, no se mueve hacia adelante sino que busca establecerse. Ambas son inteligencias sociales en el sentido de que manejan símbolos sociales (las leyes, el dinero, la política, la economía, el gobierno, la religión) cuando se salen de la esfera de lo individual. Para la inteligencia solar y lunar la materia prima es el cuerpo y la energía personal o del ambiente, para las inteligencias jupiteriana y saturniana la materia prima es el cuerpo social, la sociedad y los objetos que los humanos tenemos en común. Por eso Júpiter se asoció tradicionalmente con la filosofía y la religión, mientras que Saturno fue visto como un severo Padre o Abuelo, maléfico porque para una humanidad infantil todo aquello que exige responsabilidad y respeto y crecimiento interno es algo incómodo. Júpiter fue el Gran Benéfico en la humanidad infantil del pasado porque siempre dice “sí”, por decirlo de alguna manera. Saturno fue el Gran Maléfico porque para esa humanidad infantil del pasado este arquetipo siempre dice “no” y habla de prohibiciones y restricciones. Todo esto se reduce en realidad a una mecánica de lo centrífugo y lo centrípeto.

PLANETA CENTRÍFUGO           > PLANETA CENTRÍPETO

Júpiter                                            Saturno

La inteligencia de Júpiter es buena para las leyes y el gobierno porque es optimista, abierta y positiva. Se asociaba con la filosofía porque en tiempos remotos eran los gobernantes, los magistrados y legisladores los que filosofaban y escribían sobre filosofía. Ahora que hemos descubierto a Neptuno vemos que la filosofía y la religión son fenómenos más complejos que son el trabajo conjunto de estos dos planetas (Júpiter y Neptuno), así como la ciencia y la invención es el trabajo conjunto de Mercurio y Urano. Esto dejaría de ser cierto si la humanidad retrocediera en su evolución y volviésemos a unos tipos de sociedad como las sociedades ancestrales. La inteligencia de Saturno es buena para la economía y el ascetismo por es un tipo de inteligencia desconfiada, previsora, escéptica, cerrada en el sentido de no dejar cabos sueltos o tomar riesgos y negativa en el sentido de que favorece la acumulación y no el despilfarro. Una persona hábil para los negocios debe tener una influencia clara de Venus o de Saturno o de ambos: Venus es el dinero físico y la materia en sí, Saturno es el administrador y la estructura social dirigida a lo mercantil. Tanto Júpiter como Saturno pueden generar filosofías y religiones, pero estas filosofías y religiones tendrán el carácter de cada uno de estos planetas. Hay filosofías y religiones que viven en la noción de expansión, fiesta, optimismo y positividad. Todo esto es la influencia de Júpiter. Y hay filosofías y religiones que viven en la noción de la restricción, de la austeridad y el ascetismo, incluso del pesimismo y la negatividad. (Como he escrito en otra nota: el Buddhismo Theraváda es un tipo saturniano de religión-filosofía, y su contraparte “reformada” llamada Mahayana es la versión jupiteriana.)

Finalmente el par Marte-Plutón. De todo lo que hemos dicho de la simetría de los planetas como polos opuestos en distintos niveles y según distintos criterios, el par Marte-Plutón parece ser solamente eso: un par. Es decir, en principio no vemos una gran diferencia entre estos dos cuerpos más bien pequeños. Las diferencias importantes que yo veo se derivan básicamente de dos hechos astronómicos:

  1. Marte es el último de los planetas de movimiento rápido (y por tanto un planeta “personal”, como dicen algunos), mientras que Plutón es el último de los planetas de movimiento lento (y por tanto “generacional”, aunque eso de “generacional” es para mi una idea engañosa).
  2. Y en segundo lugar, Marte está en una órbita interna con respecto a Saturno, mientras que Plutón tiene una órbita externa como el resto de los gigantes del sistema solar.

Por estos hechos la inteligencia de Marte es un tipo de inteligencia común, ordinaria, básica, default, como las de Mercurio y Venus, mientras que la inteligencia de Plutón puede ser también común, ordinaria, básica (porque es uno de los pequeños, lo cual lo asemeja a Mercurio, Venus y Marte) pero tiene la opción de ser un tipo de inteligencia de “octava superior” como las de Urano y Neptuno, debido a su ambplia órbita exterior. La inteligencia de Marte es corporal como la del par Sol-Luna: es la inteligencia corporal de los deportistas, los guerreros y los exploradores. Hay que matizar aquí. Dijimos que el Sol y Luna tienen que ver con el cuerpo, a un nivel de la energía. Venus y Marte tienen que ver también con el cuerpo pero a un nivel de la materia (por eso ambos son el sexo femenino y el masculino). Estas funciones hay que conservarlas en esta simetría de planetas porque son funciones y distinciones reales:

MASCULINO          >  FEMENINO

Sol                            Luna

Marte                        Venus

En este esquema Plutón no parece tener cabida. La razón es que el “sabor” de Plutón es como una mezcla de Mercurio y Marte. Aquí se rompe un poco el total de la simetría de los planetas (quizás porque no hemos incluido a Quirón o quizás porque hay un planeta aún no descubierto más allá de Plutón). La astucia y capacidad de penetración mercuriana se mezclan con el uso de la fuerza y la masculinidad marcial. Este es el “sabor” de Plutón en este esquema. Y debido al número 2 arriba, Plutón actúa como uno de los gigantes lentos (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) del sistema. Todos estos rasgos juntos es lo que le da a Plutón tanto poder y tanta relevancia en el esquema moderno de los planetas y por tanto en nuestras sociedades modernas ahítas del problema de la astucia y de la violencia de todo tipo. Ahora, Mercurio y Plutón son masculinos la mayoría de las veces, pero la realidad es que son ambivalentes: pueden ser masculinos algunas veces y neutros otras veces. Esta neutralidad es lo que hace que Mercurio sea el planeta de los niños o de los andróginos (o de aquellos que no tienen género). Bien, Plutón tiene también esta característica pero en su “octava superior”: esto lo conecto mentalmente con los mitos de Hades/Plutón y de su manto de invisibilidad. Hades/Plutón, el más hermoso de los dioses, se volvía invisible cuando quería visitar a los mortales. Esta invisibilidad es un símbolo traspuesto de la neutralidad (ni-masculino-ni-femenino) de Plutón. Es el mismo tema de la invisibilidad que toca también a Hermes/Mercurio. En cuanto a las inteligencias de estos dos “machos” (invisibles a veces) del sistema solar, no es de un tipo de LUMINARIA, tampoco es de un tipo CENTRÍFUGA-CENTRÍPETA, y tampoco de un tipo MASCULINO-FEMENINO. Sólo podríamos incluirlos en la sección de la simetría que etiquetamos como OCTAVA INFERIOR Y SUPERIOR:

OCTAVA INFERIOR         >    OCTAVA SUPERIOR

Mercurio                                Urano

Venus                                      Neptuno

Marte                                      Plutón

 

sistema solar.